Henrique Capriles Radonsky  
No vine a la política a enriquecerme, mi vocación es el servicio público.

Jesús Valente*

Para Henrique Capriles Radonsky su incursión en la política obedece, no al viejo propósito de hacerse rico a expensas del Estado, sino para hacer posible un viejo sueño y una aspiración: el servicio público. No esperaba, sin embargo, llegar a ocupar la posición que hoy ocupa: presidente de la Cámara de Diputados. Eso fue casi un golpe de suerte. Pero allí está, con sus 27 años de edad. Nació el 11  de julio de 1972. Un muchacho, pues, al que es imposible no tutear en el desarrollo de la conversación.

De cualquier manera, es bueno aclarar que su edad no significa, de ninguna manera, falta de preparación. Es abogado, egresado de la Universidad Católica Andrés Bello en 1994. Tiene una especialización de Derecho Económico también de la UCAB, en 1997. Inició una especialización en Derecho Tributario de la UCV que debió suspender por razones de trabajo. También ha realizado cursos en la Universidad de Columbia en New York,  ha asistido a jornadas en Holanda, en Uruguay, en Italia. En el sector pública, su única experiencia, antes de ésta, lo obtuvo en el Seniat, entre 1992 y 1993. De allí pasó a un Escritorio Jurídico que ahora se llama Hoet, Pelaez, Castillo y Duque, en donde se desempeñó junto a 70 profesionales del Derecho. Allí estuvo hasta que llegó al cargo que hoy ocupa.

Sin hipotecas

Te lo habrán  preguntado mucho, pero por qué un joven, perteneciente  a una familia de empresarios famosos y prósperos se mete en este mundo ¿Qué lo atrae de la política y sobre todo con un partido como Copei?

- Primero déjame  decirte que yo no soy militante de Copei, ni mucho menos de Acción Democrática, los partidos políticos tradicionales. Yo entro a Copei, bueno, no es que entro, Copei me da la posibilidad de ir postulado por su organización política, eso fue un proceso de apertura que estaba tratando de hacer ese partido. Mi primo, "El Pelón Capriles" fue quien me habló de la posibilidad de entrar al Congreso por esta vía. Desde hace muchísimo tiempo quería vincularme  a la cuestión política, a la toma de decisiones  públicas, es una vocación de servicio, eso se lleva  en la sangre, como el que nace para ser médico, yo nací para  dedicarme al servicio público. No es la política como tal, el discurso, no, es ser un servidor público.

- ¿No es una raya el apoyo de Copei?

- No, pero te  explico, fíjate que nadie me identifica como Copei, no fue una raya, fue una oportunidad. Mira, participar en política en Venezuela y llegar al Congreso, sin una maquinaria es imposible. Entonces, mi primo - yo había trabajado en unos proyectos de ley con él, siendo él parlamentario de Copei-, me preguntó si yo estaba dispuesto a hacerlo. Por supuesto que estaría dispuesto a hacerlo, porque yo no represento a ninguna organización política, no respondo a intereses partidistas. Ahora, ¿quieres que te diga algo, por qué no se mantuvo la relación con Copei, que fue una relación muy coyuntural, temporal, de tres o cuatro meses antes de  las elecciones a través de la relación con mi primo hermano, El Pelón? No se mantuvo porque el día que yo llegué aquí me presentaron una lista de cosas que  yo tenía que hacer. Yo dije no,  yo no hipoteco mis principios, mis ideales, yo no voy a hipotecar lo que yo quiero hacer dentro del Congreso. Desde ese día no ha habido conversación, es más, yo creo que mis grandes enemigos son los dirigentes de Copei, no la militancia, la gente de la base, por qué, pues porque no me he sentado en la mesa a negociar. No negoció, y eso es lo que saben los que han pasado por aquí, el traer un mensaje y no negociar. Y lo digo con mucha seguridad, tú me dices a mí, venir de una familia próspera, debo darle gracias a Dios que no tengo necesidades, lo de los cines, yo no pertenezco directamente a los cines, hay una vinculación familiar, yo no puedo decir que no, pero eso creo que es un elemento positivo, yo no veo la política como un negocio, no vine  aquí a enriquecerme, no vine aquí a hacer más dinero, si se puede decir que tengo dinero, la familia puede tener recursos, pero tú ves mi patrimonio y es una tontería, tengo un apartamento que a través de mi familia pude tener y ya está. Yo no soy persona que necesito lujos. Ni necesito cosas, mientras que yo haga lo que me gusta voy pa´lante.

El tercero a bordo

- Pero comenzaste por todo lo alto
- Fue un golpe de suerte.

- Eres uno de los cuatro hombres en el Poder.
- El tercero, en la Constitución del ´61, el tercero, soy la tercera silla.

- ¿Te lo esperabas?
- No, nunca, es más, quieres que te diga algo, allí es donde yo digo, inclusive en una entrevista lo dije, El de Arriba me puso aquí. El día  que yo me entero que voy a ser el presidente de la Cámara de Diputados, yo venía por la avenida Bolívar para venir a la instalación del Congreso, un sábado 23 de enero a las 8 y 30 de la mañana. Me llamaron por teléfono y me preguntaron si estaría dispuesto, yo pensé, "bueno esto puede ser una responsabilidad que costará para sobrellevarla", pero yo creo que cuando las cosas se dan por algo es, sobre todo para los que vemos esto desde otra perspectiva, no vemos esto como ha sido en la tradición de la política en Venezuela, un mecanismo para enriqucerse.

- ¿Pero qué te atrae de la política
- Mira, no hay nada más grande, y lo digo así, con mucha seriedad, con el corazón en la mano, no hay nada más grande que cuando tú  haces algo bien y puedes solucionarle problemas a los ciudadanos, que esos ciudadanos te reconozcan y te respeten, eso es un sentimiento que es muy difícil de expresar, no es el ego.

- ¿Vas a continuar en la política, entonces? Incluso ya se te nombra como candidato para una alcaldía
- La de Baruta, es posible que así sea.

- ¿Postulado por quién?
- Por iniciativa propia.

- ¿No te echas más la raya de Copei?
- No, más nunca, y te explico: Después que conoces cómo se manejan las cosas no hay identificación.

El balance

- Cuando ya casi cumples un año como presidente de la Cámara de Diputados ¿cuál es el balance que haces de tu gestión? Sólo dos o tres leyes han sido sancionadas, la del efecto Y2K y la de playas.
- Nosotros dimos una Ley Habilitante que ha sido la más amplia que se  le ha dado a presidente alguno en la historia, esa es una ley que se aprobó y que en un momento dado fue importante.

- De alguna forma significaba un descargo para la Cámara. 
- No creas, yo hubiese preferido que algunas leyes se metieran por acá porque se cometieron muchos errores en su proceso de elaboración, y habían proyectos ya pre-elaborados aquí y hubiésemos tenido un mejor instrumento legal en algunos casos.

- ¿Esa Ley Habilitante inhabilitó al Congreso?
- No, no inhabilitó al Congreso. La Ley Habilitante fue por una coyuntura, se manejo políticamente, se presionó mucho al Congreso que venía, precisamente, no con muchos aires de popularidad y, bueno, salió la Ley Habilitante. Pero apartando las leyes que tú dices, porque las leyes no dependen de mí, ojalá que yo abriera la gaveta e iniciáramos un proceso de formación de leyes porque yo lo estoy presionando, lo estoy encaminando, pero no depende de mí. Quieres que te diga cuál es la mejor cosa que me llevo a la casa, es que a esta Cámara yo la sanee administrativamente, saneada, una cosa curada. Aquí esto era un cáncer terminal, administrativamente. La Cámara, ahora es una persona que revivió, aquí no se llevaba contabilidad, nosotros montamos la contabilidad. Se va a publicar el primer balance de la Cámara de Diputados en su historia, pa´lante, con una contabilidad. Aquí no se había investigado al parlamento internamente.

- ¿No hacía nadie la contabilidad o solamente Ixora Rojas?
- No lo hacía nadie, ¿contabilidad? Nadie. Aquí, nunca se había  investigado al Congreso. Nosotros tuvimos la valentía, porque hay que  decirlo así, porque aquí te cierran puertas por todos lados, te meten zancadillas, obstáculos, compran aquí, compran allá. Investigar la gestión, hacer una auditoría, eso no se había hecho nunca, así de tener la valentía de investigar e ir a la Fiscalía, a un tribunal, ejercer una acción contra las irregularidades del parlamento, eso nunca se había dado, porque se politizaba, se llevaba a Cámara para ver si se aprobaba o no se aprobaba, existiendo  irregularidades, eso se hizo. Nunca antes se le había presentado a la sociedad civil la rendición de cuentas de una ley, lo hicimos con la Ley Habilitante, fue una iniciativa que yo llevé a cabo, convoqué a la gente a la Cámara de Diputados, nunca antes habían venido al Congreso y le dijimos: Ésta es la ley que hemos hecho. Esas iniciativas nunca se habían dado. Nunca se le había presentado a la gente una agenda legislativa, independientemente de los tiempos difíciles, la presentamos. Por ejemplo, aquí el Contralor interno de la Cámara era designado a dedo, nosotros fuimos a un concurso, absolutamente independiente. No existía comisión de licitaciones, la designamos, hemos ahorrado casi el 60 por ciento de las ejecuciones presupuestarias para las materias que tenían que ser licitadas. Sinceramos las ayudas económicas, aquí se hacía política desde la presidencia de la Cámara de Diputados dándole dinero a la gente, eso se eliminó. Sinceramos el presupuesto, la eliminación de partidas. Te puedo presentar el presupuesto de la Cámara de Diputados, es una cosa que da risa, todas las partidas genéricas que se prestan a la corrupción y a la vagabundería, acabamos con eso. Y creo que el recuerdo que yo le puedo dejar a la gente de mi estadía por acá fue una absoluta rigidez y ser estricto en el manejo de una administración. Yo dudo, modestia aparte, que aquí en la Cámara o en el Congreso vuelva a existir una administración porque no puedo decir que soy solamente yo, que haya establecido controles y haya sido verdaderamente estricto, claro, transparente, en el cumplimiento de esos controles.

- Los empleados: he escuchado comentarios, he percibido el descontento porque se sienten desamparados por tu gestión ¿A qué crees que se debe eso?

- Bueno, ¿desamparados? Quieres que te diga por qué, sabes cuánta gente retiramos, sabes cuánta gente entró a la Cámara de Diputados en el año ´98. En ocho meses, entraron 143 personas a la Cámara. ¿Tú no crees que eso es una falta de respeto? Más 90 personas contratadas. Por aquí desfilaron 233 personas. Esas 90 personas contratadas por ocho meses le significaron a la Cámara una erogación de más de 140 millones de bolívares. ¿Tú crees que hay derecho a eso? ¿Tú crees que hay derecho a meter  143 personas para  que signifique una erogación de más de 1 mil millones de bolívares al año. ¿Ha habido descontento por qué? Porque soy estricto. Hemos retirado alrededor de más de 150 personas, le hemos ahorrado a la Cámara de Diputados unos mil 500 millones de bolívares. Eso no se había hecho nunca antes. ¿Sabes lo que había antes aquí? Se raspaban a unos empleados, a unos obreros, para traer otra gente, era un quítate tú para ponerme yo. Yo aquí no he ingresado personal. Aquí las personas que habrán venido conmigo son tres o cuatro, que son las que están aquí, que son personas de mi confianza, porque no podía tener personas que no fueran de mi confianza, pero traer un lote de 50 o 60, no. ¿Cuál es el problema que ha habido con los empleados? Mira, yo creo aquí yo he sido un aliado para los empleados, pero aquí había mucha vagabundería, aquí había mucha gente que trabajaba y que sigue trabajando y que  hay que darle todo el mérito, pero hay otra gente que no trabajaba. Aquí el Congreso pagaba desde mujeres de servicio en la casa de los políticos, choferes, peluqueras, cualquier cosa que te puedas imaginar que no tiene nada que ver con la Cámara. Aquí se pagaban regalos a matrimonios, cuando no invitaban a la Cámara, sino que invitaban a título personal al presidente de Cámara. ¿Cómo tú vas a sacar dinero de la Cámara de Diputados para pagar un regalo de un matrimonio, para supuestos regalos a embajadores, que nunca llegaron, para gastos en restaurantes, gastos millonarios, para un bar? Esto era un bar, aquí se compraban botellas de whisky de 18 años, el whisky más caro se compraba aquí, cajas de whisky, ¿Para qué era eso? Eso se eliminó. Esa es la satisfacción que yo me llevo a la casa.

Adversario, no

- Desde que se inició el proceso Constituyente lo has adversado.
- No, el proceso, no, nunca, el resultado.

- Incluso iniciaste una acción ante la Corte Suprema de Justicia.
- Eso fue por el Decreto de la Emergencia Legislativa, eso que quede claro. Al revés, aposté al proceso Constituyente. Yo lo dije inclusive una vez, que rueden las cabezas pero legalmente, lo dije en una entrevista a El Universal que me hizo Roberto Giusti: "Si el carácter originario de la Asamblea sirve para meter corruptos a la cárcel, yo me monto en esa". Pero lo que no podemos permitir por eso, los que entendemos la legalidad o que vemos la legalidad como algo importante, que una Constitución que todavía no ha sido aprobada mediante referéndum modifique a través de unos actos una que está vigente. Por eso yo me opuse y fui a la Corte Suprema de Justicia. Yo no iba a saltar la reja, yo me opongo al radicalismo, pero aposté al proceso Constituyente, es más, yo creo que era un proceso necesario en Venezuela en la medida que, primero,  no volcáramos toda la atención sobre eso, y segundo, que tuviéramos un proyecto de Constitución bueno.

AD y Copei no existen

- Lo cierto es que ahora adversas el proyecto Constitucional.
- Estoy con el No, pero reconozco los elementos positivos.

- Eso precisamente es lo que quiero que me digas ¿Qué es lo bueno y qué es lo malo que ves en el proyecto y porqué los venezolanos debemos preferir la del ´61 a ésta, si durante años la clase política tradicional tuvo la oportunidad de aplicar cambios y no lo hizo?

- Primero, la clase política tradicional no existe, AD y Copei en mi opinión no existen. Es decir, no debemos identificar el No con AD y Copei. Ese es un No que está saliendo entre la gente. Otra  cosa que yo quiero dejar muy claro, el 15 de diciembre no es un plebiscito. Yo comparto muchas de las cosas que el presidente dice, pero yo no estoy votando el 15 de diciembre si me gusta o no me gusta Chávez, a pesar de que mucha gente está confundiendo eso, no, yo estoy votando un proyecto de Constitución. Es más, pase lo que pase, ganando el Sí, tendremos nueva Constitución, ganando el No, pongamos el escenario del No, se tiene que escoger un nuevo Congreso, no puede ser éste, no puede ser.

- ¿Por qué?

- Porque no tiene el apoyo político del país para llevar a cabo la reforma constitucional, no lo tiene. Yo soy uno de los pocos aquí que habla y la gente le cree, digo uno porque hay otros no soy yo el único, pero el colectivo no cree en la institución, y el No, no significa decirle Sí al pasado, no significa decirle No al proceso de cambio. ¿Tú crees que se ha cumplido la Constitución del ´61? No se ha cumplido. José Vicente Rangel, actual Canciller de la República, siempre  dijo, cuando fue candidato, que el mejor programa de gobierno para Venezuela es cumplir la Constitución de 1961. Yo aposté a un proceso Constituyente, o a una reforma Constitucional, o a hacer una nueva Constitución, para hacer un piso distinto de la casa, mejorando elementos que indudablemente en la del ´61 había que cambiar. Ahora el No, no es quedarnos con las del ´61, el No es decirle al país que tenemos que ir a una verdadera y sincera reforma constitucional, eliminando los problemas que se adversan. Yo entiendo que las cosas siempre son perfectibles, el problema está en que las cosas negativas se repiten de la del ´61. Eso nos obliga a decir que este proyecto no es bueno porque los temas de fuerza no están siendo mejorados.

Las razones

- ¿Cuáles?

- Centralismo, a mí no me digan que porque crearon las haciendas públicas regionales supeditándolas a lo que dirá una ley posterior y que era una cosa que tenía que ser establecido constitucionalmente, ya se puede hablar de descentralización, o que en 17 artículos de la Constitución hablen en términos de descentralización. Esta Constitución es centralista porque simplemente sigue reservándole la mayor parte de las competencias al Poder Público Nacional, eso está ahí, el que tenga ojos que vea, el que tenga oídos que escuche, está ahí. Las haciendas públicas regionales tenían que crearse constitucionalmente, tenía que establecerse la posibilidad de darle autonomía financiera a los estados. Qué es lo que pasa, el poder central siempre ha querido concentrar la riqueza porque concentrando la riqueza se conserva el poder. Eso es así, eso es lo que hemos tenido en los últimos 40 años ¿Queríamos repetirlo?  Lo repetimos. Es presidencialista. 

Basta ver las competencias del presidente de la República, empezamos por la misma posibilidad de disolver el Congreso. Eso no debería ser factible si hablamos de equilibrio de poderes. Designar a dedo a las Fuerzas Armadas, eso no es positivo, porque se crean lealtades, no con la institución, no con el país, no con las obligaciones que tiene las FAN, sino que cuando se llega a cierto nivel en las FAN, la lealtad va a ser con el presidente, porque de él depende el ascenso. Allí está un período presidencial de 6 años. ¿Sabes qué decía Bolívar? El verdadero Simón Bolívar, el estadista, yo lo dije una vez, el que depuso el imperio de las armas al imperio de las leyes, que no hay nada más dañino que el poder lo ejerza un ciudadano por mucho tiempo, y por qué, porque el pueblo se acostumbra a obedecerlo y el ciudadano se acostumbra mandarlo, y de allí a la tiranía y al anarquía hay paso. Eso lo dijo el Libertador, al igual que dijo huid del país donde el poder lo ejerza una sola persona, es un país de esclavos. Esos son cosas  que dijo el Libertador ¿y Chávez las dice? No las dice, porque había un Bolívar estadista y había un Bolívar dictador. No sé cuál es el Bolívar que a Chávez le gusta, si el dictador o el estadista. Entonces, mira, el presidencialismo está ahí. Es estatista, leámosla, ¿no se sigue reservando el estado las principales actividades económicas? ¿No se sigue con aquello de empresas estratégicas? Aquí lo que hay es que promover la iniciativa privada, promover el desarrollo de los ciudadanos del sector privado. Allí es donde está el futuro del país.

- ¿Incluso Pdvsa?

- Pdvsa no debía ir constitucionalmente ahí establecido. Si al cabo de 5 años el presupuesto se lo está comiendo la deuda externa o lo que fuera, y tenemos que vender un pedazo de Pdvsa, oye, no creamos que por eso vamos a ser menos nacionalistas, por Dios, es simplemente una cuestión de madurez del país, de poder saber que el país tiene que dedicarse a 5 actividades que son educación, salud, seguridad, defensa y transporte. ¿Aquí cuál ha sido el estado? El estado rico, el estado que tiene el saco lleno de dinero y decide a quien se lo da. ¿Quiénes se han visto beneficiados del estatismo? Los amigos del gobernante de turno, independientemente de las buenas intenciones que pueda tener el presidente Chávez. Estatismo, el estado de obstáculos, de la alcabala, ha sido el estado corrupto que hemos tenido en los últimos 40 años. Entonces, eso había que cambiarlo. Cuando se habla de ciudadanos en un país se habla de igualdad de derechos y de igualdad de deberes. Aquí no hay deberes, vale. Aquí es una lista de derechos. ¿A quién no le va a gustar la Constitución si se lee el proyecto y se tiene derecho a todo? No hay que jugar con la desinformación o con el buen estómago que pueda estar teniendo la gente, y eso es lo que yo no puedo permitir, eso es lo que yo no me puedo quedar callado. Aquí se les están prometiendo cosas a la gente que no se van a poder cumplir, entonces hay que decirlo. ¿Tú crees que aquí se va a poder cumplir que el salario mínimo se va a indexar a la canasta básica cuando está a más de 600 mil bolívares? Háblenle a la gente con seriedad. Eso es lo que le digo a la gente que promueve el Sí.

- Los venezolanos tenían muchas aspiraciones que de alguna manera se ven reflejadas en el texto del proyecto Constitucional, tal vez un poco por eso que dices de muchos derechos y pocos deberes ¿No valdría la pena para la gente apoyarla sólo por eso, porque por fin los oyeron?

- Por supuesto, yo estoy de acuerdo con que una gran parte del país ha estado marginada, simplemente no ha sido escuchada. En estos años de democracia una de las cosas  que yo más critico, que aquí se habla mucho del avance de la educación, pero quieres que te diga algo, aquí la educación se ha limitado porque las personas que han ejercido el poder nunca han querido que exista un pueblo educado, porque un pueblo educado es un pueblo que exige, y exige con argumentos, no simplemente por sentimiento. Entonces, yo entiendo que aquí el país apuesta a ver reflejadas todas esas necesidades, o todos esos llamados en un proyecto de Constitución, que es la base de un país, ¿pero no crees que es mejor construir el país juntos, construir el país entre el estado y los ciudadanos, o que el ciudadano sea quien fije las reglas y sea el estado simplemente el que ejerza la regulación para que se pueda vivir pacíficamente y las leyes sean respetadas? Yo veo allí el papel del Estado, yo no veo al estado distribuyendo la riqueza, ese no es el papel del estado. La riqueza se distribuye de abajo hacia arriba, no del estado que está arriba hacia abajo. Allí está el detalle.

Falta de seriedad de Escarrá

- ¿No son subsanables los errores que presenta el proyecto? ¿Qué opinión te merece la posición de Hernann Escarrá?

- En mi opinión es una falta de seriedad hablar de enmiendas cuando hubo seis meses para hacer un proyecto de Constitución, todavía quedan dos, pero hubo la intención de llevar esto rápido a referéndum para ir rápido a elecciones. Yo no justifico los errores, el país estuvo pendiente de este proceso, de las propuestas, de las discusiones. ¿Por qué el atropello? ¿Por qué haber cometido los errores? ¿Por qué  en unas 72 horas se celebró la segunda discusión? Yo no puedo estar de acuerdo con eso, y quizás hoy no estaríamos hablando de porqué se puso esto o aquello, yo entiendo que es imposible llegar a algo perfecto, somos humanos todos, pero cosas sobre las cuales tanto se advirtió, estatismo, centralismo, presidencialismo, están ahí. Esta especie de división en tres clases: indígenas, civiles y militares ¿Por qué  hay diferenciaciones entre ellos? Si queríamos establecer igualdad, entonces establezcamos ciudadanos iguales completamente. Reconozcámosle a las etnias indígenas su valor cultural y todas sus cosas, yo entiendo que se hable de 500 años en los que han sido marginados, pero la manera como fue redactado el articulado son puertas abiertas. Yo lo que  más detesto en un país es la discrecionalidad. ¿Entonces vamos a dejar la interpretación del texto a una sala constitucional? ¿Por qué no hacemos un texto claro, conciso, preciso, donde no haya interpretación, donde no haya discreción. Eso es lo que hemos tenido, la injerencia del funcionario y del estado sobre la vida de los particulares, eso había que quitarlo y no se hizo.

Te puedo seguir diciendo cosas. ¿Por qué se establece una jornada laboral de 45 horas semanales? ¿Qué pasa si aquí queremos ser como los japoneses y queremos trabajar 7 días a la semana? No podemos ¿Por qué no se deja esta decisión en manos de los trabajadores o por qué no se dejó como la del ´61, 48 horas salvo las excepciones que contemple la ley pero no rigidizarlo? Entonces si yo quiero trabajar 7 días a la semana no puedo hacerlo, tengo que negociarlo bajo cuerda con mi jefe ¿hasta cuándo el bajo cuerda? Son cosas que no van ahí.

Fíjate, tú que eres periodista, la información veraz y oportuna, cuidado, eso es algo que puede llevar a la censura, aunque pongas "sin censura", claro tú no lo censuras, pero alguien va a determinar cuándo es veraz, y si es veraz después hay que pasar la escala de ser oportuno ¿Es que realmente hay la intención de que los ciudadanos no tengan acceso a una información? ¿Sobre quién debería colocarse lo de información veraz y oportuna? Sobre quien la emite, porque aquí hay gente que dice cosas que no son, el doble discurso, ahí es donde hay que aplicar la información veraz, pero no a quien la informa. Yo nunca he estado en el interés de congraciarme con los medios de comunicación, pero yo aquí he tenido últimamente bastante contacto con los periodistas, y un contacto de tú a tú porque, obviamente, además hay una identificación generacional, y yo no he visto nunca que un periodista de una cosa que hablamos él después salga y ponga otra porque el medio le dijo que tenía que poner otra, no, nunca. Habrá excepciones, allá el periodista que se preste a eso.

Oposición con gestión

- Te mantendrás en la oposición ¿cómo se le hace oposición a Chávez?

- A Chávez se le hace oposición con gestión, por eso cuando a mí me preguntan si volvería al Congreso yo digo que no, porque yo creo que uno tiene que estar, los que no somos politiqueros, oradores, parlamentarios, yo no soy de ponerme en la tribuna de oradores a darle un discurso a mis colegas, a mi eso no me interesa, por Dios. Eso de "Colegas parlamentarios", no, yo no me veo en eso. Yo vine al Congreso pensando que podía ser un granito de arena para mejorar el mecanismo para hacer mejores leyes, para tratar de humanizar esto un poquito más, no pensé nunca que iba a ser el presidente de la Cámara de Diputados. Creamos una oficina de participación ciudadana, pero con todos estos vaivenes la llevamos prácticamente a través de Internet, pero teníamos acá un programa de hacer contacto en todos lados, es decir, abrir esto a la gente, pero no pudimos hacerlo. Yo creo que a Chávez se le hace oposición con gestión. ¿Qué significa gestión? Solucionarle los problemas a la gente. Además desde una gestión en el poder ejecutivo uno demuestra si uno es honesto, si es eficiente, si realmente representa a alguien, no aquí.

- ¿Qué balance haces de estos 9 meses de gestión del presidente Chávez? Aunque algunos dicen que a veces pareces más chavista que Chávez.

- No, alguna  gente me tildó de que yo alguna vez coquetee con el gobierno. Yo no es que coquetee con el gobierno, sino que yo no vengo aquí con una etiqueta de que yo, si el gobierno dice algo y como soy oposición no le puedo decir que es verdad. Esa ha sido la política tradicional. La oposición se tiene que hacer  pero con argumentos, con peso, para que la gente crea en la oposición. Entonces el  discurso de Chávez, que lamentablemente ha sido discurso porque cuando vamos a la práctica aquí no ha pasado nada, porque la revolución aquí de la lucha contra la corrupción que este gobierno tanto se ha tildado de ser un gobierno transparente que va a meter a todos los corruptos presos, no hay ni uno en la cárcel, yo todavía estoy esperando que metan al primero en la cárcel, entonces cuando de repente tú oyes el discurso, tú dices, cónchale, esto que está diciendo el presidente es verdad, y cuando tú ves que cuando te vienen a tocar la puerta no son los del sector chavista, entonces te identificas un poco con la gente. Pero cuando vez que es discurso y discurso, hermano, yo me doy la vuelta, porque yo no soy discursero. Cuando veo en la práctica que lo que me están echando es un cuento chino, entonces ya no me identifico contigo. Me he distanciado, absolutamente, hubo identificación en cuanto a ciertas verdades, a ciertas líneas que yo compartía y que sigo compartiendo, pero que veo que no las cristalizan.

- Júzguenme porque lo hago y no por lo digo, dijo él

- Exactamente, yo lo estoy juzgando por lo que hace y no por lo que dice. Me preguntas acerca del balance, que cómo veo yo esto, mira. Vale,  a mí parece increíble que en Venezuela la política sea lo primero, lo segundo, lo tercero, lo cuarto, y después vemos qué es lo que viene. Yo creo que el tema político debemos dejarlo atrás, porque la política cansa, a mí, que estoy metido en esto, me está cansado.

*E-mail: jesus@analitica.com

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