Premium  
 

analitica.com


 Caracas, Viernes, 25 de mayo de 2012
 

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Suscríbete al RSS

  Sección: Bitblioteca

ENVIAR A UN AMIGO  |  ENVIAR AL DIRECTOR  |  ENVIAR AL EDITOR

Flora Tristán: la paria peregrina

FloraLa Historia Oficial poco o nada suele ocuparse de rebeldías indoblegables, de pensamientos audaces y de mujeres libres, mucho menos de alguien que reúna con plena consecuencia esas tres condiciones. Es ese el caso de esta extraordinaria mujer, que al no poder ser ignorada, ha querido reducirse a un plano puramente anecdótico, a la categoría de tema de disertaciones eruditas, o hasta a presentarla como protagonista de abortados best-sellers, cuando lo cierto es que sus lúcidas ideas, sus propuestas de acción y su ejemplo vital siguen teniendo pleno valor para quienes aspiramos a la libertad e igualdad reales.

El relato de la vida de Flora Tristán (1803-1844) está lleno de circunstancias que parecen arrancadas de la novelística romántica al gusto de la época y son de irresistible referencia. Nació en Paris, hija mayor de Mariano Tristán, rico aristócrata peruano, y Thérèse Leisné, plebeya que había vivido emigrada en España. Al hogar son asiduos algunos viajeros americanos como el joven Simón Bolívar (cuya amistad con Thérèse hará correr ríos de tinta histórico-chismográfica) y su maestro Simón Rodríguez. Luego vendrían las guerras napoleónicas y la muerte del padre (en 1808), perdiéndose el contacto con la parentela peruana y cesando el envío de dinero, lo que inicia una etapa de pobreza para la viuda y sus dos hijos, mitigada por la ilusión del futuro acceso a la fortuna familiar cuando pudiesen viajar a América.

Entre penurias, la madre procura darles un nivel de instrucción digno, pero la necesidad se impone y en 1820 la ya hermosa muchacha debe trabajar como obrera en un taller de litografía, cuyo joven propietario —André Chazal— se prenda de ella. Huyendo de la miseria y sometida a la presión materna, Flora accede a casarse en 1821; vienen 2 hijos y 1 hija —Aline, futura madre del insigne pintor Paul Gaugin—, pero en 1826 ya no soporta aquella unión sin amor y convencional, abandonando el hogar e iniciando una agria disputa legal y personal que se prolonga los siguientes 12 años, hasta que Chazal casi la asesina y es condenado a 20 años de trabajos forzados. Esa vivencia personal será sin duda un estímulo para que afloren un pensamiento y una acción que serán referencia importante para el movimiento feminista, pues es figura de excepción que denuncia con la más sentida sensibilidad los padecimientos de la mujer de su tiempo, planteando reivindicaciones que siguen siendo actuales.

La esperanza por la herencia paterna se quebrantará definitivamente cuando Flora viaje a Perú en 1833-34, pues aún siendo atendida por sus parientes, la respuesta es fría al pedir un reparto justo de la riqueza familiar, cediendo apenas en la concesión de una modesta pensión anual, que le retirarán tiempo después al evidenciarse su compromiso político. Retorna a Europa reafirmándose en las convicciones igualitarias radicales que viene madurando desde 1825, con la lectura de autores como Saint-Simon, su discípula Aurora Dupin, Fourier, Considérant, Owen y con los contactos directos con el movimiento obrero de ambos lados del Canal de La Mancha, pues tendría varias estancias prolongadas en Gran Bretaña. Además, el viaje a América sirve para que perciba sus raíces personales y los objetivos de sus posteriores combates de un modo distinto, llegando a identificarse a sí misma como «La Peruana» y, más aún, como «La Paria», en una proclamación pionera del carácter internacional del socialismo y sus luchas.

En 1835 publica su primer folleto, dedicado a la situación de las mujeres extranjeras pobres en Francia; en 1837 sale el segundo, en pro del divorcio; en 1838 les siguen los dos volúmenes de su diario de viaje a América, dedicado a los peruanos y firmado por «vuestra amiga y compatriota»; su título es Peregrinaciones de una paria y le da gran renombre en los medios literarios parisinos, reafirmado meses después con la novela Mephis o El Proletario, que como escritora la eleva a la categoría de rival de la celebre George Sand. Prosigue en 1839 con una selección y traducción al francés de cartas del Libertador, y en 1840 sus impresiones críticas de la sociedad capitalista inglesa dan pie a Paseos por Londres. Al mismo tiempo, aquella mujer cuya belleza y talento encandilaban a literatos y periodistas, profundiza su empeño activo con las luchas sociales más radicales de entonces, en primer lugar por la emancipación real de la mujer y de la clase obrera, pero también por la abolición de la pena de muerte y de la esclavitud, contra el oscurantismo religioso y en muchas otras causas, destacando siempre por su dedicación plena e ideas agudas.

Como presintiendo la muerte cercana, los dos años postreros de Flora Tristán son de plenitud en labor y pensamiento, siendo una imaginativa influencia que se percibe hasta en los poco románticos textos de Karl Marx, que la conoce en esos días. Es entonces cuando escribe La unión obrera (publicada en 1843) y La emancipación de la mujer (inédita hasta 1846), obras que marcan su madurez intelectual y política; además, emprende por toda Francia la tarea de organizar esa Unión Obrera que recogía la experiencia inglesa de las Trade Unions, aunque con un énfasis internacionalista y socialista radical que hacen justa la apreciación de quienes ven en ella la olvidada precursora de la I Internacional, como su biógrafo peruano Luis Alberto Sánchez, quien afirma: «Aquella Asociación Internacional de Trabajadores era la vieja Unión Obrera, amplificada, ecuménica y viril, trocada en lógica —acaso por lo mismo menos penetrante— al pasar a cerebros masculinos, emergiendo del impetuoso fervor de una mujer. Nadie recordó a la precursora en la célebre asamblea de Albert Hall. Pero ella, con su pensamiento y ejemplo, estuvo presidiéndola desde lejos, desde la eternidad o la nada. Tal vez, si con alguien se identificaba más su espíritu, era con el de cierto hombre de barbas confusas y verbo ardiente, que solía discrepar rudamente de Marx: Miguel Bakunin».

 

Foros

¿Cree que el problema de la inseguridad y la situación carcelaria pueden ser la causa principal de la caída del régimen?

¿Cree usted que si Chávez no es candidato habrá elecciones o un gobierno de transición?

¿Qué opina del estado de la generación y distribución eléctrica en el país?

¿Cree que las denuncias sobre del agua potable son ciertas o parte de una descalificación hacia las autoridades gubernamentales?

Trailers

Trailer: La mujer de negro (Woman in Black)

Trailer: Hombres de negro 3 - 3D (Men in Black 3)

Trailer: Contrabando (Contraband)

Trailer: Poder sin límites (Chronicle)


 
Publicidad


Buscador Bitblioteca





Juegos Gratis


DragonBall Kart
  Fórmula Racer
 
       
Ben 10 Corredor
  Copa Toon
 
       
Mario Bros
  Sudoku 3D
 




Publicidad

  Mapa del Sitio

Home
Política
Economía
Internacionales
Global y Social
Medicina y Salud
Medio Ambiente
Arte
Entretenimiento
Tecnología
Noti-Tips
Curiosidades
Horoscopia
Deportes
Viajes y Turismo

Opinión
Editorial
Nuestros Columnistas

Síntesis de Noticias
Nacionales
Mundo

Servicios
Clima
Tiempo Libre
Efemérides
Guía Gastronómica

Multimedia
Videos
Audios
Galerías

Bitblioteca
Bitblioteca

Suscríbete a:
Analítica Premium
Boletín de Novedades

Síguenos por:
Twitter
Facebook
RSS
Móvil
Canal YouTube

Participa
Juegos
Foros
Analitica.com
Quiénes Somos
Contáctanos
Análitica como página de inicio
Agregar a favoritos
Ayuda

Cómo anunciar
Paute con nosotros
 
 Copyright © 1996 - 2011 por
Analítica Consulting 1996.
 Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado
de fuentes externas.