Polémica por propuesta de Fedegán
Gobierno dice que plan de paz implica "reformas más
profundas". Fenalco acogería propuesta si guerrilla libera a
secuestrados. CUT, ONU y Mandato reconocen la importancia de que se hagan
estos planteamientos.
La propuesta del gremio ganadero de ceder tierras a cambio
de paz, fue recibida por los gremios con un sí, pero con algunas
reservas.
Aunque aumenta el número de empresarios, políticos,
diplomáticos, sindicatos y sectores sociales que están de
acuerdo con la iniciativa de Fedegán, existen diferencias de criterio
sobre la forma como se podría realizar y aplicar un proceso de redistribución
de la riqueza.
Por ejemplo, mientras los comerciantes y la industria metalúrgica
consideran que el país debe tomar esta idea y crear el fondo de erradicación
de la pobreza, los banqueros señalan que lo importante es que estas
iniciativa sean reales en la práctica.
El Gobierno, por intermedio de José Noé Ríos,
también tiene ciertas inquietudes. "El proceso de paz requiere
de reformas más profundas. Hay que tener mucho cuidado con las propuestas
a fin de que no se hagan con la intensión de buscar protagonismo",
afirmó.
Para las Farc, según su vocero internacional Marco
León Calarcá, "lo que la mayoría de colombianos
está esperando es la construcción de un nuevo país
y no recibir limosnas de parte de los ricos", aunque advierte que "por
lo menos se ve claro que ellos entienden que una parte de la solución
del problema en Colombia es resolver las enormes desigualdades económicas".
Incluso, sobre la propuesta de Fedegán que incluye
un compromiso de repartición de sus propiedades si la guerrilla libera
los secuestrados y suspende las acciones violentas, las Farc dijeron que
no modificarán su conducta frente al secuestro. "Si nosotros
logramos iniciar un proceso de paz, para lo cual propusimos el despeje de
cinco municipios por 120 días, comenzarán a ceder las acciones
de la guerrilla", dijo Calarcá. (ver recuadro)
Los gremios se pronuncian
Para el presidente del Consejo Gremial y de Asobancaria,
César González, hay algo claro: que nadie estaría "en
plan" de oponerse a un proceso para redistribuir los activos productivos
dentro de un proceso de paz. "Sin embargo, lo más importante
es pensar si esas propuestas se pueden aplicar en la práctica o son
simplemente iniciativas que no van a conducir a nada".
Por eso, él sostiene que "adelantar una verdadera
reforma agraria y urbana y la redistribución de la riqueza debe discutirse
en una Asamblea Constituyente. No se trata de darle a la gente más
pobre un pedazo de tierra, sino de permitir que diferentes sectores de la
vida civil tengan cabida en la vida constitucional y política del
país que podría ser a través de la modificación
del poder regional".
Sabas Pretelt, presidente de Fenalco, por el contrario,
respalda la propuesta de Fedegán: "el sector privado estaría
dispuesto a hacer contribuciones especiales, pero con la condición
de que la guerrilla libere a todos los secuestrados y el país inicie,
de una vez por todas, un proceso de paz.
Para el presidente de Analdex, Javier Díaz, su idea
es "crear un gran fondo social para obtener recursos destinados a financiar
programas para las familias pobres, incluyendo los desplazados y los propios
reinsertados", propuesta que el Consejo Gremial le presentó
al presidente Samper, antes de que asumiera el cargo. "La propuesta
de los ganaderos es concreta", señaló.
'Un hecho para destacar'
Sectores sociales, el Mandato por la Paz, la CUT y el Partido
Comunista dijeron que es la primera vez que los ganaderos lanzan una propuesta
en ese sentido y eso es positivo.
Carlos Ossa, ex constituyente y ex gerente del Incora,
señaló que el pronunciamiento de este gremio es importante
y recordó que este es un país que lleva más de 30 años
tratando de hacer una reforma agraria, sin que ello sea posible, por lo
que se abre una expectativa con la cesión voluntaria de tierras,
a lo que habría que agregar otros elementos como la expropiación
y la extinción del dominio para hacer viable, ahora sí, una
redistribución de tierras.
Hasta el momento, dijo, lo que vivido Colombia en los noventa
es una contrarreforma promovida por los narcotraficantes y los paramilitares,
apreciación que comparte Jaime Caycedo, secretario general del Partido
Comunista. "Cualquier demostración de voluntad de avanzar hacia
un proceso de reforma agraria distributiva, que favorezca el desarrollo
del campo, es positiva", señaló Caycedo.
El Mandato por la Paz -al que Fedegán hace referencia
al advertir que su propuesta pasaría del deseo a los hechos- dijo
que "es la primera referencia que se hace al primer punto del tarjetón:
el de la justicia social".
Para el Mandato el camino para construir esa justicia social
es el de la "concertación", por lo que -dijo- habría
que sentar a Fedegan con organizaciones campesinas como la ANUC, pues éstas
son las que pueden plantear sus reivindicaciones.
Para Luis Eduardo Garzón, presidente de la CUT,
cualquier solución política negociada al conflicto tiene que
tocar el aspecto social, que no es de ninguna manera el cómo reinsertar
a los guerrilleros a la vida civil.
"Que un gremio diga que hay que meterse la mano al
dril, que se plantee que hay que ser generosos en materia de la concentración
de la riqueza, la que ha generado desigualdad social, de por sí ya
es un hecho positivo".
La ONU, a través de su alta comisionada, Almudena
Mazarrasa, también se pronunció al respecto. "Todo lo
que esté caminado a concientizar a los sectores sociales para participar
en un proceso de paz es bienvenido. La sociedad civil debe participar con
propuestas concretas".
El Tiempo de Bogota, 10 de noviembre de 1997
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