Preguntas sobre la mirada
Tres artistas y profesores de la Universidad Nacional reflexionan
sobre el espacio, la escultura la investigación en el arte y el espectador
en la muestra 'La mirada expuesta'.
En un video que acompaña la exposición La
mirada expuesta que por estos días muestra Espacio Vacío pueden
verse los primeros pasos con los que Trixi Allina, Rolf Abderhalden y Clemencia
Echeverry se aproximaron al espacio. En las imágenes se ven siempre
en el fondo el piso de cemento brillado, las paredes blancas sin estucar
y, en general, una sensación de humedad y frío que recibía
con neutralidad las actividades iniciales de cada uno.
Cuando habían avanzado un poco los respectivos procesos
(cada uno trabajaba en un piso), se reunieron para ver un video de esos
pasos iniciales donde descubrieron, con sorpresa, las similaridades que
se habían presentado. "Estuvimos de acuerdo en traer muy pocas
cosas (cuerda, tiza, cinta de enmascarar...) y descubrimos después
que habían algunos paralelos", explica Rolf Abderhalden. El
más notorio, relacionarse con el espacio desde lo más básico,
medirlo con el cuerpo.
Y aunque los resultados finales de cada piso son totalmente
diferentes, coinciden en sacar partido de ese aire húmedo, de la
blancura de las paredes y, en general, del tono de la edificación
de tres pisos que resalta, pintada de blanco, en un barrio donde las casas
todavía se usan para vivir y no para trabajar.
La comunicación entre las obras y el lugar contribuye
a uno de los objetivos de la muestra: proponer una alternativa al arte legitimado
por museos o galerías. "Y eso se dio desde la misma manera de
trabajar", explica Allina. "No son objetos estéticos en
sí mismos, hechos para ser admirados, sino que trabajan con la arquitectura
y el espacio. Mostrar cómo la obra se construye entre el que mira
y lo que hay".
"La obra no se pone en el lugar", continúa
Echeverry, "sino que permite verlo y, al mismo tiempo, habla de él".
Arte investigativo
La búsqueda de formas alternativas de exponer, que
se puso en contacto con Espacio Vacío por primera vez hace un año,
se pudo dar gracias a que los tres artistas son profesores de la especialización
de escultura de la Carrera de Bellas Artes de la Universidad Nacional y
que emprendieron el trabajo como una investigación artística
desde el arte mismo. "Los proyectos siempre son sobre el arte. Este
es el primer programa de la universidad que apoya la creación misma
y eso es un logro especial", dice Allina.
"El origen de la muestra coincidió con la pregunta
¿qué es investigar en arte? El estatuto de investigación
en la universidad está muy centrado en las ciencias y no existía
la correspondencia en el arte. Queríamos investigar no desde afuera
de la producción sino desde el interior, Mostrar que la creación
en sí misma es un proceso de investigación", afirma Abderhalden.Para
reforzar este carácter, todo el proceso fue documentado en un video
que permite ver el universo que se esconde detrás de las obras y
que se presenta a la entrada de la exposición. "Esa alquimia
por lo general pertenece al ámbito de lo íntimo y lo reservado,
es como un halo de misterio que rodea al artista cuando hace la obra",
continúa. "En este trabajo también queríamos dejar
acceder a ese proceso de búsqueda".
Así, se ven los primeros pasos de lo que sería
la video instalación de Rolf Abderhalden que ocupa el tercer piso,
el mundo del taller y fotos de familia que rodearon la obra de Trixi Allina,
en el segundo, y el tallado de las piezas de vidrio de Clemencia Echeverry,
que ocupan un salón oscuro en el primero.
Detrás de la intención de relacionar las
obras con el espacio hay una coincidencia mucho más profunda que
además de verse en los tres pisos de la exposición, también
está presente en sus métodos pedagógicos. "Coincidimos
en que la escultura no es una cuestión de técnica sino de
planteamiento de problemas", dice Abderhalden. Y esos tres pisos de
problemas pueden visitarse hasta el 21 de noviembre todos los días
con cita previa entre 4 y 8 p.m.
El Tiempo de Bogotá, 15 de noviembre de 1997
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