| Rafael de Nogales Méndez: Un personaje de película |
Luis Sedgwick Báez.
Un día, hace algún tiempo, asistía a una conferencia de energía en un país latinoamericano. Un señor, que nada tenía que ver con la conferencia se me acercó durante el receso y me solicitó unos minutos de atención. Lo note inquieto, preocupado. "Soy de origen armenio y le quiero pedir un favor". "A ver", le conteste. "¿No me podría usted conseguir una copia del libro: Cuatro años bajo la Media Luna?" " ¿y quién es el autor?" "El general venezolano de Nogales Méndez", agregó. Luego procedió a explicarme la historia de este curioso personaje y su interés en el libro porque su vida tocaba puntos álgidos de la historia armenia. De regreso a Caracas me recomendaron ubicar el libro en la Biblioteca Nacional. Saqué una copia, se la envié, me agradeció. Fue la primera vez que oí el nombre de Nogales Méndez.
Años después, recibí una investigación para el bautizo del libro "Nogales Bey" (Fondo Editorial Diculta, San Cristóbal, Estado Táchira, 1977.) 744 páginas, del profesor Kaldone Nweihed que escribe bajo su seudónimo de Pedro Almarza. Al leer esta biografía novelada tuve la inmediatez de que las aventuras intrépidas de este peripatético personaje bien podrían ser plasmadas en imágenes, en el cine. Un director quizás asumiría el reto algún día.
Varios elementos de orden cinematográfico se prestan para este juego de la imaginación. En primer lugar, el personaje en sí de Nogales Méndez (Rafael Ramón Inchauspe, San Cristóbal, 14/10/1877) combina las cualidades de héroe renacentista, en el sentido de abarcar conocimientos plurales con el empuje de guerrero aventurero. Se educó en Alemania, se formó militarmente en Bélgica, 1898 acompañó al ejercito español en Cuba contra las fuerzas norteamericanas. Como sí estos escarceos interoceánicos fueran pocos, se desplazó hasta California a buscar oro; en Alaska cazó animales en la tundra.
Pero de Nogales Méndez ejerció también los menesteres de la escritura en lengua inglesa. El saqueo de Nicaragua es el resultado de su pasantía por el país centroamericano donde asesoraba a Sandino. El libro fue incautado por las a autoridades norteamericanas, con una multa de 250 mil dólares -una cifra altísima para la época- a la firma que lo publicó por atreverse a revelar hechos vedados sobre Nicaragua. De Nogales Méndez envió copia del libro al presidente Roosevelt donde le exigía que Estados Unidos se retirara de Nicaragua. Con el tiempo, y paulatinamente, esta petición fue cumplida.
Fue agente secreto del gobierno japonés y gobernador militar en Sinaí. Se enroló en la Legión Extranjera y más tarde tuvo acceso al ejercito otomano y fue, junto a un oficial turco, jefe de la Casa Militar del Sultán. Sus experiencias fueron plasmadas en otro libro, por el que más se le conoce, "Cuatro años bajo la Media Luna". De Nogales Méndez Fue acusado injustamente de haber participado en la matanza que los turcos y kurdos cometieron contra la población armenia.
Otro aspecto cinematográfico es el entorno geográfico donde se desenvolvió nuestro héroe epónimo. Recorrió todo tipo de paisajes, que como diría el escritor suizo Amiel "son estados de ánimo" que repercutieron en una suerte de simbiosis química con la naturaleza. (Un director de fotografías estarla de parabienes).
Para la elaboración del guión columna vertebral de cualquier film- la vida de Nogales Méndez ofrece múltiples opciones según deseamos que sea el enfoque. Su vida proporciona además una cornucopia pletórica de puntualizaciones culturales: latinoamericanas, europeas, asiáticas, un crisol de mentalidades, rutas de la idiosincrasia por la que atravesó de Nogales Méndez. El film sería entonces plural, una superproducción.
Sabemos de las lides a que están sometidos los cineastas en nuestro país en la tarea de obtener financiamiento. Pero una aproximación menos ambiciosa en la filmación de esté personaje sería la de enfatizar su semblanza humana enmarcada dentro del trasfondo histórico-aventurero donde se desenvolvió.