La Web es una mujer
Si bien las mujeres son aún minoría en el
ciberespacio, el mundo de la computación digital cuenta con numerosas
pioneras que jugaron un rol significativo en la evolución del computador
que conocemos. Las investigaciones de la profesora inglesa Sadie Plant parecen
rebasar hasta los paradigmas del feminismo convencional para demostrar que
la mujer puede entenderse muy bien con la tecnología.
Puede ser producto de la casualidad, o tal vez un reflejo
de las características demográficas de los comunicadores sociales,
pero en el primer curso de postgrado que se realizó enteramente a
través de Internet en la Universidad del Zulia como parte de
la Maestría en Ciencias de la Comunicación, mención
Nuevas Tecnologías-, el 100% de la matrícula era del sexo
femenino. Este hecho es sólo una pequeña muestra de la creciente
presencia de la mujer en los medios digitales y en general en el ámbito
tecnológico, considerado por muchos, incluso por algunas corrientes
feministas como un coto cerrado y dominado por los hombres.
La reciente publicación del libro "Ceros y
Unos", de la socióloga inglesa Sadie Plant, pone sobre el tapete
este tema, además de aportar hechos concretos que demistifican algunas
concepciones sobre el papel de la mujer ante el hecho tecnológico.
Plant, investigadora de la Universidad de Warwick y directora de la unidad
de investigación de Cultura Cibernética, partió de
lo que consideraba un "gran malentendido" sobre la relación
entre las mujeres y la computación y la tecnología en general.
La pionera, una condesa
"Me parece que gran parte de la teoría feminista
ortodoxa es tecnofóbica", dice Plant en una de las numerosas
entrevistas que circulan en Internet. En la práctica, observa la
investigadora, mucho del trabajo interesante en los nuevos medios está
siendo realizado por mujeres, que están muy lejos de tener fobia
a la tecnología y que más bien muestran una cierta intimidad
con los computadores. Pero Plant va mucho más allá. El ciberespacio
sería, según su concepción, una creación femenina.
Refiriéndose a los términos que normalmente empleamos, asociados
a la red, encuentra en "la Web" resonancias más femeninas
que en la "superautopista de información". Para sustentar
sus afirmaciones, Plant se remonta al origen mismo de la computación,
y nos recuerda a Ada Byron, condesa de Lovelace, creadora del primer programa
de computación.
Ada --hoy el nombre de un lenguaje de programación--
no sólo elaboró programas para el "Motor Análitico"
que el inglés Charles Babbage concibiera hace más de siglo
y medio, también reflexionó sobre lo que podíamos esperar
de ese computador hipotético, que aunque no pudo construirse en la
época, poseía los elementos esenciales que encontramos hoy
en los computadores modernos: memoria, un procesador aritmético y
lógico y el concepto del programa almacenado junto con los datos.
El término "computer" -aquél o aquella que computa-
se usó para referirse a los trabajadores -con predominancia del sexo
femenino- que tabulaban datos para el gobierno, antes de que existiera el
computador como tal. Al asumir esas tareas, la máquina también
se apropió del vocablo. Plant también describe cómo
en la II Guerra Mundial los ejércitos de EE UU y el Reino Unido empleaban
numerosas mujeres en gran parte del trabajo computacional requerido para
programar los primeros computadores electrónicos y digitales.
En esa época surge la Ada Lovelace moderna, la Capitana
Grace Murray Hopper, la primera persona en programar un computador real
-y no hipotético como el de su antecesora-. Se trataba del Mark 1,
bautizado por la pionera Grace, como "mi monstruo", una enorme
máquina que hacía parpadear al sistema eléctrico de
Pennsylvania cuando era encendido. Murray Hopper fue la codesarrolladora
de un famoso lenguaje de programación que todavía encuentra
espacio en los sistemas corporativos: el COBOL. También se le atribuye
el vocablo "bug" que designa un error en un programa --a la revisión
de los programas se le denomina "debugging"--.
Caos con aroma de mujer
La tecnología siempre ha sido usada como un instrumento
del orden establecido, nos dice Plant con ecos orwellianos. Sin embargo,
también puede producir niveles de desorden político, social
y económico no esperados. Con las redes de computadores, por ejemplo,
surgen los hackers, capaces de eludir cualquier control institucional. La
red de redes, Internet, es un excelente ejemplo para Plant. Nadie pensó,
dice: "Que buena idea, vamos a juntar todos los computadores del mundo".
Cada computador conectado hoy a la red estaba diseñado para computar,
no para comunicarse. Una vez que se alcanza una masa crítica de elementos
individuales, acota, surgen fenómenos nuevos e impredecibles.
Esos computadores, vistos por los hombres como meros instrumentos,
se juntaron y deciden hacer algo por su cuenta, lo mismo que ha ocurrido
con las mujeres. Plant en su más ácida esencia. "La historia
del feminismo es tambien una historia de mujeres aisladas buscando contactarse
empleando formas inéditas. El punto donde los computadores dejan
de ser simples herramientas que se portan bien (despues de la guerra) fue
también el punto donde las relaciones entre hombres y mujeres comenzaron
a ser vistas de otra forma". Si el feminismo, dice Plant, necesitara
sólo de la política para imponerse, se hubiera manifestado
en cualquier momento en los últimos dos mil años, pero las
relaciones entre sexos están conectadas íntimamente con cambios
económicos y tecnológicos.
Crece la hermandad
Desde las asociaciones feministas radicales hasta las organizaciones
que promueven mayor integración de la mujer y la tecnología,
Internet es una vasta fuente de recursos y de sitios de discusión
dedicados a la mujer. Comenzamos con un buscador femenino, www.wwwomen.com,
en el que las diferentes categorías están referidas a actividades
para la mujer o realizadas por mujeres. Hay, entre otros, apartados para
el feminismo, diversidad entre mujeres y tópicos como el lesbianismo,
con una sub sección donde se admiten las posiciones más dispares
y se estimula la discusión sobre el tema.
Women´s Wire, en www.women.com/guide,
es una detallada guía profesional, de entretenimiento, e informativa
dirigida exclusivamente a mujeres. Con su acostumbrada correctitud política
y su impecable organización, Yahoo provee el directorio más
extenso, que a su vez nos lleva a miles de bifurcaciones sobre el tema femenino.
Sigamos por ejemplo este camino desde la página principal de Yahoo:
Sociedad y Cultura, Géneros, Mujeres, Computer e Internet, Historia
y encontramos, previsiblemente, dos secciones dedicadas a Grace Murray y
a Ada Lovelace, además de un enlace hacia reseñas de mujeres
famosas en matemáticas y computación. El catálogo más
extenso dedicado a la mujer latinoamericana se encuentra en la Universidad
de Texas, en http://www.lanic.utexas.edu
/la/region /women/. Allí encontramos trabajos sobre mujeres notables
para del mundo hispanoamericano, desde Sor Juana Inés de la Cruz
hasta Frida Kahlo; así como de organizaciones de varios países
latinoamericanos.
En nuestro país, donde la mujer ha conquistado un
lugar importante en el área técnica y gerencial, tanto en
la industria de cómputo como en los departamentos de TI, sobran los
ejemplos de la incorporación entusiasta de la mujer al ciberespacio.
El foro venezolano en Compuserve, por ejemplo, ha contado desde sus inicios
con una amplia participación femenina, y varios de los proveedores
de acceso, empresas de diseño de páginas, así como
empresas de conectividad y consultoría en el área telemática
cuentan con mujeres como ejecutivas claves.
¿Tienen suficiente asidero las concepciones de Sadie
Plant? ¿Se están realmente reconfigurando en sus roles hombres
y mujeres? La opinión de todas -y todos- es bienvenida, para opinar
sobre este artículo, para rebatirlo o para asomar otras posiciones.
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