Telefónica, pendiente de la decisión
de su aliada BT antes de replantearse su estrategia internacional
La oferta de WorldCom -4,5 billones de pesetas-por
MCI ha conmocionado el mercado mundial de
las telecomunicaciones y ha dado un vuelco al mapa de alianzas que empezaba
a perfilarse. Si la operación sale adelante, BT deberá replantearse
toda su política internacional, mientras que Telefónica se
encontraría ante el
dilema de seguir a su aliado británico -y buscar otra puerta de acceso
a EE.UU.- o renegociar con los nuevos dueños de MCI los acuerdos
que tenía con ésta.
British Telecom va a ser sin duda la más pejudicada por la que ya
se ha calificado como la mayor OPA de la historia. La compañía
británica había basado toda su estrategia internacional en
el acuerdo de compra que tenía
firmado con MCI, que le abriría de par en par las puertas del mercado
estadounidense, el mayor
del mundo y, hoy por hoy, objetivo prioritario de todas las grandes operadoras
de telecomunicaciones europeas.
Ahora, los expertos consideran que las opciones de BT son más bien
pocas. Por un lado, puede intentar superar la oferta de WorldCom, aunque
eso supondría poner encima de la mesa al menos 1,9 billones de pesetas
más de lo que se comprometió a pagar en agosto pasado."Algo
que no parece muy probable; es demasiado dinero",
señalaba ayer un analista consultado por ABC.
La otra alternativa sería deshacer sus planes y empezar a buscar
un nuevo aliado norteamericano. La lista de candidatos es amplia y cuenta
con nombres importantes, como los de los gigantes ATT y GTE, sin descartar
alguna de las llamadas"baby bells", las compañías
dedicadas a la telefonía local, que tras la liberalización
del
mercado en EE.UU. buscan socios para fortalecer sus posiciones en el negocio
de la larga distancia.
Mantener la posición
Una tercera vía sería mantener su actual posición en
MCI, en la que en estos momentos controla ya un 20 por ciento del capital.
De esta manera, podría llegar a tener en torno al 10 por ciento de
la operadora que resulte de la
fusión de MCI y WorldCom.
Esta posibilidad no sería, previsiblemente, muy del agrado de WorldCom,
cuyo presidente, Bernard Ebbers, ha dejado claro que no quiere tratos de
este tipo."BT y MCI son magníficas compañías...
pero no encajan", señaló el jueves al anunciar su oferta.
Además, hizo hincapié en que, aunque preferiría sacar
adelante la oferta con el acuerdo de todas las partes, también está
dispuesto a hacerlo"por las malas", acudiendo directamente a los
mercados bursátiles.
El lado positivo de todo este asunto es que si BT acepta la oferta de WorldCom
y vende su 20 por ciento de MCI"haría un gran negocio, ya que
compraron esa participación por mucho menos de lo que ahora podrían
ingresar", señalan algunos analistas. Y como prueba de ello,
destacan que, aunque al conocerse la noticia de la OPA las acciones de BT
bajaron, ayer volvieron a subier considerablemente en la Bolsa de Londres.
La otra gran implicada en el asunto es Telefónica de España,
que ve peligrar la gran alianza internacional en la que había basado
parte de su expansión futura. Las opciones de la compañía
que preside Juan Villalonga dependerán en gran medida de la postura
que adopte el nuevo propietario de MCI, con la que Telefónica tiene
firmado un amplio acuerdo, que incluye su entrada en el mercado norteamericano,
con los usuarios de habla hispa como objetivo.
Fuentes del sector consideran que esta alianza es entre las dos compañías,
por lo que el cambio de propietarios no debería alterarla. Sin embargo,
las mismas fuentes reconocen que la mayor parte de los acuerdos están
pendientes de desarrollarse"y si WorldCom decide no hacerlo, nadie
podrá obligarla a ello", dicen.
En ese caso, Telefónica ten-dría que buscar un nuevo socio
americano, que podría ser el mismo con el que pactaría BT.
Cotización de Telefónica
Ayer, las acciones de Telefónica bajaron 80 pesetas en la Bolsa de
Madrid, aunque fuentes del mercado consideran que este descenso,"que
no es significativo", se debe a la propia dinámica de la Bolsa,
donde los inversores se dedicaron ayer a realizar beneficios después
de tres días de máximos históricos.
En relación con este asunto, el ministro de Fomento, Rafael Arias
Salgado, aseguró ayer que"Telefónica está preservada
de una OPA hostil, ya que cualquier cambio sustancial en el accionariado
tendría que ser aprobado por el Gobierno".
Por lo que se refiere a las posibilidades de éxito de la OPA, fuentes
del mercado consideran muy difícil que MCI pueda rechazar una oferta
1,9 billones de pesetas superior a la que había presentado su anterior"pretendiente"
(BT). Sin embargo, algunos analistas muestran dudas sobre la forma en la
que se realizaría el pago, que podría no sería en metálico,
sino mediante un intercambio de acciones.
ABC
Prensa Española, 3 de Octubre de 1997.
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