MCI elige la fusión con WorldCom
por 5,5 billones y deshace su alianza con BT
Juan Cavestany
Nueva York, La compañía telefónica
estadounidense MCI ha dado finalmente el sí a World Com. La aliada
de Telefónica de España en América Latina ha aceptado
la oferta de compra propuesta por WorldCom, después que ésta
subiera su oferta un 20%, hasta 37.000 millones de dólares (5,5 billones
de pesetas). Se trata de la mayor fusión empresarial de la historia.
En el arcén queda British Telecom, que ofreció 24.000 millones
de dólares (3,6 billones), y la estadounidense GTE, que puso sobre
la mesa 28.000 millones de dólares en efectivo (4,2 billones de pesetas).
Bert Roberts, que será presidente de la nueva MCI WorldCom, aseguró
que seguirá considerando a Telefónica «un socio importante».
El pasado 1 de octubre, WorldCom, radicada en Jackson (Misisipí)
había ofrecido 30.000 millones de dólares (4,5 billones de
pesetas) por las acciones de MCI, aunque pagando con títulos de la
empresa resultante de la fusión. La oferta superaba en 6.000 millones
lo que ofrecía BT por la totalidad de MCI y abrió un periodo
de indefinición en el sector.
La intervención de GTE, la segunda compañía
telefónica local de EE UU, con una oferta de 28.000 millones de dólares
en efectivo, hizo dudar por unos instantes al consejo de MCI. Por fin, el
pasado domingo por la noche aprobó por unanimidad la oferta de WorldCom.
Los consejos de administración de ambas compañías
han establecido que cada título de MCI se valorará a 51 dólares
(7.650 pesetas), 11 dólares más que la cotización en
Bolsa del pasado viernes. Cada accionista de MCI recibirá por una
acción el equivalente a la citada cantidad en acciones de WorldCom.
Ésta asumirá también 5.000 millones de dólares
de deuda de MCI. Posteriormente, la empresa operará con el nombre
de MCI WorldCom. Su presidente será Bert Roberts, actual presidente
de MCI, y su director ejecutivo Bernard Ebbers, co-fundador, principal accionista
y máximo ejecutivo de WorldCom.
La nueva empresa, resultado de la fusión de la segunda
(MCI) y la cuarta (WorldCom) compañías de telefonía
de larga distancia en EE UU, prevé alcanzar una facturación
de 30.000 millones de dólares (4,35 billones de pesetas) el próximo
año. La nueva empresa será la número uno entre los
proveedores de acceso a Internet y supone una seria amenaza al liderazgo
de AT&T en larga distancia y de GTE en el ámbito local. La fusión
tiene que ser ratificada por las respectivas juntas de accionistas y aprobada
por las autoridades de EE UU.
La británica BT, que posee el 20% de MCI desde 1993,
anunció que deshará su alianza con MCI y venderá a
WorldCom su participación en la empresa norteamericana. WorldCom
pagará 7.000 millones de dólares (1,05 billones de pesetas).
Supone un buen negocio para BT, que obtendrá unas plusvalías
antes de impuestos estimadas en 2.000 millones de dólares , casi
300.000 millones de pesetas. Además, BT anunció que recibirá
una indemnización de 465 millones de dólares (69.750 millones
de pesetas) por los daños causados a su estrategia de expansión
internacional, basada en MCI.
Habrá grandes cambios en las alianzas de las compañías
implicadas. Peter Bonfield, director ejecutivo de BT, aseguró que
su empresa «se mantiene fuerte y tiene muchas oportunidades para alcanzar
alianzas alternativas en Estados Unidos». Aunque también se
ha acordado que MCI WorldCom se mantenga como «distribuidor no exclusivo
de productos y servicios de Concert» por un periodo de cinco años
para dar satisfacción a los clientes. Concert es una empresa de BT
(75,1%) y MCI (24,9%) cuyo futuro es incierto. Los acuerdos subrayan que
BT tiene una opción de compra sobre el paquete de MCI en Concert.
Por su parte, Bert Roberts, presidente de MCI y de la nueva
MCI WorldCom, declaró en Nueva York que había hablado ayer
mismo con Juan Villalonga, presidente de Telefónica de España
(otro de los socios de Concert), y que se reuniría con él
a principios de diciembre. «Seguimos viendo a Telefónica como
un socio muy fuerte para colaborar en Latinoamérica», aseguró.
Las acciones de MCI experimentaron una fuerte subida del
12% en Bolsa a primera hora de ayer. También subían GTE y
BT, mientras que WorldCom bajaba levemente.
Las alternativas de Telefónica
JUAN MANUEL ZAFRA, Madrid El 18 de abril Telefónica
firmaba una alianza con MCI e BT por la que la firma estadounidense se convertía
en socia de la española en su expansión por América
Latina. Telefónica compartiría su Red Panamericana con MCI
y ésta serviría de enlace con el mercado de habla hispana
en EE UU. Esos acuerdos, según dijo ayer Bert Roberts, presidente
de la MCI WorldCom, están a salvo. Telefónica no quiso pronunciarse
ayer. Para ella sería fácil mantener esa parte de la alianza,
pero la carga financiera que va a asumir WorldCom le va a poner difícil
apostar por proyectos en América Latina, de momento.
BT se comprometió con Telefónica a abandonar
sus proyectos en España, a dejar Airtel (tiene un 16,5%) y desprenderse
de su filial española BT Telecomunicaciones. BT estaba dispuesta
a un intercambio de acciones con la empresa española y a dejar que
Telefónica tomara parte en alguno de sus proyectos en Europa.
¿En que situación queda ahora Telefónica?
Todos esos compromisos están en el aire y BT no se ha deshecho de
ninguna participación en España. «No significa necesariamente
que BT vaya a volver a la carga en España», asegura un directivo
de BT Tel, pero está bien situada ante un hipotético pacto
entre Airtel y Retevisión, los dos rivales de Telefónica en
móvil y fija.
La estrategia de Telefónica, basada en tener bajo
una misma percha las inversiones en Europa y América, queda ahora
trastocada y la situación obliga a revisarla. Las opciones son varias:
desde seguir con MCI en América y negociar con BT para Europa a buscarse
nuevos compañeros de viaje. Los británicos podrían
ofrecer ahora a Telefónica el apoyo financiero que buscaban para
su Red Panamericana y arrebatársela a MCI. Si algo no le va a faltar
a BT son recursos (recibirá 1,2 billones de pesetas de WorldCom),
pero su objetivo ha estado siempre en Norteamérica y no en el sur
del continente. Otra incógnita es si BT y GTE -la otra firma que
pugnó por MCI y en cuya cúpula está el español
Ignacio Santillana- están dispuestas a aliarse. La mayoría
de los analistas creen que BT está ahora más cerca de ser
rival que aliado para Telefónica. «Estamos como al principio»,
afirmaba el portavoz autorizado de BT Tel, la filial española de
BT. Ésta tiene las manos libres para intentar, en solitario, el asalto
a los mercados a los que sus compromisos con MCI le habían cerrado
la puerta o limitado las opciones de acceso. Es el caso de España.
La ruptura de los pactos a BT y MCI a indemnizar a Telefónica,
según Europa Press.
El País Digital de Madrid, 11 de noviembre de 1997
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