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Carta al Secretario de la Junta Militar de Gobierno Miguel Moreno

Pedro Estrada

Nueva York, 9 de junio de 1949
Perez_Jimenez
José Agustín Catalá, Pérez Jiménez. El dictador que en 40 años olvidó sus crímenes, Caracas: Centauro, 1997.

Señor Dr. Miguel Moreno, Caracas. Mi querido amigo:

No había querido escribirte como eran mis deseos antes de que el capitán Pulido enviase su primer Informe Parcial, ya que fue convenido que toda comunicación oficial fuese enviada por él. Esta carta es una ampliación de ese Informe, es decir, voy a tratar de explicarte algunas cosas imposibles de decir en un frío documento oficial.

En Güiria obtuvimos los primeros datos sobre curiosas actividades subversivas del Grupo AD. La compra de barcos pequeños con fines de hacer el cabotaje y la pesquería parece obedecer a un plan. No es nuevo esto en nuestras intentonas armadas, ya en el año de 1927 ó 1928 un conocido revolucionario radicado en Trinidad adquirió la Goleta PONEMAH para el tráfico de pasajeros, y esta Goleta fue la que en el año 29 trasbordó armas del vapor FALKE. El comandante Delgado te podrá confirmar esto. Por lo tanto es necesario que no olvidemos la historia y nos mantengamos alerta. La proximidad de la Costa Inglesa hace sumamente difícil la vigilancia de nuestras costas, por eso yo creo que sería conveniente desplazar del Golfo de Paria (Güiria, Irapa, Yaguaraparo) todos esos elementos que puedan servir de enlace para el contrabando de armas. Sacando de la región mencionada esos elementos es mucho más fácil ejercer un control porque puedo asegurarte que al llegar cualquier elemento extraño a cualquiera de los sitios mencionados sería inmediatamente localizado. En Puerto de Hierro, situado también en el Golfo hay que mantener una estrecha vigilancia. Hay en esa obra de la Iron Mines obreros de todas las nacionalidades, sobre todo el elemento cubano predomina, y tenemos datos y así lo hemos informado de que desde Cuba y desde Trinidad están haciendo contactos con dicho Puerto. En Puerto Rico llegó al Consulado un cubano solicitando visa para ir a Puerto de Hierro, y al investigarlo descubrimos que había entrado a Puerto Rico clandestinamente y fue detenido por las autoridades americanas. En lo que respecta a la situación política ellos mantienen en estado de alarma todas estas poblaciones del Golfo con sus acostumbradas BOLAS y con su ya conocido plan de agitación. En mi opinión, personal muy listo y muy activo debe ser enviado a esa región para llenar los cuadros del gobierno, tales como aduana, resguardo, etc.

En Trinidad tenemos la base para poder controlar debidamente todo el Golfo de Paria. Encontramos que las Autoridades están dispuestas a colaborar con nosotros en todo sentido. Al llegar nos entrevistamos con el comandante Ellis con quien ya yo había hecho conexiones anteriores, y le explicó al capitán Pulido todo lo que estaba dispuesto a movilizar para ayudarnos. Yo creo que no debemos de desperdiciar esta oportunidad y estrechar más nuestros nexos con el Servicio de Inteligencia Naval Americano del cual es el comandante Ellis, Jefe. Pero no hay que olvidar estas relaciones se deben cultivar, y no sentarse a esperar que Ellis nos envíe las informaciones, el Cónsul en Trinidad debe mantenerse en contacto con él en toda forma no sólo en el aspecto profesional, sino en lo social. El Jefe de la Policía E. A. Beadon (Coronel) es un hombre para nosotros muy importante. Es miembro del Comité de Defensa de la Isla y bien llevado nos puede dar no sólo importante información sino colaboración efectiva en un momento dado.

Odremán está haciendo en Trinidad buena labor, domina el idioma y puede con esos elementos de contacto que yo le he dado llegar a saber las más mínimas actividades de los adecos. Sería muy conveniente enviarle un elemento que lo ayude. El me manifestó que el trabajo de] Consulado no le permite dedicarse como él quisiera a otras importantes actividades y que el Vicecónsul no habla ni una palabra de inglés, y aunque muy buena persona no tiene competencia alguna para el cargo. También me permito sugerir invitar a Ellis y a Beadón a Venezuela a pasar un fin de semana. Ellos están deseosos de que se les invite y así me lo han manifestado. Yo creo pues que en Trinidad no tenemos problemas si los contactos se utilizan con inteligencia, y si los cargos en esa Isla se proveen con gente LEAL como me consta que lo ha venido recomendando el mismo Odremán.

El 20 de mayo llegamos a Ciudad Trujillo. En el Aeropuerto fuimos recibidos por funcionarios del Protocolo y por el general Fiallo, Jefe de Estado Mayor Aéreo. El lunes nos recibió Trujillo. Sostuvimos con él una larga conferencia de dos horas. Nos abrió su legajo de informaciones con entera franqueza. Se manifestó dispuesto a colaborar con la Junta en todo sentido. Está ansioso de que llegue el doctor Pinzón pues, según sus propias palabras "es un hombre con quien me voy a entender muy bien por las referencias que tengo". El problema Pepper lo dejamos liquidado. Yo le manifesté al Generalísimo que Pepper nada significaba en la política de nuestro país, y que su mera presencia en Santo Domingo ningún bien hacía a los dos países. Cualquier conexión que el Pepper hubiese hecho con miras a enrolar elementos para la conspiración, está fracasada. Yo me manifesté a Trujillo que todo acto conspirativo en contra del actual Gobierno por parte de los venezolanos en el exterior era un crimen no sólo de parte de ellos sino también de los que lo apoyaban. Lo encontré muy esperanzado en las futuras relaciones con nuestro país. El piensa que seriamente se pueden hacer grandes cosas. Ojalá que muy pronto tengamos allá nuestro representante y ojalá que sea nuestro querido amigo el doctor Pinzón. Por supuesto que afirmo mi concepto anterior, a Trujillo hay que tratarlo como Trujillo, y dar lo que él dé, y pensar que aunque hoy estamos frente a un enemigo común, sus intereses no son los nuestros. Trujillo está haciendo en el Caribe una política ambiciosa y muy inteligente. Me consta por documentos que vi, que el general Genovevo Pérez Dámera está cien por cien con él y por eso veo la caída de Prío más cerca de lo que nosotros nos imaginamos. El dinero de Trujillo muy bien distribuido y en grandes cantidades dará resultados efectivos. Por lo que se HUSMEA el piensa ocupar HAITÍ, no como conquista material productiva, sino para limpiar o lavar la mancha de 45 años de ocupación haitiana de Santo Domingo. El sabe que el dominicano que haga esto pasa a ser HÉROE POPULAR, y creémelo, el día que quiera lo hace ya que con el poderío Aéreo, Marítimo y Terrestre que tiene es cuestión de 24 horas. Yo creo que una vez que el Gobierno de Cuba cambie y se sienta apoyado internacionalmente dará el golpe. Nos mostró Trujillo documentos que indican que en Cuba se acerca a pasos agigantados la hora cero, y que tiene elementos ya listos de acuerdo con Pérez Dámera para liquidar a todos sus enemigos, dominicanos y venezolanos residentes en Cuba. Te doy todos estos detalles porque es necesario que el Gobierno esté enterado de lo más mínimo que pasa en el Caribe. Ya estás enterado de cuáles son las posibilidades con Trujillo.

Expresamente he dejado a PUERTO RICO para después de C. Trujillo, ya que tengo que analizarte muy bien esta situación. Como base el Gobierno Insular es decir Muñoz Marín, no está con nosotros, creo que a no ser por los americanos ya desde esa Isla hubiesen partido los primeros ataques a nuestro país, y se hubiese convertido en Base para Operaciones de toda índole.

En San Juan conversamos largamente con Díaz Martínez quien nos suministró la siguiente información: Alberto Díaz G. le mandó a Caracas un comisionado a fin de que él se pusiera en comunicación con algunos oficiales de confianza en el ejército para en combinación con el exterior dar un golpe en el país. Los aviones y las armas para dicha operación le habían sido ofrecidas al grupo Díaz González, por Trujillo a través de Pepper. Ya en Trinidad nosotros habíamos averiguado que Pepper había estado dos veces en esa Isla ofreciendo ayuda a determinados venezolanos en el exterior. Antonio Díaz Martínez nos mostró las comunicaciones cruzadas entre él y Alberto. Por eso cuando

hablamos con Trujillo le hicimos ver el desagrado con Pepper. Yo creo que Trujillo ha quedado convencido de lo que es Pepper y que son pocos los días que le quedan en Santo Domingo.

El recibimiento en Puerto Rico fue muy grato. En el Aeropuerto nos esperó el comandante Westbrock, Jefe del Servicio de Inteligencia Naval, y su Ayudante el comandante Gorvea. Ese mismo día sostuvimos larga conferencia y nos ofrecieron completa colaboración. El Cónsul en ésa será el contacto con ellos. Cuando salimos de Trinidad el comandante Ellis le envió un mensaje a Westbrock para que nos recibiera en el aeropuerto.

En Haití obtuvimos poca información. Nuestra misión en ésa, ignora lo de contrabando de armas, etc. Yo conferencié con el Agregado Militar americano, el coronel Flatfeen y me manifestó que con mucho gusto y atendiendo la recomendación de Ellis colaboraría con nosotros. Le manifestamos que el punto de contacto sería nuestra misión en ésa, y quedó así entendido.

En Jamaica nos encontramos con un doctor Navarro de Cónsul. Es un hombre de edad pero activo y con ganas de trabajar. Nos dijo tener contacto con el Secretario del Gobernador, y le hicimos las indicaciones necesarias para establecer un buen servicio de vigilancia de acuerdo con las autoridades. El doctor Navarro ha vivido por muchos años en Costa Rica, y tiene en ese país toda su familia, él manifiesta que puede ser más útil en San José que en ningún otro sitio. Te traslado esta impresión a los fines consiguientes.

En Miami hicimos nuestros primeros contactos productivos. Trujillo nos pidió ponemos en comunicación con su Cónsul en ésa Luis Oviedo. Nos encontramos con que Oviedo nos confirmó lo que nuestros otros contactos nos habían parcialmente informado. Ha quedado comprobado el tráfico ¡lícito de armas desde la Península de Florida y puertos del Golfo de México, ha quedado también confirmado mi información inicial desde Trinidad de la actividad de los cubanos y haitianos en este tráfico. Nosotros vimos los comprobantes de estas actividades y por eso verás en el informe parcial de porqué citamos nombres de personas y lugares. Están desarrollando su plan de manera

perfecta, es decir: filtrar armas en el país para en un momento oportuno utilizarlas. Para ello se están valiendo de todos los medios habidos y por haber. Nuestro Cónsul ha obtenido algunas informaciones pero estaba muy lejos de la realidad del asunto, muestra decisión y ganas de trabajar pero se queja constantemente de que carece de los medios monetarios necesarios para hacerlo. La verdad es que aquí en Estados Unidos todo servicio tiene que ser remunerado, y por fuerza hay que utilizar elementos especializados ya que con nuestro propio material humano a nada llegaremos. El Vicecónsul es un muchacho muy joven y de poca experiencia y en ese sitio se necesita un hombre DISCRETO y SERIO. Muy bien podría ser utilizada la juventud y competencia del mencionado Vicecónsul en un sitio de menor importancia política. Le dejamos al Cónsul Betancourt todos los contactos a fin de que él continúe sus investigaciones y repito, hay que escoger gente de mucha confianza para todos los Consulados de esa región. Lo importante es no sólo hacer los contactos sino mantenerlos funcionando.

Por lo que respecta a Washington y New York por lo que hemos conversado con muchas personas, está perfectamente claro que estos AD están trabajando intensamente. En Washington se reúnen en la Oficina de Marcos Briceño en la Unión Panamericana. Todos los contactos se los hace el mismo Marcos Falcón. Naturalmente la estadía de ellos en Washington no sólo obedece a un plan —de impresionar psicológicamente al pueblo venezolano— sino que desde ahí en compañía de tipos como Silvio Villegas quien está constantemente con ellos, tratan de crearle a nuestro Gobierno toda clase de dificultades. La acción de esta gente no se contrarresta con visitas del Embajador al Departamento de Estado. Hay que hacer contactos importantes en los sectores políticos de esa Capital, tales como Comité de Relaciones Exteriores del Congreso, etc., este Comité es quien realmente pesa en el manejo de la Política Exterior de Estados Unidos. El mismo Embajador Pocaterra en larga conferencia que sostuvimos se muestra carente de medios económicos, de personal competente, y de una serie de cosas para poder hacer una verdadera política de acercamiento en medios realmente importantes. Da la impresión el Embajador Pocaterra que duda de la lealtad de varias personas en la Embajada ya que me manifestó que sólo se confiaba en los doctores Rodríguez Jiménez y Vera Izquierdo. Con respecto a los Militares pertenecientes a su Misión tiene problemas y reservas que se deben clarificar. Casado habló con Mario Vargas y éste admitió que Betancourt y su grupo estaban conspirando, pero que 61 no estaba en eso. Se volvió puras lamentaciones y se queja del comportamiento de nuestro Gobierno para con él. Pero por otra parte sabemos de reuniones con Senadores y Políticos de países afectos a ellos.

Aquí en New York ninguna colaboración hemos podido obtener de los Organismos del Gobierno de Venezuela a quienes hemos muy discretamente tanteado. Con el Cónsul no se puede contar. Cuando le tratamos el punto de las actividades de los exiliados aquí, daba la impresión de que le habíamos hablado de un negocio sucio, se le subieron a la cara rubores de Prima Donna cuando le hablamos de vigilancias, etc. Nos recibió por breves minutos, se marchó muy de prisa porque tenía que salir a almorzar con alguien y nos prometió llamar lo cual no ha hecho después de 8 días. Va al Consulado muy pocas horas en el día, y según él se está sacrificando y haciendo un favor al Gobierno de Venezuela. En esta labor informativa yo creo Miguel, que hay que decir la verdad. En ningún momento hemos procedido con más espíritu de justicia ya que tergiversar las cosas sería tan grave como callarlas. El personal del Consulado deja mucho que desear en todo respecto. En la Aeropostal tampoco encontramos colaboración. Estamos sufriendo crisis de definiciones. Un Gobierno que se inicia y que atraviesa un período de lucha como el nuestro no se sostiene sino con gentes de la más probada lealtad y que sientan la necesidad de defenderlo como su propia vida - En realidad el cuadro aquí en Estados Unidos no es muy alentador. He hablado con cientos de personas de todos los sectores —y puede asegurarle que la opinión no nos favorece. No hay quien defienda el Gobierno con brillo y con interés. Mientras no se mande a estos sitios un equipo de hombres combativos y realmente interesados en demostrar a la opinión pública americana la verdad de los hechos, sin miedo y sin reservas, estaremos muy mal.

La propaganda a favor del Gobierno está pésimamente manejada. Anteayer hablé con mi amigo personal el señor Barnard J. Luce, sobrino de Henry Luce de los de Time y Life, etc. Luce es hombre de gran importancia en este país por sus vastas conexiones. Está dispuesto a trabajar en favor nuestro. Con casualidad ayer estuvo aquí el doctor Vera Izquierdo y hablamos extensamente sobre la necesidad de hacer ciertos contactos. Él me manifestó querer llegar hasta los LUCE pero que no había podido lograrlo. Entonces arreglé para llevar a LUCE a Washington, presentárselos, y dejar que la Embajada utilice este valioso contacto. Indiscutiblemente que los AD están en gran actividad, es mi opinión que el CENTRO del movimiento está entre esta ciudad y Washington. Pretender averiguar por nuestros propios medios lo que están haciendo, es imposible. Es necesario buscar y pagar Detectives Privados para poder tener un control de sus movimientos y actividades. Seguir viviendo de rumores y mentiras no es posible. No afrontar el problema con sentido práctico es darle cabida a los VIVOS que quieren arrimarse a todo Gobierno informando cosas fantásticas que sólo en su imaginación existen. Hay muchas gentes interesadas en mantener un estado de alarma para bien de sus intereses. Tampoco soy de los que opino que se debe subestimar al enemigo, pero tampoco dejamos inquietar por BOLAS echadas a rodar por interesados. Nuestras investigaciones continúan aquí con discresión y firmeza. Yo creo que estaremos aquí una semana más ya que el viaje a México es urgente. En ese País está en parte la Clave de la situación. Yo tengo en mi poder nombres de personas en MÉXICO que intervinieron en la negociación de las armas.

Son tantas las cosas importantes que decir que la carta sería kilométrica, de tal manera que le sugerí al compañero capitán Pulido la conveniencia de que alguien fuera a Caracas por dos o tres días a informar sobre las cosas de aquí antes d e seguir a México. Este problema es complicado y hay que resolverlo. Yo quiero que esta carta se interprete en el sentido en que te la escribo, es decir como una ampliación al Informe Oficial ya en manos de la Junta. De esta manera he querido más fácil de entender ciertos datos contenidos en el mencionado Informe.

Sólo puedo asegurarle que haré todo cuando esté a mi alcance para hacer honor a la confianza depositada en mí. El capitán Pulido está muy afectado con la noticia de su remoción del cargo.

Te ruego presentar mis respetos a los comandantes, y recibe un estrecho abrazo de

Tu affmo., (fdo.) PEDRO ESTRADA

Archivo de José Agustín Catalá



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