//2 level Horizontal Tab Menu- by JavaScript Kit (www.javascriptkit.com), This notice must stay intact for usage, Visit JavaScript Kit at http://www.javascriptkit.com/ for full source code
|
|
|
|
|
Sección: Bitblioteca
ENVIAR A UN AMIGO | ENVIAR AL DIRECTOR | ENVIAR AL EDITOR
Tarde de perros Domingo 2 de julio de 1995 en la p. A/5
Este artículo podría llamarse también «Basura», porque lo de San Román no sólo nos recuerda la película que protagoniza Al Pacino, sino lo que valemos para la policía local. En San Román vimos lo que no hemos visto ni en las películas más brutales: un gendarme que grita a un secuestrador a propósito de una rehén: ¡Mátala, que esa no es familia mía! No es barbarie exclusiva de Venezuela, sin embargo. El exterminio reciente de la comunidad de feligreses de Waco, Texas, fue peor, porque hubo hasta niños y no sé cuántos policías achicharrados por una atrocidad de esbirros tan embrutecidos por la violencia que no respetan la vida humana, empezando por la propia. Pero en Venezuela es peor, porque la ciudadanía es un desperdicio estorboso para las dirigencias políticas que han cebado esos cuerpos policiales. ¿Hubiera habido esa matanza si el rehén hubiera sido Ramón Escovar Salom? También podría llamarse «Otra vuelta de tuerca», porque vamos en una escalada que ojalá no sea irreversible. Por los años 60 Venezuela se escandalizó porque unos belitres se robaron el cáliz y otros enseres religiosos de oro de cierta iglesia. Cuando el asunto se repitió varias veces, hubo una disminución de la información, hasta que hoy nadie se entera si se roban un Santo Niño de Atocha más o menos. El primer parte de guerra de fin de semana en Caracas, con su lista de veinte o cuarenta asesinados, fue un alboroto. Hoy es a lo sumo un asiento contable. Un sobreviviente de un campo de concentración decía que el hombre se acostumbra muy rápido al horror. Aún nos escandalizamos ante la matanza de San Román. Aún somos personas sensibles. Mañana quién sabe. La tragedia de San Román tiene efectos secundarios aterradores. La gente pide militares en la calle y pena de muerte, como si hubiera sido necesaria para que unos policías idiotizados ajusticiaran a unos malandros ahí, sin vergüenza, delante de la humanidad entera que veía la catástrofe por televisión. Como si trescientos esbirros ineptos y asesinos hubieran impedido el delito. Como si gran parte de los delitos no fueran perpetrados por la misma autoridad policial. Contra todas las evidencias de un video que horrorizaría a Sarajevo, no sé qué jefe policial dice que el primer disparo vino de los malandros. ¿A quién se le ocurre que dos rufianes enfrentados a casi trescientos tombos cuya brutalidad conocen como todo malandro que ha estado preso van a iniciar un tiroteo en el que obviamente, por instinto animal, saben que morirán? Pero admitamos esa estupidez en beneficio del argumento: ¿por qué la policía reacciona con esa orgía de fuego ante ese primer disparo si hay unas rehenes que van a morir? Luego vemos a los policías rociando el interior de la camioneta con una ametralladora, como si fuera un insecticida aerosol. ¿Qué rehén sobrevive a una juerga de cretinos en que el propio jefe policial muere abatido no se sabe si por los forajidos o por su propia gente? ¿A qué mente no reblandecida se le ocurre tirar el agua del baño con el niño dentro? ¿Por qué no dejar huir a los bandidos con las rehenes? ¿Acaso no iban a dejarlas ir más temprano que tarde? ¿Acaso se iban a quedar con ellas? ¿Las iban a criar? En todo caso la prioridad sensata y humanista era mantenerlas con vida mientras se negociaba su vida. Hemos compartido la queja nacional por el sopor del gobierno. Caldera es tal vez reo de la herejía quietista. En tiempos de Inquisición le hubieran rapado un fósforo. Pero si el gobierno va a actuar como en San Román, lo prefiero como la Esfinge que imita a Caldera.
La pena de muerte en La BitBlioteca También: Otros textos sobre política
|
Buscador Bitblioteca
|
|
| ||||||||||||||||||||
|
Copyright © 1996 - 2011 por
Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado
de fuentes externas. |