| La
Desestatización del Petróleo Latinoamericano de
la "A" a la "V" (de Argentina
a Venezuela) José Luis Cordeiro*
¿Está usted de acuerdo con la
privatización? No
¿Sabe usted que es la
privatización? Tampoco
Ciudadano peruano entrevistado en la calle
En Latinoamérica existe un miedo, casi
irracional, a la palabra privatización. El
concepto es como un gran "tabú" del
que no se puede ni hablar. Lo trágico es que las
personas le tienen miedo a la palabra sin ni
siquiera saber cuales son sus implicaciones
reales. En ese sentido siempre se tiene miedo a
lo desconocido, o como decían el italiano
Maquiavelo y el irlandés Edmund Burke,
respectivamente:
-
- Los fantasmas siempre dan más
miedo de lejos que de cerca.
El miedo es el más
ignorante, el más injusto y el
más cruel de los consejeros.
Los diferentes gobiernos latinoamericanos han
tenido que hacerle frente a este miedo
privatizador de diferentes maneras. En
Latinoamérica el proceso de traspaso de la
propiedad del Estado a los ciudadanos ya se
inició, pero de una forma a veces tímida pues
aún existe la idolatría al Estado como buen
administrador y operador a pesar de haber
demostrado rotundamente que "dirige mal y
dilapida los bienes públicos" como lo
advirtió Adam Smith en 1776. Aquí están las
historias de los países que se han enfrentado,
directa o indirectamente, al tabú privatizador
petrolero.
La "Privatización" en Perú
El gobierno de Alberto Fujimori inició en
1991 un ambicioso programa de privatizaciones
basado en su gran credibilidad y determinación.
La falta de información demostró ser un gran
obstáculo; sin embargo, en el caso del
petrosaurio peruano, PetroPerú, el público
sabía la gran incompetencia de la compañía.
PetroPerú tuvo pérdidas cuatro veces mayores
a sus ingresos totales durante 1988 (ver el
cuadro 1). Algo casi inimaginable, especialmente
en el sector petrolero, del cual John Rockefeller
dijo que es "el negocio más rentable del
mundo cuando está bien administrado y el segundo
negocio más rentable cuando está mal
administrado". La actuación de PetroPerú
fue tan espectacular que se merecería dos
premios Nobel: el de Física por demostrar la
existencia de los "agujeros negros" y
el de Economía por mostrar su aplicación
impecable a la destrucción absoluta de riqueza.
Cuadro 1: El "agujero
negro" de PetroPerú
(1987, 1988, 1989 y 1990 en MM
de Intis, 1991 y 1992 en MM de Nuevos Soles)
Cuentas
|
1987
|
1988
|
1989
|
1990
|
1991
|
1992
|
Ingresos
|
18.172
|
101.959
|
2.562.805
|
217.079.246
|
1.607.460
|
1.988.419
|
Costos y Gastos
|
31.249
|
509.874
|
4.827.096
|
387.789.436
|
2.150.961
|
1.999.931
|
Utilidad (Pérdida)
|
(13.077)
|
(407.915)
|
(2.264.291)
|
(170.710.190)
|
(543.501)
|
(11.512)
|
Fuente: Basado en PetroPerú
En 1988 PetroPerú recibió 101.959 MM de
Intis pero gastó 509.874 MM de Intis, arrojando
una pérdida de 407.915 MM de Intis. En 1987,
1989 y 1990 las pérdidas alcanzaron casi el
valor de los ingresos. Perú vivía un período
de hiperinflación en esos años así que es
difícil entender que las pérdidas de PetroPerú
fueron de 13.077 MM de Intis en 1987, 2.264.291
MM de Intis en 1989 y 170.710.190 MM de Intis en
1990. Es más fácil decir que las ventas de
PetroPerú eran algo superior a los US$ 1 MMM y
que por lo tanto las pérdidas de 1987, 1989 y
1990 casi alcanzaban esa misma magnitud. El año
del premio Nobel para PetroPerú correspondería
a las pérdidas por cerca de US$ 4 MMM en 1988.
Bajo el liderazgo de Alberto Fujimori, la
transferencia de la propiedad del sector público
al privado (incluyendo tanto a ciudadanos como a
empresas particulares) está resultando ser todo
un éxito que ha convertido compañías quebradas
en generadoras de ganancias después de muchos
años de pérdidas.
PetroPerú ha sido completamente
reestructurada y ha comenzado a generar
utilidades por primera vez después de muchos
años. La privatización de PetroPerú es un
proceso paulatino de cerca de 5 años que
comenzó con la venta de las estaciones de
gasolina y que está terminando con la creación
de nuevas compañías petroleras, las cuales
competirán entre ellas mismas para generar más
alternativas a los consumidores. El antiguo
monopolio estatal ha sido desmantelado para crear
diferentes empresas privadas que operarán dentro
del marco de un mercado abierto y competitivo.
Los ganadores así serán todos los peruanos y
comenzarán a comprender el verdadero significado
de la palabra "privatización".
La "Transformación Global" en
Argentina
El gobierno peronista de Carlos Ménem es el
que inició las privatizaciones masivas en
Argentina. Algo impensable para un gobierno
peronista años atrás está siendo realizado por
un peronista con una visión más internacional
de Argentina y del mundo. El Estado argentino ha
entregado casi todas sus empresas operativas al
sector privado con el ejemplo estelar de la
antigua compañía petrolera estatal, Yacimientos
Petrolíferos Fiscales (YPF).
El 31 de diciembre 1990 se sancionó el Decreto
de Transformación de YPF con el plan
integral de "transformación global",
la sustitución de YPF "Sociedad
Estatal" por YPF "Sociedad
Anónima" de acciones mercantiles, y el
proyecto de privatización de la compañía. En
ese entonces YPF era una compañía sumamente
burocrática, ineficiente, deficitaria y poco
competitiva. El plan de transformación global
comprendía tres partes:
La privatización de las reservas:
las llamadas áreas secundarias y las
áreas centrales marginales para YPF
fueron "privatizadas". En
realidad no se privatizaron las reservas
mismas sino el derecho a producir el
petróleo en dichas áreas, bajo las
formas de concesiones y asociaciones. El
resultado económico fue de US$ 1,8 MMM.
La privatización de activos y
operaciones: muchos activos
independientes y algunas operaciones como
refinerías, transportes marítimos,
oleoductos, etc. fueron privatizados
independientemente. Los ingresos
alcanzaron los US$ 0,2 MMM.
La privatización de YPF: la
"joya" del Estado, aunque
bastante sucia hasta antes de su
transformación y privatización.
En 1993, después de una enorme
reestructuración de YPF, se lanzó la oferta
pública internacional que hasta ahora ha sido la
mayor venta en un sólo día de toda
Latinoamérica: US$ 3,1 MMM en las bolsas de
valores de Argentina, Norteamérica, Europa y
Asia.
El esquema de privatización de YPF fue
sumamente innovador y consistió en la creación
de 4 tipos de acciones:
Acciones A: para el gobierno
federal. Acciones B: para los
gobiernos provinciales.
Acciones C: para los
trabajadores y pensionados.
Acciones D: para los
inversionistas argentinos y extranjeros.
El gobierno federal argentino controlaba
originalmente el 100% de la propiedad de YPF (ver
el cuadro 2). Con la emisión internacional de
YPF el 29 de junio de 1993, la participación
accionaria se redistribuyó con 31% para el
Estado federal, 18% para las provincias, 10% para
los trabajadores y pensionados públicos, y 41%
para los inversionistas en los mercados
bursátiles internacionales desde Buenos Aires
hasta Nueva York (la oferta pública colocó el
25% de las acciones en Argentina, el 46% en EUA y
el 29% en el resto del mundo). La colocación en
Argentina buscó promover la participación
ciudadana mediante el Programa de Propiedad
Participada (PPP) para los trabajadores, el
establecimiento de un límite máximo accionario
del 3% por inversionista y la entrega de un bono
de 3% en acciones para los argentinos que
detentaran las acciones por un año y otro bono
adicional de 2% para quienes conservaran las
acciones por dos años.
Cuadro 2: Participación
accionaria porcentual de YPF
| Acciones |
Pasado
|
28.VI.93
|
29.VI.93
|
Presente
|
| A |
100%
|
51%
|
31%
|
20%
|
| B |
0%
|
39%
|
18%
|
11%
|
| C |
0%
|
10%
|
10%
|
10%
|
| D |
0%
|
0%
|
41%
|
59%
|
Fuente: Basado en YPF
El objetivo actual es mantener la
participación estatal en 20% para el gobierno
federal y 11% para los gobiernos provinciales, y
posiblemente mucho menos, aunque esto requiere
aprobación legislativa. La disminución
adicional de la propiedad estatal se logró a
través de una oferta de recompra de acciones
para los pensionados argentinos. El éxito ha
sido tan grande que cerca de un millón de
jubilados también participaron en la
privatización mediante el proceso de recompra de
acciones para el pago de sus beneficios de vejez.
La transformación global de YPF a veces ha
sido llamada la "internacionalización"
pues le permitió a la compañía expandir sus
horizontes a los países vecinos y adquirir una
de las pequeñas compañías petroleras
independientes de EUA. A comienzos de 1995 YPF
adquirió Maxus (que opera un campo marginal en
Venezuela) por un monto cercano a US$ 750 MM. La
estrategia de internacionalización YPF incluye
proyectos enormes como el gasoducto andino a
Chile e importantes acuerdos energéticos con
Bolivia y Brasil.
La joya argentina de YPF nuevamente vuelve a
brillar bajo el esquema de la
"transformación global" que le ha
permitido volverse en una compañía rentable y
eficiente. Ahora YPF tiene una visión
internacional bajo la propiedad de cientos de
miles de argentinos, incluyendo muchos
pensionados que han descubierto los beneficios de
la "privatización" a la argentina.
La "Capitalización" en Bolivia
En Bolivia la privatización ha tomado una
forma novedosa bajo el nombre de
"capitalización". Aunque el boliviano
promedio no entiende que quieren decir las
palabras capitalización ni privatización, el
gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada propuso un
novedoso plan de gobierno en mayo de 1993
denominado el Plan de Todos. Ese plan
está centrado en tres grandes ideas: la
educación, la capitalización y la
descentralización. Aunque ninguna de esas ideas
es desconocida en Venezuela, lo desconocido es su
aplicación. Bolivia, no obstante, ha ido
adelante y está realizando lo que su presidente
prometió valientemente en la primera página de
su plan en 1993:
-
- El Estado boliviano, a lo
largo de 60 años, ha reunido un
valioso patrimonio de empresas
públicas que, de acuerdo con
estimaciones técnicas, tiene un
valor superior a los US$ 2 MMM.
Desafortunadamente, este
importante capital ha beneficiado
sólo a un pequeño número de
burócratas y políticos que han
hecho de las empresas públicas
fuentes de corrupción y de
botín partidario. Con el
propósito de rescatar para los
bolivianos los beneficios de su
propio patrimonio, proponemos la
capitalización y
democratización de las empresas
públicas y la devolución de su
real propiedad y utilidades a sus
dueños originales, es decir, a
los propios bolivianos.
Para Bolivia, la cantidad de US$ 2 MMM
representa la tercera parte de la economía, una
cifra nada despreciable en ningún país. El
esquema de capitalización plantea unas
reflexiones verdaderamente radicales en este
hemisferio: la entrega de acciones a cada
ciudadano mayor de 18 años. La idea de entregar
y no vender las acciones a los bolivianos radica
en que si los bolivianos ya son los dueños como
van a comprar algo que es suyo. Para lograr la
transferencia masiva de propiedad del Estado a
todos los bolivianos ha sido necesario:
Crear una bolsa de valores en
Bolivia: el primer mercado bursátil ya
abrió en La Paz, capital administrativa
de Bolivia, donde serán negociadas esas
acciones y otros instrumentos
financieros.
Establecer administradoras de
fondos de pensión (AFP): para depositar
los fondos que están siendo transferidos
del Estado a cada ciudadano. Varias
compañías prestarán el servicio para
establecer competencia y el Estado
servirá de regulador pero no de
administrador.
Completar un censo y catastro
nacional: Bolivia es prácticamente un
país sin fronteras humanas con sus cinco
vecinos (Argentina, Brasil, Chile,
Paraguay y Perú). El censo y catastro
nacional han sido básicos para
establecer cuántos y quiénes son los
verdaderos bolivianos (fundamental en un
país con distintas etnias y diferentes
idiomas) desde los que viven en el frío
de las nieves eternas del altiplano hasta
los que habitan la cuenca amazónica.
Ahora se podrá saber más de los
bolivianos, tanto los que viven en las
mansiones de La Paz como los que
sobreviven en los tugurios de Cochabamba.
La capitalización está logrando aumentar
sustancialmente el capital de las empresas
públicas para entregarle acciones a todos los
bolivianos. El gobierno boliviano está pasando
de ser el dueño, y mal administrador, del 100%
de las empresas públicas a tener 0% del capital:
50% pasa a todos los bolivianos y 50% a los
nuevos accionistas privados que se han
comprometido a capitalizar las empresas antes
quebradas.
Los nuevos capitales para todos los bolivianos
serán depositados en las diferentes
administradoras de fondos de pensión, que los
bolivianos podrán cambiar según las condiciones
de mercado para luego ser eventualmente redimidos
al tiempo de jubilación de cada boliviano. Así,
por primera vez, los bolivianos serán dueños de
su petróleo gracias a la
"capitalización" aunque todavía pocos
la entienden en su totalidad. Lo importante es
que funciona independientemente de cómo se llame
el proceso.
En diciembre de 1996 se realizó exitosamente
la capitalización de la compañía petrolera
boliviana (Yacimientos Petrolíferos Fiscales de
Bolivia, YPFB) y se obtuvo casi US$ 1 MMM. Esa
cifra, que representa la mitad de los recaudos
del programa de capitalización y la sexta parte
de toda la economía boliviana, ha sido destinada
para los fondos de pensión de todos los
bolivianos. ¡Una verdadera democratización del
petróleo!
La "Desmonopolização" en Brasil
En Brasil el proceso de privatización de las
empresas públicas también ha comenzado. Aún
sectores antes considerados de propiedad
exclusiva del Estado están siendo abiertos al
capital privado, comenzando con el capital de los
propios brasileños. La misma constitución está
siendo modificada para permitir la participación
del sector privado en actividades como
electricidad, telecomunicaciones y petróleo.
La apertura de las diferentes actividades del
sector petrolero al capital privado es casi una
consecuencia misma del propio monopolio de
Petrobrás en varias áreas. De hecho, después
de más de un mes de huelga por los trabajadores
de Petrobrás en 1995, que generó pérdidas
millonarias para el Estado brasileño, los mismos
parlamentarios brasileños decidieron casi
unánimamente la eliminación del monopolio
estatal de Petrobrás y la apertura del sector
petrolero a nuevos capitales.
Aunque la industria petrolera brasileña no
estaba totalmente cerrada a capitales privados,
si habían actividades restringidas o
monopolizadas por Petrobrás, por ejemplo, en
producción y refinación. Afortunadamente para
la eficiencia misma de Petrobrás si existían
competidores en algunos sectores. Brasil ha
tenido por muchos años compañías petroleras
privadas nacionales como Ipiranga y privadas
internacionales como Esso y Shell. La
"desmonopolização" traerá ahora
nuevas oportunidades y más significado a la
palabra "privatização".
En Brasil ya se privatizó el sector
petroquímico y la misma Petrobrás está en el
proceso emitir acciones en Nueva York. El
objetivo es que la compañía oferte
públicamente el 31% de las acciones ordinarias
(con derecho a voto) y el 13% de las acciones
preferenciales. Parte de ese activo será
ofrecido fuera de Brasil en una subasta en la
bolsa de valores de Nueva York. Una idea que unos
años atrás hubiera sido considerada como una
traición a la patria, hoy es vista con orgullo
por los brasileños. ¡La principal compañía
brasileña será listada en el mercado bursátil
más importante del mundo!
La "Desincoporación" en México
En México la privatización apenas está
comenzando a tocar el sector tabú del petróleo.
En 1938 Lázaro Cárdenas expropió la industria
petrolera, tanto mexicana como extranjera, y
creó un monopolio 100% estatal. Ese hecho es tan
penetrante en el pensamiento mexicano que había
sido inmortalizado en el billete de 10.000,oo
pesos mexicanos, ¡lástima que ahora valgan
sólo 10,oo nuevos pesos! La expropiación se
convirtió en el símbolo del "poder"
mexicano frente a los extranjeros, especialmente
frente a los "gringos".
El petróleo tiene dimensiones casi míticas
en la visión de muchos mexicanos, la educación
escolar así lo enfatiza. Sin embargo, las
realidades son distintas de los caprichos y
delirios de grandeza, así mismo lo describió el
conocido politólogo socialista mexicano Jorge
Castañeda en su visita a Venezuela en 1995. En
una charla en la Universidad Central de Venezuela
(UCV), Castañeda declaró ante una audiencia
incrédula que la privatización de PEMEX se
está convirtiendo en una realidad casi
inevitable.
Por el momento, el sector de la petroquímica
se está abriendo al capital privado mediante la
"desincorporación" de las actividades
de PEMEX en esa área. Varias de las plantas
petroquímicas serán privatizadas por ser
consideradas menos "estratégicas" y
menos "soberanas" que la exploración y
producción de petróleo. Eventualmente, el
programa de desincorporación podrá extenderse a
esas áreas aún más controversiales. Pero
finalmente el petróleo mexicano podrá ser
realmente de los mexicanos, y no del Estado
mexicano corrupto e ineficiente, gracias a la
"desincorporación" petrolera.
Nombres y más nombres: el caso de
Venezuela
La privatización en Perú, la transformación
internacional en Argentina, la capitalización en
Bolivia, la desmonopolização en Brasil, la
desincorporación en México; la privatización
ha tomado muchos nombres y muchas formas en
Latinoamérica y alrededor del mundo. Sin
embargo, el principio es el mismo: la
transferencia del control del Estado a los
ciudadanos con el objetivo de hacer las
compañías más competitivas y eficientes, los
Estados más responsables de sus verdaderas
prioridades, y los ciudadanos más participativos
en la toma de decisiones de sus empresas.
En Venezuela se inició en la década de 1990
el proceso conocido como la "Apertura
Petrolera", por medio del cual el
Petro-Estado está "abriendo" la
actividad petrolera al sector privado. Sin
embargo, la "Apertura" debe ir mucho
más allá para convertirse en la verdadera "venezolanización"
del petróleo. Una "Apertura" que
permita que los venezolanos directamente, y no el
Petro-Estado, seamos los dueños de PDVSA. De una
nueva PDVSA: Petróleos de los Venezolanos
S.A.
Esa será la decisión fundamental de la
Venezuela del tercer milenio. Una Venezuela en la
que podamos decir con conocimiento y sentir
verdaderamente con orgullo que "el petróleo
es nuestro".
*Autor de El Desafío
Latinoamericano y El Gran Tabú Venezolano
http://www.eud.com/lecturas/cordeiro.htm
E-mail: jose_cordeiro@hotmail.com
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