La BitBlioteca es un proyecto infinito. Parte del principio de que no hay límite para lo que puede ser publicado. No hay límite por el volumen, no hay límite por lo ideológico, no hay límite por lo «conveniente». El papel impone al libro su inercia y su costo. En electrones, en bits, el libro recibe una nueva libertad y una ingravidez que promete más temprano que tarde aligerar su instalación en todas las inteligencias. El libro electrónico no se propone desplazar el libro de papel sino complementarlo y completar las tareas que el papel no permite. Si el libro de papel sobrevivirá, o no, es vaticinio que desborda los propósitos y facultades de esta presentación. Lo dejamos al tiempo con prudencia y comedimiento.
Basta que un sector de la sociedad considere que un documento es importante para que sea elegible por La BitBlioteca. No hay pues un programa condicionante.Hemos comenzado con algunos documentos cuya única unidad es su mutua heterogeneidad, pero ello no implica ni un compromiso ni un confinamiento, sino un prototipo imperfecto.
Presento esta aventura intelectual en espera de las observaciones, las sugerencias, las contribuciones y también las críticas, porque todas serán variantes de respaldo.