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Las organizaciones de Desarrollo y su rol como actores
La participación ciudadana para el desarrollo y la democracia

Mireya Vargas(*)
Claudia Cova (**)

 

 

Venezuela es un país de profundos contrastes: la riqueza desbordante de sus recursos naturales no se ve acompañada de un bienestar para la mayoría de la población, quien se ve sumida en la más profunda pobreza e injusta desigualdad social. Ello ha determinado que a medida que se intensifica esta desigualdad social y la incompetencia del Estado para asumir por si mismo esa distribución de bienestar se incrementa, los ciudadanos organizados que conforman el tejido social desde el mundo asociativo, se vean en la necesidad de asumir el protagonismo compartido e impulsar procesos de desarrollo local "de abajo hacia arriba" y, sobre todo, en alianza con muchos de los actores relevantes.

Los antecedentes de los procesos de participación y organización comunitaria nos obligan a ubicarnos históricamente en el contexto del nacimiento de la vida democrática del país, sobre todo asociado, en el inicio, a los intereses de los partidos políticos que tradujeron esa participación en la creación de organizaciones tales como sindicatos, gremios, comités de barrio, ligas campesinas y centros de estudiantes (Cisor, 1997), que intermediaban los intereses de los ciudadanos frente al gobierno.

Sin embargo, el proceso de conformación de organizaciones comienza a intensificarse coincidiendo con la consolidación de la democracia en el país, de los años sesenta a ochenta, cuando surgen los más importantes movimientos de mujeres, de vecinos, de grupos ambientalistas, el movimiento cooperativo y de organizaciones culturales, en algunos casos muy ligado a la iglesia. Como movimientos sociales muchos fueron en su origen de carácter reivindicativo, contestatario y hasta asistencial y muchos de ellos evolucionaron dando un salto a una visión de desarrollo de más largo plazo, y en la actualidad impulsan acciones de alto impacto y resultados.

Pero el verdadero "boom" de las Organizaciones de Desarrollo Social (ODS), entendidas como actores de desarrollo, es decir, como organizaciones de ciudadanos orientados a impulsar el desarrollo humano sostenido, la participación democrática y el bienestar colectivo desde los espacios públicos, coincide con la década de los noventa, cuando se comienza a observar una apertura del Estado y de estas ODS, para encontrar en sus relaciones mecanismos que permitan, de manera conjunta, impulsar soluciones a la grave situación que a finales de los ochenta evidenciaba el país.

Así, en la década de los noventa comienza a consolidarse una visión de la sociedad civil y, dentro de ella de las ODS, como vía para garantizar la calidad de vida de la mayoría de la población, a través de la participación organizada y democrática, siendo las mismas actores válidos de desarrollo, capaces de impulsar y garantizar ese bienestar, tejiendo relaciones complementarias con otros actores diversos ligados a lo social, es decir con los gobiernos locales, regionales o nacionales, el empresariado y los cooperantes.

El escenario de hoy muestra un espacio público cargado de múltiples y variadas organizaciones de desarrollo, en intensos procesos de interacción y alianzas dentro de la propia sociedad civil y con otros actores, buscando producir contundentes resultados en calidad de vida, desde la participación democrática y la organización comunitaria.

¿Quiénes son y que hacen las Organizaciones de Desarrollo Social?

En Venezuela podemos encontrar una gama amplia de organizaciones de desarrollo local que van desde los grupos de base, como expresión organizada de la propia comunidad que trabaja en la solución de los problemas sentidos que los afectan (por ejemplo grupos juveniles, de mujeres productoras, de pastoral, etc); hasta organizaciones intermedias o de apoyo, constituidas por equipos humanos con alta experticia técnica en el tema de desarrollo, que trabajan para apoyar a los grupos de base o prestan servicios a comunidades, para mejorar su calidad de vida (son el caso de organizaciones como Fe y Alegría, Escuela de Vecinos, Fudep, Cesap, entre otras). A final de este espectro encontramos redes, coordinadoras o federaciones, como instancias de agrupación de organizaciones en torno a un fin común de representación, lobbie, posicionamiento o intermediación. Son por ejemplo redes como la Coordinadora de Ongs de Mujeres (Cong de Mujeres), la Coordinadora de Ongs de atenciòn al niño (Congani), Fipan, la red de ambiente, Red Ara, la de Derechos Humanos, entre otras.

Lo común de estas organizaciones es que son organizaciones sin fines de lucro, conformadas y que nacen de la iniciativa privada de ciudadanos que tienen un interés especial en impulsar procesos desde el espacio público de participación y organización comunitaria, como vía para mejorar el bienestar social, cultural y económico de las familias, comunidades y sociedades, compartiendo este protagonismo con otros actores que en lo local pueden impulsar esos procesos de desarrollo de manera sostenida en el largo plazo, de abajo hacia arriba. Es decir son organizaciones "de o para" la comunidad, promotoras de procesos de participación democrática y fortalecedoras de un tejido social altamente organizado, donde el ciudadano recibe bienes acordes a sus intereses y necesidades.

En ese sentido se excluyen organizaciones "neogubernamentales" dominadas parcial o totalmente por gobiernos locales, regionales o nacionales, con intereses partidistas, con fines de lucro u orientadas a aliviar la pobreza y no a atacar las causas estructurales que la provocan, para producir o generar cambios y saldos en calidad de vida.

En detalle, algunos aspectos a resaltar de nuestras organizaciones hoy día. son las siguientes:

  • Surgen en su mayoría en el marco democrático, por tanto no son alternativa al cierre autoritario del Estado, ni a la proscripción de los partidos políticos ocurridos en la década del 50.
  • La acción social, el trabajo comunitario y las organizaciones vinculadas al trabajo sociopolítico y religioso, son la fuente fundamental de origen de las organizaciones de desarrollo.
  • Se encuentran concentradas en la zona costera central del país y la región occidental, la cual incluye los centros poblados más favorecidos por el esquema de desarrollo predominante en el país en las décadas de los 50 y 60. Esta zona, además de concentrar los beneficios económicos también concentra oportunidades para estas organizaciones, las cuales poseen mayor acceso a la información, la formación y capacitación, las posibilidades de financiamiento, etc. En el resto del país, el precario acceso a los recursos y los servicios, y los elevados índices de pobreza, se encuentra acompañado por un muy bajo nivel de organización comunitaria y un tejido social muy delimitado.
  • La gran mayoría de ellas son de reciente creación, Se estima que más del 80% tiene menos de 20 años. En los últimos 10 años se han originado no menos del 50% de las organizaciones de Desarrollo existentes para la fecha.
  • Se dedican a actividades diversas, predominando como principal actividad las siguientes:

ACTIVIDAD

%

Educación / Formación

21

Infancia y Juventud

18

Economía popular

15

Organización y participación comunitaria

13

Salud

10

Cultura

8

Ambiente

6

Vivienda

4

Deporte y recreación

3

Investigación

2

  • Sus métodos aunque más orientados hacia la participación y la concientización de ciudadanos en los primeros años, se ha ido profesionalizando al incorporar mayor cantidad de elementos técnicos.

Haciendo un balance entre fortalezas y oportunidades de éstas se puede decir que:

  • Se caracterizan por poseer un sistema de toma de decisiones abierto a la participación y a las prácticas democráticas.
  • Poseen en su personal y su estructura la flexibilidad necesaria para enfrentar cambios y se orientan a la gestión social que produce resultados concretos en calidad de vida.
  • Tienen un ambiente valorativo y una práctica comprometida -en muchos casos "militante"- que las dispone favorablemente al trabajo con las comunidades más vulnerables
  • Sostienen un enfoque integral y priorizado en necesidades, debido a la inexistencia desde el principio de recursos abundantes para el trabajo de base –ni nacional, ni internacional, por no ser un país prioritario dentro de la cooperación-, se ha tratado de concentrar esfuerzos en áreas de alto impacto que atienden a causas estructurales.
  • Existe una importante tradición de trabajo por parte de algunas organizaciones, las más antiguas, las cuáles son poseedoras de un enorme capital relacional, y acervo de tecnología social, que ponen al servicio de las instituciones más jóvenes. En muchos casos incluso, estas organizaciones han difundido su práctica a través de miembros o grupos que se han estructurado en instituciones independientes.
  • Están orientadas a la conformación de alianzas y relaciones entre organizaciones y con otros actores –gobiernos, empresas, cooperantes, etc.-, valorando esta estrategia como vía para impulsar procesos de desarrollo local, de largo plazo y con visión compartida.

No obstante, apuntando sus retos actuales, estas organizaciones están orientadas a elevar sus habilidades y destrezas para producir mejores resultados. Ello tiene que ver con:

  1. Mejorar su capacidad de medir y mostrar resultados, para ser auditables socialmente (accountability) y mejorar radicalmente su desempeño,
  2. Se trata en una buena parte, de organizaciones jóvenes en un contexto donde la poca sistematización no permite aprender (a menos que se posea un estrecho contacto con éstas) de las experiencias de las instituciones más consolidadas, por ello se intenta elevar la capacidad de transferencia de tecnologías sociales de alto impacto, incentivando el intercambio continuo
  3. Sus esquemas organizativos y operacionales son bastante dispersos y poco estructurados, por lo cual gran parte del esfuerzo se destina a la profesionalización de sus cuadros y desarrollo organizacional.
  4. En un mundo globalizado e interactivo intentan elevar la capacidad de negociación con organismos públicos y privados, para mejorar posición en los procesos de negociación y establecimiento de alianzas.
  5. Mejorar su capacidad de sostenibilidad, mediante el mejoramiento del acceso a oportunidades de inversión social en calidad de "socios" (o iguales) y de nuevas formas alternativas de generación de ingresos propios.
  6. En muchos casos se perciben a sí mismas sólo como ejecutoras de programas sociales, omitiendo en muchos casos la oportunidad de visualizar su trabajo a escala al incorporar otros actores a su trabajo y de potenciar la cobertura de su acción con visión estratégica.
  7. Poseen poco acceso, e incluso capacidad instalada, para el manejo de la información y la vinculación con la tecnología. En general son organizaciones que se manejan con recursos escasos y poco apoyo tecnológico.

III. Las organizaciones de desarrollo en perspectiva: el reto en desarrollo y democracia

Hoy día, en un contexto en el cual ha adquirido gran importancia la regionalización y la municipalización de la administración pública, el proceso de gestión local ha permitido la aparición de nuevos actores sociales y políticos, abriendo nuevos espacios de relaciones. Tanto el gobierno nacional como los locales, han intentado apoyarse en unas ODS fragmentadas, desarticuladas, y con relativamente poca experiencia.

Aunque generadora de inquietudes, esta situación también constituye una oportunidad única para fortalecer el tejido social y el mundo asociativo en Venezuela. Como parte de esta iniciativa, se están generando espacios participativos asociados a la todavía novedosa experiencia de la regionalización y la municipalización, lo cual puede redundar en el fortalecimiento de la gestión comunitaria a partir de experiencias concretas y la focalización de las acciones estratégicas de las ODS.

No obstante, la posibilidad de formular programas o proyectos considerando estrategias de desarrollo local se ve amenazada actualmente por el bajo perfil de las organizaciones sociales venezolanas, especialmente las de base ubicadas en la provincia. Una participación más significativa de los sectores populares organizados en la definición y ejecución de políticas de desarrollo a escala local, requiere necesariamente de actores más preparados y fortalecidos, es decir, de un tejido social que vincule realmente a los ciudadanos, las asociaciones, el gobierno y fortalezca sus relaciones con lo asociativo, a través de la sociedad civil.

En el caso de Venezuela, impulsar la profundización de la democracia desde el espacio de la sociedad civil implica la creación de un tejido social y más ODS fuertes, desde las cuales las mayorías socialmente organizadas puedan expresar de forma efectiva sus intereses y aspiraciones, al mismo tiempo que participan en la discusión, elaboración y ejecución de las políticas públicas que produzcan los bienes y resultados deseables por los ciudadanos. El camino hacia el empoderamiento y el protagonismo de las bases, pasa necesariamente por potenciar sus capacidades organizativas, de ejecución y negociación con los actores políticos y económicos, para un desarrollo sostenido y democrático.

La oportunidad que se abre en este momento no es sólo la de sustituir una gestión gubernamental ineficiente en ciertas áreas específicas, sino la de redefinir y fortalecer el tipo de relación establecida tradicionalmente en Venezuela entre los ciudadanos, las ODS y el Estado, desde la Sociedad Civil y el Tejido Social.

Más allá del caso venezolano y como quiera que, al margen de las particularidades, muchos de estos fenómenos pueden encontrarse a lo largo y ancho del planeta, existe un consenso generalizado en torno a la idea de que la participación y organización de las comunidades activamente organizadas en la solución de sus problemas, constituye un elemento clave en el sostenimiento de los procesos de desarrollo y el fortalecimiento democrático. Por ello, creemos que la puesta en marcha de un proyecto que posibilite el que las comunidades organizadas adquieran las habilidades necesarias para asumir un papel protagónico, convirtiéndose en actores legítimos, es una opción clave en el actual contexto venezolano.

Socsal@compuserve.com

(*) Directora General de Socsal
(**) Gerente Operativo de Socsal

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