//2 level Horizontal Tab Menu- by JavaScript Kit (www.javascriptkit.com), This notice must stay intact for usage, Visit JavaScript Kit at http://www.javascriptkit.com/ for full source code
|
|
|
|
|
Sección: Bitblioteca
ENVIAR A UN AMIGO | ENVIAR AL DIRECTOR | ENVIAR AL EDITOR El coraje de Úslar Pietri Douglas A. Palma Tal Cual, 28 de febrero de 2001 Existe una dimensión de la escritura que bien puede conducir a una áurea mediocridad o al suicidio: selectas formas del silencio, cuando asquea mezclarse en la barahúnda y el creador no se permite transigir con la medianía triunfante, aun cuando el rugido sea atronador. Si buscara en la literatura de este país una imagen que reflejara semejante actitud hubiera tenido que morirme de vergüenza hace algunos años. Pero también es posible que el escritor, el intelectual, decida interpretar los signos de su tiempo, intervenir en el debate social y expresar su parecer. Todo esto lo pensé hace algunos años al comparar la actitud de Arturo Úslar Pietri y Juan Liscano, escritores sin tantos ruquirruquis, y a quienes se pretendía reducir al papel de excéntricos o «loquitos» cuando pidieron la renuncia de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia en 1992. No exalto el heroísmo o la virginidad en la conducta personal, pues los héroes casi nunca son creadores y las vírgenes peligrosamente rehúyen todo contacto. No me place el grito de guerra ni la locura excluyente, menos las laxitudes o miserias humanas. Me da nota el espíritu del paleto o del escritor contracorriente, para quien «la verdad no es lo que nos hace pensar, sino lo que nos hace vivir». Creo no errar si considero a Úslar Pietri un hombre de carácter, pero una experiencia vivida en la Escuela de Letras de la UCV en 1969 me da motivos para pensar que coraje sí posee. Fue invitado Úslar, director de El Nacional en ese momento y execrado de la Universidad desde hacía unos años, a un foro sobre el petróleo en el aula 201 de la Escuela de Letras. Al rato el pasillo estaba abarrotado de estudiantes de Sociología y Ciencias que gritaban contra él. Orlando Araujo y quien escribe, junto con otros miembros de la Dirección Paritaria que dirigía la renovada Escuela, decidimos proteger a nuestro invitado. Logramos sacarlo hasta la plaza del Rectorado batiéndonos a puño y en cierto punto del trayecto yo mismo desvié el disparo que alguien le iba a hacer por la espalda. Úslar Pietri soportó los insultos, la saliva, la agresión, sin inmutarse, enteramente. Luego el semanario Rocinante nos acusó de agentes de la CIA. Nació en Caracas el 16 de mayo de 1906 y estudia la primaria en una escuela privada y en el Colegio Francés. Cuando ingresa a la universidad a estudiar Ciencias Políticas ya ha publicado sus páginas primerizas en Billiken, El Hogar, el Nuevo Diario, El Universal, Cultura Venezolana. En 1928 funda la revista Válvula, junto con Carlos Eduardo Frías, José Salazar Domínguez, Nelson Himiob, Rafael Rivero Oramas (dibujante), Pedro Sotillo, Fernando Paz Castillo y Leopoldo Landaeta. En 1931 publica Las lanzas coloradas, novela escrita en París y que en relación con su primer libro de 1928, Barrabás y otros relatos, significa la inmersión en una época de nuestra historia que «fue el primer momento en que el alma criolla pudo entregarse en fruición posesiva a la irrestricta posesión de su ser». En 1936 publica Red, colección de cuentos, y en el número 183 del diario Ahora el editorial «Sembrar el petróleo» en el que afirma: «La única política económica sabia y salvadora que debemos practicar, es la de transformar la renta minera en crédito agrícola, estimular la agricultura científica y moderna, importar sementales y pastos, repoblar los bosques, construir todas las represas y canalizaciones necesarias para regularizar la irrigación y el defectuoso régimen de las aguas, mecanizar e industrializar el campo, crear cooperativas para ciertos cultivos y pequeños propietarios para otros».
|
Buscador Bitblioteca
|
|
| ||||||||||||||||||||
|
Copyright © 1996 - 2011 por
Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado
de fuentes externas. |