|
|
|
|
![]() Biblioteca electrónica. Caracas, Venezuela Home Contáctenos Comentarios a La BitBlioteca
Buscador
|
|
Cuento de Navidad
Cuando sonó el temible «dingdong», huyó hacia el cuarto de baño, habitual escondrijo de los tímidos de esa familia. Un oportuno deseo de cumplir con los instintos naturales le produjo gran alivio. «Dingdong», fuerte, preciso, sin posible escapatoria. Solo veré de quién se trata, puede ser... cualquiera. Medio ojo escrutador asomó por la ventanilla. ¡Bueno!, una pobre vieja pidiendo limosnas. Remordimientosmiedoremordimientos... Piensa Homero, ¡piensa! Darle algo y ya. «Diiinng... dong». Es necesario calmarse, ¡cómo sudan mis manos!; después, tomar el dinero, deslizarme por las escaleras y atravesar la sala hasta llegar a la puerta. Un ojo entre dos pupilas atestiguó sus conciencias. Dos ojos se palparon en un ojo común. Tres ojos, uno mágico: testigo de tácitas expectativas. La vieja, cansada y molesta, aprovecha la oportunidad, sabe que un ojo le teme y, justificando cobardías, arranca con desgano y guarda mañosa el sonriente San Nicolás de fieltro adornopresente navideño. Remira el ojo y sacudiendo la mano bajo lo que de barbilla le queda exlama: ¡Puaff! Tu ojo quedó adherido al ojo. Imparpadeable, atónito, impávido. Ahora yo te veo, por detrás, inmerso en una gran lente cóncava, dentro de la ballena, y me aproximo paso a paso. Fallaste. Nunca has debido desobedecer. ¡Sentir compasión! ¿No sabes que en esta casa no se abren puertas ni se atienden teléfonos? ¿No sabes?, ¿No sabes?, ¿No sabes?,,, ¡A la cama!
|
|||||||||||||||||||||||||
|
||
|
Copyright © 2000 - 2005 por Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas. |
|
|