Plagio de niños
El secuestro de niños se ha convertido en la peor
plaga de la violencia en Colombia. A pesar de que los órganos de
represión del delito desarrollan toda clase de acciones de contención
del secuestro, esta modalidad de crimen se mantiene en forma y se ha comenzado
nítidamente a orientar hacia los infantes por la evidente facilidad
que su captura comporta. Los dos grupos humanos que más atraen a
los delincuentes son los niños y los funcionarios públicos,
ya que del conjunto de delitos de esta naturaleza que se producen en Colombia
12% va dirigido a hombres públicos y otro 13% a los niños,
habiendo desplazado a los ganaderos y comerciantes, que eran el blanco principal
hasta fines de 1995. En los primeros siete meses de este año fueron
secuestrados en Colombia 123 niños -19 por parte de la guerrilla
y 104 por la delincuencia común-, de los cuales 68 han sido rescatados
y 18 liberados. Es dramático el hecho de que son sólo las
familias pudientes los objetivos del crimen, ya que el delito se ha generalizado
tanto que es frecuente encontrarse con plagios de menores a las salidas
de los mercados para exigir víveres por su rescate. Las cifras globales
causan estupor, ya que el volumen de secuestros de 1996 -987 casos- fue
alcanzado en 1997 en el mes de septiembre, lo que augura números
muy abultados para el fin de este año. La guerrilla y la delincuencia
común se dan la mano en la autoría de tales fechorías,
que son una dramática muestra del deterioro de la estructura moral
del país y de la incapacidad del Estado de contener la ola de crímenes.
LA CONSTRUCCION SIGUE ENFERMA
Afirman los entendidos que el sector de la construcción
en Colombia ha iniciado su pendiente de recuperación, lo que traería
como consecuencia una buena reactivación del empleo, que lleva ya
unos cuantos años en proceso recesivo. Los indicadores del sector
son aún negativos, pero la tendencia al retroceso es menor cada vez.
El mes de julio, último del que se disponen cifras, mostró
una caída de las licencias aprobadas de 10%, los despachos de cemento
cedieron 8% y los préstamos de las instituciones hipotecarias se
contrajeron 23%, mientras las adquisiciones de bienes raíces se encogían
20%. Con la caída tan vertical que venía aquejando a los indicadores
del mercado, estos crecimientos negativos más bien alivian a los
analistas del fenómeno constructivo, quienes se sienten esperanzados
con este lentísimo proceso correctivo de un sector que sufrió
el más aplastante de los colapsos cuando se desmantelaron los carteles
de la droga. Para este sector del mercado el esplendor de antaño
aún está lejos, pero un buen aporte están haciendo
los planes oficiales aprobados por el Ministerio de Desarrollo e Inurbe,
que han dado luz verde a 111 proyectos urbanísticos que, de ser cumplidos
cabalmente, aportarían un paquete de 26.000 viviendas de interés
social al país. Por lo pronto, la demanda continúa deprimida,
pero el segmento de viviendas usadas sí está presentando signos
revitalizadores. Las nuevas vendrán atrás.
JOYAS PRECOLOMBINAS EN MIAMI
Las joyas precolombinas colombianas desarrolladas por L.A.
Cano son ampliamente conocidas en el hermano país, pero igualmente
su presencia se ha hecho sentir con bastante fuerza desde hace años
en otros mercados latinoamericanos gracias a la belleza de estas prendas,
que tienen el atractivo de reproducir antiguas joyas de ese país:
narigueras, pectorales, aretes, prendedores. México, Chile, Venezuela
y Costa Rica tienen la suerte desde hace años de poder disfrutar
en sus mercados de la presencia de esta joyería que ejerce una atracción
significativa al consumidor, por lo exótico y original de las interpretaciones
modernas de las prendas precolombinas, elaboradas en oro, chapas y piedras
semipreciosas. Aun cuando estas joyas han sido copiadas hasta el cansancio,
la calidad de las elaboradas por L.A. Cano es verdaderamente singular, por
lo que han calado como representativas de la artesanía encontrada
por Colón a su arribo a estas tierras. La firma, que tiene más
de 100 años de existencia en Colombia, ya había ampliado sus
fronteras a países del primer mundo como Japón, Alemania,
Italia y España. Pero el mercado estadounidense estaba duro. Apenas
una tienda en Dallas representaba un primer ensayo relativamente exitoso.
Pues bien, la prestigiosa marca L.A. Cano se ubica desde hace unas semanas
en Miami de manera arriesgada y agresiva. La inversión en el negocio
de Florida alcanza unos 350.000 dólares y contará, evidentemente,
con la tecnología del grupo, que ya exhibe éxitos en difíciles
mercados como el japonés. La artesanía de oro tiene buena
aceptación en el medio latino, que es abundante en Miami, y los precios
de estos productos no se ven afectados por aranceles de importación,
lo que los hace bastante accesibles a todo tipo de público. La elegancia
de sus locales en el mundo entero es otro factor que jugará a favor,
así como la dedicación de sus administradores, quienes -se
afirma- han abandonado permanentemente su tierra natal por las dificultades
que el entorno colombiano les impone.
LA ENERGIA CAPITALIZADA
Ha sido ampliamente elogiado en los medios colombianos
el éxito de la Empresa de Energía de Bogotá al poner
en práctica una forma ingeniosa de captar los capitales necesarios
para darle alivio financiero a la compañía sin privatizarse
a través de los mecanismos convencionales. La importante empresa
colombiana, que estaba al borde de la liquidación, fracturó
su estructura en tres unidades -casa matriz, unidad de generación
y distribución- y procedió a colocar 48% de su capital entre
empresas privadas que asumirán el control operativo de la misma,
pero que a la vez aportarán su valioso capital técnico y tecnológico.
Cuatro empresas extranjeras invertirán de esta manera 2.000 millones
de dólares en la capitalización de la EEB, lo que no sólo
le dará fuelle financiero, sino que además le permitirá
cancelar los pasivos que la tenían estrangulada. Estamos hablando
de una firma española, Endesa, y de las empresas chilenas Endesa,
Enersis y Chilectra. Con esta inversión, Endesa se convierte en la
más grande inversión extranjera en el sector en toda América,
donde ya tiene asentado un pie en Argentina, Chile, Venezuela, Brasil y
Perú. El proceso, que fue impecable desde el punto de vista formal,
contó además con el apoyo de los sindicatos que, aunque hicieron
ondear su consabida bandera de descontentos, al final se plegaron a una
iniciativa que tiene a todos satisfechos. El consumidor, por su lado, espera
con alguna angustia un reacomodo de las tarifas, aun cuando los excedentes
de liquidez que ahora tendrá la empresa podrían aliviar algo
la pendiente de la sinceración tarifaria. El
Nacional on-line, 4 de octubre de 1997
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