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La poesía de Rosol Botello

Rafael Rattia
rrattia@cantv.net

1º de mayo de 2000

No me voy a andar por las ramas, como se dice coloquialmente. De entrada es esto: La poesía de Rosol Botello, (Quíbor, Venezuela, 1953) es una poesía impresionante por su impecabilidad enunciativa y su pulcritud morfosintáctica; un raro cuidado lexical que me conmueve hasta las lágrimas es lo que advertí en la vertiginosa lectura que acabo de acometer de su poemario titulado con el pitagórico nombre de Tablero. Ediciones de la Delegación de Extensión Cultural de la UDO- Núcleo Monagas, 1998.

Desde el pórtico de este libro de la poeta Botello el lector queda prendado al dulce enunciado de su estro; ella profiere que es «constructora de mundos» y quien lee su poemática se subyuga al matiz universal que es el arte de la palabra encantada, del arte de la creación verbal sin más.

Una miríada de resonancias imaginísticas de dejan aprehender por quien se acerca, desprejuiciadamente, a sus últimos textos líricos consignados en ese denso hilo de luz que representa Tablero. El universalismo decidido e inocultable que respiran sus poemas se constituyen en aspectos sustantivos de su lenguaje poético. Rosol Botello logra entregarnos a sus lectores una visión ecuménica, totalista (no totalitaria) del mundo sensible y sensitivo (subjetivo) que posesiónase del hablante lírico. Ella no simula su intencionalidad estética y proclama «chuparse las patas de un cangrejo de Baltimore, ataviada con una traje japonés». Una auténtica vocación ecuménica y holística se destila a los ojos del lector que lee con singular avidez la poesía de Botello. Y ello le confiere un ansia de trascendencia sin incurrir en triviales afanes trascendentalistas. Es sencillo, no simple, el procedimiento operado en el poema: el Absoluto está en la esencia misma de lo cotidiano. Veamos:

...un hombre joven
para saludarme y despedirme
Da direcciones
Paga los jugos
Y nos decimos adiós.

Y a propósito de las iridiscencias semánticas que subyacen en las capas segundas o terceras de su poiesis, es bueno decir que lo universal es tal porque es la determinación relativa de la suma de las partes que lo integran y cada parte (cada palabra) en Rosol Botello se orienta hacia una transitoria totalidad orgánica.

Quiero decir a mis hipotéticos lectores que la poesía de esta joven escritora es una poesía de un aristocrático y noble vuelo donde lo literal se torna evanescente y abre paso a un raro vigor sugestivo. La metáfora emerge de las páginas como una tonina a la superficie acuática; con la natural espontaneidad de su intrínseco ritmo cadencioso.

Es bueno dejarlo dicho de una buena vez: Rosol Botello escribe como quien se juega la vida jugando a la ruleta rusa. Cada poema nos subsume y compromete al extremo de parecernos un texto único y definitivo que no guarda «relación» con el conjunto de poemas que forman el Tablero. Como si estuviéramos en presencia de una voz autotélica, desreferencializada del resto del texto-contexto-del mundo. También discierno en este Tablero una escritura en la que concurren colores que en opinión del lector proporcionan la medida de cierta intensidad de la mirada de la escritora. «Una montaña azul», unas «lagunas oscuras», o una chaqueta de cuadros negros y blancos», unas «flores lila», etc, nos sugieren una inhipotecable voluntad de decir un estado del alma que no admite sosiego. La misma poeta confiesa:

Ven
cansemos al amor
Tú me alumbrarás con tu luna
Yo te mojaré con mi lluvia
Me llevarás a caminar
Para que florezca.

Es difícil no imaginar una cópula orgiástica en el poema anterior que transcribí ex profeso para deleite del lector. Ella, la poeta, parece una sacerdotisa antigua que posee el don divino de la palabra que funda universos inéditos y eso, tan sólo eso, es harto difícil encontrar con frecuencia en nuestro panorama literario venezolano de este nuevo siglo pragmático y fetichista al revés. No obstante, lo difícil (y extraño) no es que Rosol Botello tenga el privilegio de prodigarnos la maravilla de ensoñaciones y de mundos ingrávidos y sensuales, no; lo fantásticamente extraño es que la crítica literaria no se haya detenido a valorar y ponderar en toda su majestuosa y magnífica dimensión la rica veta literaria que comportan los poemas de Rosol.


Rafael Rattia en La BitBlioteca

Rafael Rattia es historiador egresado de la Universidad de Los Andes con una tesis sobre Émile Michel Cioran. Su trabajo académico fue asesorado por el filósofo José Manuel Briceño Guerrero. Actualmente se dedica a escribir poesía y ensayos críticos de imaginación. Escribe para la Revista española CASI NADA.

http://usuarios.iponet.es/casinada/xrattia.htm



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