bienvenidos a analítica semanal, por favor active sus imágenes y configuere su pantalla a 800 x 600 pixeles
Visite nuestro archivo   Escriben Nuestros Lectores Entre a Banco Mercantil


lo mejor de la semana

lo mejor de la prensa internacional

Sin Derechos Humanos Amnistía Internacional

Carlos Sodi Serret

AMNISTIA Internacional criticó a nuestro país porque carecemos de los derechos humanos. Zedillo contestó que, según los informes de la CNDH, la CDHDF y las estatales sí los tenemos. Así las cosas, la pregunta inicial es muy simple: ¿Tenemos o no derechos humanos? La segunda cuestión es más complicada: ¿Son únicamente las Comisiones mencionadas las responsables de que no las tengamos? En el Diccionario razonado de legislación y jurisprudencia mexicanas, de Antonio de J. Lozano, editado desde 1905, se dice que el derecho es el conjunto de reglas que dirigen la conducta del hombre para que viva conforme a la justicia. Es el arte de lo equitativo y razonable para dar a cada uno lo suyo. La justicia es una virtud y el derecho la práctica de ella por medio de tres obligaciones: vivir honestamente, no hacer daño a nadie y dar a cada uno lo suyo. El derecho considerado en su origen es divino y humano. El primero se subdivide en natural y de gentes y el humano en civil y canónico. El natural deriva de la naturaleza de hombres y animales y abarca tanto como la vida, la unión de machos y hembras, procreación, libertad, defensa, etcétera, e igualmente la razón para hacer lo bueno y evitar lo malo. Atendiendo a esos conceptos, podemos decir que, si todos los hombres se apegaran a la esencia del derecho, no existirían homicidas, ladrones, violadores, defraudadores, etcétera, pero como es una utopía, la sociedad constituida en Estado por medio de los tribunales está obligada a preservar la paz entre su pueblo, y tiene como herramienta los procesos judiciales y la aplicación de castigos.

*

A mediados del sexenio pasado, a México le achacaron, como ahora lo hace Amnistía Internacional, falta de derechos humanos. Salinas, en vez de revisar a las policías, fiscalías y nuestro arcaico y anquilosado sistema judicial, así como el ineficaz amparo y de reconocer que esas críticas apuntaban el fracaso de nuestros procuradores y tribunales, para hacerles modificaciones integrales, decidió reformar la Constitución y crear el chipote de las Comisiones de Derechos Humanos, las cuales no pertenecen a ningún Poder Judicial ni son tribunales, formulan simples recomendaciones a las otras autoridades, sin poderlo hacer con los jueces. Los resultados están a la vista. Aunque haya buena intención de tales Comisiones, no pueden cambiar la corrupción policiaca ni del MP y menos podrán enseñarles a los delincuentes que, conforme a derecho, deben hacer lo bueno y evitar lo malo, porque estos torcidos sólo exigen lo bueno para ellos y lo malo para las víctimas. Antes de esas Comisiones no teníamos derechos humanos, pero los malandrines estaban más controlados. Ahora tampoco los tenemos, salvo que a los pícaros sí se les han reconocido sus derechos, en detrimento de las víctimas. Amnistía Internacional tiene razón, en México no hay derechos humanos, y no los lograremos con esas Comisiones sino con buenos tribunales.


4 de Octubre de 1997. 


entre en la bitblioteca      espacio disponible

 




 

volver al inicio o volver al tope