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a la obra del doctor Marco Antonio Angeli:
Agravios de Colombia a Venezuela Michelle
Otero
El
Doctor Marco Antonio Angeli, conocido jurista
venezolano, es junto con Pedro José Lara Peña,
Herman González, Daniel Barandiaran, Pablo Ojer,
el Dr. Eduardo Carstens y el Contralmirante
Ramiro Pérez Luciani entre otros, parte de un
grupo de venezolanos que han dedicado su vida al
estudio de las relaciones entre Colombia y
Venezuela y cuyo objetivo es, y ha sido siempre
la defensa de la integridad territorial de
Venezuela en contra de lo que a su juicio ha sido
una histórica y continua historia de agravios
hacia nuestro país.
La obra de marco Angeli, cuyo título lo dice
todo, es AGRAVIOS DE COLOMBIA A VENEZUELA
(Italgráfica S.A., Caracas, 1993), trata de
una crónica de eventos y situaciones que inicia
en 1792 y que va desarrollando hasta nuestros
días . Basa su percepción en el resultado de
sus estudios y análisis de documentos
históricos, así como declaraciones de prensa y
opiniones de los distintos actores políticos
colombianos y venezolanos. Definitivamente
podríamos considerar a Angeli como abanderado de
la "Leyenda Negra" en cuanto a las
intenciones de Colombia hacia Venezuela desde
siempre. Es duro, más bien implacable en su
juicio y dedica su obra a demostrar el porqué de
sus convicciones.
"La intención de estas crónicas es
simplemente dar a conocer algunos de los muchos
perjuicios sufridos injustamente, por la
política expansionista colombiana y la
incapacidad y desidia de nuestros gobernantes.
Despertar conciencia es defender lo
nuestro
." . Así comienza el prólogo
del autor, de modo que los agravios de Colombia a
Venezuela no han sido exclusivamente unilaterales
sino que, en su opinión nuestros gobernantes a
lo largo de la historia han sido en muchos casos
complacientes, ineficientes y hasta ignorantes de
nuestra propia historia y por lo tanto incapaces
de defender los intereses vitales de la nación ,
entre ellos la integridad territorial.
La obra establece un patrón cronológico de
eventos, situaciones y acciones a fin de ilustrar
las diferentes maneras como los colombianos han
actuado de mala fe desde el comienzo partiendo
del General Santander y luego del Laudo Arbitral
de la Reina María Cristina en 1891, hasta los
problemas que hoy constituyen asuntos casi de
rutina como son la migración ilegal, la
guerrilla, secuestro de ganaderos y el
narcotráfico.
Las crónicas recogen asimismo con detalle el
tratamiento y las políticas de Colombia con
respecto a problemas bilaterales como
Delimitación de áreas marinas y submarinas,
fronteras terrestres, navegación de los ríos,
cuencas hidrográficas, reactivación del Tratado
de No Agresión, Conciliación, Arbitraje y
Arreglo Judicial de 1939., entre muchos otros
asuntos contemplados por el autor.
Las acusaciones no se reducen a la política
expansionista de Colombia sino que constituye
además una seria crítica a la acción o
inacción de nuestra Cancillería en su carácter
de vocero de la política internacional oficial ,
así como de la posición del dos veces
presidente de Venezuela Carlos Andrés Pérez.
Con respecto a este último, Angeli
particularmente critica los Acuerdos con el para
entonces presidente de Colombia Virgilio Barco en
Ureña y luego en San Pedro Alejandrino, Santa
Marta.
Con respecto a la posición de algunos de
nuestros gobernantes el autor recuerda la frase
de un Presidente Colombiano , Laureano Gómez
quien durante el conflicto de su país con Perú
señaló " Si un país se presenta en todo
momento dispuesto a ceder, listo a entregarse; si
no tiene más tesis que la conciliación a todo
trance, si no tiene más palabras que la
fraternidad, aún cuando haya recibido los
mayores agravios, ese país está destinado a
desaparecer a espaldas del derecho
internacional" y, concluye por su parte el
autor: "Ninguna frase mejor que ésta, para
aplicársela a Venezuela por su docilidad con
Colombia".
Como punto de interés histórico, vale anotar
que el libro incluye una lista de todos los
Presidentes de Venezuela y Colombia desde Simón
Bolívar en 1819 hasta Cesar Gaviria (1990), y
Ramón J Velásquez en 1993. Igualmente reproduce
una serie de mapas en donde se muestra el
territorio perdido por Venezuela, así como el
que reproduce las aspiraciones de Venezuela en
proyectos de delimitación de áreas marinas y
submarinas en el Golfo de Venezuela.
Estamos casi en las puertas del siglo XXI, los
actores internacionales que influyen sobre el
orden mundial se han expandido , hoy no son sólo
los Estados los únicos actores del sistema
internacional, por el contrario, cada día más
su poder se observa en cierto modo disminuido por
causa de fenómenos de globalización que ocurre
en todos sectores de la vida del planeta. La
internacionalización y transculturación se ve
facilitada por la revolución ocurrida en el
campo de la electrónica, de manera que la
comunicación y la información fluyen a través
y a pesar de los Estados que se ven impotentes
para controlar el fenómeno. Algo similar sucede
con los conceptos tradicionales que han
constituido el soporte tanto legal como
filosófico de la idea del Estado Moderno. Las
expresiones concretas de los conceptos de
Integridad Territorial, Soberanía y Fronteras
por ejemplo, ya no pueden ser defendidos con las
armas tradicionales, sean éstas las Leyes o las
armas porque los enemigos también han cambiado:
actores como el narcotráfico, la guerrilla, los
"perros de la guerra", la migración
ilegal, o el deterioro del ambiente, son todos
fenómenos que han adquirido fuerza desde hace
pocas décadas . Para mencionar además otros
actores que no son enemigos de por sí , pero que
también afectan el poder del Estado tenemos una
serie de Organizaciones No Gubernamentales
sumamente poderosas cuyas acciones evidencian la
transformación de los conceptos arriba
señalados.
Estas reflexiones vienen al caso porque al
leer la obra de Angeli tomamos conciencia de que
realmente existimos en un país en el que se
superponen los tiempos y los espacios, convivimos
con planos históricos distintos, hoy todavía
somos el ayer, pues no hemos resuelto aún la
mayoría de los problemas que arrastramos desde
hace más de un siglo. A la vez, somos el
mañana, el tiempo transcurre de manera
vertiginosa hacia una nueva realidad planetaria,
y Venezuela en el presente constituye una
superposición de ambos tiempos. Todo esto es
para notar que dado el nuevo esquema que se
dibuja en el presente próximo, si bien es
necesaria una relación bilateral entre países
que fortalezca la posición de ambos dentro del
hemisferio, puesto que no existe un futuro si
permanecemos aislados, sin embargo es importante
mantener una consciencia histórica y muy
particularmente sobre la existencia de problemas,
muchos de ellos recogidos en la obra del Dr.
Marco Angeli, y que efectivamente constituyen
puntos de agravio y que conllevan a posiciones
muy respetables como las del autor y compartidas
por gran número de personas e instituciones
venezolanas.
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