//2 level Horizontal Tab Menu- by JavaScript Kit (www.javascriptkit.com), This notice must stay intact for usage, Visit JavaScript Kit at http://www.javascriptkit.com/ for full source code
|
|
|
|
|
Sección: Bitblioteca
ENVIAR A UN AMIGO | ENVIAR AL DIRECTOR | ENVIAR AL EDITOR
Colombia, OPEP, cultura El Nacional, sábado 16 de setiembre de 2000 1Estados Unidos garantiza que resolverá el conflicto rápidamente sin peligro para ningún país vecino. Primero envía asesores. Luego manda armamentos. Después despacha medio millón de soldados. Enseguida remite más bombas que las arrojadas durante la Segunda Guerra Mundial. Inmediatamente abre tres conflictos paralelos en los países vecinos. Asesina tres millones de nacionales. Incapacita otros cuatro millones. Daña centenares de miles con agentes químicos. Inutiliza las tierras de cultivo con cráteres de bombas. Aniquila los bosques acribillándolos con esquirlas. Abre un colosal tráfico de droga y armamento en un país fronterizo. Al fin resuelve el conflicto retirándose. ¿Hablamos de Vietnam o de Colombia? Aquí, como allá, Estados Unidos primero envía asesores. Luego manda armamentos. A mediados de 1999 presiona diplomáticamente para involucrar a Panamá, Ecuador, Perú y Venezuela en la contienda. El mes pasado remite la primera cuota de 1.300 millones de dólares de un avance de 7.500, a ser invertidos esencialmente en armas. El diluvio de quipos militares convierte al Gobierno de Pastrana en coloso militar, que desequilibra estratégicamente el área. El conflicto recrudece. Marcha hacia el colapso la economía del país invadido, y la del invasor, privado de los 300 millardos de dólares que manejan anualmente sus bancos por tráfico de cocaína. Refugiados, desplazados y perseguidos fluyen hacia las fronteras. Carteles, beligerantes y ejércitos secretos siguen su confrontación hacia ellas, buscando todos sacrificar a Venezuela en una contienda que los hermanos colombianos no han podido decidir en medio siglo. Y Estados Unidos garantiza que resolverá el conflicto rápidamente, sin peligro para ningún país vecino. Una vez más, sólo lo logrará retirándose. Ojalá esta vez comience por allí. Cuando veas arder el Vietnam de tu vecino, pon el tuyo en remojo. 2Cuando veas subir el precio de tus exportaciones, aprovecha las lecciones. Del precio final de los hidrocarburos, los gobiernos de los países importadores se llevan alrededor de 50% en impuestos; los refinadores y transportistas cerca de 30%; los países productores algo menos de 20%. El valor de la OPEP no consiste en elevar centavos más o centavos menos el crudo, sino en cocer una receta, una vía hacia la cordura, hacia el consumo moderado y la preservación racional de aquello de lo que dependemos todos. ¿Qué tal si fundaras una Organización de Países Productores de Oxígeno, que hiciera respetar los derechos de la selva amazónica y el bosque siberiano, los dos pulmones del planeta? ¿Y si constituyeras una Organización de Países Productores de Intereses, la materia prima de la especulación sin la cual no funciona el capital financiero? Podrías también crear la Organización de Países Productores de Cerebros, que dejara de regalar los que se fugan con todo y postgrado para enriquecer a los países que no los educaron. O quizá consolides la Organización de Países Productores de Mano de Obra Barata, cuya masiva explotación o emigración subsidia las maquilas de las economías desarrolladas. Todos somos parte de la Organización de Países Productores de Humanidad, el producto más importante y el más despreciado del género humano. 3Funda ya la Organización de Países Productores de Cultura y reclama el justo precio de la música que sacude al mundo, que no es más que ritmo africano desteñido con cloro o clorock and roll para que lo compren los blancos. Exige el justo crédito que merece una plástica contemporánea nutrida por máscaras africanas y abstracciones islámicas, o el debido reconocimiento a un mundo alimentado con papa y maíz, invenciones de la manipulación genética aborigen. Cotiza el justo valor de una imprenta, una pólvora, una meritocracia asiáticas. Justiprecia un álgebra, una química, unos números arábigos sin los cuales no existiría la contemporaneidad. No te pierdas uno solo de los actos del Festival Cultural de la Segunda Cumbre de la OPEP, fiesta de las grandes culturas excluidas. La humanidad entera crea, la globalización acapara el crédito para unos pocos. Creadores de todos los países, uníos.
Luis Britto García en La BitBlioteca
|
Buscador Bitblioteca
|
|
| ||||||||||||||||||||
|
Copyright © 1996 - 2011 por
Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado
de fuentes externas. |