//2 level Horizontal Tab Menu- by JavaScript Kit (www.javascriptkit.com), This notice must stay intact for usage, Visit JavaScript Kit at http://www.javascriptkit.com/ for full source code
|
|
|
|
|
Sección: Bitblioteca
ENVIAR A UN AMIGO | ENVIAR AL DIRECTOR | ENVIAR AL EDITOR
Historia de amor 07/02/2000 Los ojos de Alejandro Otero solían reflejarse en el Orinoco. Allá, en la Guayana, en ciudades que parecían campamentos, o bajo la sombra de las casas coloniales de la vieja Angostura, mientras dibujaba, conoció también la negra cabellera y los ojos almendrados de Aime Batistini. De alguna manera, este intercambio de miradas ruborizadas marcaron la historia de la pintura venezolana. Desconocerlo puede ser un pecado de lesa patria. Alejandro y Aime vinieron a Caracas siendo un par de adolescentes enamorados de la luz, y habitaron las aulas de la escuela de pintura que animaba Antonio Edmundo Monsanto. Entonces los dominios de las artes plásticas pertenecían al Avila y a la historia, a Cabré y a Monasterios, y a los herederos de la Escuela de Caracas. Pero los rusos entraron en Berlín .Vino la bomba atómica que cayó sobre Hiroshima y Nagasaki.. Culminó la agonía de la Segunda Guerra Mundial y el Atlántico abrió sus vías al regreso y al reencuentro. Los corsos de la Guayana podían volver al Mediterráneo y a la alegría de Paris. La corsa Battistini , arrastrada por su padre, se llevó a Alejandro Otero. ¿Qué hizo él?. Entre otras cosas le escribía a sus amigos sobre su perplejidad y su asombro. Por primera vez un pintor venezolano veía frente a frente las obras de Picasso, de Kandinski o de Malevich. En esa época se conocían sólo las leyendas y se admiraban sus imágenes en blanco y negro en las revistas del Instituto Venezolano Soviético de la Amistad. Alejandro regresó e influyó sabiamente sobre las políticas culturales del jóven Luis Beltrán Prieto y de Luisa Elvira Zuloaga, quienes desde el gobierno iniciaron el programa de becas estatales para los artistas. A Paris se fueron Pascual Navarro y Guillent Pérez, con Mateo Manaure y muchos otros . Durante esos años estudiaron y pintaron, y bajo el amor de Aime dieron vida al famoso movimiento de Los Disidentes. Era la época de Alirio Oramas, de Mario Abreu, del Taller Libre y Contrapunto. Adentro y afuera se forjaban los filósofos, músicos, escritores y pintores que fundaron la cultura moderna de Venezuela. Talento más historia Con o sin beca, en los años siguientes fueron a Europa Alirio Rodríguez, Oswaldo Vigas, Jacobo Borges, Régulo Pérez y los gigantes del cinetismo Jesús Soto y Carlos Cruz Diez. Fueron muchos, los especialistas sabrán corregir con bondad los errores de esta nota. Allí se gestaron movimientos nuevos que hoy nos enorgullecen: el constructivismo, la abstracción , el cinetismo y la reacción figurativa. El amor juvenil de Aime y Alejandro, las políticas culturales, la vocación y el riesgo, el talento de los solitarios y de los militantes, nos colocaron en la historia mundial del arte. Nuestro Carlos Raúl Villanueva los consagró en murales y edificios para la eternidad. Zapata en México, Alirio Palacios en China, Bellorín en Polonia, Rubén Nuñez en la holografía del Village, Rolando Peña con Warhol en Nueva York, Pizzani, Nela Ochoa, o Julio Pacheco en Paris, Tagliafico en Roma, Barboza en el correo. Liendo en Viena. Montejo en Lisboa. Crespo en Carora, Gerbasi en Canoabo, Oliveros en Valencia, Guillermo Meneses en Paris, Adriano y Garmedia en Madrid. Valera Mora en el Chiken , Caupolicán en el Maute, Balza en México. Un ir y venir que ha ido construyendo una mirada venezolana, compleja, del universo. Esto, que no es más que un vuelo rasante, anecdótico, pleno de errores y omisiones, sobre la historia de un romance , solo sirve para preguntar a los jefes del momento si la cultura venezolana puede tratarse de la misma manera que se trata el ominoso transcurso de la vida política. Al ministro de cultura que canta en el baño habría que decirle que una cosa es emprender una campaña aniquiladora contra cuarenta años de partidos políticos o de empresarios fracasados , y otra, muy distinta, es acometer contra las Toninas de El Silencio, contra los delirios contrasinfónicos de Alfredo del Mónaco , los poemas urbanos de William Osuna , el desangramiento cristiano de Rojas Guardia o el talento massmediático de Ibsen Martínez. Tratar al arte y a los artistas como a una élite enemiga es un error que antes se pagaba a la larga. Hoy en día no hay crédito. Se paga de inmediato. Están equivocados. ¿Quien quiere ir contra una historia de amor?. Lesa patria.
|
Buscador Bitblioteca
|
|
| ||||||||||||||||||||
|
Copyright © 1996 - 2011 por
Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado
de fuentes externas. |