Sin Derechos Humanos Amnistía Internacional
AMNISTIA Internacional criticó a nuestro país
porque carecemos de los derechos humanos. Zedillo contestó que, según
los informes de la CNDH, la CDHDF y las estatales sí los tenemos.
Así las cosas, la pregunta inicial es muy simple: ¿Tenemos
o no derechos humanos? La segunda cuestión es más complicada:
¿Son únicamente las Comisiones mencionadas las responsables
de que no las tengamos? En el Diccionario razonado de legislación
y jurisprudencia mexicanas, de Antonio de J. Lozano, editado desde 1905,
se dice que el derecho es el conjunto de reglas que dirigen la conducta
del hombre para que viva conforme a la justicia. Es el arte de lo equitativo
y razonable para dar a cada uno lo suyo. La justicia es una virtud y el
derecho la práctica de ella por medio de tres obligaciones: vivir
honestamente, no hacer daño a nadie y dar a cada uno lo suyo. El
derecho considerado en su origen es divino y humano. El primero se subdivide
en natural y de gentes y el humano en civil y canónico. El natural
deriva de la naturaleza de hombres y animales y abarca tanto como la vida,
la unión de machos y hembras, procreación, libertad, defensa,
etcétera, e igualmente la razón para hacer lo bueno y evitar
lo malo. Atendiendo a esos conceptos, podemos decir que, si todos los hombres
se apegaran a la esencia del derecho, no existirían homicidas, ladrones,
violadores, defraudadores, etcétera, pero como es una utopía,
la sociedad constituida en Estado por medio de los tribunales está
obligada a preservar la paz entre su pueblo, y tiene como herramienta los
procesos judiciales y la aplicación de castigos.
*
A mediados del sexenio pasado, a México le achacaron,
como ahora lo hace Amnistía Internacional, falta de derechos humanos.
Salinas, en vez de revisar a las policías, fiscalías y nuestro
arcaico y anquilosado sistema judicial, así como el ineficaz amparo
y de reconocer que esas críticas apuntaban el fracaso de nuestros
procuradores y tribunales, para hacerles modificaciones integrales, decidió
reformar la Constitución y crear el chipote de las Comisiones de
Derechos Humanos, las cuales no pertenecen a ningún Poder Judicial
ni son tribunales, formulan simples recomendaciones a las otras autoridades,
sin poderlo hacer con los jueces. Los resultados están a la vista.
Aunque haya buena intención de tales Comisiones, no pueden cambiar
la corrupción policiaca ni del MP y menos podrán enseñarles
a los delincuentes que, conforme a derecho, deben hacer lo bueno y evitar
lo malo, porque estos torcidos sólo exigen lo bueno para ellos y
lo malo para las víctimas. Antes de esas Comisiones no teníamos
derechos humanos, pero los malandrines estaban más controlados. Ahora
tampoco los tenemos, salvo que a los pícaros sí se les han
reconocido sus derechos, en detrimento de las víctimas. Amnistía
Internacional tiene razón, en México no hay derechos humanos,
y no los lograremos con esas Comisiones sino con buenos tribunales.
4 de Octubre de 1997.
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