Biblioteca Nacional aliada de la divulgación
de las ciencias
Enrique Planchart
El Instituto Autónomo Biblioteca Nacional tomó
una importante decisión: dedicar la Sala Andrés Bello de la
antigua sede de la Biblioteca Nacional al lado del Palacio de las Academias,
al área de ciencia y tecnología de la Biblioteca Pública
Central Simón Rodríguez.
Este sector ha sido tradicionalmente descuidado por casi
todos los organismos del Estado.
Frecuentemente una concepción de 'cultura' demasiado estrecha, deja
de lado este aspecto, que por primera vez en nuestro país, cuenta
con una biblioteca pública destinada a estos tópicos y su
necesidad es evidente, dado al éxito enorme que ha tenido en atraer
al público joven. Esestimulante ver cómo todos los días
la bella sala de Lectura diseñada por Chataing se llena al máximo
de su capacidad de jóvenes, consultando libros de ciencia y tecnología,
guardando la perfecta compostura y respeto al cual estamos acostumbrados
los mayores, usuarios de la biblioteca.
Aprovechando este ambiente de la 'Venezuela Posible', apartado
del frecuente estado de
pesimismo en el cual parecemos haber caído, el Cenamec ha llegado
a un convenio con la
Biblioteca Nacional para abrir una sala de Ciencia, en la cual el público
tiene la oportunidad de realizar experimentos científicos y verificar
con sus propios medios las leyes de la naturaleza, completando así
la información que puedan obtener los jóvenes en los libros,
con una experiencia directa de la ciencia viva.
Esta sala es una más, de las que Cenamec ha venido
creando en distintas ciudades del interior: Maracaibo, Coro, Mérida,
Barquisimeto, San Cristóbal y tenemos la esperanza de que con la
colaboración del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional, podamos
llevarlas a muchas otras ciudades en las bibliotecas públicas, haciéndolas
aliadas de la divulgación de las ciencias y centros de información
más completos.
El Universal Digital, 14 de noviembre de 1997
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