| E.U.
no cree en viaje de Annan La
Casa Blanca manifestó ayer su poco optimismo
frente a esta nueva iniciativa y recordó que la
misión de Annan no consistía en negociar sino
exigir el pleno cumplimiento de las resoluciones
de Naciones Unidas.
Estados Unidos se mostró ayer poco optimista
respecto a los resultados que pueda tener el
viaje del Secretario General de la ONU, Kofi
Annan, que llega mañana Bagdad como la última
carta en pro de encontrar una solución
diplomática a la crisis con Irak.
Preguntado respecto a si Estados Unidos tiene
esperanzas en este periplo de Annan, Mike
McCurry, portavoz de la Casa Blanca respondió:
"No. Pero, al mismo tiempo, creo que es
importante hacer este último esfuerzo".
En opinión de McCurry, en estos momentos
"no hay ninguna indicación por parte del
Gobierno de Irak que permita a nadie ser
optimista" .
El portavoz de Clinton recordó que en todo
este asunto, Irak ha demostrado un alto grado de
obstinación y ha mentido deliberadamente
respecto a prácticas del pasado.
Al mismo tiempo, McCurry reiteró que la
única posibilidad de llegar a un acuerdo es que
Irak se comprometa a cumplir a cabalidad las
resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones
Unidas y permita la libre e irrestricta
inspección por parte de la ONU de todos los
lugares presidenciales en los que podrían
almacenarse armas de destrucción masiva.
El secretario general de la ONU, con el
mandato unánime de los cinco miembros
permanentes del Consejo de Seguridad -Francia,
Reino Unido, Rusia, China y Estados Unidos-
realizará este fin de semana un último intento
para que Irak se atenga a razones y permita la
inspección con el objetivo de evitar un ataque
militar.
Aún más duro y específico sobre la
posición de E.U. entorno al caso de Irak estuvo
el embajador de Washington ante la ONU, Bill
Richardson.
Después de reunirse a puerta cerrada con
Annan y el resto de representantes de los países
del Consejo de Seguridad, Richardson advirtió
que E.U. se reservaba el derecho de oponerse a
cualquier acuerdo que no proteja las resoluciones
del Consejo de Seguridad de la ONU, añadiendo
además que Annan no tenía capacidad de
negociación ni "carta blanca" de
ningún tipo.
"El asunto aquí es que Irak cumpla... no
hablamos de arreglos o compromisos",
sentenció el embajador estadounidense.
Richardson volvió a resaltar que el líder
iraquí, Saddam Hussein, se enfrenta a
"serías consecuencias" si no cambia de
actitud, y permite inspecciones internacionales
completas y sin limitaciones.
Annan saldrá hoy hacia París donde se
reunirá con el presidente francés Jaques Chirac
en la primera etapa del viaje que le llevará a
Bagdad, donde tiene previsto entrevistarse, entre
otras personas, con Saddam Hussein.
Sobre su viaje Annan dijo que confiaba en
lograr "resultados razonables" que
aseguren el pleno cumplimiento de las
resoluciones del Consejo" sobre las
inspecciones.
"Estoy contento de que en esta cuestión,
en esta coyuntura clave, la unanimidad del
Consejo se ha restablecido y que (los quince
miembros) respaldan lo que pretendo hacer en
Bagdad", dijo tras la sesión a puerta
cerrada.
Mientras tanto en Bagdad, a pesar de que
fuentes oficiales han manifestado su intención
de colaborar al máximo con el Secretario General
de la ONU, los ciudadanos se mostraban ayer muy
escépticos sobre los resultados de la misión de
Annan y continuaban preparándose para la guerra.
El
Tiempo de Bogotá, 19 de febrero de 1998
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