Premium  
 

analitica.com


 Caracas, Viernes, 10 de febrero de 2012
 

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Suscríbete al RSS

  Sección: Bitblioteca

ENVIAR A UN AMIGO  |  ENVIAR AL DIRECTOR  |  ENVIAR AL EDITOR

Buhonera

22 de noviembre de 2000

La ciudad se ha vuelto intransitable. Y como si fuese poco, Rosario se ha incorporado a la marea de ciudadanos que sale a bloquear las aceras y las avenidas con su mercancía. Rosario, como mucha gente de la clase media, hace esto todos los años por esta época.

Durante una cuantas semanas entra en trance, parece apartar la vista de si misma, y se dedica a la confección de extrañas manualidades y algunos comestibles. Durante esas semanas abandona el gimnasio, los masajes, la peluquería, el flamenco, las clases de francés y sus dos novios para entregarse al trabajo puro de producción y comercio.

La hemos visto hacer torta negra, tortas de zanahoria, de naranja y de yogur, pan casero y pan de jamón, buñuelos de yuca, arepitas y empanadas, pudines, hallacas y dulce de lechoza. Aunque es difícil de creerlo hace figuras de papier mâché, esmalte sobre cobre, libretas, cojines, colchas de retazos y muñecas de trapo, pinta frascos y cajas de lata, enlaza collares y pulseras, recopila libros viejos, sillas viejas, ropa vieja, juguetes viejos y se lanza a la calle todos los días.

El pequeño Daewoo se le ha vuelto elástico. Le cabe de todo, hasta los muebles viejos. Sus lugares preferidos son los bazares de Santa Marta y El Cafetal, pero también se le ve por la carretera de La Guairita, en La Trinidad, El Hatillo, en Macaracuay, Las Mercedes y ¡hasta en Sabana Grande! Allí ha aprendido todo lo que se debe saber sobre la buhonería.

Trabajar sin jefe

Rosario hace su platica. Después del 25 de diciembre acostumbra a irse de viaje. Unos años va a México o a Miami y otros a Nueva York, sus destinos preferidos. Pero cuando le va muy bien, como hace tres años, se lanza una gira por varias ciudades de Europa. Y todavía le queda plata para defenderse durante el año.

Ella dice que lo mejor que tiene la buhonería es la libertad. No hay jefes, no hay horarios, no hay empleados. Se puede faltar cuando se tiene flojera. No hay impuestos, no se paga alquiler por el local, se conoce gente y se gana plata. Por lo menos ella gana.

La semana pasada se le escucho decir que toda esa gente de la llamada economía informal no volverá jamas a la economía formal. Los miles de desempleados de la construcción, las muchachas de las fábricas textiles, los electricistas, plomeros y jardineros, los mesoneros, los conductores, los obreros de la industria automotriz, los muchachos del Táchira que dejaron los campos, los pescadores de Vargas y de Pampatar, todos esos que han saboreado la rutina del comercio informal, dice Rosario, no volverán a levantarse temprano, no aceptarán órdenes de nadie, no volverán al trabajo formal ni que les paguen en oro.

Ciudadanos de primera

Quienes escuchaban a Rosario armaron una sampablera. Se les notaba descorazonados e indignados. Como casi todos los que trabajan diariamente en la economía no informal, los que sufren el agobio de la buhonería en el centro de las ciudades o en el chiquero de Sabana Grande, no se conforman con la idea de que la buhonería pueda tener carácter de eternidad.

Mientras amasaban los ingredientes de pan de jamón, Rosario y sus amigos discutieron hasta tarde en busca de una salida. Hay que convertirlos en ciudadanos, decía ella. El asunto no está entre reprimirlos o tolerarlos, sino en tratarlos como ciudadanos que tienen derechos y también deberes.

Desde el punto de vista de esta buhonera de clase media, las autoridades y la gente no tratan a los buhoneros como ciudadanos sino como una tribu molesta a la que hay que soportar. Se les trata con tolerancia, y la tolerancia ofende, dice. Se les tiene paciencia, se les soporta, se les sufre, pero no se les quiere. Se les da todo, se les permite usar los espacios públicos, ensuciar las calles, bloquear las zonas comerciales, pero no se les pide nada a cambio. Se les trata con lástima y con odio. Esto ha envilecido la relación con la economía informal.

—Hay que comenzar a tratarlos como ciudadanos, porque son ciudadanos y tienen derecho a trabajar, pero si son ciudadanos también tienen deberes y tienen que cumplir con las leyes -- dice

Rosario no pide que los repriman y los desalojen sino que les hagan cumplir las leyes y que no se les permita vulnerar los derechos del resto de los ciudadanos.

Solo así se puede ser feliz, como ella, la buhonera navideña.

 


Pablo Antillano en La BitBlioteca


Foros

¿Qué piensa usted de las imágenes difundidas de niños armados en el 23 de enero?

¿Qué opina del último debate de los candidatos de la oposición a las primarias?

¿Cuáles son sus deseos para Venezuela este año 2012 que comienza?

¿Cuál es su percepción del primer debate entre los precandidatos a las Primarias 2012?

Trailers

Trailer: Alvin y las ardillas 3 (Alvin & the Chipmunks 3: Chipwrecked)

Trailer: Misión imposible 4: Protocolo fantasma (Mission Impossible 4: Ghost Protocol)

Trailer: La chica del dragón tatuado (The Girl With the Dragon Tattoo)

Trailer: La piel que habito


 
Publicidad

Buscador Bitblioteca



Publicidad



Juegos Gratis


DragonBall Kart
  Fórmula Racer
 
       
Ben 10 Corredor
  Copa Toon
 
       
Mario Bros
  Sudoku 3D
 






Publicidad

  Mapa del Sitio

Home
Política
Economía
Internacionales
Global y Social
Medicina y Salud
Medio Ambiente
Arte
Entretenimiento
Tecnología
Noti-Tips
Curiosidades
Horoscopia
Deportes
Viajes y Turismo

Opinión
Editorial
Nuestros Columnistas

Síntesis de Noticias
Nacionales
Mundo

Servicios
Clima
Tiempo Libre
Efemérides
Guía Gastronómica

Multimedia
Videos
Audios
Galerías

Bitblioteca
Bitblioteca

Suscríbete a:
Analítica Premium
Boletín de Novedades

Síguenos por:
Twitter
Facebook
RSS
Móvil
Canal YouTube

Participa
Juegos
Foros
Analitica.com
Quiénes Somos
Contáctanos
Análitica como página de inicio
Agregar a favoritos
Ayuda

Cómo anunciar
Paute con nosotros
 
 Copyright © 1996 - 2011 por
Analítica Consulting 1996.
 Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado
de fuentes externas.