Economía 101 Para Socialistas

La economía no puede inventarse; como creyeron erróneamente Karl Marx y Friedrich Engels, quienes conjuntamente publicaron tres gruesos mamotretos sobre “economía” (muy entre comillas), titulados Das Kapital (El Capital) en 1867, 1885 y 1894, los dos últimos póstumamente, porque Marx falleció en 1883; ya que es un fenómeno natural, que como tal, pertenece al ámbito de las ciencias que deben investigarla para determinar las leyes que la gobiernan—eso empezó a hacerlo, el escocés Adam Smith, quien publicó sus hallazgos en el libro titulado: Una Indagación sobre la Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones, publicado en 1776—noventa y un años antes del primer tomo de Das Kapital.

Desde la publicación de La Riqueza de las Naciones, abreviatura por la que es mejor conocida la obra de Adam Smith, numerosos científicos han publicado tantos libros sobre los hallazgos sobre la economía, que si se reuniesen todos, llenarían una voluminosa biblioteca; y sin excepción, se ha encontrado que la economía es gobernada principalmente por las ecuaciones magnas de las curvas [ecuaciones cuadráticas o parabólicas] de la oferta y la demanda:

Las palabras en inglés en ese eje cartesiano significan en español, lo siguiente: Price (Precio); Quantity (Cantidad); Demand (Demanda); Supply (Oferta) y Equilibrium (Equilibrio)—y el eje vertical; desde el origen y hacia arriba, indica el crecimiento de los precios, mientras que el eje horizontal; desde su origen y hacia su derecha, indica las cantidades de cualquier bien o servicio que son vendidas (ofertadas) y compradas (demandadas).

Allí puede verse que mientras aumenta la oferta de bienes y servicios también aumenta la demanda por ellos—hasta llegar a un punto de equilibrio—donde las cantidades de bienes y servicios vendidos son idénticas a las cantidades compradas—a un determinado precio—porque si incrementamos el ángulo que forma la curva de la oferta con el eje horizontal de las cantidades, los precios suben, y en respuesta la demanda baja; y viceversa. Y ese fenómeno natural no puede ser regulado ni planificado por nadie distinto a—conjuntamente—las masas de vendedores y consumidores; como ha quedado demostrado ad nauseaum, cada vez que los gobiernos u otras instituciones se han dedicado a determinar mediante leyes y otros mecanismos, las cantidades producidas y / o los precios a los cuales deben ser vendidas las cantidades producidas: porque se producen; inevitablemente, escasez, especulación, contrabando, inflación, subsidios engañosos, baja en la calidad, y otra larga lista de males económicos. La economía no es tan simple como las relaciones descritas en esta página—por eso la llamé “economía 101” (curso para primerizos); sino sumamente compleja, pero afortunadamente, desde hace siglos abundan las facultades, los profesores y los textos sobre economía. Sólo se necesita llevar a cabo todo el esfuerzo que sea necesario para aprender como funcionan sus leyes—después de lanzar al cesto de la basura todas las supercherías “económicas” que escribieron Marx y Engels.

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