Caracas, Domingo, 20 de abril de 2014

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Rueda de prensa y Declaración de Maracay

Exprese su opinión

Jesús Urdaneta Hernández: Buenas tardes compatriotas, buenas tardes medios de comunicación social. Ante todo quiero agradecer primeramente la gentileza y la paciencia que han tenido los medios de comunicación en esperar esta declaración como la hemos llamado La Declaración de Maracay.

Yo voy a ceder la palabra al Coronel Jorge Garrido, que es el Coordinador Nacional y él les va a explicar cada uno de los elementos y de los distintos aspectos de toda esta discusión que se inició en el día de ayer, las conclusiones de la misma. Entonces, yo le voy a ceder la palabra al Coronel Jorge Garrido para que él les explique los pasos a seguir.

Coronel Jorge Garrido: Muchísimas gracias por la asistencia. Luego de las palabras del Comandante Urdaneta Hernández voy a proceder a hacer la presentación de los compañeros que en este acto nos acompañan.

Primero, quiero presentar al candidato y futuro diputado a la Asamblea Nacional, comandante William Izarra; al candidato y futuro gobernador del Edo. Barinas, General Francisco Visconti Osorio; al candidato y futuro gobernador del Edo. Aragua, Jesús Urdaneta Hernández, comandante Urdaneta; al candidato y futuro gobernador del Edo. Trujillo, capitán Gerardo Márquez; al candidato y futuro gobernador del Edo. Falcón, comandante Joel Acosta Chirinos; comandante a quien a continuación hará uso de la palabra para presentar lo que hemos denominado la Declaración de Maracay.Adelante comandante.

Yoel Acosta Chirinos: Hoy, 10 de marzo del 2000, desde la Ciudad de Maracay, nos dirigimos al pueblo venezolano llenos de fe en Dios y conscientes de la responsabilidades que tenemos para exponer claramente las ideas que nos motivaron a levantar nuestra voz y alertar sobre la necesidad de preservar los ideales de cambio que nos llevaron a la rebeldía y a la acción política. Asumimos con dignidad y sin temores, el reto de la transformación y la tarea de construir una patria próspera y al servicio de los ciudadanos.

Defendemos el respeto al estado de derecho, a la propiedad privada y confiamos que mediante una economía al servicio del hombre es posible generar nuevas fuentes de riqueza para atacar los desequilibrios y brindarle mayores comodidades a la gente. Nos une firmemente la idea de defender el proceso de descentralización como la clave para lograr el desarrollo nacional desde las regiones y los municipios, por ello, rechazamos cualquier intento de volver a la visión centralista del pasado que tanto daño le hizo al país y que durante mucho tiempo sólo sirvió como fuente de corrupción para satisfacer a ambiciones personales y partidistas.

Queremos desterrar la cultura clientelar de la Administración Pública enfrentando la burocracia, el amiguismo y la demagogia, propios de las ineficientes organizaciones del pasado y que con asombro vemos repetirse en el partido de gobierno. Creemos en la modernización del Estado, colocando sus instituciones al servicio de la gente, bajo el criterio de la participación ciudadana y la delegación de la responsabilidad de la sociedad.

Rechazamos la confrontación irracional y desmedida que aleja las posibilidades de reconstrucción nacional, así como también la concentración del poder que pretende sólo la sustitución de viejas estructuras, para aplicación de las mismas prácticas puntofijistas en todas las instancias del estado.

Se hace imperiosa la búsqueda de la verdad y la unidad nacional, convocando a la Iglesia, los medios de comunicación, la comunidad, los grupos organizados y el colectivo general para que se sumen al proceso de transformación y contribuyan en la búsqueda de salidas a la crisis.

Exigimos al Ejecutivo Nacional detener la partidización de la Fuerza Armada Nacional, por lo que hacemos un llamado a su Comandante en Jefe, para que más allá de sus intereses particulares y grupales, preserve las funciones para la cual están concebidas, como lo es la defensa de la soberanía nacional y la consolidación del más alto interés nacional.

Rechazamos la forma como desde el Consejo Nacional Electoral se pretende imponer, por encima de la voluntad popular, los deseos de quienes mantienen el monopolio de las instancias de poder. Esto le brinda un flaco servicio a la democracia e impide el cumplimiento de la conducción nacional. Hacemos un llamado a los venezolanos para que se mantengan alerta sobre cualquier intento de vulnerar la voluntad popular a desconocer las reglas de la democracia y los resultados que los sufragios arrojen.

Mantenemos la lucha contra la corrupción, entendiendo que este flagelo sólo ha desgarrado las posibilidades del sufrimiento de nuestro pueblo, la construcción de nuestro mar de felicidad está aquí, en Venezuela, país que tantas riquezas nos brinda y que no hemos sabido aprovechar para bien de los venezolanos. Es aquí donde urgen medidas de gobierno, efectivas, particularmente las que den respuestas al desempleo y la inseguridad.

Todas estas reflexiones son parte de la sabia que alimenta esta democracia que queremos construir y que va surgiendo del diálogo, de la confrontación y el disenso, de la crítica y la lucha frontal, clara y valiente, y no con ataques solapados, escudados tras mandaderos de turno que buscan congraciarse asaltando con palos y piedras las clarinadas de advertencia que nos da la historia. No con poca razón decía Mario Benedetti, que cuando a uno le dan palo de ciego, la única respuesta eficaz es dar palos de vidente. Por ello, nuestra respuesta es digna y de altura, sin pretensiones secundarias y sin aspiración simplista de la búsqueda del poder. Es la oportunidad histórica de retomar el proceso que nos trajo a esta lucha por Venezuela. Muchísimas gracias a todos ustedes que han venido a esta rueda de prensa. A continuación quiero dejar ante ustedes al Comandante Francisco Javier Arias Cárdenas.

Comandante Arias Cárdenas: Buenas tardes amigos, los días recientes han sido como de expectativa, como de... yo diriá de esperanzas, y para nosotros de reflexión, de muy buena reflexión, de discusión en lo político, en lo que tiene que ver con nuestra propia relación humana frente a la responsabilidad importante, indelegable, improrrogable que tenemos frente al Estado.

Es entonces menester darle respuesta a los venezolanos. Darle respuesta con sencillez pero con claridad. Darle respuesta con nuestro corazón, con nuestra mente y con nuestra disposición de seres humanos que estamos buscando y que creemos en la posibilidad de construcción, en la posibilidad de transformación, como lo sentamos claramente en el documento que acaba de leer el comandante Joel Candelario Acosta Chirinos.

Vivimos un momento especialmente importante de posibilidades de transformación y de cambios y nuestra inquietud es que se frustren esas transformaciones, que se pierdan esas transformaciones. En el Zulia, una región tal vez sembrada profundamente en nuestro corazón, por nuestros hijos, por nuestra esposa y por el pueblo zuliano que ha sido por demás generoso conmigo y constante, tengo una obligación, una clara obligación que no pierdo de vista en la expresión de lo que voy a decir enseguida.

El Zulia ha tenido malas experiencias allá, de gobernadores que dejan el legado de la región para venir a buscar títulos o para venir a buscar honores o para venir a buscar prestigio y poder, mala experiencia para una región cantada muchísimo por Ricardo Aguirre, que merece tanto, que ha dado tanto al país nacional y que ha recibido tan pocas cosas durante tantos años.

Por eso, cualquier decisión pasa por considerar el afecto y el respeto por el pueblo zuliano, que supo levantar banderas de dignidad con Luis Homez, cuando la cogollocracia y el adequismo y el copeyanismo copaban todos los espacios del país. Que las reivindicó nuevamente con Lolita Anillar de Castro, frente a las mismas estructuras y que lo ha ratificado ya durante cuatro años, en cuatro ocasiones, y allí hemos recibido no solamente el ataque de la estructura partidista tradicional, dolorosamente, en el último mes, el ataque intermediado de nuestros propios amigos, de nuestros propios compañeros o de los que hemos creído nuestros amigos y hemos creído nuestros compañeros.

Pasa entonces mi respuesta por considerar las dos cosas, respuesta a lo que ha sido una demanda de un sector del país y por considerar el país como una totalidad, igual que el Zulia como una región con proyección. Nuestro proyecto, nuestro planteamiento que tomó tres raíces como referencia: Bolívar, Zamora y Rodríguez, lo hemos tratado de aplicar en el Zulia y hemos devuelto, yo lo comentaba reciente con el jefe del Centro Rafael Urdaneta, Oscar Rincón, cuando recuperamos el Teatro Baralt, o cuando construimos el Distribuidor Los Olivos o cuando preparamos el Distribuidor Humberto Fernández Morán o cuando preparamos la infraestructura deportiva y construimos infraestructura deportiva para los Centroamericanos y del Caribe, que con obras concretas y precisas estábamos dándole respuestas, eso lo dijimos cuando reinauguramos el Teatro Baralt, a una gente que durante muchisimos años ha esperado.

Ha sido un esfuerzo, digo yo, por recuperarle la fe a la gente y por darle respuestas en salud, en educación, en servicios públicos, en construcción de vivienda, contra las dificultades; de dar luchas cívicas desde allí y hacerlas exitosas, como fue la Ley de Asignaciones Económicas Especiales. Yo diría que hemos construido, por encima de las zancadillas, hemos aprendido y hemos estructurado. Allí tenemos un plan a 30 años.

No sé cuántas regiones lo tienen en el país, nosotros lo tenemos, un proyecto de región que amarra muy claramente por dónde ha de caminar y qué pasos ha de dar ele estado para lograr convertirse en un estado armonioso entre la riqueza del carbón, la riqueza del petróleo, la riqueza del suelo para la ganadería, para la agricultura y la vida de los propios zulianos.

Este proyecto y este plan no puede y no va a detenerse. Tenemos ya acuerdos con la CAF y acuerdos contraídos con el gobierno nacional de la República de Venezuela, que debe incluirse próximamente en Ley Paraguas para iniciar los ocho grandes proyectos que van a permitir el desarrollo y el despegue de la región zuliana. Pero no podemos obviar Venezuela y hemos señalado uno por uno aquí cuáles son los elementos que integran las cosas que han provocado nuestra reacción del 4 de febrero. No ha sido personal. No es una reacción personal. No tiene que ver con sentimentalismos. No es un teleculebrón, como algunos escritores de la vieja política lo han dicho. Son razones de vida lo que llevan a los hombres de bien a exponer ante sus ciudadanos, ante sus conciudadanos, su visión de proceso y su visión de estado.

Le hemos dicho al Presidente de la República cómo debe rectificar. Que no creemos que debe amarrarse a esa vieja camarilla de políticos urredistas que repiten los viejos manejos, y que no debe amarrarse cada vez más a repetir la estructura puntofijista que rechazamos. NO es, le hemos dicho al Presidente, un nuevo musiú o el mismo musiú con una nueva cachimba, es una transformación profunda que requiere el país.

El Presidente la llama Revolución, pues bien, queremos que ese proceso de transformación, que ese proceso de revolución posible, actual aquí en Venezuela, no se pierda. Hay una parte importante de los venezolanos que confía en el Presidente y que posiblemente no entendería o no entiende y tenemos que explicarle las razones de nuestra divergencia que sólo pretende reorientar.

Hemos recibido agresiones en lugar de diálogo, hemos recibido acusaciones y señalamientos en lugar de la búsqueda del acuerdo, y ha decidido definitivamente el Presidente, amarrarse al viejo esquema. Pero es que tenemos más y yo lo voy a decir claramente frente a los venezolanos, tenemos a la concentración del poder. Y tenemos a los signos de la concentración del poder.

Ayer lo decía en un discurso emotivo, no creemos ni queremos ni nos rebelamos ni tuvimos muertos y heridos para que una persona estuviera disfrazándose con la camiseta de Fidel Castro y queremos decirlo muy bien. Respetamos a Fidel, pero en su Isla. Y podemos negociar con Fidel y con los cubanos respetando su revolución, pero nuestra revolución la construimos aquí, sin consejeros, frente a nuestro paisaje, frente a nuestro territorio, frente a la gran cantidad de venezolanos que se ha preparado en las mejores academias del mundo, a ellos tenemos que convocarlos para la construcción.

Nadie puede darnos ejemplos desde aquel mar de felicidad. Creo entonces que este modelo de concentración de poder, los síntomas que se han venido dando, el rechazo a los consejos de los propios compañeros, nos obliga para asumir una posición, que no es de alianza con la vieja política, que no es de alianza con las élites del poder tradicional, que es de construcción, de transformación bien clara, sin temor a los riesgos que significa, sin temor a los riesgos que trae y que conlleva el proceso que tenemos enfrente, asumiendo claramente la defensa de nuestra soberanía, de nuestra integridad.

No creemos en el autoritarismo, no creemos que se pueda repetir en Venezuela esta tendencia a la concentración del poder y a la permanencia en el poder. Ninguna revolución se puede amarrar sobre una persona, entonces, ahí ha estado el dilema amigos ¿qué hacer frente a esto? El presidente no escucha.

El Presidente se amarra cada vez más a su propia estructura de poder y a las mismas prácticas que rechazamos. ¿Qué hacer cuando va concentrando poder y cuando penetra a través del nuevo Luis Alfaro Ucero, toda las instancias: el CNE y las instancias del Poder Público Nacional?

Podría haber cinco o diez poderes, pero si los cinco o diez poderes existentes están dominados absolutamente no por la propia sociedad y por la expresión de los ciudadanos, sino por el cogollo autocrático que se expresa a través de la figura mesiánica y a través del que mueve las marionetas del poder, no tendremos democracia ¡Qué difícil es entonces amigos el dilema en que me han puesto en los últimos días

He dicho entonces que ante este proceso y ante esta situación es necesario definir entre la posibilidad de iniciar o mantener la construcción desde el Zulia, concentrándose en las gobernaciones o establecer una propuesta nacional que permita tener un número importante de delegados nacionales en la Asamblea Nacional que de un poco de equilibrio a lo que pretende ser una autocracia de la concentración del Poder. ¿Qué es lo más fácil y qué es lo más difícil? Siempre hemos actuado conforme a lo que nos indica nuestro corazón. Lo he hecho constantemente.

Creo que es necesaria en este momento, una actitud que mantenga lo que ha sido nuestra posición. Por eso, lo que voy a decirles enseguida señores, tiene para mí el contenido de mi propia existencia. Anoche hicimos una votación; en la votación que hicimos en el proceso de discusión hubo una gran cantidad de compañeros que me dijeron: No, no vale la pena el riesgo, no vale la pena votar esta posibilidad de presencia que tenemos en el Zulia, pero ¿qué podemos esperar y qué vamos a esperar hermanos? ¿qué vamos a esperar venezolanos todos? ¿Que esto nos conduzca al enfrentamiento de ricos contra pobres? ¿Seguir justificando que el delincuente puede robar libremente porque tiene hambre en lugar de dedicarnos a trabajar por activar la economía? ¿Seguir con el discurso que permite y propicia la invasión y el irrespeto a la propiedad privada en vez de sentarnos a hacer una verdadera ley que permita que los que no tienen tierras tengan opción para ella y que los que tienen tierras ociosas puedan dar respuestas o produciendo o entregando al estado para que se dé solución al problema de la tenencia de tierra? ¿Qué hacer amigos ante este momento?

Pues bien, la decisión es clara, allí está el nombre de Arias Cárdenas para los venezolanos y escojan ustedes venezolanos, escojan ustedes porque aquí estoy .... que reivindique la posibilidad de avance y la posibilidad de transformación. No hay ambiciones de poder, hay solamente el sacrificio que implica esta nueva gesta. Lo hacemos, repito, con plena conciencia, con plena tranquilidad de conciencia. Vamos a una lucha donde no van a ser las cartas bajas ni va a ser la acusación, vamos a hacerle propuestas a los venezolanos, Presidente.

Usted no ha querido rectificar y parece ser que su discurso compromete todos los días en una opción de repetir errores hasta asumirlos en la posibilidad de que se pierda nuestro esfuerzo y se pierda la República.

Señores, amigos, venezolanos, frente a esta situación y a esta circunstancia, el nombre simple y sencillo de un ciudadano que desde una región ha tratado de construir y que va a seguir luchando por esa región desde aquí, contando con los zulianos, contando con los venezolanos, escojan ustedes y tienen mi nombre como opción presidencial para la Revolución que he decidido asumir.

Jesús Urdaneta: Que nosotros le apoyamos en todo lo que podamos hacer porque creemos que es una posición seria y una posición donde todos los venezolanos tendrán que respetar.

P/ ¿Cuáles serían los lineamientos iniciales a seguir luego de estas declaraciones tan importantes?

JUH: todavía eso a futuro se dará con claridad pero en este momento lo único que puedo decir es que el compañero Arias cuanta con todo nuestro apoyo.

P/ ¿Qué van a hacer mañana?

JUH: No te sé decir en este momento.

P/ Muchísimas gracias a Jesús Urdaneta. Por supuesto darán todo su apoyo a Francisco Arias Cárdenas quien ya hoy oficializó su nombre como candidato a la presidencia de la República. Volvemos a Caracas con más información.

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