El peor escenario que puede tener la oposición es el triunfalismo. El triunfalismo paraliza la acción ciudadana, amodorra la lucha y deposita en otros la responsabilidad ineludible que tenemos cada uno de nosotros de defender la democracia a través del voto.
Los números positivos de las encuestas no deben servir para achinchorrarnos a esperar el milagro del cambio, por el contrario las encuestas y sus datas nos deben servir para tener claro cuantos electores todavía nos faltan por convencer para ir a votar, son herramientas para profundizar en la lucha contra el abstencionismo, nuestro enemigo, en el mes que nos falta.
En mi opinión debemos estar claros que esta jornada hacia el 3 de diciembre no es solo trabajo de Manuel Rosales y los políticos, conducta que a mi entender privó en el revocatorio cuando le dejamos a la coordinadora democrática toda la potestad para actuar. No basta con ir a depositar el voto, no es suficiente con proclamar el apoyo a la unidad, debemos entender que estas elecciones son de todos y cada uno de los venezolanos; de nada valdrá todo el esfuerzo político que se ha hecho hasta ahora sino nos involucramos en el proceso electoral, porque "cobrar" significa masa de gente vigilante y exigiendo transparencia electoral, esta no es solo tarea del líder esta es tarea de soberano haciendo valer su voto democrático.
El 3 de diciembre se votará en las urnas y en la calle, no esperemos que nos bajen línea o que nos digan que hacer, las tareas están ahí solo falta que se apersonen los ciudadanos para hacerlas; son claras: Verificar si es Testigo de Mesa y prepararse para serlo; formarse e informarse del proceso de votación y hacer una reunión en su vecindario para enseñar a otros; inscribirse como voluntario en la Red de Veedores, en Súmate o en Ojo Electoral, se necesitan más de 300.000 voluntarios y no llegan a la mitad a esta fecha; buscar en su comunidad quienes organizan la logística de ese día para colaborar con comida, traslado de votantes, realización de exit-poll, reemplazo de voluntarios en sus guardias, comunicación con los centros cercanos al suyo, ayudando a los vecinos en las colas de votación, etc.
No esperemos que nos convoque Rosales y su equipo para hacer nuestra parte del trabajo. No endilguemos a uno solo lo que es deber de todos, porque Venezuela no es solo de los políticos es de todos. Cobrar nuestro voto es nuestra tarea y su éxito depende de cada uno de nosotros, al final de la jornada con esta manifestación electoral y ciudadana estaremos más fortalecidos y unidos que nunca, combatiendo el autoritarismo con democracia, democracia y más democracia.
El triunfalismo nos afloja y ahora es cuando hay que apretar el paso.
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