bienvenidos a analítica semanal, por favor active sus imágenes y configuere su pantalla a 800 x 600 pixeles
Inicio
Analítica Semanal
Analítica mensual, Artes y Placeres (mapa)

Lo me jor  de la Prensa Nacional

¿Angustia económica o angustia social?

Jorge Gómez Mantellini

Por concluir, en menos de sesenta días, el año 1997 se observa que los problemas sociales, dentro del ámbito nacional, se agudizan de tal manera que se constata incluso por el observador menos avisado que existe una neurosis colectiva traducida en una conducta de angustia por
inquirir, por conocer, si esta situación tan crítica, que actualmente vivimos los venezolanos, se puede resolver favorablemente para los grandes sectores de población, incluyendo, naturalmente, a la tan preterida clase media. Esa angustia social es el resultado de la preocupación responsable de una sociedad consigo misma frente a cada uno de sus integrantes, ante la cerrazón de horizontes, ante el deterioro, cada vez más visible, moral. Es una responsabilidad frente a la historia, ante el futuro, ante la generación de relevo. Es una responsabilidad generacional de padre
a hijo. ¿Qué le vamos a entregar a la generación de relevo? ¿Detritus...? ¡Qué horor! ¿Estaremos
a tiempo? Esa angustia colectiva, en este momento, no tiene respuesta. Ante tal circunstancia,
muchos venezolanos preocupados por el acontecer aconteció lo que suponíamos consideran, con
preocupación, que se han acentuado la desconfianza y el descontento popular. Que Venezuela se
ha estancado, no obstante haber dispuesto la presente administración de los presupuestos más
altos. Entienden que Venezuela luce detenida y con grandes reivindicaciones populares
insatisfechas. Todo esto es aún más alienante ante el proceso inflacionario y su efecto negativo de
la distribución regresiva del ingreso que ha pasado en algunos estratos área metropolitana y otras
grandes ciudades del umbral de la pobreza crítica al umbral de la miseria. Y como consecuencia
de esta degradación, el deterioro de la calidad de la vida tanto en el aspecto físico como el
psíquico y moral. Cabe anotar que dentro de este proceso, síndrome de angustia social que vive el
venezolano, el aspecto económico es uno de los factores que incide con mayor fuerza en dicho
cuadro. Es por esta razón por la cual podemos denominarlo economía de la angustia, ¿cuáles son
las causas? una creciente y continuada inflación, que día a día se hace más gravosa, más onerosa,
más pesada, en fin, verdaderamente insostenible. Ese fenómeno perverso y cruel ha quebrantado
las estructuras sociales incrementando peligrosamente, por causa del empobrecimiento de grandes
sectores de población de clase media, la marginalidad; otro factor dentro del síndrome de la
economía de la angustia es la dislocación de los precios por razón de los desajustes entre el
salario real y el poder adquisitivo de los bienes y servicios básicos, sin que exista ninguna
alternativa inmediata de producción interna que pueda equilibrar esta situación. Se acentúa esta
angustia económica al constatar que por un lado se dice que se está empleando una política fiscal
y monetaria para frenar la inflación y por otro se están implementando políticas para expandir la
economía y así atacar la recesión. El arte de la economía no ha sido perfeccionado hasta tal punto
que sea posible seguir políticas diametralmente opuestas al mismo tiempo.

Tenemos pues razón de estar angustiados ya que el panorama, dolorosamente trazado, constituye
más que un perfil del presente, una manifestación de su indigencia, y contribuye no sólo a la
exposición de la ausencia del sentido en nuestro tiempo sino a hacer patentes sus causas, y, con
ellas, las condiciones por vía de la denuncia de la posibilidad de superación. Y lo más dramático
es que tales evidencias de descomposición económica y social contrastan con las condiciones
objetivas y las posiblidades del país. Por ello esta situación es motivo de honda preocupación en
todos los ámbitos de la comunidad venezolana. Todos tenemos confianza y fe en la bondad del
sistema democrático y por tal circunstancia ante el escepticismo y desconcierto que domina a
vastos sectores de población se hace necesario el reclamo oportuno y justo. Es ineludible salvar el
presente. Tal vez sea lo único que poseemos y esto haga que la condición humana sea frágil y
precaria, entre la angustia económica y la angustia social.


El Universal Digital, 10 de noviembre de 1997

Boletín Legal
Ruedo Político
Sociedad Civil
Tips Petroleros
Archivo
Escriben Nuestros Lectores
Banco Mercantil
Cartas al Editor


titulares kys


entre en la bitbliotecaAyude a un niño




volver al inicio o volver al tope



Inicio | Analítica Mensual | Artes y Placeres
Editorial | Artículos | Lo Mejor de Esta Semana | Resumen
Archivos | Tips Petroleros | Escriben Nuestros Lectores | Cartas al Editor