La propalación de la
información
Escribe Marta Colomina ( El Universal ,
3-8-1997) cómo la seducción de los chats entre los adolescentes
a través de Internet, la 'comunicación feliz', la inmediatez
fragmentada y otras formas de comunicación al estilo de comida rápida
(McDonald's) se está apoderando de los gustos y de la conciencia
crítica de los venezolanos. Vale recordar que el complemento de la
producción y recolección de la información es la propalación
de ésta. Los factores que influyen sobre la información en
los Estados Unidos, y que le dan forma, también se manifiestan en
el proceso de distribución. Los intereses hegemónicos de la
economía del capitalismo de Estado determinan la naturaleza de la
afluencia de información, y de los controles que la rigen. Esto se
observa patentemente en tres áreas de la propalación de la
información que entran en la órbita del gobierno norteamericano:
el Gobierno como propagandista en el ámbito internacional; como agente
de relaciones públicas en el área interna; y en último
término por orden de enumeración, pero quizás el primero
por orden de importancia, como encargado de controlar y manipular el extraordinario
cúmulo de información que tiene en su poder. Ya sabemos cuáles
están llegando 'libremente' y sin control alguno al tercer mundo.
Hoy es Internet; pero ya en 1953 la creación de
la agencia de información de los EEUU, destinada a ser instrumento
oficial del Gobierno para las comunicaciones con el extranjero, coincidió
con el gran aumento de las corporaciones norteamericanas y de la influencia
de los EEUU en el exterior en el período de postguerra.
En momentos en que la política exterior norteamericana
asumía la función de frustrar o controlar el cambio social
en otras naciones con el fin de proteger las oportunidades de inversión
para el capital norteamericano (el eufemismo oficial con el que se designa
este objetivo es 'salvación del mundo libre'), surgió la necesidad
de montar un organismo oficial encargado de explicar esta política
a los nativos lógicamente atónitos. Un memorándum presidencial
de 1963 lo dijo en términos muy explicativos: la Agencia de Información
de los Estados Unidos (United States Information Agency, o USIA) debía
'contribuir a la consecución de los Estados Unidos influyendo sobre
las actitudes públicas de otras naciones'. Por supuesto que business
is business, lo demás poco importa. Aunque en la esfera oficial ha
habido algunos escrúpulos para confesar la razón esencial
de la USIA, ha sido difícil disimular su verdadera función.
Alan Wells, hace algunos años escribió: 'Los ciudadanso de
otros países afirman a menudo que la USIA es un órgano de
propaganda del gobierno de los Estados Unidos. Esta es precisamente la intención
con la que fue creada, y se ha desempeñado con mucho éxito'.
Wells cita palabras del ex director de la Agencia: 'Puedo informar con orgullo
que actualmente los profesionales consagrados a las artes y oficios de la
persuasión toman como modelos las exposiciones, transmisiones radiales,
programas de televisión, películas, libros y panfletos que
produce la Agencia de Información de los Estados Unidos'. Hoy, la
divulgación pretende ser más sutil pero en el fondo sus efectos
sociales son, sin duda, mucho más brutales. La sociedad norteamericana
está asentada sobre un sistema de propiedad privada, organizado en
forma de corporaciones, amparadas por el Gobierno y con una base internacional.
Las corporaciones más influyentes tienen plantas y subsidiarios en
docenas de países defendiendo esos dispersos intereses empresariales.
El lucro es el mecanismo motivacional que mantiene en marcha el sistema,
tanto en su país como en el exterior. Nuevamente, business is business,
lo demás no importa: pornografía dura, violencia extrema,
radicalizaciones terroristas, sadismo brutal, exacerbación del racismo.
¡Ah!, pero esos son 'riesgos de la libertad de expresión'.
Internet no debe ser reglamentada no obstante la explosión de una
frustrada bomba que ocasionó la muerte a dos jóvenes que trataban
de fabricarla según la fórmula obtenida 'navegando' los 'mares'
de la información. Ella en su 'variety' cubre todas las expectativas.
Más aun que aquellas vedadas por los anticuados padres y educadores
que se oponen a la divulgación 'moderna' de las informaciones 'topes'
del espectro universal.
El Universal Digital, 21 de
Agosto de 1.997.
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