La oposición no murió, solo perdió una elección. La abstención de la clase media y el conformismo cómodo fueron los enemigos del triunfo de la oposición.
El mensaje que nos deja este 4 de Diciembre es que tenemos tareas pendientes que realizar, tareas que hemos venido aplazando por la inminencia de la coyuntura política.
Hay que visualizar cuales son las tareas pendientes, por ejemplo, debemos aprovechar la magnifica labor organizativa de defensa del voto que realizamos los ciudadanos para realmente consolidar la organización de la oposición, montarnos en esa estructura ciudadana en función de tener una oposición congruente y eficaz, tomar esa estructura nacional articulada en estos cuatro meses para la faena democrática que tenemos como urgencia nacional.
Hay que reforzar a los partidos políticos, es un buen momento para que se legitimen, tengan elecciones internas, incluyan a los nuevos líderes, comiencen en su seno un debate reflexivo, empiecen a laborar un propósito de país moderno y renovador, estructuren y movilicen sus cuadros en la provincia.
Pasada la urgencia, llegó el momento de lo importante debemos voltear nuestra mirada a los gremios, sindicatos, colegios profesionales, organizaciones estudiantiles para reformarlas y fortalecerlas.
Ahora más que nunca, hay que copar los espacios donde el discurso ideologizante convierte en zombis a los ciudadanos, ahora más que nunca hay que ocuparse activamente para el triunfo de un candidato opositor, llámese Manuel Rosales, Leopoldo López, Roberto Smith para el revocatorio presidencial dentro de tres años o para las nuevas elecciones dentro de 6 años. Con esta resaca electoral lo vemos eterno, igual que nos lo parecía cuando se hablaba en algunas instancias de la sociedad civil que no había que ir a los reparos en el RR, no desgastarnos en esa cruzada sino por el contrario usar toda nuestra energía en dedicarnos a trabajar por las elecciones del 2006; ese 2006 en aquel entonces nos parecía una infinitud, donde en lugar de organizarnos nos quedamos estos últimos 4 años solo cazando camorra y no actuamos para lograr penetrar los distintos sectores con un mensaje distinto para estas elecciones. Los 3 años ó 6 años por venir nos pueden parecer sinfín pero para montar un mensaje distinto es poco tiempo, hay que empezar desde hoy, emprender desde ya el camino democrático para buscar en sus comunidades a ese soberano invisible pero evidente que se manifestó ayer para hablarles de esa Venezuela diferente en la que creemos.
Es el momento de armar un discurso opositor con soluciones políticas, momento de retomar las políticas públicas como un trabajo ciudadano como lo reza la constitución, es momento de desarticular con elementos convincentes la panegírica arenga comunista como una salvación a los problemas diarios del venezolano común, dedicándonos no solo hacer el trabajo intelectual sino también al trabajo práctico de llevarlo a los barrios, a las comunidades, a las urbanizaciones. Usar lo que nos deja esta experiencia de ayer, la organización para el trabajo diferido.
Hagamos nuestro el No Volverán renovándonos como una oposición con mensaje y trabajo.
aixaarmas@gmail.com