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Programa de gobierno Presentado en el Hotel Caracas Hilton el 22 de mayo de 2000 Índice
PresentaciónCumpliendo con el compromiso asumido con el pueblo venezolano en las elecciones presidenciales de 1998, en 1999 iniciamos una revolución pacífica y democrática. En menos de un año transformamos el marco constitucional del país y dimos cumplimiento al ofrecimiento de una nueva Constitución la cual es reconocida como una de las más avanzadas del mundo. Como resultado de este proceso, hoy vamos a la relegitimación de todos los poderes, lo cual da paso a una nueva era constitucional. En este documento presentamos al pueblo venezolano una propuesta para continuar la revolución. La propuesta que nos invita a participar activamente en la fundación de la nueva República, consta de cinco secciones:
En el plano político, nuestra propuesta fundamental es hacer una revolución democrática, en forma pacífica y por medios democráticos. Por ello, los importantes avances logrados con una nueva Constitución que define el marco general de las relaciones del Estado con los ciudadanos, deben profundizarse: Se requiere institucionalizar la V República; se requiere cristalizar el Estado democrático, social, de derecho y de justicia. El logro de los equilibrios macroeconómicos y la reactivación del aparato productivo son condiciones indispensables para una mejor distribución del ingreso. La disminución de la inflación, la estabilidad del bolívar, las altas reservas internacionales y el crecimiento de los precios petroleros constituyen una plataforma necesaria, pero no suficiente para alcanzar la justicia social. El cambio estructural de una economía rentista a otra de tipo productivo permitirá mejorar de manera rotunda la calidad de vida de la mayoría de los venezolanos. Esto se logrará a través de un gran impulso a la agricultura, la industria, el comercio, el turismo y la construcción de infraestructura, lo cual permitirá la masiva creación de empleos. La búsqueda del equilibrio social se encuentra orientada no sólo a corregir las enormes diferencias que afectan a nuestra sociedad con su gran carga de exclusión e injusticia social, sino que se orienta al desarrollo pleno del ciudadano en los aspectos relacionados con el ejercicio de la democracia; es decir que la esencia de esta revolución democrática consiste en lograr, a través de la reivindicación y recuperación del espacio público, la vinculación de lo meramente político con todas las decisiones que afectan su vida en el día a día. El equilibrio territorial no puede verse aisladamente del desarrollo social y económico. La abstracción que representan las magnitudes económicas no pueden tampoco hacernos olvidar que la vida de las personas y la actividad de las empresas tiene un fuerte anclaje en el espacio. Y, de hecho, cada modelo de desarrollo se plasma en una forma específica de ordenamiento territorial. El adecuado uso y ocupación del territorio nos permitirá mejores condiciones para los venezolanos. La diplomacia venezolana es observada con sumo interés y respeto en todas partes del mundo, por su dinamismo, su apego a las normas del derecho internacional y por su disposición a promover un mundo multipolar y solidario. Venezuela ha puesto particular énfasis en su soberanía nacional, en el fomento de la integración y en la revalorización del diálogo. Logrados avances importantes en los aspectos políticos del proceso constituyente, se hace necesario profundizar en medidas y acciones dirigidas a mejorar sustancialmente la calidad de vida de la mayoría de los venezolanos. El cumplimiento de este programa garantiza, entre otros propósitos, el reconocimiento y pago de la deuda social acumulada y sienta las bases del desarrollo y la modernización de Venezuela. Equilibrio Político: Para la República Bolivariana de Venezuela . Construyamos la Democracia Bolivariana
Para dar cumplimiento al mandato Constitucional de constituir un Estado Democrático, Social, de Derecho y de Justicia, que tenga como finalidad esencial la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa, amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en la Constitución. Hay que dotar al Estado, visto ahora como conjunto de órganos, de las capacidades necesarias para poder adaptarse a los profundos y variados cambios ocurridos tanto en su ambiente exterior, la sociedad internacional, como en las relaciones básicas entre él y su sociedad. De manera de garantizarse una relativa autonomía frente a su ambiente exterior, no estar sometido pasivamente a las exigencias de los sistemas internacionales, que pueda desarrollar modalidades de adaptación, para poder ser creador de su propio destino y lograr la satisfacción de las necesidades fundamentales de la población en los planos económicos, políticos y sociales, que sea garantía de niveles aceptables de calidad de vida para la ciudadanía. Para ello se requiere desarrollar un marco institucional como el que hemos descrito, en el cual el Estado, pueda estar en permanente intercambio con la sociedad, de forma de introducir ágil y oportunamente los correctivos a que halla lugar, en un proceso permanente de adaptación y aprendizaje, para poder ser competitivos frente a su propia sociedad y a las sociedades internacionales. Ello requiere de un Estado que sea más rector y director de políticas que ejecutar, que le permita ser la maquinaria capaz de conducir a la sociedad venezolana, en permanente intercambio con ella, al logro de una sociedad justa, donde el ser humano, uno y cada uno de los habitantes de Venezuela, sea el centro de preocupación del sistema. Equilibrio Económico: Para la República Bolivariana de Venezuela. Desarrollemos la Economía Productiva
I.1 Monoproducción y concentración han signado la sociedad venezolana La sociedad venezolana se sigue caracterizando por la presencia de un Estado cuya capacidad para administrar los recursos de la explotación petrolera determina en gran medida lo que ocurre internamente en el país. La dependencia del petróleo permanece como un rasgo estructural que determina la orientación de la economía nacional. La dinámica de la economía venezolana ha estado decisivamente vinculada al excedente generado por los escasos productos de exportación, habiéndose pasado de la monoproducción agroexportadora a la monoproducción petroexportadora. Esta realidad había hecho que en los últimos 40 años se hubiera desarrollado un modelo de crecimiento atado al devenir de la industria petrolera que convencionalmente se ha denominado economía rentística, donde el Estado actuaba como correa de transmisión entre la renta petrolera y las necesidades de consumo e inversión del sector no petrolero de la economía nacional. La magnitud de esta renta y el dinamismo inicial en su tasa de crecimiento posibilitó una acelerada, aún cuando, imperfecta modernización de la sociedad venezolana. No obstante, a partir de los setenta se observaba una sustancial merma en la capacidad dinamizadora de la renta petrolera atribuible, por un lado, a una menor apropiación de la misma por parte del Estado y una pérdida de su eficiencia y, por el otro, a una baja de su magnitud en términos reales. I.2 El Sector Petrolero A pesar de esto, recientemente, con los convenios de asociación, se reforzó el estilo monoproductor petrolero de la economía venezolana orientando inmensos recursos hacia actividades que generan poco empleo, exiguo valor agregado y atienden mercados fluctuantes. Este sector genera un bajo nivel de empleo en el país, cercano al 1 % del total, tiene una contribución al Producto Interno Bruto próxima al 25%, pero aporta más del 70% del valor de las exportaciones. La llamada apertura petrolera se había convertido, en parte, en un capítulo contemporáneo de una política concentradora de riqueza, poder y población. Este modelo no puede modificarse sino con una profunda transformación estructural de la economía venezolana, la cual se ha iniciado con la aprobación de la nueva Carta Magna emanada del proceso constituyente. El binomio de concentración y monoproducción dibujaba el mapa social y económico de la Venezuela actual. El tránsito del modelo rentista al productivo estuvo permanentemente mediatizado, tanto por el tipo de inserción internacional como por las políticas económicas implantadas en nuestro país. Frente a esta situación hemos comenzado a dar respuestas por cuanto consideramos que, estructuralmente, existen posibilidades y condiciones para impulsar, a corto plazo, fuentes complementarias de riqueza. Entre los sectores que pueden contribuir en esta dirección destacan el sector de bienes de consumo esenciales, el de servicios esenciales y gobierno; tales sectores se caracterizan por una alta contribución al empleo nacional, aproximadamente un 80% de la población, y por una significativa contribución al Producto Interno Bruto, superior al 50% del total. Son sectores principalmente de carácter endógeno con baja contribución a las exportaciones nacionales pero con amplios efectos multiplicadores. Una política expansiva en este sector debe estar estrictamente coordinada con la política macroeconómica orientada hacia la producción. I.3 Necesidades básicas insatisfechas Una evidencia, no obstante los esfuerzos del gobierno del Presidente Chávez, del escaso desarrollo de los sectores productivos se observa en algunos indicadores de consumo nacional. De las necesidades alimentarias totales de Venezuela, aproximadamente un tercio es de producción local, un tercio se importa y el otro tercio debe contabilizarse como hambre, desnutrición y necesidades básicas insatisfechas, a pesar de que somos un país con tierras de primera, recursos hídricos y capacidad técnica y laboral, que bien pudiera satisfacer sus requerimientos alimentarios y de producción de materias primas. II.- UNA ECONOMIA HUMANISTA, AUTOGESTIONARIA Y COMPETITIVA El ser humano como centro del desarrollo El modelo económico tradicional generó en el país una desigual distribución de la riqueza, manteniendo a amplios sectores de la población en niveles de pobreza y restringiendo su incorporación al aparato productivo. Dicho modelo se orientó, en un primer momento, al lucro y el enriquecimiento de una pequeña minoría, y, posteriormente, a la preservación de sus privilegios. Todo ello en desmedro de la calidad de vida del venezolano y las comunidades que integran al país, y en perjuicio de las condiciones ambientales. Ante esto, se hace necesario desarrollar un modelo económico que permita la producción global de riqueza y la justicia en su disfrute. Para alcanzar el objetivo de construir una sociedad equitativa, justa y próspera es necesario establecer una economía humanista, autogestionaria y competitiva. Un sistema económico humanista que ubique al hombre como centro de su atención y razón de ser y que permita condiciones dignas de vida a los venezolanos, posibilitando la satisfacción de sus necesidades en correspondencia con su capacidad y esfuerzo. En un modelo económico humanista, la preservación del medio ambiente en un contexto sustentable para la biodiversidad y la garantía de condiciones de trabajo seguras, son aspectos vitales para la vida en comunidad. Para que esto sea posible es necesario asegurar un nivel adecuado de ingreso real para la familia venezolana. Un sistema económico autogestionario que estimule la democratización económica y las formas organizativas alternas, como cooperativas y otros tipos de asociación, que complete el diseño de una dinámica productiva interna basada en la diversificación de la producción, que permita agregar valor a las mercancías, ahorrar y generar divisas, expandiendo, al mismo tiempo, las fuentes de empleo. Un sistema económico competitivo que, apoyándose en las ventajas comparativas y competitivas de nuestro país, genere productos capaces de satisfacer las necesidades de la población y competir con mercancías foráneas, que se sustente en un plan de infraestructura y ordenamiento territorial, en un desarrollo científico y tecnológico y en una canalización adecuada de las inversiones, con miras a elevar la productividad, todo lo cual requiere de un sistema que estimule la elevación del ahorro interno y el incremento de la inversión extranjera. II.1- RELACIONES ENTRE EL ESTADO Y LA SOCIEDAD Con el objeto de lograr la reactivación del aparato productivo, a través de su dinámica interna y empezar a cristalizar la economía humanista, autogestionaria y competitiva, las relaciones entre el Estado y la Sociedad deberán tener en cuenta los siguientes lineamientos generales: El Estado y la Sociedad ante el reto del desarrollo
II.2- MODELO PENTASECTORIAL Dinamización y diversificación del aparato productivo El logro de un desarrollo humanista, autogestionario y competitivo se fundamentará en una dinámica productiva intema que, tomando en cuenta la tendencia hacia la mundialización, se oriente hacia una estrategia integral de educación, ciencia y tecnología. Igualmente, tendrá en cuenta la vocación histórica de Venezuela hacia América Latina y el Caribe. La política económica estimulará en todos los sectores productivos, el desarrollo de procesos de producción aguas abajo, la creación de un tejido de relaciones intersectoriales que integre la economía interna y genere crecientes niveles de valor agregado, del más alto nivel tecnológico y de la mayor competitividad internacional. Este desarrollo multisectorial debe favorecer una dinámica de ocupación territorial más racional, eficiente y armónica. A este fin, se dará prioridad a las actividades económicas que se vinculen estrechamente a la vocación productiva de cada una de las regiones del país. Asimismo, se tomarán especialmente en cuenta los impactos ambientales generados por las actividades agrícolas e industriales, privilegiando además una progresiva reordenación espacial, que garantice el aprovechamiento sustentable de todo el territorio nacional. A tal efecto identificamos cinco sectores fundamentales:
Propuestas Sector I - Empresas básicas y estratégicas: a.- Energía: a.1 Petróleo: La industria petrolera internacional está caracterizada por una competitividad cada vez más intensa y presionada por una mayor oferta proveniente tanto de áreas tradicionales como de nuevas áreas, donde la tecnología hace competitivos, recursos y desarrollos que, anteriormente por sus costos y dificultades operacionales, no tenían acceso al mercado. Al mismo tiempo, las presiones ambientalistas exigen que las operaciones se ejecuten en armonía con el ambiente y que los productos derivados del petróleo sean de calidad cada vez mayor, lo cual requiere de cuantiosas inversiones. Por otra parte, las mega fusiones, como parte de las estrategias competitivas de las grandes corporaciones energéticas, conllevan a fuertes reducciones en los costos operativos y aumentos simultáneos en su influencia en el mercado. En resumen, si bien el entorno energético muestra una tendencia creciente tanto en los mercados maduros como emergentes, que se traduce en oportunidades comerciales para Venezuela, también se consolidan importantes competidores, con significativas capacidades tecnológicas, financieras y mejores calidades de crudos que imponen grandes retos al país, los cuales, el sector petrolero debe superar para participar en esa demanda incremental de hidrocarburos. Objetivo General:
Objetivos Específicos:
a.2 Gas: Las expectativas de crecimiento de la energía a escala mundial, alcanzan una tasa de 2.5% anual e incluyen una creciente participación de fuentes convencionales de energía limpia, entre las que destaca el gas natural. En lo que se refiere a este energético, se espera un crecimiento más acentuado de la demanda mundial en los próximos 10 años, alcanzando una tasa promedio anual de crecimiento de 2,7 %, cónsono con el crecimiento sostenido que se ha observado en los últimos diez años. Para Venezuela, país con ingentes reservas probadas de gas que alcanzan los 146 billones métricos de pies cúbicos, resulta imperativo desarrollar la infraestructura que asegure el aprovechamiento de las oportunidades implícitas en el crecimiento esperado de la demanda de gas, no sólo a escala mundial sino también internamente. En el ámbito nacional, se espera un crecimiento en el orden del 7.5% interanual, duplicando los niveles de consumo actuales. Este aumento, no considera la demanda de potenciales proyectos de exportación, los cuales llevarían el crecimiento hasta el 9.7% interanual. Para asegurar la direccionalidad oportuna de la demanda en el corto y en el mediano plazo, debemos continuar perfeccionando el marco legal, fiscal, regulatorio e institucional del sector. Es urgente la consolidación de un marco institucional y legal que asegure la participación de los capitales privados en el desarrollo de la infraestructura de producción, transmisión, distribución y almacenamiento. El sistema venezolano de oferta de gas, es altamente vulnerable a las variaciones de producción de crudo por el carácter asociado de las reservas desarrolladas, por lo tanto, en los próximos diez años se implementará una estrategia orientada hacia el desarrollo de fuentes de gas libre (no asociado). Las necesidades de apoyar a las estrategias geopolíticas de la nación implican para el sector gas, la estructuración de proyectos de exportación, vía licuefacción de gas metano y, a mas largo plazo, de gasoductos, para asegurarle al país una presencia importante en el naciente mercado de gas natural licuado de la cuenca del Atlántico, promoviendo la integración comercial con nuestros vecinos del Caribe, Colombia y Brasil. Objetivos Generales: Los objetivos generales que se derivan de la política energética para el sector gas y que asegurarán el aprovechamiento de las oportunidades, son los siguientes:
Objetivos Específicos:
b.- Empresas básicas: En las industrias básicas se impone la culminación de la plataforma de industrialización pesada, química y metalmecánica, base, para las actividades de transformación y diversificación económica. La prevención ambiental y la actualización tecnológica son aspectos indispensables para el rescate integral de la economía. El carácter estratégico de este tipo de producción, añadido al alto componente de recursos renovables y no renovables, amerita políticas especificas para su afirmación y efectos multiplicadores. b.1 Sector Petroquímico: El desarrollo petroquímico en Venezuela tiene un potencial muy superior a las realizaciones actuales. Entre las ventajas competitivas del país se cuentan la disponibilidad de materias primas, su ubicación geográfica y el acceso a mercados de alto crecimiento, como el latinoamericano. Estas ventajas pueden sustentar la diversificación de nuestras exportaciones y apalancar la reactivación de la economía nacional en el sector. Para maximizar el potencial petroquímico nacional, se requiere del desarrollo integrado del sector con una visión de largo plazo y en una economía abierta con condiciones lo suficientemente atractivas como para estimular las elevadas inversiones que demanda este sector. Para aprovechar el potencial que existe en Venezuela en este sector, se debe desarrollar competitivamente la petroquímica del metano y etano, en la cual juega un papel fundamental Pequiven, la industrialización de corrientes de refinería para capturar un mayor valor agregado de las especialidades que normalmente se importan, la manufactura de químicos industriales y el estimulo a la petroquímica secundaria y la industria usuaria. Objetivos Generales: Para aprovechar las ventajas comparativas que existen en Venezuela, se desarrollará el sector químico sustentado en la siguiente orientación:
Objetivos Específicos:
Aluminio y siderurgia:
Minería: La minería es una actividad económica de gran potencial, en virtud de los enormes yacimientos existentes en el país. En tal sentido, el Estado debe continuar la reestructuración del sector y el fortalecimiento del Ministerio de Energía y Minas como ente rector para darle mayor coherencia en la implementación de la nueva Ley de Minas y la ordenación de la actividad minera a fin de impulsar los planes de exploración, almacenamiento, tenencia, circulación, transporte y comercialización interna y externa. Objetivo General:
Objetivos Específicos:
Propuestas Sector II - Bienes de consumo esenciales: Infraestructura: El bajo desempeño económico venezolano de los últimos años puede explicarse porque a medida que la globalización se impone en el mundo, nuestras regiones se encuentran separadas por una infraestructura de apoyo inadecuada e ineficiente que se encuentra, además, en franco deterioro por falta de mantenimiento, lo cual, entre otros factores como es la visión de país, es atribuible a un desacertado proceso de jerarquización de las decisiones públicas y una cultura del inmediatismo y el derroche, que han reducido la contribución de la formación bruta de capital en el presupuesto público. Lo paradójico de esta situación es que Venezuela cuenta con inmensas capacidades semi-instaladas, las cuales, de estar en plena operación, se constituirían en poderosos estímulos para la inversión productiva privada. Bajo esta óptica, existe una decidida disposición a recuperar el papel del Estado en la creación y mantenimiento de infraestructuras fundamentales que generen el desarrollo de las regiones deprimidas, cubriendo, de esa manera, necesidades públicas gravemente desatendidas Objetivo General:
Objetivos Específicos:
Plan Habitacional La Política Nacional de Vivienda, formulada por el Presidente Chavéz, está diseñada sobre la base de un concepto moderno y amplio de vivienda, que incluye el urbanismo (infraestructura de servicios y equipamiento urbano colectivo) y soluciones habitacionales individuales y colectivas. Se diseñarán, dentro de los planes regionales, los corredores de desarrollo de ciudades sostenibles, los cuales, apoyándose en las ciudades intermedias equilibrarán la ocupación productiva del territorio Privará el concepto de Ciudad, densificando las ciudades existentes mediante planes de reordenamiento urbano que se apoyen en la primacía del transporte público masivo (sistemas ligeros), de tal manera que las poligonales urbanas se reduzcan y busquemos más la conurbación que la gran ciudad extendida. Desconcentrar concentrando, es decir, densificando y creando hábitat citadino. Se dará prioridad a la atención de las familias de menores recursos. Esta política está reflejada, en esta primera etapa, en 6 programas, de los cuales, cinco de ellos están destinados estrictamente a beneficiar a este grupo de la población en los lugares donde ahora se encuentran y dentro de los cuales se pretende prestar atención a 388.274 familias. Al mismo tiempo, en la medida en que crezca la actividad productiva con el desarrollo de los ejes de desconcentración, las familias se reubicarán en los sitios donde la posibilidad de vida sea superior. La inversión prevista, para el primer año de gobierno, para la ejecución de estos programas es de 991,10 millardos de bolívares, lo cuál se traduce en la generación de un total de 433.995 empleos en el sector de la construcción. Dentro de estos programas y a través de los organismos ejecutores de la política habitacional, se construirán, en el primer año de gobierno, un total de 97.878 nuevas viviendas. Tendrán como característica fundamental, ser de una construcción con alta calidad de diseño y adaptación familiar a través del tiempo (vivienda progresiva). Bajo este mismo concepto, la Política Nacional de Vivienda pretende mejorar el hábitat de las poblaciones asentadas bajo condiciones inadecuadas en centros poblados y construir nuevas viviendas en función del Plan de Desconcentración Territorial, consolidándose de esta manera nuevos desarrollos habitacionales productivos. Se dispone así de una programación por entidad federal para la ejecución de estos desarrollos habitacionales en todo el territorio nacional. En este mismo orden de acciones, se le dará prioridad a la construcción de Nuevos Desarrollos Integrales de Vivienda, que tendrán como población promedio 20.000 habitantes y un número de viviendas aproximadas de 4.000, las cuales deberán estar dotadas de equipamiento urbano (escuelas, centros médicos asistenciales, canchas deportivas, servicios comunitarios, etc.), así como también deberán estar estratégicamente ubicadas, bajo un entorno económicamente viable para la actividad productiva de la población que allí resida. En este sentido, ya se han comenzado estudios y concretado algunos de estos Centros Integrales de Vivienda como son los de los estados Miranda y Carabobo, el primero ubicado entre Cúa y Charallave, cuyas fuentes de trabajo son la agricultura, ganadería, industria y el desarrollo ferroviario. El segundo estaría ubicado en la zona sur del hipódromo de Valencia, cuyas fuentes de ingresos de la población podrían concentrarse en la zona industrial de Valencia, el hipódromo y los comercios urbanos. Plan Ferroviario-Vial y Equipamiento Urbano El plan nacional de infraestructura vial y equipamiento urbano se enmarca dentro del plan nacional de equidad territorial, el cual se basa en el desarrollo de los tres ejes de desconcentración y descentralización. Este plan esta compuesto por:
El Plan Ferroviario Nacional, está constituido por cuatro sistemas a ser terminados en el largo plazo y son: el sistema occidental, el sistema centro-occidental, el sistema oriental y el sistema central. Todos ellos interconectarán tanto con la red nacional de autopistas como con el eje fluvial Orinoco-Apure y los puertos del país. Como un complemento a una política de desarrollo de transporte multimodal, la red ferroviaria se complementará, a través de una acción continua con la construcción y mejoramiento de la red vial del país, y adicionalmente se proseguirá con el programa para la recuperación de los puentes y carreteras nacionales. En el área de vialidad y equipamiento urbano, se espera acometer diversas obras de importancia en diferentes ciudades del país, tendientes a mejorar su imagen, su dinámica de crecimiento espacial y económico. Asimismo, se contempla en materia de transporte masivo urbano, el inicio y/o continuación de un conjunto de obras en importantes ciudades del país, tales como Mérida, Los Teques, Maracaibo y Valencia. Es conveniente destacar que en estos momentos estamos iniciando el proceso de capitalizar las inversiones que las República a hecho en estos sistemas de transporte masivos, pues ellos son compañías anónimas propiedad de las alcaldías y gobernaciones y es necesario que se produzcan reformas en las ordenanzas municipales para crear los impuestos por mejoras y otros sistemas que permitan que las ciudades mantengan una proporción razonable de dichos sistemas. No es conveniente repetir el caso de Caracas donde toda la República paga el Metro y la ciudad no participa. En cuanto a Caracas, CAMETRO tiene previsto iniciar la construcción de la línea IV con una inversión para el año 2000 de Bs. 50.000 millones, la cual se estima genere unos 1.640 empleos. Asimismo, la inversión de esta empresa en mantenimiento mayor estará por el orden de Bs. 37.500 millones. Cabe resaltar que los montos más importantes de estas inversiones serán ejecutados en los años subsiguientes. Plan Especial de Infraestructura Vial para el Estado Vargas Como respuesta a la catástrofe registrada el pasado Diciembre en el estado Vargas, el Ejecutivo Nacional está elaborando un Plan de Reordenamiento Territorial con lineamientos que apuntan al impulso del turismo y la agricultura en esta entidad federal.. En consecuencia, la Autoridad Unica de la zona adelanta, con el apoyo de los ministerios que tienen competencias especificas, acciones concretas como la ejecución de obras de infraestructura prioritarias, revisión del puerto, aeropuerto y el diseño de un programa de reconstrucción coordinada de la infraestructura vial y de servicios básicos, necesarios para el desarrollo económico y social de la zona. Agricultura: La inclusión de la Seguridad Alimentaria como precepto constitucional en la nueva Carta Magna evidencia la crucial importancia que este asunto tiene para el Estado venezolano; la agroproducción es una actividad de primerísima importancia por su carácter de proveedora de alimentos y materias primas, su capacidad altamente empleadora y su vocación territorialmente descentralizadora. Ella juega un papel fundamental en el nuevo modelo económico que se está gestando en el país. Es piedra angular del sistema alimentario nacional y de la producción de fibras como materia prima industrial. Los importantes recursos edáficos, hídricos y biológicos que se poseen posibilitan una agricultura en mayor escala que la actual y con un potencial competitivo de acuerdo con las nuevas realidades internacionales, de las nuevas tecnologías y de la ubicación geográfica del país. La agricultura venezolana está caracterizada por su diversidad lo cual permite disponer de una gran flexibilidad en el potencial de producción de alimentos. En el marco de la globalización, la agricultura es y puede ser un buen negocio, si se le permite desarrollar su vocación productiva y se orienta a la población rural a articular un destino más productivo vinculándolo con el mercado y la tecnología. Esto supone la preservación de las mejores tierras de vocación agrícola para el sólo propósito de agroproducción y el mejoramiento de las condiciones de vida y producción del campesinado. Objetivos Generales:
Objetivos Específicos:
Turismo: Económicamente el turismo propicia actividades diversas productoras de bienes y servicios, genera empleos y es fuente de divisas. En el plano de la recreación y formación cultural del ciudadano tiene indiscutible relevancia. El progreso del sector turismo depende, entre otros factores, de la preservación de la calidad escénica y ambiental de las zonas turísticas, la calidad de los servicios, la política de precios, las inversiones y la promoción publicitaria. Se requiere de una acción sistemática del Estado que tome en cuenta estos factores. Objetivos Generales:
Objetivos Específicos:
Pequeña y mediana industria: La pequeña y mediana industria tienen una gran importancia en nuestro país por el volumen de empleo que genera y por su aporte productivo. La magnitud de la inversión que requieren, el tipo de técnicas que utilizan, su fuerza de desconcentración de actividades en el territorio, aunado a que son las empresas que más reinvierten localmente, estimulan el mercado interno, crean circuitos económicos que se cierran en su misma región y generan abundante empleo - indican que es una forma empresarial que el Estado debe estimular de manera especial. En este sentido, se aplicarán políticas y medidas, tanto crediticias como de incentivos diversos, para estimular a este sector y compensar sus deseconomías externas y de escala. El Estado animará la conformación de novedosas modalidades de cooperación inter-empresarial que estimulen el intercambio de información y experiencias y el flujo de bienes, servicios y factores. Es de esperar que el apoyo estatal sea temporal, dado que esas unidades productivas han demostrado capacidad para su progreso y autofinanciamiento. Objetivo General: El objetivo central de la estrategia de desarrollo industrial, se fundamenta en la reindustrialización del país, en condiciones de mayor equidad y competitividad, apoyada en una política concertada con el sector privado, que tenga como propósito el incremento sostenido del producto industrial en la formación del PIB, la creación de empleo productivo y sostenible y la democratización del tejido empresarial, como bases reales para mejorar la calidad de vida del venezolano. Objetivos Específicos:
Comercio: El propósito de la política comercial de Venezuela, es facilitar y consolidar el cambio hacia una comercialización competitiva, para satisfacer las necesidades internas de consumo de bienes y servicios, a través de la promoción de la competencia e impulsar las exportaciones, con el fin de colocar nuestra producción de bienes y servicios en el exterior y así contribuir a incrementar de manera sistemática los niveles de bienestar de la población. Política de Comercio Interior: Objetivo General: El objetivo general es la generación de un ambiente de competencia legítima, que estimule al desarrollo del mercado interno de bienes y servicios de manera sostenida con criterio de equidad económica y social. Objetivos Específicos
Política de Comercio Exterior: Objetivo General: Inserción exitosa de Venezuela en la Economía Internacional. Objetivos Específicos
Telecomunicaciones: El sector de las telecomunicaciones no sólo posee interés económico por si mismo, sino que constituye en gran medida, una de las infraestructuras de apoyo más importante para mejorar la competitividad de los sectores productivos. Esta importancia de las telecomunicaciones cobra más validez, cuando se trata del comercio internacional, en cuyo caso el acceso a este servicio, constituye un requisito indispensable para penetrar los mercados internacionales. Objetivo General Desarrollar una infraestructura de vanguardia, rica en contenido, modernos sistemas de servicios y mercados, que sirva de apoyo al proceso de desarrollo económico y contribuya a la formación de una sociedad venezolana rica de conocimientos e informaciones y con una mejor calidad de vida para sus habitantes. Objetivos Específicos
Ciencia y Tecnología: La reciente creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología es la manifestación del creciente interés del Estado en el desarrollo y consolidación de un sector tradicionalmente marginado en Venezuela. Este interés es una respuesta a las necesidades impuestas por el desarrollo mundial, las cuales imponen la inserción del país en un proceso que se define perentoriamente a partir de la consolidación de un sistema nacional de ciencia y tecnología. En este contexto, como un paso necesario para acompañar el proceso de reorientación de las políticas del Estado hacia el desarrollo económico y social del país. Venezuela debe integrarse a la moderna « Sociedad del Conocimiento », con un desarrollo coherente de su capital intelectual y humano y el fortalecimiento de su aparato productivo. La creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología se produce en un escenario donde se manifiesta la inexistencia de un verdadero sistema nacional de innovación lo que dificulta la simétrica inserción de Venezuela en los mercados mundiales. Objetivos Generales:
Objetivos Específicos:
Propuestas sector III - Servicios esenciales y gobierno: El carácter integrador de este sector debe apuntar y contener respuestas en el corto plazo que permitan atacar y disminuir los niveles de pobreza. Ello significa el diseño de una política de apoyo directo para que el venezolano recupere sus condiciones y el acceso a los bienes primarios y básicos como la educación, salud y trabajo, áreas que. posibilitan, en última instancia, la recuperación del individuo como ciudadano y ser social. Las propuestas del sector han sido contempladas en el polo de equilibrio social. Propuestas sector IV - banca y finanzas: El sistema financiero debe reestablecer su función de intermediación, transformando el ahorro en inversión productiva. El Estado debe garantizar, con su supervisión la confianza del público en estas instituciones. Para ello deberá desarrollarse el marco jurídico e institucional adecuado. Los organismos rectores y supervisores. El Banco Central, el Ministerio de Hacienda, la Superintendencia de Bancos y FOGADE, entre otros, requieren de reformas dirigidas a modernizar sus estructuras para hacerlas cónsonas con el nuevo modelo de desarrollo y las nuevas realidades de los mercados internacionales. La reciente aprobación de la constitución bolivariana provee un marco transparente para la materialización de estas reformas, en un contexto de sostenibilidad y solvencia. Objetivo General:
Con la aprobación de la Ley Marco que regula el Sistema Financiero Público del Estado, se fortalece el control y la coordinación de este sector, y se agrupan bajo la coordinación de un solo ente adscrito al Ministerio de Finanzas las siguientes instituciones:
Con la coordinación centralizada de estos entes se logra una asignación eficiente de los recursos financieros públicos para impulsar el desarrollo y el crecimiento nacional. Se optimiza el funcionamiento de las Instituciones Financieras Públicas y se establece una mejor relación con la Banca Nacional para facilitar el acceso a los recursos y optimizar los términos de crédito para el financiamiento de los sectores productivos especialmente a las PYME.
Propuestas Sector V - La Gran Industria:
II.-3 LINEAMIENTOS MACROECONÓMICOS: Objetivos Generales Se continuarán armonizando los objetivos de reactivación económica y de consolidación de la estabilidad macroeconómica, a través de la instrumentación de políticas dirigidas a lograr un crecimiento sustentable manteniendo el ritmo descendente de la inflación. En ese sentido, la estrategia económica del programa de gobierno coloca el énfasis en las políticas dirigidas a promover la oferta y la inversión privada, fundamentalmente a través de la implementación de incentivos fiscales y de la inversión pública en infraestructura, así como de reformas legales orientadas a establecer un entorno macroeconómico y un marco institucional, estable y favorable a la actividad económica productiva. Para lograr un crecimiento económico, sostenible y con baja inflación, el Gobierno Nacional dará una especial atención a la recuperación de la inversión bruta fija total, de tal manera que el proceso de deterioro y obsolescencia del aparato productivo interno se detenga y se inicie un vigoroso proceso de incremento del stock de capital, apoyado por la iniciativa privada y por inversiones del Estado en los sectores de salud, educación, vivienda e infraestructura de apoyo a la producción, especialmente en las zonas de desconcentración económica. En el combate a la volatilidad, prerrequisito para la materialización de estos objetivos, el Gobierno Nacional instrumentará dos políticas básicas. La primera, orientada a la corrección del sesgo procíclico de la política fiscal, a través de una programación de las finanzas públicas en un marco plurianual y de generación de ahorro en la fase de auge petrolero, para enfrentar adecuadamente las caídas del ciclo. La segunda, dirigida a mejorar notablemente los mecanismos de coordinación en el uso de los instrumentos fiscales, monetarios y cambiario de la política macroeconómica, para que esta sea coherente y eficiente en el logro de las metas establecidas. En el mismo orden de ideas, la reorientación del gasto público hacia una mayor inversión en infraestructura social y productiva, permitirá obtener una considerable reactivación de la economía sin afectar la tendencia decreciente de la inflación. La reciente aprobación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y el conjunto de leyes económicas contenidas en la Ley Habilitante, configuran un marco legal apropiado, trasparente y permanente para que se concreten las inversiones productivas privadas. Asi mismo, el mejoramiento de las condiciones macroeconómicas, en el 2000, generará un ambiente positivo en la recuperación de la confianza por parte del sector privado. A mediano plazo, los Fondos de Pensiones constituirán el principal componente del ahorro interno para el financiamiento de la inversión productiva. Los Fondos de Pensiones impulsarán el mercado local de bonos de deuda pública dándole profundidad, permitiendo colocaciones con plazos mayores a los actuales. Asimismo, fomentará el mercado de capitales, especialmente a través de títulos hipotecarios y de bonos corporativos, actualmente casi inexistentes, con el consecuente fomento de la inversión privada. En ese sentido, la coordinación de la política monetaria, cambiaria y fiscal jugará un papel fundamental, para lo cual se fortalecerá la programación financiera y el comité de seguimiento de políticas, el cual atenderá prioritariamente, dos aspectos claves:
Política fiscal: Una sana y correcta política fiscal que disminuya el déficit y haga eficiente la aplicación del gasto, es imprescindible en una gestión pública responsable. La política fiscal del Estado tendrá su expresión a través de distintas vías. En primer lugar, la mejora de los ingresos ordinarios, en especial los no petroleros que permitirán ir aumentando progresivamente la participación de dicho ingreso en el presupuesto nacional y generando confianza en los agentes económicos del país y por ende mayor estabilidad macroeconómica. En segundo término, la calidad y productividad del gasto será otro factor importante, la cual se logrará con el redimensionamiento cuantitativo y cualitativo del gasto, expresados en la reducción de instituciones, reestructuración de organismos, cambios en las pautas de contratación, eliminación o simplificación de procedimientos, así como el incremento de la participación del gasto de capital en el presupuesto público, lo que representa un importante aporte al desarrollo del país. En tercer lugar, el funcionamiento efectivo del Fondo de Estabilización Macroeconómica, tal como lo plantea la Constitución Bolivariana tiene una especial significación, al actuar como mecanismo estabilizador. En la medida en que los excedentes de ingresos fiscales ordinarios susceptibles a la aplicación del FEM sean ahorrados, la percepción de riesgo de los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros mejorará notablemente al detectar que existe una importante acumulación de fondos, utilizables en caso de un retroceso de los ingresos fiscales petroleros y no petroleros.. Otro elemento crucial en la ejecución de la política fiscal, es la determinación de que aquellos recursos adicionales petroleros, una vez descontado lo correspondiente al FEM, serán utilizados para reducir los niveles de endeudamiento y no para incrementar los niveles de gastos a través de créditos adicionales. En el mismo orden, se establecerá una estrategia que permita cambiar el perfil de pagos de la deuda externa venezolana, por estar muy concentrado en los años inmediatos y representar un porcentaje muy elevado en el presupuesto de gastos, lo cual permitirá liberar recursos para atender las importantes necesidades sociales. Acciones inmediatas:
La política monetaria se centrará en preservar el equilibrio monetario, en un ambiente de recuperación de la demanda de dinero como consecuencia natural del crecimiento económico y de la reducción de la inflación.
Política cambiaria: Debe propenderse a la estabilidad cambiaria, ya que las fluctuaciones de nuestra moneda afectan negativamente a la población, lo que significa una confiscación de recursos a los sectores más vulnerables. Es por ello que la política cambiaria garantizará la estabilidad del tipo de cambio, contribuyendo con la estrategia antiinflacionario, en un contexto de equilibrio externo. Acciones inmediatas:
Deuda pública externa e interna Objetivo
Consideraciones generales: Uno de los objetivos fundamentales de la política fiscal es lograr flexibilidad financiera para la República, mediante el desarrollo de una estrategia de gerencia de la deuda publica orientada a garantizar el acceso continuo, oportuno y en condiciones favorables de los recursos en los mercados financieros nacionales e internacionales. En el ámbito interno, se continuará con el proceso de desarrollo del mercado de papeles públicos a mediano y largo plazo a fin de que la República cuente con instrumentos de moneda local que permita fomentar el ahorro interno para financiar no solo necesidades de corto plazo sino también las inversiones. Asimismo, se continuará con el proceso de reducción de las tazas de interés, para disminuir los costos de financiamiento de los Sectores Productivos y de la República. En el ámbito externo se plantea mejorar la percepción de riesgo del país mediante una comunicación efectiva con las agencias calificadoras de riesgo, los inversionistas , los analistas especializados y las instituciones financieras y a través de las emisiones sistemáticas y periódicas en los mercados internacionales. Adicionalmente se creara una Oficina de la Deuda con personal calificado con suficiente flexibilidad y autonomía que permita agilidad en los procesos que tienen que ver con la negociación, análisis, emisión, y administración de las obligaciones de la Republica. : Un análisis comparativo entre el monto de la deuda externa y el PIB, y entre el servicio de la deuda externa y las exportaciones del país, indica que dicha deuda es moderada. Sin embargo dado que los vencimientos se concentran en los próximos siete años se tiene previsto realizar operaciones financieras que reduzcan el perfil de pago de estas obligaciones en esos años. Esta estrategia contempla la evaluación e instrumentación de las siguientes opciones:
La deuda interna se seguirá cancelando de acuerdo a sus vencimientos.
El abatimiento de la inflación es una tarea de primer orden. Sus causas son de carácter estructural y coyuntural, su combate debe ser una labor ininterrumpida, y los devastadores efectos que tiene, sobre la población de ingresos constantes, la califican como un enemigo al cual no se te puede dar tregua. La acción económica de] Estado y el éxito de los objetivos propuestos no dependen, solamente, del resultado de un ambiente macroeconómico coherente. Están directamente relacionados con las políticas sectoriales y territoriales, de amplia visión, orientadas al logro del objetivo productivo. III PROYECTOS POR SECTORES: Petróleo
Gas
Petroquímica:
Aluminio:
Minería:
Infraestructura:
Agrícola:
Turismo:
Industria:
Comercio Interior:
Comercio Exterior:
Telecomunicaciones:
Ciencia y Tecnología:
INTRODUCCIÓN
EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES
SALUD Y DESARROLLO SOCIAL
INTERIOR Y JUSTICIA
Introducción La búsqueda del equilibrio social se encuentra orientada no sólo a corregir las enormes diferencias que afectan a nuestra sociedad con su gran carga de exclusión e injusticia social, sino que se orienta al desarrollo pleno del ciudadano en los aspectos relacionados con el ejercicio de la democracia; es decir que la esencia de esta revolución democrática consiste en lograr, a través de la reivindicación y recuperación del espacio público, la vinculación de lo meramente político con todas las decisiones que afectan su vida en el día a día. Es una nueva cultura política, es una nueva manera de ver las cosas, es, en definitiva, una nueva forma de organización de los ciudadanos para la participación directa, disminuyendo las estructuras de intermediación entre el ciudadano y el estado así como entre los ciudadanos. En la medida que el ciudadano asume la gestión de los asuntos públicos, va perdiendo sentido y justificación la existencia separada del funcionario o dicho en otra perspectiva: la sociedad política es reabsorbida por la sociedad civil. Es allí donde el concepto de Red Social cobra su mayor importancia porque allí el nexo ciudadano estado, adquiere un nuevo contenido, permitiendo superar las contradicciones entre dirigentes y dirigidos, acercando el gobierno a la gente bajo premisas cogestionarias y autogestionarias. Se trata en última instancia, de viabilizar en el terreno orgánico la democracia verdadera, la democracia participativa que se formula en nuestra Constitución Bolivariana. Es esta perspectiva la que le da un nuevo contenido a la política social promovida por el Estado. El Proyecto de las Redes Sociales como concreción de la democracia participativa y de la construcción de un nuevo modelo de gestión pública La Red Social es una red de redes, como expresión del tejido social en construcción que constituirá la forma de organización molecular del Estado, rebasando la estructura gubernamental de los ministerios y demás instituciones públicas tradicionales. Estará formada por la red escolar, la red ambulatoria, la red de seguridad ciudadana y de defensa civil, la red deportiva y cultural, la de comunicación alternativa, la red de cooperativas de producción y consumo. Todas estas redes estarán vinculadas entre sí a través de mecanismos de comunicación, en primer lugar, pero también a través de relaciones orgánicas. La Red Social permitirá atender y prestar el servicio requerido a cualquier ciudadano desde cualquier punto de la misma (acción del estado hacia los ciudadanos); promoverá el desarrollo integral y el ordenamiento armónico del territorio nacional ( desarrollo sostenible ) permitirá establecer mecanismos de comunicación entre ciudadanos y entre grupos de ciudadanos (estructuración social); facilitará la elaboración, planificación y ejecución de políticas públicas, formando ciudadanía para la toma de decisiones (democracia política); estimulará la democratización de la gestión del estado (participación en la contraloría social). EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES Los Principales referentes en la educación Básica, Media, Técnica y Profesional (déficits, políticas y proyectos). La situación encontrada en materia de educación inicial, básica, media diversificada y profesional el 2 de febrero de 1999 puede resumirse en tres aspectos: a) ausencia de un proyecto educativo nacional y por lo tanto poca o ninguna pertinencia social, b) contracción de la matrícula en correspondencia con el proceso acelerado de exclusión social generalizado en nuestro país y c) deficiente calidad de la educación, que se corrobora a partir de distintos estudios internacionales que ubican a nuestro país en los niveles más bajos en materia educativa en el mundo. Por otra parte, en cuanto a infraestructura escolar encontramos una planta física insuficiente y deteriorada con carencias muy graves de dotación de materiales didácticos y descoordinación de las instituciones involucradas en la construcción, rehabilitación y dotación de escuelas. Igualmente, deficiencias en la cantidad de docentes para la atención de los niños incorporados al sistema escolar y paradójicamente, con unas nóminas abultadas, con bajos niveles de formación, desmotivados y con poco compromiso con el proceso de enseñanza - aprendizaje de nuestros niños y jóvenes; así como, enormes deudas con los trabajadores de la educación de ejerccios anteriores debido al incumplimiento de las cláusulas contractuales. En materia de salud, los niños presentaban como elementos comunes los siguientes: deficiencias nutricionales, salud bucal precaria, parasitosis y enfermedades cutáneas. Política Democratizar la educación dentro de un marco de integración nacional, garantizando el acceso a una educación de calidad para todos. Proyectos: Desarrollo de la Constituyente Educativa, concebida como uno de los ejes del Proceso Constituyente, entendida aquella como el proceso de participación colectiva para la elaboración del Proyecto Educativo Nacional y el establecimiento de las bases para los desarrollos locales sostenibles mediante la constitución de las redes socio - educativas y la incorporación de la ciencia y la tecnología a los procesos productivos.El Proyecto Educativo Nacional desarrollado en forma sistemática, coherente y orgánica coadyuvará de manera contundente la transformación del país y arrojará como resultado el establecimiento de un currículum que promueva la formación integral de los ciudadanos venezolanos, tal y como está estipulado en la nueva Constitución Nacional, por ende, el currículum básico nacional tendrá como características horizontalidad, articulación, flexibilidad, coherencia, pertinencia socio - cultural, vinculación teoría práctica - praxis, estudio - trabajo e integración educación- cultura y deportes. Como estrategia curricular desarrollaremos en todas las escuelas los proyectos pedagógicos comunitarios, promoviendo la ruptura con el concepto de la escuela como recinto escolar, estableciendo una relación más orgánica con las comunidades donde se insertan las escuelas, vinculándola orgánicamente con la cultura en todas sus esferas y en particular con la producción, potenciando el mejoramiento de las condiciones y calidad de vida de sus habitantes. Desarrollo del Programa Estratégico constituido por Proyectos Bandera, entre otros:Atención integral a los niños en edad preescolar y ampliación de la cobertura a la población de niños en este nivel, procurando el acceso de todos los niños de 5 y 6 años de edad, incorporando en un rango no inferior a 840.000 niños, a través del programa convencional con por lo menos un año de escolaridad en el nivel. A estos efectos se construirán 10.000 nuevos preescolares en todo el país. Asimismo, se potenciará el desarrollo de la educación inicial de 0 a 4 años de edad mediante programas no convencionales. Escuelas Bolivarianas: Todas las escuelas en el nivel de Educación Básica I y II Etapas deben convertirse en Escuelas Bolivarianas , cuyas direcciones de transformación son: Una escuela para la transformación social y la soberanía nacional; una escuela en el quehacer comunitario como eje y centro de la participación, la autonomía y la democracia; una escuela donde el diálogo de saberes y la producción cultural, en la búsqueda del conocimiento universal y el conocimiento popular, que genera un equilibrio de las tensiones entre la mundialización y la identidad nacional; un modelo de atención integral con justicia social y un ejemplo de renovación pedagógica permanente y un espacio que integra la ciencia, el arte, el deporte, el trabajo y el aprendizaje. La experiencia de las 559 escuelas dentro de esta concepción establecidas en un año de gobierno puede resumirse en un incremento de su matrícula en un 25 % con respecto a las escuelas convencionales y la asistencia diaria de los niños en el aula en un 99 % debido a que se le suministran los alimentos. La inscripción obligatoria para aquellos niños que no posean documentación ya sea la cédula de identidad o la partida de nacimiento y la prohibición de cobro de matrícula han permitido ampliar la cobertura del sistema escolar. No obstante, nuestra meta es incrementarla hasta cubrir a toda la población en este grupo de edades, en un número de estudiantes no inferior a 4.5 millones en las edades comprendidas entre los 7 y 12 años de edad, de acuerdo con las estimaciones poblacionales que tenemos a la mano. Atención a adolescentes y jóvenes Darle continuidad a los estudios a al menos 500.000 jóvenes a los programas convencionales de media diversificada y profesional, es uno de nuestros retos, pues la contracción de la matrícula en este nivel ha sido dramática por el descuido en el que se le mantuvo y la poca motivación de los jóvenes para insertarse en el mismo. Ya se han reactivado las Escuelas Técnicas y creado otras con nuevas especialidades, lo que ha permitido la recuperación de 20.000 alumnos en este nivel y actualmente se está adelantando el proceso d modernización de todas mediante la reforma académico - administrativa y la dotación de equipos modernos. En las demás menciones del Ciclo Diversificado y Profesional se realizará la reforma curricular a los fines de que éste se corresponda con el Proyecto Educativo Nacional y las características del currículum definidas con anterioridad. Por otra parte, para ampliar la cobertura y garantizar la prosecución se establecerán programas alternativos, a través de estrategias no convencionales en aquellas localidades donde no sea posible la construcción de escuelas y de nuevas aulas. A través de los programas que desarrollan la Fundación Patria Joven (antes Juventud y Cambio) y el INCE, se apunta hacia la incorporación de los jóvenes doblemente excluidos, en vista a su inserción en el sistema escolar o al sistema productivo, por ser esta una amplísima población desasistida y la más vulnerable. La acción, a través de estos organismos, exhibe logros, entre los que se encuentra la capacitación de más de 10.000 adolescentes y jóvenes. Nuestro reto es generar una incorporación masiva de 2.000.000 de esta población entre los 15 y 24 años de edad. Reorganización del Ministerio de Educación para su nuevo rol de Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. En un plazo de un (1) año se consolidará el proceso de integración y coordinación institucional. Educación Superior Las políticas y estrategias se inscriben en el Proyecto Educativo del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes y atienden a:
Referentes básicos
1.- La generación de una cultura política democrática y el fortalecimiento del ejercicio de la ciudadanía. 2.- Revitalización de su función crítica y creadora 3.- La transición de la cultura de la fuerza a la cultura del diálogo. Políticas
Objetivos
Estas políticas han permitido en el primer año de gobierno:
Estrategias
DEPORTES A poco más de un año de haberse iniciado en Venezuela un profundo proceso de cambios democráticos, en el INSTITUTO NACIONAL DE DEPORTES también se comenzó a escribir una historia distinta, donde la actividad deportiva es entendida como sinónimo de dignidad al servicio de toda la población. Por ello, la revolución deportiva se está haciendo realidad y hoy el deporte, por primera vez, tiene rango constitucional. Los programas y proyectos que permitirán el desarrollo de la política deportiva nacional son: Programa Deporte para todos: Proyecto: Deporte Recreativo y Para la Salud. Consiste en la Evaluación y selección de 300 proyectos deportivos, recreativos y para la salud municipales; la ejecución directa de 20 Eventos Masivos a nivel Municipal y Sectorial y el Apoyo a personas para representación del programa D.P.T., dentro y fuera del país. Proyecto: Fortalecimiento de la Sociedad Civil. Aquí se incluye el apoyo logístico y financiero a 350 Organizaciones No Gubernamentales (ONG), la supervisión de otras 175, el apoyo logístico y financiero para 120 entes deportivos municipales, la realización de cursos nacionales para la formación de recursos humanos así como la firma de convenios nacionales e internacionales para el mismo fin, el asesoramiento y supervisión a las organizaciones que ejecutan eventos de Deporte para Todos, el apoyo logístico y financiero a 22 Federaciones Deportivas Sectoriales y el apoyo logístico y financiero a ONG´s deportivas escolares en coordinación con las zonas educativas. Proyecto: Municipalización Deportiva. Se encuentra orientado al desarrollo deportivo local en incluye el apoyo logístico y financiero a 120 Entes Deportivos Municipales, asesoramiento a 24 Entes Deportivos Regionales, la supervisión a los 120 Entes Deportivos Municipales y 120 ONG´s Municipales y la edición de publicaciones informativas periódicas para el proyecto Municipalización Deportiva y Deporte Sectorial. Programa: Deporte de Rendimiento Tiene por objeto promover el fortalecimiento a nivel nacional e internacional del Deporte de Alta Competencia e incluye la preparación y participación en eventos nacionales e internacionales, la preparación y participación en eventos del Ciclo Olímpico y la contratación de técnicos. CULTURA El Estado venezolano asume que "Los valores de la cultura constituyen un bien irrenunciable del pueblo venezolano y un derecho fundamental que el Estado fomentará y garantizará procurando las condiciones, instrumentos legales, medios y presupuestos necesarios." (Art. 99 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela). La labor cultural se fundamentará en los siguientes principios:
En lo inmediato se diseñará e implantará en todo el territorio venezolano el Sistema Nacional de Cultura. Con este objetivo actuaremos simultánea y coordinadamente en tres líneas de acciones: específicas, generales e inmediatas. Acciones específicas Dirigidas a perfeccionar y ampliar la institucionalidad cultural del Estado. En este aspecto se iniciarán tres procesos:
Acciones generales Destinadas a vincular la gestión cultural pública con toda la estructura y el funcionamiento de las instituciones que promuevan planes educativos y culturales. Están dirigidas hacia:
Dichas políticas tomarán en consideración los siguientes aspectos:
Para la evaluación del comportamiento institucional y programático de los organismos culturales, sean aquellos vinculados orgánicamente a la Administración Pública descentralizada o a las organizaciones e instituciones que reciben aportes, se considerarán los siguientes factores:
3.- La actividad cultural del sector privado. Valorando la enorme importancia de la participación privada en el desarrollo cultural, el Viceministerio estudiará, y acordará formas de coordinación, cogestión y participación con los organismos culturales de este sector en los aspectos relativos a la programación cultural, desarrollo sociocultural comunitario, investigación, formación especializada, fomento, artesanías, impulso a las pequeñas y medianas empresas de servicios culturales en el marco de la campaña "Hacia una Comunidad de Emprendedores". ?Asimismo, iniciará estudios técnicos destinados a promover incentivos fiscales y otros para estimular la participación privada en el desarrollo cultural. Acciones inmediatas Se trata del conjunto de iniciativas que ya están en marcha, como ejemplo de la compenetración que debe existir entre cultura, educación, procesos regionales y patrimonio cultural e histórico. La cultura de frontera a frontera. Concebido como un amplio plan movilizador que abra mayores posibilidades a la participación democrática y al intercambio de experiencias entre los habitantes de todas las áreas geográficas del país. Las actividades de este Plan contemplan:
La cultura en las escuelas bolivarianas. Concebido como un plan progresivo, el programa de inserción de las actividades culturales y prácticas artísticas en las escuelas bolivarianas incorpora experiencias de autorrealización, ampliación y enriquecimiento de los modos de abordar las demás áreas del saber y del conocimiento. Hasta el momento participan de la experiencia 74 escuelas (3 por estado y 8 en el Distrito Federal), 20.247 alumnos, 654 docentes, 55 instituciones culturales y se llevará a cabo la incorporación progresiva de los otros centros de educación básica, hasta cubrir la totalidad de este nivel de la educación. Esta acción está dirigida a:
Dentro de esta acción se tienen los siguientes proyectos en proceso:
Atención a la infraestructura cultural. Para esto se creará la Oficina de Edificaciones Culturales que se encargará de:
Preservación, revitalización y valoración de los espacios bolivarianos. Concebido como un homenaje a Simón Bolívar, con este proyecto nos proponemos rescatar y preservar las áreas y edificios históricos vinculados con la memoria del Libertador y convertirlos en espacios vivos para el estudio de su obra y pensamiento, otorgándole la dignidad que progresivamente han perdido dentro del proceso de transformación urbana. Para ello se dedicará especial atención a la edificación del Panteón Nacional, a la Casa Natal, Museo Bolivariano, Cuadra Bolívar y a sus respectivos entornos. De esta manera, el Estado cumple con la responsabilidad que tenemos los venezolanos de preservar y valorar el significado patrimonial que para toda la humanidad tiene la memoria del Libertador. El Cuartel San Carlos: un lugar de encuentro para la cultura nacional. Es la consolidación de este edificio histórico como punto de encuentro de las expresiones culturales de todas las regiones de Venezuela y espacio útil para los distintos Consejos Estadales de Cultura y Patrimonio. La cultura en el Plan de Reconstrucción del estado Vargas. En coordinación con el Plan Nacional de redes sociales, en las comunidades afectadas por desastres naturales, el CONAC viene trabajando en la conformación de una red cultural que proponga ejecute y evalúe la participación de instituciones culturales oficiales y privadas en el proceso de reconstrucción del estado Vargas, prestando asesorías a la comunidad de trabajadores culturales en materia de interés colectivo y personal. Análisis y evaluación de los programas y proyectos de los institutos autónomos, fundaciones y otros organismos adscritos al Viceministerio de Cultura. A tal efecto, se establecerán grupos de trabajo integrados por expertos en las diferentes áreas culturales. Evaluación de los resultados de la Consulta Nacional: el Futuro de la Cultura en Venezuela. Esta Consulta Nacional surgió como una proposición de la Comisión de Enlace en materia cultural. En ella tomaron parte 82 calificados profesionales, quienes elaboraron un conjunto de propuestas en las áreas: Libro y lectura, Patrimonio y memoria, Museos, Legislación cultural, Comunicación e industrias culturales, Financiamiento de la cultura, Investigación y formación, Descentralización y gobiernos regionales, Infraestructura cultural, Cooperación internacional, Cultura popular y creación, y Promoción y difusión de las artes. Dichas propuestas serán analizadas cuidadosamente y se tomaran en cuenta aquéllas que tengan viabilidad y pertinencia. Orientaciones generales de gestión.
JÓVENES Las políticas específicas dirigidas a los jóvenes se canalizarán a partir de la combinación de la capacidad institucional instalada (en planteles educativos, instalaciones recreacionales y organizaciones no gubernamentales) y en la nueva fundación Patria Joven, en proceso de desarrollo la cual impulsará el Plan de Juventudes en la Revolución Democrática que se propone los siguientes objetivos generales:
Este plan se sustenta en dos programas:
SALUD Y DESARROLLO SOCIAL INTRODUCCION A partir de febrero de 1999 nos fijamos unos LINEAMIENTOS POLITÍCO-ESTRATEGICOS EN SALUD que consistieron en:
Aparte de muchos logros obtenidos en esos Lineamientos, a pesar de grandes dificultades en 1999 nos vimos en la necesidad no prevista además de dedicar esfuerzos importantes a:
LINEAMIENTOS PRINCIPALES PARA EL 2000-2001
METAS MÁS IMPORTANTES
2.1. Ampliar la instauración del modelo de atención integral hacia 12 estados (Miranda, Guárico, Anzoátegui, Yaracuy, Portuguesa, Barinas, Zulia, Cojedes, Mérida, Delta Amacuro, Nueva Esparta y Aragua) 2.2. Rehabilitación física, equipamiento y capacitación del personal de 152 ambulatorios, por Proyecto Salud (Convenio Venezuela, Ministerio de Salud y Desarrollo Social, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y Gobernaciones) por más de 10 millardos de bolívares. 2.3. Rehabilitación física de más de 500 ambulatorios por el Plan Bolívar 2000, aun costo aproximado de 2.5 millardos de bolívares. 2.4. Disminuir la mortalidad infantil de 23 por mil nacidos vivos a 18, particularmente en los recién nacidos y menores de un año. Estos 5 puntos de disminución, significan evitar la muerte de 850 niños (aumentando la lactancia materna, mejorando la atención a la embarazada y al recién nacido y aumentado la rehabilitación oral para los casos de diarrea) 2.5. Disminuir la mortalidad por problemas cardiovasculares, actualmente en 63 personas por día. Particularmente: Aumentar el diagnóstico precoz de diabetes e hipertensión arterial y lograr su debido control y tratamiento (campañas regionales) Igualmente dotar tratamiento con estrepto quinasa a varios hospitales para unos mil casos de infarto agudo. 2.6. Aumentar la cobertura de citología de cuello uterino, para diagnóstico precoz de lesiones premalignas o lesiones cancerosas iniciales, que puedan tratarse ambulatoriamente (campañas regionales) 2.7. Aumentar cobertura de control pre-natal a embarazadas, que en los últimos años se ha ubicado en cifras del 30%, cuando debiera ser 100%. Esta falta de control genera daños importantes a la madre y al niño. 2.8. Inicio del Proyecto INFO-SALUD: atención telefónica a demandas de usuarios, en la red ambulatoria.
3.2. Malaria: continuar nuestra estrategia de capacitar recursos humanos más allá del reducido ámbito de la Dirección de Salud Ambiental (Malariología) e incluir a médicos rurales, enfermeras, bioanalistas y aún residentes de áreas maláricas o susceptibles de serlo, particularmente en los Estados Sucre, Bolívar, Amazonas, Apure, Táchira y Barinas 3.3. SIDA: Mejorar la campaña preventiva y aumentar la cobertura de tratamiento aplicándolo a:
Para atender estas necesidades, aumentaríamos el presupuesto de 2 a 16 millardos de bolívares. 3.4. Enfermedades prevenibles
Una vía adecuada para democratizar la gestión, contemplada en la nueva Constitución Nacional, es la de estimular, apoyar y garantizar que diversas organizaciones civiles y ONGs sean copartícipes de la gestión en salud, desde la planificación hasta la evaluación del impacto social, incluyendo ejecución, monitoreo y administración. Para ello, mantendremos relaciones estrechas con la CNPCS (Coordinación Nacional de Participación Comunitaria en Salud) y otras organizaciones.
Descentralizar, políticamente, es profundizar el proceso democrático, entregándole competencia y poderes de decisión a las gobernaciones y a las alcaldías, Y ADEMÁS LOGRAR LA TRANSFERENCIA ESTADO-SOCIEDAD. Ese proceso, por supuesto, si no es asumido por liderazgos responsables a todos esos niveles, PRODUCE MAS DAÑOS QUE BENEFICIOS. Por esa razón, creamos la "Oficina para la Descentralización", que pasó a ser la de "Relaciones Intergubernamentales y Descentralización". En este 2000 nos permitirá asumir desde el nivel central, más responsablemente, un adecuado "acompañamiento" a los Estados, en la necesaria descentralización. Por supuesto: en aquellos Estados donde existan desviaciones y perversiones que no se corrijan, nos veremos obligados a intervenir para salvaguardar los intereses superiores de la población y la salud pública.
Tanto con algunos países (área andina, Brasil, Cuba, Canadá, y España) como con Organismos Internacionales (OMS, OPS, y otros) mantendremos estrechas relaciones de benéfico para nuestra población.
SISTEMA NACIONAL DE SEGURIDAD CIUDADANA VISIÓN DEL ESTADO EN MATERIA DE SEGURIDAD CIUDADANA El rol del Estado Venezolano en materia de Seguridad Ciudadana es el de garantizar que la sociedad Venezolana se desarrolle en un ambiente de plena libertad y seguridad, que le permita el pleno disfrute de sus derechos y garantías constitucionales. LINEAMIENTOS GENERALES DEL ESTADO EN MATERIA DE SEGURIDAD CIUDADANA El Plan de seguridad Ciudadana debe cumplir con los siguientes lineamientos generales
POLÍTICA NACIONAL DE SEGURIDAD CIUDADANA Proteger y organizar la seguridad ciudadana, entendida como la protección de los derechos ciudadanos y las libertades civiles, a fin de mantener la armonía social y la consolidación de la paz publica para el logro de los objetivos nacionales. Los objetivos de la política a corto, mediano y a largo plazo, están destinados a:
EL EJECUTIVO NACIONAL HA ADOPTADO LAS SIGUIENTES ACCIONES INMEDIATAS PARA REDUCIR LOS ÍNDICES DE CRIMINALIDAD. COORDINACIÓN POLICIAL
PRESENCIA POLICIAL
CONTROL SOCIAL Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA
PROGRAMAS NACIONALES EN MATERIA DE SEGURIDAD CIUDADANA (MEDIANO Y LARGO PLAZO) Los programas que están siendo desarrollados por el Ministerio de Interior y Justicia incluyen los siguientes:
PROGRAMA NACIONAL DE PREVENCIÓN INTEGRAL DE LA CRIMINALIDAD Y LA VIOLENCIA El Objetivo general de este programa es el de promover una cultura preventiva. Para ello se han establecido los siguientes subprogramas
PROGRAMA NACIONAL DE SEGURIDAD PÚBLICA El Objetivo general de este programa es el de buscar la disminución y el control de los índices de criminalidad, inseguridad ciudadana y violencia. Para tal fin se desarrollan las siguientes acciones:
Además de estas acciones se ha emprendido la revisión y adecuación del marco jurídico vigente en materia de seguridad ciudadana y de las competencias de los cuerpos policiales. Por tal motivo son materia de revisión y elaboración las siguientes leyes:
PROGRAMA NACIONAL DE APOYO INTERINSTITUCIONAL Y PARTICIPACION CIUDADANA EL Objetivo general de esta programa es el de integrar los ministerios del ejecutivo nacional, sociedad civil en general, otros entes públicos y privados en materia de seguridad ciudadana. Los entes que participan de este programa son:
PROGRAMA NACIONAL DE COOPERACION INTERNACIONAL El Objetivo general de este programa es el de ejecutar todos los convenios suscritos por la República Bolivariana de Venezuela, relacionados con la prevención, tratamiento, investigación, control, información e inteligencia en materia criminal y la coordinación de acciones policiales. Se revisaran y perfeccionaran los convenios existentes con los siguientes Países de la Unión Europea: Alemania, Holanda, España, Francia, Italia, Inglaterra, Dinamarca y otros, así como con la s Repúblicas de Colombia, Estados Unidos, Canadá y Guyana PROGRAMA NACIONAL DE CUSTODIA Y REHABILITACION DEL RECLUSO El Ministerio ejecuta el Proyecto denominado Justicia 2000 cuyo Objetivo General es el de la reinserción social o rehabilitación de los transgresores de la ley, la atención post-penitenciaria y el respeto a los derechos humanos. Este programa contempla la atención integral del recluso en términos de la de la educación (formal y no formal) a través de la ejecución de programas con el apoyo del INCE y del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, la salud, la asistencia jurídica, el trabajo la cultura y el deporte. Igualmente contempla la adecuación al marco jurídico para la creación del Instituto Autónomo Penitenciario y de propiciar la administración descentralizada que podrá estar a cargo de los Gobiernos Estadales o Municipales. Finalmente contempla el desarrollo de una moderna, eficiente y segura infraestructura penitenciaria para lo que se esta elaborando un plan quinquenal de obras y de equipamiento. PROGRAMA NACIONAL DE CONTROL DE INMIGRACIÓN El Objetivo General de este programa es el del control exhaustivo en el ingreso, permanencia y salida de los extranjeros del territorio venezolano para lo que se han previsto las siguientes acciones: Renunciación de la sede central, creación de diez nuevas oficinas, Acondicionamientos de las oficinas de inmigración ubicadas en los puertos, aeropuertos y puestos fronterizos. Desarrollo de una plataforma de comunicación (red) y automatización de las oficinas de inmigración. Como parte del programa se prevé la adecuación del marco jurídico en cuanto a: la Ley Orgánica de Migración y Regulación de Extranjeros, las Normas sobre Expedición de Visados, la Ley de Naturalización y su Reglamento y la Ley Orgánica sobre Refugiados o Aislados PROGRAMA NACIONAL DE PROTECCIÓN CIVIL Y ADMINISTRACIÓN DE DESASTRES El Objetivo general de este programa es el de proteger a la ciudadanía frente a las situaciones que constituyen amenazas, vulnerabilidad o riesgo para su integridad física o de sus propiedades y la administración de desastres, ante catástrofes o calamidades publicas. Los campos de acción del programa son:
En adición a los programas anteriormente descritos el Ejecutivo nacional por órgano del Ministerio del Interior y Justicia adelanta la reorganización de la OFICINA NACIONAL DE IDENTIFICACION, y ha iniciado el proceso de obtención de recursos para dotar al ciudadano venezolano con un documento de identidad que sea seguro y confiable. Otro programa que adelanta EL Ministerio del Interior y Justicia, con el apoyo del Banco interamericano de Desarrollo, en materia de Seguridad Jurídica, es el proyecto nacional de modernización y automatización de la red de REGISTROS Y NOTARIAS. Este proyecto contempla la creación del sistema registral y notarial venezolano con los siguientes componentes:
Equilibrio Territorial: Para la República Bolivariana de Venezuela. Ocupemos y Consolidemos el TerritorioÍndice INTRODUCCIÓN I SITUACIÓN ACTUAL I.1 Ordenación Territorial y Política de Estado I.2 Descentralización Concentrada II PROPUESTA: Descentralización Desconcentrada II.1 Antecedentes II.2 Objetivos II.3 El País que queremos II.4 Estrategia II.4.1 Fachadas de integración II.4.2 Dinámica regional Fuerzas Desconcentradoras II.4.3 Ejes de Desconcentración Eje Occidental Eje Oriental Eje Orinoco-Apure II.5 Marco Institucional II.5.1 Unidades Regionales de Planificación III PROYECTOS?POR REGIONES INTRODUCCIÓN A partir de febrero de 1999 se inició en Venezuela una revolución pacífica y democrática que, en menos de un año, transformó el marco constitucional del país y dió cumplimiento al ofrecimiento de Hugo Chávez Frías de aprobar la nueva Constitución. Igualmente se inició el proceso de equilibrio territorial que busca distribuir más equitativamente la población y las actividades económicas en el territorio venezolano. En tal sentido se inició el establecimiento de los ejes de desconcentración, se reactivaron las Corporaciones de Desarrollo Regional y se iniciaron los Planes Regionales de Desarrollo y el Plan Nacional de Desarrollo Regional. En este documento se presenta al electorado nacional una propuesta de equilibrio territorial para continuar la revolución a ser ejecutada en el próximo período presidencial. El desarrollo económico y social de un país no puede verse separadamente de su concreción territorial. La abstracción que representan las magnitudes económicas no pueden hacernos olvidar que la vida de las personas y la actividad de las empresas tiene un fuerte anclaje en el espacio. Y, de hecho, cada modelo de desarrollo se plasma en una forma específica de ordenamiento territorial. La actividad económica se nutre de los recursos específicos de cada territorio, refleja las formas y capacidades concretas para aprovecharlos y valorizarlos; asimismo, la distancia o la proximidad surten efectos sobre la viabilidad de los proyectos emprendedores, al igual que otros factores como pueden ser los financieros o los recursos humanos. Pero, sobre todo, el modelo territorial condiciona enormemente el modo de vida de las personas, la calidad de vida, la cohesión social y también el impacto ambiental. El proceso de urbanización que ha acompañado a nuestra civilización se ha acelerado mucho en todo el mundo en las últimas décadas pero también es cierto que los problemas y limitaciones de esa tendencia son cada vez más visibles y están generando preocupación en todo planeta. La ordenación del territorio, por su parte, es un insumo estático sobre el cual se incorpora la visión dinámica definida por el estilo de desarrollo socio-económico que se quiere implementar y el proyecto de país que se quiere lograr. En el caso de Venezuela, esta concepción de la planificación territorial había estado ausente en el diseño de las políticas públicas, lo que generó un proceso de ocupación territorial con marcada tendencia hacia la concentración de la población y de las actividades productivas en un número reducido de núcleos urbanos, dejando desatendido el resto del territorio. Esta desequilibrada ocupación del territorio nacional restó dinamismo a la provincia y creó graves problemas sociales y ambientales en sus principales ciudades. La gravedad de los problemas generados por los desequilibrios regionales en Venezuela (estancamiento, migraciones, marginalidad, pobreza y deterioro ambiental) no se había incorporado hasta el presente a la discusión sobre nuestro modelo de desarrollo. Ello había sido así como consecuencia de la prevalencia del "pensamiento único" que en el terreno de lo económico primaba las argumentaciones abstractas de orden macroeconómicas y que en lo relativo al ordenamiento social no concebía otro argumento que el producido por el "libre" mercado. Y ese había sido justamente el espíritu que predominaba en la orientación de las políticas implementadas en nuestro país en las últimas décadas e incluso el proceso de descentralización político-administrativo de la última década se había visto desaprovechado como consecuencia de la ausencia de una estrategia nacional clara. El continuo deterioro de la situación territorial del país, producto de la irresponsabilidad de los últimos gobiernos de no tener una política al respecto, nos había llevado a una encrucijada que pudo ser fatal si no se actuaba pronto con inteligencia y decisión. Ello nos obligó a recuperar el tema y convertir su tratamiento en una alta política del Estado. En cuanto a la problemática ambiental, la cual es otro de los aspectos a considerar en una política territorial, su permanente deterioro partía también de lo estrecho del enfoque aplicado para contrarrestarlo. La defensa aislada de los valores ambientales ha sido una batalla perdida. Es necesario hacer compatibles el ambiente, la calidad de vida y el desarrollo. En este documento se presenta la síntesis de una visión del desarrollo regional que orientará la gestión pública encaminada a superar progresivamente los desequilibrios económicos sociales y ambientales que se expresan actualmente en una inadecuada ocupación del territorio. A partir de ese diagnóstico se plantea una estrategia de descentralización desconcentrada para impulsar el desarrollo sostenible del país, tratando de buscar una congruencia entre el crecimiento económico, la equidad social y la protección ambiental que permita satisfacer las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. En la primera parte de este documento se presenta un diagnóstico de la problemática territorial nacional en donde se destacan los efectos de un desarrollo sin política territorial. Dentro de este diagnóstico se analizan los procesos de desarrollo y subdesarrollo regional dentro del contexto de la macrorealidad política, económica social y ambiental del país, ya que el patrón de ocupación del territorio está condicionado tanto por esta realidad como por las potencialidades y limitaciones de dicho territorio. En la segunda parte se presenta una estrategia alternativa para el desarrollo regional, la cual se apoya esencialmente en fuerzas desconcentradoras, cuya aplicación da lugar a una Imagen territorial Futura deseable y factible, basada en el desarrollo de tres grandes ejes de desconcentración: Occidental, Oriental y Orinoco-Apure. Igualmente se presenta el marco institucional que, mediante el establecimiento de Unidades de Desarrollo Regional, servirá de base para la instrumentación de la estrategia. I. SITUACIÓN ACTUAL I.1 Ordenación Territorial y Política de Estado La historia venezolana de los últimos cuarenta años en materia de desarrollo territorial estuvo signada por una pérdida progresiva de la función de planificación del Estado y una excesiva centralización de funciones en manos de instancias del Poder Central y una concentración de funciones en una pequeña porción del territorio nacional. En cuanto a la función de planificación, los diversos esfuerzos por delinear un Plan Nacional de Desarrollo, cuando hubo la intención, no se mantuvieron en el tiempo y fueron víctimas de los cambios de administración, que reiteradamente confundieron las funciones de Estado con las funciones de Gobierno, abandonando así el rumbo previamente trazado, sin ningún tipo de explicación o justificación. Numerosos son los ejemplos que ilustran esta realidad. La creación de un polo de desarrollo en Ciudad Guayana, la regionalización del país, la creación del Eje Orinoco-Apure, son solo algunos de estos ejemplos. En el período 1968-1973 se regionalizó el país y se hicieron planes e instituciones regionales con el objetivo de lograr una mejor ordenación territorial. Este proceso se fue posteriormente haciendo cada vez más ineficiente, hasta prácticamente desaparecer. Sin embargo, dejó un legado de estudios y personal capacitado que podrá facilitar la reintroducción de la planificación territorial en el país, permitiendo la corrección de aquellos errores originales que incidieron en su declinación. En esta etapa las decisiones se centralizaban en manos de la Presidencia de la República y la participación de Gobernaciones y municipalidades dependían de la administración central. En el año 1989 se dió inicio en el país al proceso de descentralización que constituyó un importante avance en la modernización del país. No obstante, dado que no se logró superar la concentración del desarrollo nacional que ocurre en una pequeña porción del territorio, dejando el resto del territorio prácticamente desatendido, hoy se requiere la profundización del proceso de descentralización, mediante una estrategia de desconcentración, evitando de esta manera que se abandone un proceso altamente beneficioso para el desarrollo del país. Otra iniciativa en este sentido fue el Plan Nacional de Ordenación del Territorio decretado el 30 de Octubre de 1998, cuyo contenido es insumo de esta propuesta, en aquellos aspectos que contribuyan con la imagen objetivo y con la estrategia de descentralización desconcentrada. La descentralización del país es un proceso complejo y necesario. Sin embargo, los posibles efectos beneficiosos de las medidas de descentralización (elección directa de Gobernadores y Alcaldes, entre otras) fueron ampliamente neutralizadas por los efectos concentradores, en lo territorial, de los paquetes de medidas macroeconómicas instrumentados en los últimos años y por la ausencia de una auténtica estrategia de desarrollo regional que llenara de contenido sustantivo ese proceso de descentralización. Los diferentes planes de ajuste que se pusieron en práctica en 1989 y en 1994, además de no lograr sus objetivos macroeconómicos produjeron una contracción en el producto, en el empleo y en el salario real, acompañado de un aumento sustancial de la tasa inflacionaria, incluyendo un incremento de los costos de transporte. El impacto de las medidas contrajo significativamente todos los sectores de actividad y en particular el producto agrícola. La agricultura sufrió más que el resto de los sectores al incrementarse sustancialmente sus costos de producción al mismo tiempo que se abrieron indiscriminadamente las importaciones. Barinas, Santa Bárbara, Calabozo, Machiques, Carora, San Felipe, Acarigua-Araure, Guanare, San Carlos, Valle de la Pascua, San Fernando, El Tigre y Maturín, ciudades intermedias de base económica agrícola, perdieron el dinamismo que habían experimentado en años anteriores, lo cual generó migraciones hacia las grandes ciudades y sus cinturones de miseria. La actividad agrícola de El Tigre, Maturín, anteriormente muy próspera, se vió más perjudicada aún por el impacto desequilibrante de una apertura petrolera concebida sólo en términos de un interés rentista con abstracción de lo social y lo ambiental. Por lo tanto, el impacto de la política agraria sobre los desequilibrios territoriales fue de gran profundidad y hoy requiere una redefinición. La recesión que acusó el sector industrial generó desempleo en las grandes ciudades, especialmente en el eje Caracas-Maracay-Valencia, lo que aunado a las migraciones provenientes de las zonas agrícolas provocó la proliferación de áreas marginales. La inseguridad generada por el auge de la marginalidad y el incremento de los costos turísticos en el país que se dolarizó, así como la ausencia de un mínimo de planificación territorial y protección ambiental en las zonas turísticas, había estancado la afluencia del turismo extranjero y había afectado negativamente el turismo interno. Estos factores habían provocado una fuerte distorsión de la actividad turística y el desarrollo social en Margarita y Puerto La Cruz, sustentada, a su vez, en actividades ilícitas como el lavado de dólares y el tráfico de drogas. Así mismo, dichos factores habían generado una disminución de la actividad turística en los Andes y las zonas costeras, con el consecuente desempleo y la disminución del efecto distribuidor del ingreso del centro a la provincia, el cual había contribuido a frenar la tradicional dinámica poblacional concentradora. El amplio potencial de desarrollo regional, en la periferia del país, que podría generar los intercambios fronterizos con Colombia y Brasil se había visto frenado por la absoluta incapacidad del Estado venezolano de ejercer un mínimo de control sobre ese proceso. De igual manera, la explotación descontrolada de minerales en las zonas fronterizas y en todo el Sur de Venezuela había generado un grave deterioro de los altísimos valores ambientales y de biodiversidad existentes en esas zonas. Algo análogo había ocurrido con el fuerte impacto ambiental de la trayectoria seguida. El deterioro del medioambiente urbano había ido parejo al empeoramiento de las condiciones de vida en la ciudades y la extensión de la infravivienda de forma incontrolada y sin la mínimas medidas de saneamiento. Por otro lado, la ausencia de una política ambiental clara había impedido valorizar adecuadamente nuestros recursos naturales que, en un marco de desarrollo sostenible hubiera podido constituir un factor de impulso a la desconcentración y, al mismo tiempo, colaborar a la diversidad productiva y al desarrollo de actividades de futuro. En síntesis, las medidas de ajuste macroeconómico y el "dejar hacer" que caracterizaba al estado venezolano propio de ese modelo, resultaron ampliamente concentradores en lo territorial y negadores en la práctica de las ventajas de la descentralización. La lección que se puede sacar de esta experiencia es que sin una integración de las políticas económicas, sociales y ambientales en lo territorial no se lograrán resultados socialmente beneficiosos en ninguno de los campos. Con base en lo anterior es evidente que las decisiones adecuadamente planificadas en los ámbitos económicos, sociales y ambientales en el territorio, son las que pueden estimular un proceso de ocupación territorial más equilibrado que el ocurrido y por tanto, las políticas territoriales dirigidas al logro de tales fines pero formuladas al margen de esas consideraciones tienden a ser inefectivas y perder vigencia en poco tiempo. La adopción y puesta en práctica de una estrategia global, cualquiera que ésta sea, sin prever sus consecuencias territoriales, estará siempre sujeta a imprecisiones que conducen a profundizar la brecha de los desequilibrios territoriales. I.2 Descentralización Concentrada La descentralización política y administrativa, así como el afianzamiento de un proceso de desarrollo económico más equilibrado, en su distribución territorial, que el logrado hasta el presente, constituyen demandas profundamente arraigadas en la sociedad venezolana. Los denominados desequilibrios territoriales son, ciertamente, amenazantes realidades cuyas consecuencias afectan sensiblemente el desarrollo general del país. La concentración territorial tiene su máxima expresión en los estados centro-norte-costeros, donde se ha ubicado el 40% de la población, poco más del 70% de los establecimientos industriales y las tres cuartas partes del empleo manufacturero. Allí se genera más de la mitad del valor agregado en las diferentes actividades productivas, se acumula casi el 50% del capital fijo generador de más del 60% de la producción bruta no petrolera, todo ello en un espacio que ocupa menos del 2% del territorio nacional. Distribución de la Población Este fenómeno se torna dramático en los estrechos y excesivamente congestionados valles de Caracas, así como en las áreas montañosas que lo circundan: deterioro de la calidad de vida, falta de viviendas y servicios, criminalidad, marginalidad y desempleo, entre otros, sin contar con el alto riesgo a las amenazas naturales que sufre la población que se concentra en estas áreas tal como ocurrió en la catástrofe del diciembre 1999 ocurrida en el Estado Vargas. En contraste con esa situación, en la semidespoblada franja media y sur del país se encuentra un enorme potencial: el 90% de los recursos hídricos, el 95% del potencial hidroeléctrico, el 80% del potencial forestal, cerca del 50% de los suelos con vocación pecuaria del país y el 30% de los suelos para cultivos anuales mecanizados y plantaciones tropicales, un potencial de 7 mil toneladas anuales para pesca continental y una oferta turística asociada a los llanos y a la selva. Así mismo, esta franja concentra las mayores reservas mineras tanto metálicas como no metálicas, destacándose 2 mil millones de toneladas de hierro, 200 millones de toneladas de bauxita con un tenor superior al 50% de alúmina, 200 millones de toneladas de fosfatos y 58 millones de toneladas de carbón. Cuenta con enormes depósitos de oro, manganeso y minerales estratégicos, así como con la mayor reserva de petróleo pesado del mundo, asociado a la Faja Petrolífera del Orinoco, con reservas de 200 mil millones de barriles de crudo pesado y 317 millones de barriles de crudos livianos. Ubicación de los Recursos Como si todo esto fuera poco, los escasos resultados "positivos" del modelo existente -representado en el Sistema Financiero- se han concentrado en el Área Metropolitana de Caracas sin afectar la tendencia al deterioro progresivo de la provincia. De mantenerse esta tendencia será necesario, por la misma fuerza que genera la demanda, realizar en la Zona Metropolitana de Caracas inversiones en vialidad, transporte público, saneamiento y en servicios públicos en todas sus especialidades que exigirían dedicar casi la totalidad del Presupuesto Nacional a la dotación de infraestructura urbana en los próximos quinquenios. Baste señalar que resolver el problema de abastecimiento de agua en el centro del país, cuya exigencia superará con creces las capacidades de sus sistemas instalados en los próximos años, requerirá la construcción de grandes obras para trasvases de sitios tan lejanos como el río Orinoco a costos que, en opinión de expertos, pueden alcanzar los 15 mil millones de dólares. Operar tal sistema obligaría a un consumo de energía equivalente a unos 80 mil barriles diarios de petróleo. Pero estos efectos y amenazas concentradoras se observan más claramente cuando se analizan algunas cifras de población, empleo, recaudación y transferencias para cada una de las regiones del país. En lo que se refiere a población, la Región Capital y la Central concentran el 40% y si incluimos la Región Zuliana y Nor-Oriental, nos encontramos con una concentración cercana al 60%. En el territorio por debajo de la Región Capital y por encima del Orinoco que abarca las Regiones Centrooccidental y los Andes, concentran un 30%, dejando para el resto del territorio, que es el de mayor extensión, una distribución de aproximadamente sólo el 10% de la población. Cabe reseñar, eso sí, que en la última década se ha producido una relativa moderación de ese proceso, debido sobre todo al empeoramiento de las expectativas en la capital y al efecto de la descentralización sobre las capitales estadales. Población por Regiones
Este tipo de indicador se repite cuando examinamos otros aspectos. Por ejemplo, si examinamos el empleo en el sector industrial manufacturero en las diferentes regiones observamos un comportamiento similar: una alta concentración del empleo en la Región Capital y Central, de aproximadamente un 60%, y si le agregamos la Región Zuliana y Nororiental ya se sobrepasa el 70%. En el segundo estrato referido a la región Centrooccidental y los Andes el empleo se acerca al 20%, y el resto, inferior al 10% se ubica en la Región Guayana, Insular y Llanos. Empleo Sector Industria Manufacturera por Regiones
Fuente: Encuesta industrial OCEI Este patrón se continúa repitiendo. Al observar la recaudación tributaria no petrolera bajo la jurisdicción del SENIAT, por regiones, se encuentra que entre la Región Capital y la Región Central se concentra más de un 65% de la recaudación. Si se le agrega la Región Zuliana, Nororiental y Centrooccidental observamos una concentración que supera el 90% de la recaudación, quedando algo menos del 10% correspondiente a la Región Guayana, los Andes y los Llanos. Recaudación Tributaria no Petrolera bajo Jurisdicción del SENIAT (Por Regiones)
También se observa el mismo patrón en lo referente a los recursos transferidos a las regiones (FIDES, Situado Constitucional y Asignaciones Especiales). Si tomamos en cuenta la Región Capital y Centrooccidental, observamos una concentración de 600 millardos de Bolívares. La región Central, Los Andes, Nororiental y Zuliana concentran más de 1.000 millardos (algo más de 250 millardos cada Región). Finalmente Guayana, Los Llanos e Insular reciben unos 300 millardos. El panorama aquí descrito a nivel nacional se puede igualmente identificar a nivel de casi todos los estados, en donde se observa una excesiva concentración de población, inversión, recaudación y empleo alrededor de las capitales de esos estados y un abandono o descuido del interior y sus fronteras. Ello se ha reflejado en un fuerte proceso de urbanización de la población de forma absolutamente desordenada. Siendo así que la tradicional tendencia a una hiperconcentración en la capital del país ha sido parcialmente sustituida o acompañada por una concentración en las capitales de los estados, reproduciendo en menor escala Recursos Transferidos a las Regiones 1998 muchos de los problemas que ya se habían experimentado en las grandes ciudades. Todos estos indicadores expresan lo que hemos venido denominando como descentralización concentrada que es la transferencia de funciones político-administrativas y de recursos del Poder Nacional a los estados y municipios, bajo criterios fundamentalmente demográficos, que contribuyen a mantener los desequilibrios territoriales. Como se puede observar, entonces, el proceso de descentralización que ha transitado el país en los últimos 10 años es de naturaleza concentradora, aunque ahora esa concentración se produzca en parte dentro de cada uno de los estados y por ello no ha modificado la tendencia al despoblamiento de las áreas rurales de todo el interior del país. La excesiva concentración y el descuido a la acción planificadora del Estado venezolano es una problemática que está en la raíz de la casi totalidad de los problemas económicos, políticos y sociales que padecemos. En períodos anteriores la inclinación al análisis de los fenómenos urbano-regionales en el contexto físico, con evidente abstracción o tratamiento insuficiente de los parámetros económicos, sociales ambientales y políticos en su expresión territorial, condujo a formular escenarios irreales e imágenes objetivo utópicas, frustrante de sinceros esfuerzos de planificación del territorio nacional. Surge entonces la necesidad de profundizar el proceso de descentralización mediante una estrategia desconcentradora. Es necesario entonces aprovechar, a través de la descentralización, las potencialidades del país para lograr una distribución más equilibrada y sostenible de las actividades productivas, las inversiones y la población en el territorio nacional. II. PROPUESTA: Descentralización Desconcentrada II.1 Antecedentes Los antecedentes principales de la estrategia que se propone son la propuesta sometida a consideración del electorado en el Programa de Gobierno en 1998 y las realizaciones alcanzadas a partir de la toma de posesión en febrero de 1999. La descentralización y la desconcentración deben procurar un mayor y mejor crecimiento del país y conducir hacia un desarrollo más equilibrado y sostenible, a la vez que generará una mejora en la distribución territorial del ingreso, basado en el aprovechamiento de las potencialidades de las diferentes regiones. En lo correspondiente al Programa de Gobierno, se propuso un enfoque a partir de cinco tipos de equilibrio: Político (Constituyente), Social (Honrar la deuda social), Económico (Humanista, Autogestionario), Internacional y Territorial (Descentralización y Desconcentración). No solo se presentó a consideración del electorado la necesidad de incluir en la función de Gobierno la consideración del aspecto referido a la planificación del territorio, sino que también se propuso una visión desconcentradora para superar las limitaciones de una descentralización concentrada. Una vez asumido el Gobierno, se inicia la elaboración de una serie de planes que contribuyeron a la estrategia de desarrollo regional propuesta. En abril de 1999 se presentó el Programa Económico de Transición 1.999 2.000 y en marzo del 2000 se presentó el Programa Económico 2000. II.2 Objetivos La realidad del inadecuado proceso de ocupación territorial, expresión física de la relación entablada entre la sociedad venezolana y su entorno, las precisiones conceptuales incluidas en los apartes anteriores de este documento y el conocimiento de la estructura organizativa del sector público y de la sociedad civil, apuntan hacia la necesidad de introducir cambios en la formulación de políticas y estrategias orientadas al logro de objetivos y metas específicas de desarrollo territorial. El objetivo final será un desarrollo más equilibrado del territorio, generando, en unos casos, y potenciando, en otros, una dinámica en la población favorable a zonas situadas en los ejes de desconcentración. Para ello, será preciso alcanzar dos objetivos de nivel inferior: la generación de nuevos empleos y un aumento del ingreso y el bienestar en dichas zonas. Un mayor crecimiento y desarrollo económico en las regiones más idóneas de los ejes de desconcentración será el objetivo de tercer nivel, que posibilitará tanto una distribución del empleo y el ingreso más equitativa como una recaudación más eficiente. La base de esta estructura de objetivos está formada por tres objetivos operativos más: mejorar la capacitación profesional de la población, promoción de actividades productivas y mayor financiamiento en las áreas seleccionadas, que junto con la mejora de la infraestructura física y social, en la base, completan las relaciones entre objetivos de distinto nivel que expresan la coherencia interna del Plan. Este planteamiento se expresa mediante una estrategia de descentralización desconcentrada, base para sustentar el crecimiento y desarrollo de los espacios provincianos, en función de sus recursos, sus potenciales y sus orientaciones productivas. Se pretende, así, la promoción de la diversificación económica bien entendida, es decir, dentro de un contexto nacional de especialización espacial y complementariedad productiva, una mayor equidad social y una mejor gestión ambiental. II.3 El País que queremos De forma sintética, la imagen territorial a mediano y largo plazo, deseable y factible, lograda como resultado del cumplimiento de objetivos socio económicos que impulsen un desarrollo territorial armónico y sostenible y concebida conjuntamente con una estrategia de descentralización desconcentrada presentaría las siguientes características generales: La extensión de la frontera efectiva de ocupación hacia el Sur, sobrepasando el Eje Orinoco-Apure y conectándose en Guasdualito y Santa Elena de Uairén, con Colombia y Brasil, respectivamente. Desarrollo del eje de penetración fluvial Orinoco-Río Negro (Brasil). Fortalecimiento del terciario superior de Barquisimeto, Maracaibo, Puerto La Cruz, Barcelona, San Cristóbal y Ciudad Guayana, de tal manera que mediante un proceso de crecimiento urbano ordenado puedan desarrollar sus infraestructuras para convertirse en centros de servicios especializados de nivel nacional e incluso internacional, tales como: centros internacionales de convenciones, centros de comercio y servicios internacionales, servicios de planificación estratégica, coordinación de proyectos multinacionales, consultorías internacionales, finanzas internacionales, decisiones de inversión internacionales, mercadeo internacional, telecomunicaciones del más alto nivel, máxima accesibilidad internacional, centros de investigación de muy alto nivel y servicios de salud altamente especializados, entre otros. Este fortalecimiento iría acompañado de todas aquellas medidas que tiendan a limitar el crecimiento no controlado de la población en estos centros. De todas formas es necesario tener presente que las actividades ligadas a los mercados financieros nacionales e internacionales, las aseguradoras y grandes distribuidoras así como a las funciones estratégicas de las grandes empresas y multinacionales tienen una fuerte tendencia a ubicarse en áreas metropolitanas del tipo de la Región Centro-Norte-Costera (Caracas, Maracay, Valencia), donde de hecho ya hoy cuentan con un dinamismo propio, cuya sostenibilidad puede requerir actuaciones públicas. Fortalecimiento de una red de centros urbanos de apoyo a los sectores industriales potencialmente competitivos, a la agricultura en gran escala, al desarrollo minero y al desarrollo del Eje Orinoco-Apure, a saber: Maturín, El Tigre, Valle de la Pascua, Calabozo, Barinas, El Vigía, La Fría, Machiques, Tumeremo, Santa Elena de Uairén, Guasdualito, Puerto Nutrias-Bruzual, San Fernando de Apure y Caicara-Cabruta. Establecimiento de un sistema multimodal de transporte, estructurado alrededor de los grandes ejes de integración internacional Caracas-Caribe, Caracas-Bogotá y Caracas-Manaos. La posibilidad de comunicación a lo largo de 1.900 kilómetros de vías fluviales internas permitirán la estructuración de este sistema que, apoyado en la infraestructura existente y prevista (Plan Ferrocarrilero y Plan de Cabotaje), integrará el territorio nacional horizontal y verticalmente, uniendo eficientemente las fuentes de materia prima, los centros de producción, los centros de consumo y los centros de exportación: Puerto Cabello, puerto en la salida del lago de Maracaibo y puerto en el Oriente del país. Se estimulará el empleo en el campo a través de la integración de la producción de materias agrícolas con la localización de agroindustrias en las grandes zonas de producción: Apure, Barinas, Portuguesa, Cojedes, Guárico. Anzoategui, Monagas y la Cuenca del Lago de Maracaibo. Así mismo se desarrollará una red de centros en el medio rural que posibilite una adecuada calidad de vida en el campo, lo cual requerirá un flujo de inversiones en servicios. Por otra parte se requiere hacer un gran esfuerzo para preservar las escasas tierras de alto potencial agrícola que posee el territorio nacional y que se encuentran localizadas en las zonas de mayor presión por desarrollo urbanístico, como son los valles intercordilleranos. En lo que corresponde a las Áreas Bajo régimen de Administración Especial (ABRAE) que cubren cerca del 45% del territorio nacional, así como las Zonas de Seguridad y Defensa Nacional, se elaboraran los correspondientes planes de manejo de tal forma de poder hacer un uso óptimo de sus recursos agrícolas, forestales, faunísticos, turísticos y recreacionales, según lo establecido en el marco legal vigente. En el caso de las Zonas Protectoras, que cubren una superficie estimada de 100.000 kilómetros cuadrados y representan cuencas altas desde donde se abastecen de agua las principales ciudades, las zonas industriales, las zonas turísticas y las áreas bajo riego del país, además de la navegación fluvial y los desarrollos hidroeléctricos, se debe hacer un énfasis en su manejo racional. En estas zonas protectoras tiene asiento una numerosa población campesina que requiere de intensos programas para utilizar racionalmente los recursos naturales a fin de que puedan producir beneficios, evitando que las prácticas inadecuadas degraden las cuencas acelerando la erosión, empobrezcan los suelos y acentúen así su situación de pobreza. El Desarrollo Sustentable del Sur, proyecto de largo plazo ligado a una integración armónica con Colombia y Brasil, estará basado predominantemente en la comunicación aérea y fluvial para el desarrollo de aldeas sustentables y la protección de fronteras internacionales. Las zonas impactadas por el proceso de apertura petrolera, así como las de desarrollo turístico serán objeto de una estricta planificación territorial especial a fin de aprovechar al máximo las ventajas derivadas de los procesos minimizando sus impactos negativos. Para tales efectos la estrategia de descentralización desconcentrada desarrollará tres grandes ejes de desconcentración: el Eje Occidental Maracaibo-Guasdualito, el eje Oriental Margarita-Ciudad Guayana y el Eje Orinoco-Apure. II.4 Estrategia La desconcentración del país como objetivo requiere un proceso de modificación del patrón de poblamiento, inversión, distribución y recaudación solo concebible a largo plazo. Baste señalar el ejemplo de Venezuela que tardó más de cincuenta años para pasar de un 80% de población rural a inicios de siglo a un 80% de población urbana en la actualidad. En tal sentido, este objetivo forma parte del Proyecto Nacional de largo plazo y la estrategia para alcanzarlo se sustenta en la definición de unos ejes territoriales de desconcentración, que darán lugar a una nueva ordenación del territorio, y en la difusión de la actividad productiva en las zonas más idóneas de esos ejes, con objeto de fijar en ellas un mayor volumen de población, garantizándole unas condiciones de vida dignas. Esta estrategia global tiene varias dimensiones:
A continuación, se exponen cuáles deben ser las líneas estratégicas, derivadas de esta estrategia global, con relación a las fachadas de integración, la dinámica regional y los ejes de desarrollo. ?II.4.1 Fachadas para la Integración Tal como se señaló en los aspectos conceptuales, al inicio del documento, la región interactúa con el nivel local, el nacional y el mundial. En tal sentido, el Plan de Desarrollo Regional debe considerar el carácter geopolítico de Venezuela que cuenta con tres contextos inmediatos denominados fachadas: la Fachada Caribeña, la Fachada Andina y la Fachada Amazónica. Estos contextos inmediatos no niegan de manera alguna el horizonte más lejano de la geopolítica nacional constituido por los contextos de Europa, Norteamérica, Asia, África y Oceanía, sino que establece un primer nivel de interacción binacional o multinacional al cual el Plan de Desarrollo Regional debe darle importancia prioritaria. ?II.4.2 Dinámica Regional La estrategia de desconcentración privilegiará las actividades productivas de acuerdo a la vocación y el potencial propios de cada región. La estrategia de diversificación de la producción nacional debe pasar por un reforzamiento de la especialización de cada región en función de sus potencialidades específicas, tratando de promover el desarrollo integrado de aquellas actividades complementarias, tanto productivas como de servicios, que permitan crear la mayor cantidad posible de valor y de empleos en la región. La inversión estará dirigida hacia áreas con significativo potencial de desarrollo, haciendo la distinción entre aquella inversión destinada a aprovechar y mejorar el potencial de desarrollo de los ejes, y aquella inversión destinada a mejorar las condiciones de la población y la fuerza laboral de tal manera que los ciudadanos puedan competir por los nuevos trabajos que se generen en las áreas de desconcentración. En tal sentido, a los fines de estimular la dinámica regional se enfatizará en una serie de sectores dinamizadores que sirvan como fuerzas desconcentradoras: Fuerzas Desconcentradoras Los mejores planes de desarrollo territorial fracasan si las políticas nacionales son concentradoras. Por ello, la consideración de la componente territorial es fundamental en el momento de decidir la estrategia a seguir para instrumentar políticas sectoriales entre las que cabe mencionar:
II.4.3 Ejes de Desconcentración Con base en condiciones geográficas, económicas, culturales y ambientales se ha propuesto el establecimiento de tres ejes principales de desconcentración:
El territorio del Occidente del país tiene indudables ventajas comparativas, a escala nacional e internacional, por su potencial en explotación de materias primas de hidrocarburos, hidroelectricidad, carbón, fosfatos y otros minerales metálicos y no metálicos, a los que se agregan variados recursos agropecuarios y un potencial industrial. En la transformación de estas ventajas comparativas en ventajas competitivas juega un papel fundamental la construcción del puerto de aguas profundas en el Golfo de Venezuela. En el desenvolvimiento de estas ventajas competitivas hay que insistir en la situación de encrucijada del occidente venezolano, abierto tradicionalmente al Caribe y Colombia, entroncándolos con el resto del territorio de Venezuela, a lo que se agregará en el futuro inmediato su vinculación con el Atlántico a través del Eje Orinoco-Apure.
En la prolongación de los Andes Tachirenses hacia las tierras bajas llaneras, se comienza a construir un eje Abejales-La Pedrera para desarrollar los proyectos de explotación de la roca fosfática y plantaciones algodoneras, y el eje Guasdualito-El Amparo (frontera con Colombia) para transformarlo en núcleo de actividades de movilización fluvial y de uso racional de recursos locales, como el aprovechamiento comercial de fincas de crianza de chigüires, babas, búfalos, palma africana, sorgo, arroz, algodón y programas de acuicultura con producción masiva de cachamas. Desde Guasdualito se transportarán los productos tachirenses y Llaneros hasta Ciudad Guayana. De gran porvenir están resultando las explotaciones de los yacimientos de petróleo liviano y mediano, lo que comprueba la existencia de enormes reservas en la zona de Guasdualito. Del lado barinés del Alto Apure se destaca la producción agropecuaria por la ganadería bovina de calidad y los cultivos de algodón, maíz, sorgo, ajonjolí y arroz. Ha sido irracional la explotación maderera de las reservas forestales de Ticoporo, Caparo y San Camilo, debiéndose iniciar a la brevedad acciones masivas de reforestación con especies autóctonas. Es de destacar que la vertiente oriental de los Andes presenta aún la mayor riqueza en biodiversidad de Venezuela. Las tierras altas de los estados Mérida y Trujillo tienen un gran potencial turístico, y en los valles y zonas agrícolas se aprecia el reemplazo de los tradicionales cultivos de trigo por horticultura, papas, ajos y floricultura de riego, así como la ganadería bobina y truchicultura, esperándose la producción local de huevos de trucha fértiles para superar la dependencia del exterior.
El Eje de Desconcentración Oriental está ubicado al Oriente del país, a ambas márgenes del río Orinoco, partiendo de la Isla de Margarita y llegando hasta Ciudad Guayana y su gran área de influencia económica. La parte norte del eje tiene el potencial para superar de manera inmediata el empobrecimiento generado por la monoproducción petrolera. Las tierras agrícolas de la zona, a pesar de ser consideradas como de mediana y baja calidad, presentan áreas significativas de microregiones con suelos de muy buena calidad que no muestran restricciones edáficas para el desarrollo de actividades agrícolas intensivas, aplicando sistemas de riego que superen las condiciones climáticas de la región. Así mismo, los recursos pecuarios se están incrementando, tanto como el recurso forestal, ya que al sur de Monagas y Anzoátegui se han venido desarrollando las plantaciones de pino Caribe más importantes del país. Los recursos pesqueros en la región nororiental son de singular valor, aunado a las privilegiadas características fisico-naturales y biológicas muy propicias para la alta potencialidad de recursos que albergan las áreas marinas de la zona.
De igual manera se cuenta con enormes reservas de petróleo y gas explotables, tanto en los campos tradicionales como en la Faja Petrolífera del Orinoco y en los nuevos yacimientos al norte de Monagas, así como las grandes refinerías y desarrollos petroquímicos al norte de Anzoátegui. Son también importantes sus recursos minerales, carboníferos, salinas, azufre, arenas silíceas y otros. La base principal para la diversificación de la economía de la región nororiental es esencialmente un turismo debidamente planificado, especialmente en la Isla de Margarita, aprovechando para ello escenarios paisajísticos naturales y atractivos monumentos geohistóricos y culturales. Al sur del Orinoco, una de las acciones de mayor dimensión geoeconómica en la apertura contemporánea y prospectiva del país se concretó con la creación de la Corporación Venezolana de Guayana. Si bien es cierto que en su inicio se comprometió fundamentalmente y en forma de enclave a una pequeña fracción del espacio guayanés en el complejo urbano de Ciudad Guayana-Ciudad Bolívar, gradualmente se han desencadenado procesos innovadores en la utilización de recursos petrolíferos, mineros, forestales y otras materias primas regionales que, basándose en la hasta ahora inexistente planificación territorial, posibilitarán proyectar a Guayana y Venezuela, en un futuro cercano, a otros estilos de desarrollo. El desarrollo industrial básico se concentra en Ciudad Guayana, fundada en 1961. En este territorio se emplazan el complejo siderúrgico, que procesa hierro, acero y ferroaleaciones: el complejo del aluminio, con procesamiento de bauxita, aluminita y aluminio; el complejo de productos fluorados, de producción de cemento y varias industrias privadas. La abundancia de yacimientos de hierro y bauxita, así como de energía hidroeléctrica actual y potencial, garantizan el futuro de este desarrollo. Hacia el sur se encuentra el núcleo minero aurífero de El Callao que está en expansión por las nuevas inversiones en la minería del oro. A ello hay que agregar asentamientos espontáneos de millares de pequeños mineros de libre aprovechamiento de placeres de oro y diamante, los cuales ocasionan graves daños ambientales. Especial atención deberá prestarse a la protección ambiental de la zona y a los procesos de integración de las etnias indígenas. Debe evitarse simultáneamente la irracional explotación que se está evidenciando en la Sierra Imataca.
El proyecto de desarrollo del eje Orinoco-Apure es un "proyecto bandera" que expresa cabalmente la idea de diversificación, descentralización y desconcentración. Este proyecto tiene como objetivo principal la estructuración de un eje de desarrollo en el área de influencia inmediata de los ríos Orinoco y Apure, a través de la identificación, promoción y ordenamiento de una serie de actividades productivas y sociales capaces de generar un importante proceso de ocupación territorial e intercambios económicos de bienes y servicios. La importancia, diversidad y magnitud de los estudios y las obras involucradas sitúan al Proyecto Orinoco-Apure como un gran proyecto nacional, con un alto componente estratégico y geopolítico, que persigue una ocupación más racional del territorio venezolano y un mejor aprovechamiento de sus recursos. La puesta en marcha de un proyecto de esta naturaleza requiere la definición de un ámbito geográfico donde se concentren los esfuerzos, decisiones e inversiones de las diferentes actividades que sustenten los desarrollos planteados. El área así definida comprende la totalidad o parte de once estados, a saber: Táchira, Barinas, Apure, Portuguesa, Cojedes, Guárico, Anzoátegui, Amazonas, Monagas, Bolívar y Delta Amacuro.
El área de influencia inmediata del Proyecto Orinoco-Apure ocupa una superficie superior a los 300.000 kilómetros cuadrados que representa algo más del 30% del territorio nacional. Carece de un sistema de centros poblados, presentando dos núcleos poblacionales relativamente desarrollados, uno a cada extremo del eje, San Cristóbal en el extremo occidental y Ciudad Guayana en el extremo oriental, y un pequeño número de poblaciones de menor jerarquía. Su nivel de poblamiento representa aproximadamente el 12% del total nacional y en la actualidad las actividades económicas se caracterizan por tener poco dinamismo, con excepción de dos núcleos principales. La agricultura y la ganadería son en general de carácter extensivo y poco integradas y la explotación forestal presenta un desarrollo incipiente. Posee abundantes recursos naturales, lo que le ha permitido la formulación de una serie de proyectos basados en el aprovechamiento de los mismos. Este potencial esta representado por: 200.000 millones de barriles de crudo pesado ubicados en la Faja Petrolífera del Orinoco, constituyéndose en la mayor reserva de crudo pesado del mundo. 25 millones de hectáreas de bosque natural con potencial de producción sostenible, lo que representa el 83% del país. Así mismo, en el área se ubica la mayor proporción nacional de tierras aptas para plantaciones forestales, estimadas en más de un millón de hectáreas capaces de abastecer la totalidad de la demanda nacional de la industria celulósica. El mayor potencial forestal se concentra en el sector oriental del eje. El 90% de los recursos hidráulicos del país y el 95% de los recursos hidroeléctricos, representados básicamente por los ríos Caroní, Caura y Orinoco. Cerca del 50% de los suelos con vocación pecuaria del país y aproximadamente un millón doscientas mil hectáreas de suelos con vocación para cultivos anuales mecanizados y plantaciones tropicales ubicados fundamentalmente en el sector occidental, aguas arriba de San Fernando. Importantes recursos pesqueros. En el tramo fluvial entre Cabruta y Barrancas la comunidad íctica está compuesta por 450 especies, 60 explotadas comercialmente y un potencial de explotación sustentable de cuarenta mil toneladas al año. En el Apure y el Delta este potencial puede estar sobre las diez mil toneladas por año. Alta concentración de minerales metálicos y no metálicos, destacándose por una parte 50 millones de toneladas de carbón y 1.000 millones de toneladas de fosfato en el sector occidental del Eje, por otra, reservas superiores a los 200 millones de toneladas de bauxita con un tenor superior al 50% de alúmina y unos 2.00 millones de toneladas de hierro, en el sector oriental. Esta distribución espacial permite la vinculación, a través de los ríos Orinoco-Apure, de zonas geológicas diferentes, así como la integración industrial en el procesamiento de estos recursos. Posee en sus extremos importantes ventajas comparativas para el desarrollo industrial: en el Este, abundancia de agua dulce, energía, minerales metálicos, recursos forestales y facilidades de acceso al Océano Atlántico y al Norte de Brasil; al Oeste, una estratégica ubicación respecto al mercado del Pacto Andino, infraestructura industrial y de servicios y presencia de importantes recursos mineros no metálicos (carbón, fosfato, caolín) El proceso de ocupación territorial futuro estará enmarcado en las siguientes estrategias de desarrollo:
Para consolidar el Eje de desarrollo Orinoco-Apure se requiere impulsar o reactivar proyectos considerados como motrices por los efectos multiplicadores que poseen sobre la ocupación del espacio, la generación de empleo y el desarrollo de la navegación. En consecuencia, se consideran prioritarios los siguientes proyectos:
La interrelación que proporciona el transporte fluvial a través de los ríos Orinoco y Apure es de gran importancia para facilitar los intercambios de bienes y servicios entre las distintas poblaciones del Eje de Desconcentración y Desarrollo Orinoco-Apure, complementando así la red de transporte existente y contribuyendo a la creación de un sistema multimodal de transporte. El uso intensivo del Eje se sustentará, en una primera fase, en el transporte de carbón y coque entre Guasdualito y Ciudad Guayana, y del hierro y aluminio en sentido contrario. Así mismo, con el transporte de bauxita desde los Pijigüaos hasta Ciudad Guayana y de combustible al Sur del país, se garantiza el uso masivo del transporte acuático en el Eje Fluvial Orinoco-Apure. Estimaciones de carga prevén, en el corto plazo, volúmenes que están en el orden de los 40 millones de toneladas métricas entre Guasdualito y Ciudad Guayana. Con estas actividades se promueve el uso comercial del Eje Orinoco-Apure y se contribuye a la integración socioeconómica, espacial y cultural de este vasto territorio a la vez que se contribuye con la estrategia de descentralización desconcentrada del país. Es tal la importancia que tendrá a mediano y largo plazo el desarrollo y poblamiento de las vastas regiones cruzadas por el Eje Fluvial Orinoco-Apure, que puede ser considerado en sí mismo como una revolución, y como un aporte fundamental a la construcción de un nuevo modelo nacional de desarrollo. II.5 Marco Institucional A los fines de ejecutar el Plan Nacional de Desarrollo Regional, y a los fines de instrumentar la estrategia de descentralización desconcentrada, se deberá contar con un marco institucional que parta de los recursos existentes tanto en la administración central como en la administración descentralizada. Tal como se ha señalado, es en el nivel de estados y de municipios en el que se puede medir el éxito de esta estrategia, por lo tanto un marco institucional debe responder entre otros a los siguientes criterios:
Ambos criterios deben responder a los objetivos del Plan Nacional y deben contribuir a coordinar esfuerzos entre los ciudadanos, los entes municipales y de las gobernaciones y el Gobierno Nacional para que las necesidades y los requerimientos sean planteados y atendidos adecuadamente. El desarrollo de este plan y sus respectivos programas no puede ser el resultado de un solo nivel de gobierno o del sector público solamente. Los objetivos, prioridades y planes serán el resultado de un diálogo y un esfuerzo conjunto entre todas las partes involucradas. En este caso le corresponderá al Ejecutivo Nacional a través del órgano de planificación del desarrollo regional establecer el marco de trabajo y de cooperación de las diferentes instancias para el desarrollo de las regiones. Este marco de trabajo debe permitir que se puedan tomar decisiones conjuntas correspondientes a objetivos, prioridades, estrategias y ubicación de recursos. El puente principal entre los Estados y los Municipios y el Ejecutivo Nacional le corresponderá a las Unidades de Planificación Regional que incluirían entre sus miembros representantes oficiales, líderes de la Sociedad Civil y de la Empresa Privada entre otros. Corresponde a los Estados y a los Municipios preparar planes basados en las aspiraciones de las localidades, para incentivar la cooperación en la región y obtener grandes economías de escala para los nuevos servicios públicos y para realizar planes que abarquen áreas más allá de los límites de los Municipios y de los Estados, pero que estén basados en elementos comunes que sean de el beneficio de todos. Para el cabal logro de este objetivo, el Plan Nacional se propone fortalecer las competencias de los Estados y Municipios en materia de Planificación regional. Igualmente, para estos fines, se elaborarán principios, inventarios de recursos y análisis ambientales, sociales y económicos, en base a los cuales cada Estado y Municipio pueda preparar su plan de desarrollo coherente con los de otros Estados y Municipios. Cada Estado será responsable de la preparación de su Plan Anual para el desarrollo de la región que consolide la información regional, los planes locales y establezca las prioridades y los compromisos, todo en un solo documento. Estos planes, una vez presentados, serán los principales instrumentos para la toma de decisión. No se espera perfección en el primer año de iniciado este procedimiento, dado que los problemas tanto de capacitación técnica del personal de los estados y Municipios, como los recursos para la elaboración de los planes, aún son limitados. No obstante, será función del Ejecutivo Nacional ir mejorando esta situación año a año hasta lograr las condiciones aceptables para el cabal funcionamiento de este procedimiento. Corresponderá al Ejecutivo nacional la creación de equipos especiales para atender emergencias. Estos grupos conformados con el personal de diversas instituciones vinculadas al desarrollo de la región se involucrarán en atención de emergencias de salud vivienda, educación, protección ambiental, desastres naturales, entre otras, con asistencia de recursos destinados a tales fines en programas especiales. Programas especiales en las áreas de asistencia crediticia y formación de recursos podrán contar con la participación de instituciones educativas como las universidades, la Iglesia, instituciones bancarias que elaboren esquemas que permitan inversiones de emergencia para iniciativas de desarrollo. Especial interés deben prestarle a estas iniciativa las instituciones de la región programa que deben ser las más activas en el desarrollo regional. Como resultado de estas iniciativas, es posible la creación o consolidación de un sentimiento de identidad regional y un nuevo optimismo que permita la cooperación y establecimiento de servicios comunes en los diferentes centros poblados y ciudades intermedias de los ejes de desarrollo, aprovechando al máximo los recursos disponibles y contribuyendo a la construcción del país. II.5.1 Corporaciones Regionales de Planificación Para el logro de este objetivo, se establecerán Corporaciones Regionales de Planificación a los fines de orientar la actividad de planificación en aquella porción del territorio que sobrepasa las competencias de las Gobernaciones de Estados y las Alcaldías, pero que es inferior a la porción total de la nación. Los límites de estas regiones se corresponden con la delimitación político-territorial, en cuanto a que pueden contener varios Estados o parte de ellos y/o varios municipios y su carácter es dinámico. Una vez que se alcanza el nivel de desarrollo esperado, se debe proceder a atender nuevas necesidades en otras regiones que se establezcan. Los criterios para esta agrupación en regiones son fundamentalmente funcionales (ubicación de recursos naturales, formaciones geográficas determinantes como las cuencas hídricas, flujos económicos, lazos culturales o étnicos, entre otros). El establecimiento de estas en respuesta a la estrategia de descentralización desconcentradaque busca el establecimiento de una distribución territorial del desarrollo más equilibraday a la Política Nacional de Desarrollo Sostenible del Paísque busca dar respuesta al crecimiento económico, la equidad social y la protección ambientaltal que coordine y haga compatible los requerimientos de las municipalidades y de los estados con los de la Nación. A los efectos de este plan, se establece la creación de las siguientes Corporaciones:
III Proyectos por regiones REGION OCCIDENTAL??
REGION CENTRO OCCIDENTAL
REGION CENTRAL??
REGION LOS LLANOS?
REGION ORIENTAL
Equilibrio Internacional: Para la República Bolivariana de Venezuela. Fortalezcamos la Soberanía en la Integración MultipolarÍndiceLA ACTUAL ENCRUCIJADA DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES El mundo de hoy se enfrenta, como una cuestión de supervivencia al imperativo de superar el modelo de la Globalización, resultante de la proyección del neoliberalismo en el ámbito internacional. Dentro de él se abre paso de manera alternativa un modelo democrático y justiciero de bienestar nacional y local, que pretende rescatar valores humanos y espirituales, mediante el establecimiento de una cooperación internacional solidaria. Así como hay aspectos negativos, es innegable que hay aspectos del fenómeno globalizador que podrían ser aprovechados favorablemente. Es conocido que la Revolución de la informática ha servido para la concentración del poder comercial. Ella también podría servir para la democratización, la descentralización y la formación de coaliciones nacionales o internacionales de nuevos actores. Pareciera que hoy en día se está inaugurando el tiempo del liderazgo de la sociedad civil, no comprometida con los grandes poderes económicos y políticos. Lo anterior habrá de tener consecuencias en el mundo corporativo-económico, enfrentado a cambios profundos generados por su propia dinámica que incluyen, entre otras, la posibilidad de un nuevo capitalismo con sensibilidad social y ambiental. En el desenlace de todo el anterior juego de fuerzas yace el futuro de las relaciones internacionales. II. LOGROS TANGIBLES DE UNA POLÍTICA Se han obtenido logros muy importantes en la promoción de los intereses nacionales en el exterior. La diplomacia venezolana es observada con sumo interés y respeto en todas partes del mundo, por su dinamismo, su apego a las normas del derecho internacional, por su disposición a promover un mundo multipolar y solidario. Particular énfasis se ha puesto en la defensa de la soberanía nacional, en el fomento de la integración latinoamericana y caribeña, en la revalorización del diálogo Sur-Sur y, por lo tanto, de los organismos multilaterales que agrupan a los países de América Latina y del Caribe, Asia y Africa. Venezuela ha tenido una amplia autonomía para aprovechar las oportunidades que ofrece la Globalización, así como para evadir sus amenazas y riesgos. Al moverse con flexibilidad y audacia en la escena internacional, busca aliados e interlocutores en función de los intereses superiores de la Nación. Para la promoción del diálogo Sur-Sur, Venezuela se inspira en las mejores tradiciones de solidaridad que atesoran sus pueblos, con el objetivo de impulsar políticas que contribuyan a lograr un desarrollo económico y social realmente humano. Desde esta perspectiva se hace imprescindible el diseño de una plataforma que permita la realización de programas específicos en concordancia con los países del Norte desarrollado. De allí la importancia que otorga, por ejemplo, al fortalecimiento de foros como el Grupo de los Quince, el Grupo de los Setenta y Siete, el Movimiento de los No-Alineados, el Grupo de Río y otros de concertación política y económica como la Comunidad Andina de Naciones, el Mercado Común del Sur y la Asociación de Estados del Caribe. Del mismo modo, Venezuela desarrolla una seria y responsable diplomacia petrolera. Ha contribuido al fortalecimiento de la OPEP mediante la defensa de los precios del petróleo; política que ha permitido una recuperación de éstos hasta niveles justos para los productores y aceptables por los consumidores, al tiempo que activa mecanismos, como el Acuerdo de San José, para favorecer con líneas de crédito a países centroamericanos y caribeños. Venezuela se está moviendo fluidamente y sin complejos en el tejido de la globalidad. Mantiene las mejores relaciones con el país que más influencia tiene hoy en la arena internacional: Estados Unidos. Con él cultiva y se propone desarrollar aún más- una relación de amistad y de respeto mutuo. Venezuela se propone ampliar sus vínculos con el país hacia el cual va el grueso de nuestras principales exportaciones y desde el cual viene la principal corriente de inversión extranjera. Esta es una buena oportunidad para ratificar la indestructible amistad que existe entre el pueblo venezolano y el estadounidense, así como para subrayar que entre los gobiernos de ambos países existen las mejores relaciones diplomáticas. Conviene a Venezuela mantener y desarrollar relaciones muy estrechas con países del mundo árabe y persa; ambos pertenecientes a la civilización islámica. La relación con este mundo no sólo es necesaria desde el punto de vista económico (ya que a él pertenecen países que integran a la OPEP), sino que, además, con la mayoría de ellos se tiene afinidades culturales, enraizadas en tiempos de la Venezuela colonial, a través de la influencia de la civilización árabe-islámica presente en la Península Ibérica, cuyo legado recibimos de la metrópoli española de entonces. Y deben valorarse, además, los aportes de las recientes corrientes migratorias que han dejado su impronta en la cultura nacional. Rechazar culturas que no forman parte de la tradición occidental, es una expresión de racismo y de discriminación cultural. Es obvio que, por muchas razones, a Venezuela le interesa impulsar las relaciones con el mundo árabe e islámico. Hasta ahora no se ha valorado la importancia que esos países y culturas tienen para nosotros. Baste mencionar que con los diez países de la OPEP, Venezuela apenas ha firmado siete acuerdos bilaterales. Y conste que con algunos de ellos tenemos más de cincuenta (50) años de relaciones diplomáticas. III: HACIA UNA POLÍTICA EXTERIOR DE NUEVO SIGNO Venezuela, por razones históricas; amén de la identidad latinoamericana y caribeña cuyo patrimonio nos es común, mantiene con el gobierno y pueblo de Cuba relaciones amistosas. Se ha opuesto, como todos los países que forman parte del Grupo de Río, de la Comunidad Andina de Naciones y de la Asociación de Estados del Caribe, al bloqueo contra la isla y ha pedido su levantamiento para que este país se integre plenamente al circuito económico y político de las Américas. Los cubanos en forma autónoma se han dado un modelo político-económico que Venezuela respeta. Que se valoren -como en efecto lo hacen analistas desprejuiciados- aspectos particulares de esa realidad no significa que haya planes para implantar en nuestro suelo el modelo cubano ni ningún otro modelo importado. Los cambios que cada pueblo realiza responden a realidades políticas, económicas y sociológicas, que siempre son únicas e irrepetibles. Con Colombia mantiene Venezuela especiales relaciones de cooperación. La frontera compartida es la más dinámica del país. El intercambio comercial y las inversiones mutuas han alcanzado niveles considerables. Colombia es hoy, el tercer socio comercial de nuestro país. Desde 1998 se ha producido un declive en el comercio bilateral como consecuencia del impacto de la recesión mundial y la nacional que ha afectado a estos dos países. El declive del comercio, por tanto, no ha sido determinado por situaciones como la suspensión del trasbordo carretero, en la frontera venezolana, cuya solución se negocia en la actualidad en el Tribunal Andino de Justicia. Esta situación es el resultado de factores de mayor entidad. En el caso venezolano la recesión económica es la consecuencia de un largo y profundo deterioro de la capacidad productiva del país. Hay perspectivas, sin embargo, de que el comercio y la inversión bilateral se reactiven. Venezuela se encamina a recuperar la dinámica del progreso, como lo pronostican organismos internacionales que observan el crecimiento económico de los países. En el ámbito político-diplomático las relaciones de Venezuela con Colombia, pasan por su mejor momento. Así lo han ratificado los Presidentes en su última reunión de Santa Marta. Allí se adoptaron medidas fundamentales para impulsar las relaciones bilaterales. Se reactivaron las Comisiones Presidenciales: la Negociadora, (CONEG) y la de Integración y Asuntos Fronterizos (COPIAF), mediante el nombramiento de nuevos miembros, y se constataron los resultados positivos de la Comisión Militar Binacional Fronteriza (COMBIFRON). Venezuela ha jugado un papel muy positivo para la búsqueda de una salida negociada al terrible conflicto que padece la hermana república desde hace varias décadas y respalda la "diplomacia para la paz" que se impulsa en Colombia. Una parte importante de la política exterior de Venezuela es la integración latinoamericana y caribeña. Es pertinente subrayar que la Globalización no es ajena sino complementaria con los procesos de integración que se llevan a cabo a escala mundial. Los países se integran por sus afinidades históricas, culturales y la proximidad territorial, para ampliar sus espacios de actuación en todos los continentes. Los bloques regionales son una realidad incontestable de nuestra era. Pretenden, de ese modo, aumentar su poder de negociación en el concierto de las naciones. América Latina y el Caribe, a partir de sus afinidades múltiples, deben concertarse para defender sus propios intereses. Los bloques no han sido creados para confrontarse los unos a los otros. Responden a la búsqueda de nuevos equilibrios a escala planetaria. Por eso Venezuela impulsa la integración de las Naciones de América Latina y el Caribe. Este ideal no es sólo un mandato de nuestros precursores de la libertad, sino que es también una necesidad de los tiempos actuales. La integración solidaria es un compromiso ético. La solidaridad entre los países no puede ser sustituida por la mercantilización de las relaciones diplomáticas. Venezuela aspira a que se consoliden y desarrollen los actuales esquemas de integración. Con Brasil nos unen solidarios lazos. La posibilidad de una mayor integración de Venezuela y Brasil es absolutamente factible y necesaria. Nos referimos a las urgencias de integración en lo económico, en lo territorial, en lo energético. Trabajamos con intensidad para instrumentar los acuerdos de cooperación que se han firmado entre PDVSA y PETROBRAS. La defensa del Amazonas es otra prioridad de nuestra política exterior. Allí comparten intereses comunes ocho países, con el objeto de proteger y desarrollar el pulmón vegetal más grande del mundo. Los recursos ecológicos del área pueden servir para el impulso de un desarrollo sustentable de las naciones que comparten la Cuenca Amazónica. A esos efectos, Venezuela se compromete a proteger y defender el patrimonio histórico y cultural de las comunidades indígenas que la habitan. La preservación y defensa del medio ambiente, así como de los derechos ecológicos, constituyen políticas de Estado. De esta manera, se cumplirán en forma transparente los compromisos internacionales adquiridos por la República. Otro gran pilar de esta diplomacia es el fomento de la cooperación internacional. De la vinculación con Asia, por ejemplo, han surgido asociaciones entre empresas de ese continente, tanto públicas como privadas, con sus equivalentes en Venezuela. La diplomacia económica es una dimensión fundamental del trabajo que se viene realizando a través de los agentes diplomáticos en nuestras Embajadas y Consulados acreditados ante los gobiernos del resto del mundo. La diplomacia tradicional, basada solamente en la representación política y en la actividad protocolar, está siendo superada por la acción emprendida en el exterior. Se pretende que las Embajadas y Consulados se conviertan en centros de promoción de verdaderas iniciativas políticas y confieran alta prioridad a las actividades de proyección económica del país. El diplomático que necesita la Nueva República, debe tener una identidad absoluta con los intereses nacionales, para que pueda promover con dedicación y esmero las potencialidades de Venezuela. La política exterior, en estos tiempos de revolución pacífica, democrática, justiciera y libertaria, se fundamenta en principios que emanan del Derecho Internacional vigente y de la nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. La autodeterminación del país y la firme defensa de los fueros soberanos que le son inmanentes, son mandamientos sagrados de un irrenunciable compromiso. Es absolutamente imprescindible defenderlos, so riesgo de que el destino nacional pueda ser hipotecado a los indeseables efectos de la globalización. De lo contrario, la nación perdería la brújula y quedaría a merced de los intereses extranjeros que manejen o puedan dominar el contexto internacional contemporáneo. Un componente fundamental de la política exterior ha sido el respeto y la promoción de los derechos humanos. Consecuente con este principio, se han asumido las responsabilidades derivadas de aquellos dictámenes emitidos por órganos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, aunque las violaciones de estos derechos hayan sido responsabilidad de gobiernos anteriores. La Venezuela de hoy ha asumido el compromiso -y hasta ahora lo ha demostrado con creces- de respetar en forma irrestricta los derechos humanos de todos los ciudadanos. El derecho a la vida, a la libertad de expresión e información, entre otros, han sido protegidos con determinación. En Venezuela se respetan plenamente los derechos humanos. En los medios de comunicación social se formula todo tipo de críticas y no hay, sin embargo, ningún periodista detenido o medio de comunicación allanado o cerrado. Venezuela promueve la democratización de la sociedad internacional y de los órganos que la representan y acata y respeta los compromisos suscritos por la República, las resoluciones de los órganos internacionales y regionales de los cuales forma parte. La promoción de un Nuevo Orden Internacional es, también, un principio que rige y guía la actividad del Estado venezolano. Venezuela se declara partidaria de un mundo donde las disparidades existentes entre los países del Norte y del Sur y, al interior de cada uno de ellos, se reduzcan. La defensa y la promoción de la paz internacional es otra de las piedras angulares de la política exterior venezolana. Damos la mayor importancia a que se logren soluciones negociadas a los conflictos que hoy afectan a diferentes regiones del globo. Condenamos cualquier expresión de racismo, xenofobia, machismo e intolerancia política y cultural, especialmente, cuando alguna de ellas pudiera desembocar en violencia. Se lucha por alcanzar un mundo en el cual la solidaridad sea el principio rector de la acción de Estados que practican la colaboración y la cooperación recíprocas. El pluralismo internacional constituye otro de los fundamentos de nuestra política exterior. Venezuela proclama la vigencia del concepto del Estado-Nación, sin prejuicios de carácter político, étnico o religioso; respeta las tradiciones de cada pueblo y tiene hacia ellas una positiva valoración. Considera que no hay pueblos superiores o inferiores -como lo sostiene el neoracismo- sino pueblos distintos. Las relaciones con Guyana son muy importantes. Aunque Venezuela mantiene un litigio que se origina en el despojo territorial del cual fue objeto en la región de la Guayana Esequiba por parte de Gran Bretaña, entiende que el mejor mecanismo para defender derechos que considera propios, es el diálogo y la negociación. Por ello, saluda la participación del Secretario General de la ONU, a través del mecanismo del Buen Oficiante, ya que facilita la búsqueda de una solución pacífica al diferendo. Declara categóricamente que no recurrirá a salidas militares para resolver este litigio y procurará más bien avanzar pacíficamente en los múltiples planos que ofrece la relación bilateral. En este sentido, hace esfuerzos para que estas relaciones puedan ser lo más productivas en el campo del comercio y la inversión, privilegiando también la defensa del Mar Caribe como zona de importancia vital para ambos países. Por otra parte, considera que la industria del turismo es un campo que ofrece buenas posibilidades de cooperación mutua. Venezuela ha desplegado, en pocos meses, una muy activa, dinámica y audaz actividad internacional. Todos los continentes, con excepción de Oceanía, han sido visitados: la mayoría de los países de Europa Occidental y Oriental, varios países de Asia y algunos de África. Se han efectuado numerosas visitas a Estados Unidos, Colombia y Brasil. Las altas autoridades nacionales han contactado a sus homólogos de todos los países latinoamericanos y caribeños, bien en visitas bilaterales, bien aprovechando eventos multilaterales que han tenido lugar en nuestro continente: Organización de las Naciones Unidas, Organización de Estados Americanos, Asociación de Estados del Caribe, Grupo de los Tres, Tratado de Cooperación Amazónica y la Comunidad Andina de Naciones. Nuestro país ha estado presente en foros que agrupan a los países del Sur, tales como el Grupo de los 15, el Grupo de los 77, el Grupo de Río y el Movimiento de los No-alineados. En todos y cada uno de estos foros, los intereses nacionales han sido defendidos con pasión y entusiasmo; se han establecido lazos de amistad con líderes de los más diversos países y se han firmado numerosos acuerdos, declaraciones y otros documentos diplomáticos que han fortalecido la presencia de Venezuela en el mundo. IV. PROYECTOS ESTRATÉGICOS Con base en las consideraciones precedentes se propone impulsar los Proyectos Estratégicos que se enuncian a continuación: 1. REALIZACIÓN DE LA SEGUNDA CUMBRE OPEP Venezuela ha convocado a los Soberanos, Jefes de Estado y de Gobierno de los países OPEP para que se reúnan en el marco de la Segunda Cumbre; evento histórico en los cuarenta años de la Organización, que se realizará en Caracas del 28 al 30 de septiembre de este año. La propuesta venezolana ha sido acogida por los mandatarios de los otros diez países de la OPEP. Una convocatoria de este tipo hubiera sido infructuosa de no ser por el prestigio ganado con la política que se ha puesto en práctica destinada a defender precios justos para este hidrocarburo. Debido a ello, la invitación formulada por nuestro país, a través de la delegación venezolana que se entrevistó con todos los gobernantes de los Países Miembros de la OPEP, en julio de 1999, recibió una amplia acogida. En los actuales momentos se adelantan con gran entusiasmo y responsabilidad los preparativos para acoger a las delegaciones de los países de la OPEP. Los Jefes de Estado harán una evaluación del camino recorrido por la Organización y trazarán las líneas maestras para su éxito. La OPEP, sin duda alguna, saldrá fortalecida, razón por la cual los países productores de petróleo estarán en condiciones de continuar defendiendo exitosamente sus intereses vitales. La Cumbre contribuirá a que se estabilicen los precios del crudo en el mercado internacional, creando un ambiente seguro para que los planificadores de los países productores y consumidores puedan diseñar con certidumbre sus respectivos planes de desarrollo. 2. INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA El sueño bolivariano de constituir la gran Confederación de Naciones Mestizas del continente aún tiene vigencia. No es una utopía. Se torna, más bien, una necesidad fundamental para darle solidez y consistencia a todas y cada una de las naciones de nuestro entorno político, cultural y geográfico. La integración tiene una dimensión amplia y multifacética. Es política, porque establece las bases programáticas para afrontar los retos y relacionamientos internacionales que la región, como un todo, tiene por delante. Es económica, porque explora las infinitas posibilidades que existen para ensanchar mercados, compartir experiencias científico-tecnológicas y para articular áreas de comercio e inversión. Es cultural debido a las raíces históricas, étnicas, lingüísticas y de otro tipo, que podrían dar a nuestra América mestiza un lugar más prominente y una identidad más señera en la escena internacional. Es militar, por cuanto establece mecanismos de coordinación entre las respectivas fuerzas armadas para proteger y defender los intereses colectivos, con base en una estrategia de paz compartida. Se trata de formar una especie de OTAN latinoamericana para la paz y no para la guerra; para la solidaridad y no para el conflicto; para la defensa y no para la agresión. En este sentido la Cumbre Presidencial Suramericana convocada para septiembre del año 2000 en Brasil, se convertirá en un escenario privilegiado para reflexionar sobre estos temas y aproximar, aún más, los diferentes foros de concertación política y económica que hoy existen en ese ámbito continental. 3. CONGRESO ANFICTIÓNICO Rememorando el histórico Congreso Anfictiónico de Panamá, promovido por el Libertador Simón Bolívar en 1826, y en conmemoración de los 175 años de esa magna celebración, por iniciativa de Venezuela se realizará en Caracas el Congreso Anfictiónico. Todos los Jefes de Estado de los Países Bolivarianos se reunirán para diseñar una visión política compartida, de profundo contenido bolivariano y alcance continental y mundial. Será este evento, igualmente, un espacio para avanzar en la forja de la Gran Confederación de países latinoamericanos y caribeños. 4. LA PROMOCIÓN DE UN MUNDO MULTIPOLAR Conviene a los intereses del mundo que se establezcan relaciones de equilibrio basadas en la coexistencia pacífica, la búsqueda consensual de la solución de conflictos y la sólida existencia de bloques regionales. Venezuela saluda la gestación de diversos mecanismos integracionistas: en América del Norte (Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN), en Europa (Unión Europea, UE), en África (Organización para la Unidad Africana, OUA), en Asia (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, ASEAN y el Foro de Cooperación Económica de Países de Asia y del Pacífico, APEC); entre otros. Venezuela ve con simpatía la recuperación que experimentan las economías asiáticas, luego del efecto dominó que produjo la crisis financiera internacional por la acción depredadora de los capitales volátiles y especulativos, también conocidos como "golondrinas". Ve, asimismo con interés y admiración, a la Unión Europea del post Muro de Berlín, que busca superar aquellos bloques ideológicos nacidos de la tensión Este-Oeste. Registra con positivo optimismo los avances logrados a raíz de los acuerdos de Maastricht: la unión económica y monetaria; la política exterior y de seguridad común; la política de justicia y la constitución de la ciudadanía europea. Considera, al mismo tiempo, que el sostenido crecimiento económico de la República Popular China, con tasas del PIB que asombran al mundo, y su política "un solo país dos sistemas", son, entre otros, factores positivos que se desarrollan a escala planetaria. Venezuela hará sus aportes para que ese mundo multipolar y equilibrado emerja lo más pronto posible, en aras de un sistema internacional más democrático, justo, equitativo y pacífico. 5. RELACIONES CON LOS PAÍSES DESARROLLADOS Y EN DESARROLLO Sin reservas de ninguna especie, Venezuela dará una alta prioridad a las relaciones con los países desarrollados. El diálogo Norte-Sur constituye una opción alternativa y necesaria. Del norte emana hoy el mayor flujo de capitales para la inversión y las principales tecnologías de punta. Allí ha surgido la revolución tecnológica, en particular, la informática y la biotecnológica. El diálogo Norte-Sur es conveniente para el mundo en la medida en que ambos espacios se complementen y puedan establecer justos términos de intercambio que ponderen el valor de las materias primas y bienes que los países en desarrollo aportan al comercio internacional. Asimismo, es necesario que se establezcan condiciones equitativas de financiamiento que permitan la generación de riqueza y bienestar, tanto en el Norte como en el Sur, y se encare el problema de la deuda externa que alimenta la voracidad de los múltiples mecanismos especulativos del sistema prevaleciente y socava la viabilidad social y económica de los países que la padecen. El diálogo Norte-Sur, sin embargo, no puede realizarse en detrimento del diálogo Sur-Sur, ya que los países que forman parte de este último ámbito geopolítico y geoeconómico, también necesitan apoyarse mutuamente para alcanzar un propósito que se plantean: el fortalecimiento de la justicia social internacional. En ese sentido, Venezuela apoya, decididamente, el fortalecimiento de los mecanismos y foros internacionales, que surgieron en el contexto de las luchas de liberación nacional contra el colonialismo. El fin de la Guerra Fría no ha mermado, sino que por el contrario ha revaluado, la vigencia e importancia de esos mecanismos y la necesidad de cooperación entre los países en desarrollo. 6. PRESENCIA DE VENEZUELA EN EL MUNDO Venezuela actuará con autonomía y creatividad en todos los escenarios internacionales que considere convenientes para alcanzar los supremos intereses nacionales. En función de ello se dará gran importancia al ámbito Latinoamericano y Caribeño y, dentro de él, a los países que se encuentren en los espacios de las fachadas territoriales: la caribeña, la andina y la amazónica. De allí la atención que Venezuela presta a sus relaciones con la Comunidad Andina de Naciones y especialmente con Colombia; con Brasil; con Guyana y con su primer socio económico: Estados Unidos. Igualmente, al otorgar a Europa Occidental la relevancia que tiene para nuestro país, no desprecia las posibilidades que ofrecen las nuevas economías de los países en transición de Europa del Este. Por otra parte, se afianzarán también, las relaciones con África del Norte y África Subsahariana, a través de Argelia y Nigeria, países pertenecientes a la OPEP; asimismo con África del Sur por el liderazgo que este país ejerce en el área. En el mundo islámico, árabe y persa se dará relevancia a aquellos que integran la OPEP: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irán, Iraq, Libia y Qatar. En el Noreste de Asia se privilegiarán relaciones con Japón, China y Corea del Sur; mientras que en el sur de este continente se ponderará la importancia de Indonesia, por ser parte de la OPEP y de Malasia e India, por su significación política y económica. 7. DIPLOMACIA ECONÓMICA La realización de estudios para determinar la oferta exportable en cada país donde las Embajadas y Consulados estén acreditados y la búsqueda de inversionistas, serán una práctica constante de los organismos responsables de promover el comercio internacional. Se realizará un permanente seguimiento de las actividades que se desarrollen en esos campos, evaluando rigurosamente el rendimiento de los funcionarios diplomáticos por sus logros en la esfera económico-comercial.
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