Premium  
 

analitica.com


 Caracas, Viernes, 25 de mayo de 2012
 

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Suscríbete al RSS

  Sección: Bitblioteca

ENVIAR A UN AMIGO  |  ENVIAR AL DIRECTOR  |  ENVIAR AL EDITOR

Heridas frescas

El Nacional domingo 20 de setiembre de 1998

El 4 de febrero de 1992, gústenos o no, se ha convertido en una de las grandes fechas históricas del siglo XX. Lo que ese día ocurrió, el fallido golpe militar, alteró para siempre el fluido curso que la historia institucional de Venezuela había adquirido desde enero de 1958. El intento de golpe definió, a un mismo tiempo, el periplo hacia la segunda presidencia de Rafael Caldera , el liderazgo del comandante Hugo Chávez —primera opción, según las encuestas, a la presidencia de la República en las próximas elecciones de diciembre— y la caída, y probablemente el fin de su liderazgo, del ex presidente Pérez.

Ese día también se reveló que por debajo de la apariencia profundamente democrática de la población venezolana corría un río subterráneo, contaminado de ira, descontento y desilusión suficientes como para que nadie saliera a la calle a respaldar la democracia y para que muchos sintieran disimuladas o abiertas simpatías frente a la posibilidad de cambiar por vía de las armas el orden político existente. Lo que el 27 de febrero había explotado como frenesí sin destino, el 4 de febrero comenzaba a moldearlo con un sentido de propósito.

Sin embargo, desde ese día hasta hoy, prácticamente nada cambió en la cultura política de los partidos tradicionales, ni en las maneras de ejercer el poder por parte de los nuevos y viejos gobernantes. La presencia de Alfaro como respaldo ejecutivo del gobierno de Caldera, las proclamas de laboratorio para reactivar el pacto de Punto Fijo, y la incapacidad colectiva —y particularmente la del propio Caldera y de su tren ejecutivo— para dotar al país de un proyecto de recuperación a largo plazo, que permitiera canalizar los reclamos de cambio que como convicción desesperada expresan las mayorías del país, incrementaron esos sentimientos, y un torrente de ira, desolación y desencanto frente al status envejecido terminó por definir el rostro del país de fin de siglo. La conclusión brota sola: la fatídica lección de aquel febrero no dejó aprendizaje visible ni entre los ancianos que desde hace más de 40 años nos dirigen ni en la nación emergente que circula dispersa entre los partidos y los aparatos de poder.

Desde entonces, a pesar del escapismo del liderazgo político, el país vive a medias, el sentido de sus acciones es siempre un gesto provisional, y el futuro, un enigma sin entusiasmo o un territorio de la revancha. Los voceros del poder gubernamental reclaman buenas noticias, piden optimismo, acusan a los medios de complotar contra la Nación, pero ellos no ofrecen ni la más mínima evidencia de que algo pueda marchar mejor.

Los años transcurren y la sensación de que seguimos en el mismo punto nos invade. La estaca de aquel madrugonazo —clavada en algún lugar del corazón— sigue allí, produciendo dolor. Mientras tanto, el animal herido camina en círculos, esperando algún día volver a respirar sin la presión del madero incrustado en su cuerpo, pero nadie sabe con precisión cómo extraerlo.

Tal vez por eso, porque todos sentimos el picor de la herida todavía sin cerrar, y porque las culpas, obviamente, no están en uno sólo de los bandos en pugna, el tema del 4 febrero resulta tan absolutamente polémico e incómodo que muchos, incluso, preferirían olvidarlo. Y eso —exactamente— es lo que pude verificar la noche del estreno de Amaneció de Golpe, la película de Carlos Azpúrua, al escuchar las opiniones de importantes figuras del mundo político, empresarial e intelectual del país.

Lo primero que sorprende son las interpretaciones tan diversas. Esa noche escuchamos a varios dirigentes que apoyan la candidatura de Chávez afirmar que la película atentaba contra la imagen del comandante, que recordaba de manera peligrosa el origen violento de su liderazgo y que, probablemente, le iba a restar votos en los comicios de diciembre. Con la misma certeza, escuchamos de otros, opositores de la candidatura, afirmar todo lo contrario: que la película es un elogio para Chávez, que justifica plenamente el intento de golpe y que, sin duda alguna, había sido lanzada en este momento como parte de la campaña electoral.

Algunos, como lo declaró Carlos Andrés Pérez, piensan que la película muestra una Venezuela inexistente, llena de personajes negativos, mientras otros salen de la sala con la sensación de haber visto una pieza que es un acto de amor por el país. Las reacciones son suficientemente significativas como para dejarlas pasar desapercibidas. Que la misma pieza cinematográfica suscite interpretaciones tan diversas puede hacernos pensar, o bien que la película tiene una profunda ambigüedad en su estructura, o bien que los hechos allí narrados son tan cercanos y movilizan tan intensamente la subjetividad, las pasiones y los intereses electorales de los espectadores, que les resulta difícil separar lo que ven de sus propios intereses inmediatos. De la película prefiero que hablen, y ya lo han hecho, los críticos cinematográficos; sociológicamente hablando, me interesan más las respuestas del público.

Lo que ellas demuestran es que los venezolanos no hemos ni digerido ni procesado ni introyectado el significado real de aquel intento de golpe. Que la mezcla de sentimientos —el miedo, el desconcierto, la impotencia, la desazón o el entusiasmo— que el acontecimiento produjo entre nosotros no ha sido lo suficientemente debatido y analizado, ni en sus consecuencias ya vistas ni en las dimensiones de lo que pudo haber ocurrido si el movimiento militar hubiese triunfado. Y así como la clase dirigente no ha logrado crear ni un discurso convincente ni un proyecto sustitutivo de su fracaso, el colectivo venezolano —sus clases sociales, sus grupos profesionales, sus asociaciones empresariales— tampoco ha logrado fortalecerse y crear redes sólidas, vínculos de solidaridad, mecanismos de autodefensa que contribuyan a acelerar el cambio esperado y a impedir que éste pueda ser decidido por mecanismos no democráticos.

Lo más importante de esta película, y en realidad lo más importante de las obras de arte cuando éstas recrean experiencias-límite de un colectivo, es obligarnos a reflexionar sobre los riesgos que corre una sociedad cuando pierde la capacidad de diálogo y deja de tener un sentido de futuro, cuando quienes ofician el poder dejan de escuchar a los gobernados y cuando quienes quieren el cambio —no importa con cuánta sinceridad y pasión— son capaces de buscarlo por cualquier medio, no importa cuál.

Ojalá y Amaneció de golpe sirva para reflexionar sobre nosotros mismos y sea interpretada —al margen de las circunstancias inmediatas del proceso electoral— como un alerta contra las amenazas de la violencia y sus causas profundas, ubicadas en el desamor de una clase dirigente por el país. La creación artística tiene esa obligación, colocarse por encima del pragmatismo vital y ayudarnos a entendernos en una mirada de largo plazo.


El 27 de Febrero en La BitBlioteca
Tulio Hernández en La BitBlioteca


Foros

¿Cree que el problema de la inseguridad y la situación carcelaria pueden ser la causa principal de la caída del régimen?

¿Cree usted que si Chávez no es candidato habrá elecciones o un gobierno de transición?

¿Qué opina del estado de la generación y distribución eléctrica en el país?

¿Cree que las denuncias sobre del agua potable son ciertas o parte de una descalificación hacia las autoridades gubernamentales?

Trailers

Trailer: La mujer de negro (Woman in Black)

Trailer: Hombres de negro 3 - 3D (Men in Black 3)

Trailer: Contrabando (Contraband)

Trailer: Poder sin límites (Chronicle)


 
Publicidad


Buscador Bitblioteca





Juegos Gratis


DragonBall Kart
  Fórmula Racer
 
       
Ben 10 Corredor
  Copa Toon
 
       
Mario Bros
  Sudoku 3D
 




Publicidad

  Mapa del Sitio

Home
Política
Economía
Internacionales
Global y Social
Medicina y Salud
Medio Ambiente
Arte
Entretenimiento
Tecnología
Noti-Tips
Curiosidades
Horoscopia
Deportes
Viajes y Turismo

Opinión
Editorial
Nuestros Columnistas

Síntesis de Noticias
Nacionales
Mundo

Servicios
Clima
Tiempo Libre
Efemérides
Guía Gastronómica

Multimedia
Videos
Audios
Galerías

Bitblioteca
Bitblioteca

Suscríbete a:
Analítica Premium
Boletín de Novedades

Síguenos por:
Twitter
Facebook
RSS
Móvil
Canal YouTube

Participa
Juegos
Foros
Analitica.com
Quiénes Somos
Contáctanos
Análitica como página de inicio
Agregar a favoritos
Ayuda

Cómo anunciar
Paute con nosotros
 
 Copyright © 1996 - 2011 por
Analítica Consulting 1996.
 Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado
de fuentes externas.