Horacio Serpa: No soy un clon de Samper
Estoy dispuesto a entenderme directamente con los jefes
de los sectores que están generando la violencia. Hablaría
personalmente con la guerrilla y también con los grupos de autodefensa
y paramilitares. Discutiré una agenda en la que no se vete nada.
La modalidad de los ``países amigos'' ha funcionado
muy bien en otros conflictos por lo que pienso que sería muy útil
aplicarlo en nuestro caso. Yo buscaría a Venezuela entre los primeros
países para la lucha por la paz en Colombia.
Apenas es uno de los ``pre'' y aunque la consulta del Partido
Liberal para elegir al candidato oficial será el próximo 8
de marzo, él ya habla como si estuviese sentado en la silla del Palacio
de Nariño. Palacio que conoce mejor que a sus propios bigotes porque
desde allí se convirtió en el escudero del Presidente Ernesto
Samper, cuando la Fiscalía abrió el Proceso 8.000 y desató
el denominado narcoescándalo que le subió el agua hasta el
cuello al jefe del Estado, acusado de haber recibido dinero sucio para su
campaña presidencial. Muchos piensan en Colombia que el Presidente
no se cayó, en buena parte por la defensa que a capa y espada desempeñó
su hombre de confianza y ``litigante político'', Horacio Serpa.
Calmadas las aguas, el ex ministro renunció a su
cargo en mayo para optar a la primera magistratura. Ahora trabaja desde
su apartamento, al norte de Bogotá, acompañado de su computadora
portátil, dos teléfonos celulares, un beeper, y Rosita, su
esposa, que le sirve un promedio de 20 ``tinticos'' al día. Aún
no ha escogido a su jefe de campaña, ni la consigna que la distinguirá,
pero adelanta que la palabra ``Convivencia'' será la palabra clave
de su mensaje para seducir al electorado. Nada de asesores extranjeros,
puros criollos.
Es santanderiano, oriundo de Barrancabermeja, una de las
zonas más afectadas por la violencia guerrillera por lo que la pacificación
ha sido uno de los problemas al que más tiempo le ha dedicado durante
sus 30 años de actividad pública. En las últimas conversaciones
que el Gobierno de Bogotá y los rebeldes sostuvieron en Caracas y
México en 1991, fumó la pipa de la paz, en su carácter
de delegado oficial y todavía hoy resiente los resultados frustrantes
de ese último intento.
-Qué factibilidad le ve usted a que se pueda concretar
un diálogo de paz durante el actual Gobierno?
-Lograr la paz en Colombia es muy difícil y solamente
se puede alcanzar con un proceso que a mi juicio debe empezar ya. No pienso
que la paz esté a la vuelta de la esquina y no creo que se puedan
empezar a concretar cosas en este periodo, pero sí ir confeccionando
una agenda que es lo que le está proponiendo el Presidente a la guerrilla.
-Faltan 10 meses para que finalice esta administración.
Ha sido un fracaso no haber logrado un acuerdo con los insurgentes?
-Es más bien una frustración, no un fracaso,
porque la paz no depende ni de una sola persona, ni de un grupo de personas.
En ella deben estar comprometidos todos los colombianos.
-Usted ha estado involucrando en el proceso de pacificación
durante muchos años. Qué estrategia distinta a la que se ha
implementado hasta ahora propondría en caso de ser elegido Presidente?
-Sería más audaz. Trataría de despegarme
un poco de los moldes formales con los que hemos estado desarrollando los
programas para la paz. Tomaría en cuenta temas como la pobreza, la
lucha contra la impunidad y asumiría el compromiso de manejar el
proceso de manera personal y directa. Estoy dispuesto a entenderme directamente
con los jefes de los sectores que están generando la violencia. Hablaría
personalmente con la guerrilla y también con los otros agentes del
conflicto, como por ejemplo, los grupos de autodefensa y paramilitares.
-Justamente esta semana el jefe de los paramilitares, Carlos
Castaño, dijo que usted era el candidato de su preferencia. Una declaración
de este género lo ayuda o lo perjudica?
-El dice que por mi experiencia, mi voluntad política
y mis condiciones de negociador puedo ser útil. Pero hace una observación.
Dice: de pronto es una persona que entregaría demasiado en la búsqueda
de la paz. Yo sé que tenemos que entregar, sé que todos tenemos
que aportar, pero lo voy a hacer con una gran responsabilidad y seriedad.
-Qué está dispuesto a entregar?
-Si se lo digo a usted ya está entregado.
-Las FARC piden retomar la reforma agraria y el ELN que
se discuta lo relacionado con la explotación de los recursos naturales.
Está dispuesto a discutir esos temas?
-Yo estoy dispuesto a discutir una agenda en la que no
se vete nada. Ningún tema.
-Estaría de acuerdo en que sienten en una misma
mesa de negociaciones a la guerrilla, los paramilitares y el gobierno?
-No. Yo estoy de acuerdo en hacer acuerdos con guerrilleros
y acuerdos con paramilitares, pero son aspectos diferentes los que tendrían
que definirse con unos y otros. Las conversaciones se pueden hacer simultánea
y paralelamente, pero no conjuntamente. De pronto al final del proceso sea
posible sentarlos, pero al principio sería una dificultad muy grande.
-Después de 50 años de violencia, usted se
imagina a una Colombia pacificada en cuánto tiempo?
-Es muy difícil decirlo. Ese proceso puede durar
un año, dos o cinco, eso no lo puede determinar nadie. Pero hay que
empezar ya, porque la guerra no se mide en tiempo sino en muertos. Cuando
se empezó a discutir en Caracas, en la oportunidad en que Venezuela
ofreció en forma generosísima su territorio para conversar
con la guerrilla, un líder guerrillero dijo una frase que a mí
me impresionó muchísimo: ``Hemos debido encontrarnos hace
5 mil muertos''. Ahora quien sabe dentro de cuántos muertos tendremos
que encontrarnos. Porque esta guerra en Colombia no tiene vencedor posible.
No es cierto que la guerrilla esté ganando la guerra.
-No le parece que es más fuerte ahora que hace algunos
años?.
-Está más fortalecida, pero no la está
ganando. Nadie la está ganando.
-El ELN ha solicitado la suspensión de las elecciones
municipales del próximo 26 de octubre. Está de acuerdo con
ese pedido?
-No. Esas elecciones deben realizarse en la fecha prevista.
-El retiro de mil candidatos debido a las amenazas de los
rebeldes, no le resta legitimidad a ese proceso?
-De ninguna manera, porque eso sólo representa el
2 % dentro del universo electoral.
ROCES FRONTERIZOS
-De qué manera cree que la inseguridad fronteriza
está afectando las relaciones entre Venezuela y Colombia?
-Pretuberantemente, porque cada vez que hay incursiones
de la guerrilla colombiana a territorio venezolano se presentan dificultades
en materia de orden público y violaciones a la integridad y patrimonio
de los venezolanos lo que genera reacciones explicables y entonces ocurren
roces entre las dos naciones.
-Cómo observa usted la propuesta de formar un grupo
de países amigos que facilite las conversaciones de paz en Colombia?
De usted llegar a la presidencia le pediría a Venezuela que participe
en un diálogo o considera que ese es un problema que deben resolver
los propios colombianos?
-Yo soy consciente de que debemos conseguir el apoyo internacional
porque hay una gran desconfianza entre los subversivos y lo institucional.
Se necesita entonces la presencia de entidades internacionales y países
amigos. Venezuela ejemplarmente generosa con Colombia en estos aspectos
siempre y particularmente en los últimos años. La modalidad
de los países amigos ha funcionado en otros conflictos por lo que
pienso que sería muy útil. Yo buscaría a Venezuela
entre los primeros países para la lucha por la paz en Colombia.
-Además de la guerrilla qué otros problemas
les preocupan de las relaciones con Venezuela?
-Hay unos procedimientos que se están cumpliendo
adecuadamente y que hay que sostenerlos para resolver las diferencias. Hay
muchos aspectos que tienen que ver con mi preocupación pero en un
aspecto positivo: lo relacionado con la integración cultural, económica
y con un aspecto muy importante, que es el de conseguir que haya una integración
fronteriza alrededor del desarrollo social, como una manera de enfrentar
la violencia.
MORALEJA DEL PROCESO 8.000
-Qué lección le dejó el proceso 8.000
si es que le dejó alguna?
-Muchas. Muchas lecciones. Pienso que a partir de ese proceso
en Colombia tenemos una mayor madurez en lo que nos corresponde en la lucha
contra el narcotráfico. Seguramente nosotros nos descuidamos mucho
y dimos ocasión a que las mafias se infiltraran en diferentes actividades
de la vida nacional. Pienso que los colombianos tenemos ahora más
cuidado y prestamos más atención a eso de los nuevos capitales
y a la presencia en el seno de la comunidad colombiana de personas poco
deseables. En lo que tiene que ver con la administración de la justicia
se nos impone a todos los colombianos el criterio de ser supremamente imparciales.
La administración de la justicia tiene que estar alejada de cualquier
circunstancia de la política. A los políticos nos corresponde
ver con más cuidado las formas como cumplimos nuestras tareas y pensamos
nuestras campañas.
-Durante el proceso 8.000 a usted se le veía como
el defensor número uno de Samper, como la punta de lanza del Presidente.
Siente que en esos meses fue más amigo de Samper que de Colombia?
-Yo fui solidario con el señor Presidente, porque
sé de su condición humana y siempre lo supe inocente de cualquier
compromiso con circunstancias ilegales. Fui solidario con su Gobierno porque
formaba parte de él, pero también fui solidario con el país.
Yo asumí estos comportamientos también porque pensé
que lo peor que nos podía pasar a los colombianos, hubiese sido interrumpir
nuestro curso democrático y dar ocasión a que se desbordaran
las instituciones. Me parecía que era dar al traste con toda una
historia de republicanismo afectado sólo por cuatro años de
interrupción, por un golpe militar...
-Fue verdad entonces que estuvo a punto de producirse un
golpe?
-Le puedo decir que hubo quienes estuvieron intentando
desquiciar la regularidad democrática en el país y contra
eso me opuse resueltamente.
-Dedicado a la defensa del jefe del Estado no siente que
descuido su trabajo como ministro del Interior?
-No. Mientras ocurría todo ese despelote fenomenal,
yo transformé el ministerio de gobierno en ministerio del Interior,
me ocupé del orden público; impulsé procesos de descentralización;
creé una oficina para las negritudes; impulsé el respeto a
los derechos indígenas y el respeto de la libertad religiosa.
-Déjeme hacerle la pregunta de otra manera. Sin
el narcoescándalo por el medio, el balance de su gestión habría
sido mejor?
-Tal vez sí, pero eso es imaginándose uno
las cosas. La realidad es que nos tocó padecer esa crisis.
-Ni siquiera en el peor momento usted consideró
prudente la renuncia del Presidente?
-No. Y cuando a mí se me pidió opinión,
acompañé al Presidente en un criterio que él decía:
que del Palacio de Nariño lo sacaban muerto. Yo calculaba ser solidario
con él en esa recogida de cadáveres, porque así de
dramática fue la situación.
-Siendo usted la persona más cercana a él,
nunca lo vio dudar sobre la posibilidad de quedarse o irse?
-En algunas oportunidades se discutió internamente
esa perspectiva, con un criterio no derrotista, sino de buscarle una salida
apropiada a la crisis. Pero el Presidente mantuvo esa actitud irrevocable
e irreductible.
CANDIDATO CON DOS PLEITOS
-Con su candidatura hay quienes dicen que usted está
comprando dos pleitos: uno con Estados Unidos y otro con la clase empresarial.
Por meses vimos a un Serpa peleándose con Robert Gelbard, polemizando
con el embajador Myles Frechette, tirando dardos contra la administración
Clinton Qué va a hacer para mejorar sus relaciones con Washington?.
Puede Colombia aguantar a un Presidente sin visa cuatro años más?
-A ver. Yo no tengo visa porque se venció y no la
quise renovar. Pero con toda franqueza le digo, pienso que si la hubiera
renovado me la habrían cancelado, porque si se la quitaron al señor
Presidente que es el personaje más importante del país, cómo
no me la iban a quitar a mí. Yo estoy asistido por la seguridad de
que el gobierno de los Estados Unidos no tiene ningún elemento serio
para cuestionarme y para en un momento dado decir que no me van a dar la
visa, a menos que asuman una posición política.
-Y la qué ha asumido hasta ahora no es política?
-En lo que tiene que ver con la descertificación
sí. Muy política, porque si hubieran sido objetivos habrían
dado cinco aclamados al Presidente Samper, porque no hay ningún jefe
de Estado en el mundo que haya luchado tanto contra el narcotráfico
como Ernesto Samper Pizano. Ahora, yo pienso que hay que tener buenas relaciones
con todos los países del mundo...
-Pero hablemos de Estados Unidos porque su problema es
con ese país.
-Un momentico. Yo pienso tener buenas relaciones con todo
el mundo y de manera particular con Estados Unidos porque son la primera
potencia mundial, nuestro primer socio comercial, hemos estado siempre dentro
de su órbita política. Hay que tener buenas relaciones pero
sobre las bases del derecho internacional, es decir, que sean relaciones
bi-la-te-ra-les, no uni-la-te-ra-les, in-ter-ven-cio-nistas.
-La impresión que se tiene es que el candidato de
Washington es Alfonso Valdivieso por la labor que llevó adelante
desde la Fiscalía y que usted sería como un clon de Samper
Va a ser usted un clon del Presidente?
-Yo no voy a ser ni el clon de Samper, ni el candidato
de los Estados Unidos, voy a ser el candidato de los colombianos. No le
voy a pedir permiso a ningún país para ser candidato (...)
Yo soy el menoscontinuista de los aspirantes a la presidencia de la República.
Hace 30 a ños vendía huevos en las tiendas para poder ir a
la Universidad, de manera que no voy a desaprovechar la oportunidad de ejercer
como jefe del Estado para acabar con las injusticias que se viven en Colombia.
Respetando los intereses de los propietarios y facilitando el crecimiento
de la economía y creándole facilidades a los empresarios para
que desarrollen sus actividades, me voy a preocupar para democratizar la
propiedad. Voy a trabajar por una economía solidaria y estimular
el cooperativismo.
-Piensa entonces poner en practica la reforma agraria a
la que tanto le temen los empresarios?
-No se trata de quitarle la propiedad a nadie. Lo que se
busca es que haya más propietarios. Los narcos tienen en Colombia
4 millones de hectáreas y existe una ley para quitarle esa propiedad
y yo pienso entregársela a los campesinos sin tierra. Eso no perjudica
a nadie.
-Cómo es su relación con los empresarios?
-Los empresarios quieren oír opiniones y las mías
le parecen respetables. Yo se mucho más de economía, de lo
que pensaban mis enemigos, aun cuando no soy un especialista. Me he reunido
con grupos políticos y les he dicho: no los busco para que me apoyen
políticamente o económicamente, sino para que se den cuenta
de que yo estoy liderando, con un criterio independiente un proyecto político
muy serio, No me tengan miedo, que esto no es contra nadie.
-Es verdad lo que se dice por allí de que usted
está tomando clases de Hacienda Pública?
-Yo estoy desde hace 30 años en la actividad pública
y tendría que ser muy caído del zarso como decimos aquí
en Colombia, para no haber aprendido algo.
-Pero confiesa que la economía es su talón
de Aquiles?
-No,no,no.
-Qué va a ser para quitarse la impresión
que se tiene de que usted está rodeado de gente corrupta?
-Eso no es verdad. Estoy rodeado de muy buena gente, gente
seria, responsable y patriota.
TRANSPARENCIA ELECTORAL
-Para efectos del financiamiento de su campaña electoral.
Qué va ser para evitar que los fondos que le lleguen sean transparente
y no le ocurra lo mismo que al Presidente Samper?
-Todavía ni siquiera sabemos que pasó con
la campaña de Samper.(Risas).
-Usted descarta que haya habido financiamiento ilegal?
-Sabe lo que yo he dicho siempre, que me atengo a lo que
dice la justicia.
-Precisamente, la Fiscalía parecía tener
pruebas contundentes de la filtración de dinero sucio. Incluso algunos
ex ministros, como el canciller Rodrigo Pardo, señalaron que no había
manera de negarlo.
-Sí, pero no contra el Presidente Samper. El Congreso
lo absolvió...
-Un Congreso con mayoría oficialista...
-Lo absolvió el juez y el Congreso actuó
como juez.
-Con las pruebas que existen, usted negaría a esta
altura que eso ocurrió?
-(Más risas) ... Mejor no nos enredemos con este
tema.
-Pongámoslos así: Cómo haría
para evitar que le ocurra lo que la Fiscalía dice que le ocurrió
al Presidente Samper?
-Aparte de los topes electorales, en mi campaña
se está pensando en contratar una fiducia para que controle los ingresos.
Además vamos a tener nuestra propia auditoría interna. Yo
he pensado en lo siguiente: quién va financiar mi campaña?.
Primero que nada el Estado; en segundo lugar yo le voy a aceptar unos aportes
moderados a personas amigas y en tercer lugar voy a imponer una modalidad
en este país: el pueblo va a financiar mi campaña. Le voy
a pedir a muchísima gente que me apoyen con 20.000 pesitos -unos
9 mil bolívares- no es así?. Y así voy a acumular lo
necesario para financiar la campaña. Porque yo tengo ideas, amigos,
un proyecto político, pero no tengo plata.
NARCOTRAFICO, CERTIFICACION Y EXTRADICION
-Durante dos años seguidos Colombia ha sido ``aplazada''
en el proceso de certificación que hace Estados Unidos sobre los
esfuerzos de cada país en la lucha antidroga. Cree que Colombia será
certificada el año próximo?
-Si hay objetividad la certificación tiene ser absoluta.
-En esa lucha pareciera que un punto de honor de Estados
Unidos es que se aplique la extradición con carácter retroactivo
Está de acuerdo con ese planteamiento?
-Estoy de acuerdo con que se tramite un proyecto de reforma
constitucional para que se desconstitucionalice la negación de extraditar
nacionales colombianos y que se remita al contenido de los tratados internacionales
y al texto de una ley que tendría que aprobarse el año entrante.
En materia penal no podría aplicarse la retroactividad porque esta
figura sólo puede aplicarse a leyes que son favorables. Pero yo estoy
dispuesto, como jefe del Estado a discutir también desde el punto
de vista político, o sea de la conveniencia.
-En resumen, estaría dispuesto a aplicarla...
-A discutir primero, y si resulta de utilidad para el país,
entonces sí.
-En una oportunidad el Presidente Samper dijo que el hecho
de que Estados Unidos le hubiese quitado la visa no le quitaba el sueño.
Qué le quita el sueño a usted?
-A mí? qué me quita el sueño a mí?
... La pobreza de los colombianos, porque ese marginamiento de 18 millones
de personas es lo que propicia precisamente fenómenos como el de
la violencia, la injusticia y la impunidad.
-En este gobierno en qué medida se ha avanzado en
la lucha contra la pobreza? -Se ha avanzado en algunos aspectos y en otros
no. Por ejemplo, en la atención a sectores como los viejos, los niños,
las mujeres cabeza de familia, en la salud. Pero no hemos podido dar satisfacciones
a un problema que es fundamentalísimo como la falta de empleo.
DE CANDIDATOS Y CANDIDATURAS
-Cuál es el candidato al que más le teme?
-Usted me permite ser un poco petulante?. No le temo a
los Toconser...
-A los qué?
-Toconser: Todos Contra Serpa. Pues menos le voy a temer
a uno por uno. Me siento suficientemente capaz y respaldado para enfrentarme
con cualquier candidato. Pero pienso que el aspirante fuerte con el que
me voy a enfrentar es el doctor Andrés Pastrana Arango, porque es
un candidato que va a contar con el apoyo del Partido Conservador, es muy
conocido y tiene muchos amigos; además de que es una persona que
ha venido defendiendo unas ideas, y eso es lo que más me gusta: él
tiene una posición y yo otra totalmente diferentes. De manera que
por primera vez en muchos años va a haber un debate político
con un contraste ideológico.
-Y por qué desestima tanto la candidatura de Alfonso
Valdivieso?
-No, no, yo lo respeto mucho y además es mi amigo
personal. Los dos somos santanderianos. Me parece una persona de muchas
cualidades y condiciones, pero como yo tengo que ser franco, creo que la
persona que va a obtener más apoyo político y con la que voy
a definir la presidencia de la República es el doctor Pastrana.
-Teme ir a una segunda vuelta?
-No, pero voy a esforzarme para ganar en la primera.
-Usted apostaría sus bigotes a que se va a sentar
en la silla presidencial?
-Mire, lo que sucede es que con mis bigotes me pasó
una cosa muy especial. Yo los aposté cuando el doctor Samper hizo
la consulta liberal y por un pelo estuve a punto de perderlos y mi mamá,
que es una mujer maravillosa, me hizo prometerle que no volvía a
apostar mis bigotes. Y pues yo no voy a faltarle a mi mamá.
El Nacional On-line, 5 de Octubre
de 1997.
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