Quiero agradecer a todos su solidaridad y compasión en momentos tan duros, gracias por su compañía y sus notas de condolencias.
Ricardo fue mi esposo por 26 años, edificamos una familia con 5 hijos maravillosos.
Ricardo era todo lo que a mi me faltaba, era poesía, dulzura, paciencia, comprensión, mística y religiosidad. Ricardo le dio brillo a mi vida.
Era pues el complemento perfecto para sentirme una gran mujer. Hoy estoy desecha, estoy asustada porque no se que será de mi sin él, mi parte mas noble, más perfecta.
Ricardo fue mi proyecto de vida, me acompañó y apoyo en estos últimos años, cuando pasé de ser una habitante de Venezuela para convertirme en una ciudadana activa.
Me corregía mis escritos, oía mis presentaciones, cuestionaba mis puntos de vistas, matizaba mis radicalismos. Me hizo entender lo que significaba construir una gran Venezuela.
Su última recomendación a mi trabajo me la hizo hace menos de un mes cuando le consulté acerca de una exposición que haría, me conminó a analizar como todos los venezolanos llevamos un dictador por dentro, que la democracia no solo se proclama sino que se practica, que no podemos construir una verdadera patria inclusiva sino aceptamos al otro con sus virtudes y defectos, con sus deficiencias y aciertos, que incrementar positivamente la existente escasez de fortalezas y oportunidades es una tarea de todos porque somos una sola nación, que mientras pongamos en los demás la responsabilidad de hacer un mundo mejor este nunca será hecho.
Solo espero tener la entereza para que una vez recibido este premio del cielo como fue mi esposo, sepa integrar todas sus enseñanzas para ponerlas al servicio de sus hijos y de Venezuela.
aixaarmas@gmail.com