Biblioteca electrónica. Caracas, Venezuela
Home
Contáctenos Comentarios a La BitBlioteca Buscador
Roberto Hernández Montoya, Director 
Autores
Con imágenes
Sin imágenes
Categorías
Servicios
Argentina
Buscadores
Caracas
Colombia
Políticos
¿Qué es
La BitBlioteca?
Radios en español
Venezuela





Querido diario

Roberto Hernández Montoya

Caracas, jueves 21 de junio de 2007'

Suscribirse al grupo del programa radial Como ustedes pueden ver (un programa para la gente que escucha)


Montevideo, viernes 27 de abril de 2007
(foto
Rodrigo Hernández Gámez).

Aquí en la Nunciatura no se está mal. Desde el principio me dieron una habitación cómoda y con un pantalla plana.

Pero hay cosas incalables. No permiten visitas conyugales si uno no está casado y las monjitas nanay nanay. Así que echo de menos a una mujer policía, por ejemplo. Estos curas son una vaina, francamente, una rezadera y una aconsejadera. Son un fastidio. Salvo uno que me da risa porque me trae chocolate caliente y se queda un rato…

Sacaron a un pobre cura que estaba en la habitación que me dieron y lo pusieron a dormir por allá atrás.

Lo peor es ver Globovisión, con nuestros muchachos batiéndose sabroso con la policía, rico, coñaceando y violando mujeres policías, que es mi hobby favorito. Vaina pa buena. Pero yo aquí inerto, sin poder asomar ni la nariz por la ventana por la convención de no sé qué y el tratado de no sé cuánto. Estuviera yo ahora por estas calles repartiendo piña y metiéndole uno que otro plomo a un policía, chévere, como allá en Mérida, aprovechando que ahora no son como los de antes, así sí es rico, sin peligro. Marquina me dice que en Caracas no es igual, que hay que andar con más cuidado y tal. ¿Cuidado de qué? No entiendo a la gente, lo mismo me dice el mister de la Embajada, que me trae los dólares. De todos modos encerrado aquí en esta Nunciatura no puedo hacer ni mucho ni poco. Pero me da dentera ver a nuestros muchachos batirse rico y nada de debatir, ¿para qué? Lo que hay que hacer es andarle duro a este gobierno sin tanta habladera.

Los dólares se me van a ir en la llamadera por celular. Es que uno se impacienta. El Nuncio me dijo que por qué no me ponía a leer, qué bolas, además, aquí solo hay libros de rezadera y esa ladilla. Bueno, también hay otros y tal, pero ¿cómo va a andar uno perdiendo el tiempo leyendo? Qué bolas tiene ese Nuncio.

La monjita que limpia se horroriza cuando me caza viendo E-Entertainment o F-X, mis canales favoritos. Ah bueno, y Globovisión, que a veces se pone ladilla con el mismo macán de Chávez, Chávez, Chávez. Y eso que nunca pongo el canal Playboy a la hora en que sé que ella viene.

Lo peor es no saber cuándo voy a salir de este Limbo, que ahora eliminaron, porque el mister de la Embajada se hace el loco cada vez que le pregunto. Al menos los niños bien se han acordado de mí y de vez en cuando me nombran, como me prometió Marquina. Pero el otro día un gallo habló de que pedía mi libertad. Bueno, hasta razón tendrá, porque esta vaina es estar preso. Quién me manda a mí de bolsa a aceptar esta vaina. Claro, me dijeron que era por unos días y yo caí como un gallo. Ahora no puedo irme y no quiero quedarme en este fastidio que no sé cómo hay carajos que se meten a curas, francamente. Lo mío es una acción y una derrota de piedra y plomo, un encapucharme y salir a joder por ahí a todo el que pueda. Aunque los curas colaboran burda, metiendo sus cuentos.

De resto estoy como la canción aquella de «y no hago más na».


Artículos de política del autor

Otras obras y artículos del mismo autor

MadeMac



Copyright © 2000 - 2005 por Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos.
Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.