| El
Consejo de Seguridad autoriza a Annan a viajar a
Bagdad para intentar evitar la guerra J.
V., Washington
Kofi
Annan recibió anoche la luz verde de los cinco
miembros del Consejo de Seguridad de la ONU para
que viaje el viernes a Irak y realice un último
esfuerzo para buscar una salida diplomática a la
crisis. Annan viajará a la capital iraquí con
un margen de negociación muy estrecho, el
establecido por Washington.
Estados Unidos, señaló anoche Bill
Richardson, su embajador en la ONU, no aceptará
ningún pacto que no incluya «el acceso libre,
incondicional e ilimitado» de los inspectores de
UNSCOM a todos los lugares donde sospechan que
Irak puede almacenar o fabricar armas químicas y
biológicas.
Pero, según fuentes de las Naciones Unidas,
franceses, rusos y chinos consiguieron que Annan
sea autorizado a ofrecer algún gesto que le
permita a Sadam Husein disfrazar como un éxito
lo que sería una capitulación en toda regla.
Esas fuentes citaban en concreto lo que se ha
dado en llamar la fórmula de UNSCOM más
diplomáticos o UNSCOM con traje. Los inspectores
de las Naciones Unidas podrían estar
acompañados de diplomáticos internacionales en
sus visitas a determinados lugares que Irak
considera símbolos indiscutibles de su
soberanía, como los llamados palacios
presidenciales.
La única posibilidad de éxito de la misión
de Annan que podía vislumbrarse anoche es que
Moscú convenza al presidente iraquí para que,
una vez conseguido que el secretario general se
desplace a Bagdad, acepte someterse plenamente a
cambio de una concesión menor.
La reunión de anoche de Annan con los
embajadores de los cinco miembros permanentes del
Consejo de Seguridad (EE UU, Rusia, China, Reino
Unido y Francia) fue la cuarta en menos de una
semana. Los cinco grandes, informó el embajador
británico, John Weston, encontraron «una
posición común» que le permite a Annan viajar
a Bagdad en lo que será la última oportunidad
concedida a la diplomacia antes de que comience a
rugir el Trueno del Desierto, el ataque militar
que prepara EE UU junto con sus más
incondicionales aliados.
«EE UU», dijo Richardson al término de la
reunión, «apoya este viaje. Deseamos que vaya
bien. Pero nos reservamos el derecho a estar en
desacuerdo si su conclusión no está en
concordancia con las resoluciones del Consejo de
Seguridad y nuestros propios intereses
nacionales». Richardson dejó claro que
Washington no aceptará ningún pacto con Irak
que represente «una limitación del papel y las
prerrogativas» de los inspectores de UNSCOM.
Annan viajará con las manos atadas. Como
anticipó ayer The New York Times, llevará en la
maleta «directrices norteamericanas que
limitarán cualquier compromiso diplomático que
pueda negociar con Sadam Husein».
Antes de la reunión, Annan había declarado
que sólo emprendería viaje para escuchar de
Irak que «acepta por completo las resoluciones
de la ONU». Annan, según informaron fuentes de
la ONU, no quiere repetir la experiencia de
Javier Pérez de Cuéllar en 1990, cuando el
entonces secretario general regresó de Bagdad
con las manos vacías. «Si Annan va a Bagdad,
será porque se le asegura que podrá regresar a
Nueva York con un pacto aceptable para EE UU»,
declararon esas fuentes.
Rusos, chinos y franceses presionaron para que
Annan fuera autorizado a concederle a Sadam
algún gesto simbólico. China propuso que los
inspectores, aunque sigan procediendo de UNSCOM,
operen en lo relativo a los «palacios y recintos
presidenciales» con otro nombre y acompañados
por diplomáticos internacionales.
Libre acceso
Rusia también defendió una fórmula que
muestre «algún tipo de respeto a la soberanía
iraquí». La resolución 687, del 3 de abril de
1991, recordó el embajador ruso en la ONU,
Sergei Lavrov, «exige libre acceso a las
inspecciones, pero también reconoce la necesidad
de respetar la soberanía iraquí, y nosotros
entendemos que al menos 8 palacios simbolizan esa
soberanía».
La fórmula sobre la que negociaron anoche los
cinco miembros permanentes es la llamada UNSCOM
con trajes diplomáticos. Robin Cook, ministro de
Exteriores del Reino Unido, el principal aliado
de EE UU, aceptó ayer en Londres: «Si a Sadam
le sirve que los inspectores de UNSCOM sigan al
mando, pero vayan acompañados por diplomáticos,
podemos aceptarlo. Todo lo que sea UNSCOM más
algo es aceptable, todo lo que sea UNSCOM menos
algo no lo es».
Annan se reunirá hoy con el plenario del
Consejo de Seguridad, para garantizarse que
cuenta con su pleno apoyo, y mañana podrá
emprender viaje desde Nueva York a Bagdad.
El
País Digital, 18 de febrero de 1998
|