Especial Desarrollo y ambiente
¿Vamos Bien?
La estrategia de desarrollo que se ha elegido tiene un alto componente
de riesgo ambiental y requiere de un esfuerzo mancomunado
Como quiera que la explotación del petróleo ha modulado
la vida económica venezolana desde comienzos de este siglo, mucho
se ha escrito sobre sus virtudes y sus defectos. En cualquier caso, el petróleo
está allí, y se reafirma como el gran producto de la vida
nacional. Pero no está solo. Ahora será acompañado
por un dúo que, aunque no tiene su mismo peso específico,
es muy importante: la minería y la explotación forestal, a
escala significativas.
Lo más resaltante de la explotación intensificada de estos
tres recursos naturales es que, por la escala de la actividad y por el entorno
en que se realiza, puede causar grandes daños al ambiente.
¿Se puede evitar eso?. Indudablemente que si. Existen tecnologías
en esos tres sectores, que permiten una explotación que minimiza
los daños.
En lo que respecta a la explotación de hidrocarburos, podemos
afirmar que la industria petrolera venezolana, se toma en serio lo del respeto
por el ambiente, sin creer, por supuesto, que su labor en ese sentido es
perfecta. En cuanto a las empresas transnacionales que han entrado al país
al influjo de "la apertura", se sabe que tiene un bagaje técnico
en materia ambiental bastante importante. ¿Serán en Venezuela
tan cuidadosas con el ambiente como generalmente lo son en sus países
de origen?. Eso está por verse.
Un asunto más complicado será el paso de una minería
de oro depredante, a una minería de gran escala, de la que no hay
experiencia en el país. Y en lo que respecta a la explotación
de selvas forestal como Imataca, lo único que nos resta por decir
es que hasta ahora todo se ha hecho mal y que ojalá se elijan esquemas
que no resulten depredantes. En un ecosistema como el de Imataca, una explotación
maderera inapropiada puede producir un daño sin paralelo.
Un aspecto que parece importante en la ejecución de esta estrategia
de desarrollo, es la conjunción de ideas de los diversos actores
sociales, a través de los canales que resulten más pertinentes.
El Estado debería garantizar eso.
Y, tomando como referencia a la ISO 14.000 de gestión ambiental,
es bueno señalar que los organismos y las empresas involucradas en
el proceso venezolano deben dejar de lado el ya gastado "bajo perfil"
informativo para las comunidades -que algunas veces ocultan información
importante- y decir claramente en que consiste su proyecto y qué
tipo de efectos puede tener sobre el ambiente local o regional, incluyendo
naturalmente, las comunidades. Así se podrían evitar problemas.
Esas son las reglas del juego cuando se desea hablar seriamente de protección
ambiental.
¿Esa basura de dónde salió?
Aunque no hay estadísticas precisas y actualizadas, se estima
que en las ciudades venezolanas sus habitantes producen poco más
de un kilo de basura por día. La inadecuada gestión de esa
basura produce graves problema para las personas y para el entorno. En la
naturaleza todas las especies tanto animales como vegetales, generan algún
tipo de desecho. Estos desechos son reciclados, no por la especie misma
que los produce, sino por otras formas de vida que mantienen una relación
simbiótica con el ambiente.
Por su parte, el hombre ha sobrepasado con creces la capacidad que tiene
el ambiente para absorver la cantidad de residuos que genera en su actividad
diaria. Y vemos además que el desperdicio de los recursos ya se ha
generalizado dentro de la sociedad humana.
La sociedad Conservacionista Audubon de Venezuela ha iniciado un proyecto
para enfrentar esta problemática desde las escuelas, a través
de la sensibilización y concientización ambiental a través
de las escuelas.
El Proyecto denominado ¿Esa basura de dónde salió?
comprende seis semanas entre las que se practican desde juegos hasta la
práctica de la limpieza de plazas y actividades de reciclaje.
Según su creadora y coordinadora Soliria Menegatti. Este proyecto
tiene como objetivo "sensibilizar a los niños, para que se den
cuenta de que son responsables de la basura que producen", así
lo señala su creadora y coordinadora Soliria Menegatti.
Extinción animal
Un cuarto de todas las especies de mamíferos conocidas se encuentran
en riesgo de extinción, según lo informa la Lista Roja de
1996 de Animales amenazados del IUCN. Siendo este es el estudio más
amplio que se ha producido hasta ahora sobre los animales en extinción.
Además de los anímales mamíferos, el estudio
contiene datos sobre otras especies conocidas. Por ejepmlo, el 11 por ciento
de todas las especies de aves conocidas se encuentran en riesgo.dextinción;
el 20 por ciento de los reptiles, el 25 por ciento de los anfibios y el
34 por ciento de los pescados (mayormente de agua fresca).
"Esta investigación científica prueba que las advertencias
de los peligros de la extinción biológica global no es exagerada,
en todo caso, se ha sido más bien optimista, señaló
Russell Mittermeier, Presidente de la Conservación Internacional
y director de la Comisión para la Supervivencia de las Especies del
Grupo de los Primates de la IUCN, agrega que: "La lista Roja de 1996
es el primer estudio en usar criterios rigurosos para determinar el estatus
conservacionista de las especies".
El comité de asuntos de la Cámara Venezolana-Americana
trabaja sobre la versión de un proyecto realizado por el Ministerio
de Ambiente y los Recursos Naturales Renovables para la modificación
del decreto 2211- vigente desde el 23 de abril de 1992- referido al manejo
de los desechos peligrosos en el país: El presidente de Venacham,
Héctor Camero, señaló que estos cambios facilitan la
solución del problema, pues promueve la creación de rellenos
sanitarios, alternativas de reciclaje y recuperación o la posibilidad
de exportarlos por convenios bilaterales: Lilian Rojas, miembro del Comité,
aclaró que bajo el cumplimiento de normas técnicas legales
es posible las exportación de estos derechos, pero en Venezuela la
ley Orgánica del Ambiente tipifica como un delito su importación.
Se espera la aprobación del proyecto este mismo año. |