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La batalla de la UCV El Nacional, jueves 3 de mayo de 2001 Hay muchas maneras de ver los acontecimientos recientes en la Universidad Central de Venezuela. Quienes están adentro los perciben según sus propias luces y con un conocimiento íntimo del caso. Pero los ánimos exaltados pueden impedir una visión completa de algunos rasgos esenciales del conflicto. Visto como un enfrentamiento militar, la toma de las instalaciones de la UCV sugiere algunas advertencias para todos los actores involucrados en el proceso, hoy y en el futuro. Una razón primordial para utilizar el lente militar es precisamente porque hay que entender las bases de la acción de todas las partes. El presidente Chávez dijo alguna vez que su formación militar le dio lo necesario para entender la política; los civiles deben tomar en cuenta el enfoque bélico también, especialmente si desean apertrecharse con todas las armas disponibles y acertar en sus tácticas y su estrategia global. Los tomistas pertenecen a la escuela del terrorismo urbano, y sus maniobras corresponden perfectamente a la teoría desarrollada en diversos grupos revolucionarios del mundo; hoy estos principios se enseñan paralelamente en los centros de estudio de técnicas antiterroristas, donde se diseñan respuestas a los Timothy McVeigh, Carlos «El Chacal» y Bin Laden del mundo. El terrorismo urbano representa una subdisciplina de la teoría general de la «guerra de las guerrillas» que muchas veces se asocia con los escritos de Mao Zedong o Che Guevara, pero que es casi tan vieja como los ataques oblicuos montados por Fabius Maximus contra Aníbal en el tercer siglo antes de Cristo o las defensas de los españoles contra Napoleón hace casi 200 años, dando lugar al uso de la palabra «guerrilla» en todos los idiomas de Occidente. La guerrilla busca antes que nada desmoralizar al enemigo con una presión constante que infunde temor, pánico y desesperación en la población general que sufre del estado de sitio impuesto por los revolucionarios. Para desestabilizar el sistema, se busca provocar una reacción violenta en el defensor del status quo, para así deslegitimar el gobierno o la autoridad. Nada mejor que la defensa del sistema produzca algún muerto entre los alzados, porque un mártir es la prueba fehaciente de la maldad e hipocresía de las autoridades y sus allegados. El terrorista necesita paciencia, malicia y caradurismo por un lado, presentándose como oprimido y mal entendido por el otro. ¿Adónde llevan estas reflexiones? Lo primero es que las autoridades universitarias, legítimamente elegidas, siempre pueden caer en la trampa de los terroristas al buscar derrotarlos por medio de la violencia o la fuerza. Al contrario, el antiterrorista eficaz en este caso el rector y sus aliados tiene que agarrar las mismas armas de su contrincante: imponer a los tomistas el desprestigio, la división interna y la desmoralización por todos los medios pacíficos posibles. La coordinación es difícil, porque los aliados pueden actuar independientemente, así como ocurrió en el estallido de violencia entre los grupos estudiantiles en pugna. Otra observación es que el Gobierno parece entender su situación en este contexto militar, por lo menos en un primer nivel. No se presta a aplicar la fuerza en defensa de las autoridades universitarias porque no puede arriesgar su propia legitimidad violando los supuestos derechos humanos de los tomistas. Por su lado, no caerá en la trampa de las autoridades de servir como el malo de la película o culpable de convertir en mártir a algún revoltoso insignificante. Su táctica es hacer que el malo sea el otro. Salvarse de un riesgo no exime al Gobierno de otro. En la medida en que elementos del Estado entran en el juego peligroso en contra de las instituciones, ellos corren el peligro de hacerse un autogol. Implícita en las lecciones de la teoría de la guerrilla es la idea de que el pueblo no soporta el caos indefinidamente. Contra el desorden se rebela la gente pronto o tarde, con consecuencias impredecibles. Y si percibe algún día que el Gobierno mismo es la causante del caos, ¿adónde irá en busca de la tranquilidad? |
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