Iraida Manzanilla Presidenta de la Liga Iberoamericana de Organizaciones de la Sociedad Civil Jueves, 20 de abril de 2006
Iraida Manzanilla es socióloga, egresada de la Universidad Católica Andrés Bello. Posee un Programa Avanzado de Gerencia del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA).
Fue Presidenta de la Federación de Instituciones de Atención al Niño, al Joven y a la Familia (FIPAN) hasta mayo 2003.
Además es una de las fundadora y fue miembro de la Junta Directiva de la Asociación Civil SINERGIA que lidera el Pader Armando Jassen.
Fue una de las fundadora y actualmente es la Presidenta de la Junta Directiva de la Liga Iberoamericana de Organizaciones de la Sociedad Civil por la Superación de la Pobreza y la Exclusión Social (La Liga).
Se desempeño como asesora del Fondo Social de CANTV.
Es socia fundadora de la firma Iniciativa Latinoamericana, para consultoría en América Latina.
Además Directora suplente de la Junta Directiva de APALANCAR, asesora de la Fundación Unamos al Mundo por la Viday Miembro del Comité Editorial de Así es la Noticia.
Háblame de tu experiencia como actriz social activa dentro de la organización en la que participas
Aixa, en este momento tengo un rol muy importante en mi “carrera” como participante activa en organizaciones de desarrollo social desde mis tiempos de estudiante. Se trata de la presidencia de la Liga Iberoamericana, la cual congrega 17 organizaciones de 16 países de la región. Estoy involucrada desde su fundación en diciembre de 1999 y ha requerido un esfuerzo diferente a mis experiencias anteriores, no sólo en el plano internacional, sino en la conformación de una red con organizaciones que se encuentran a miles de kilómetros de distancia pero que comparten una misma misión: contribuir a la disminución de la pobreza y la exclusión social. También se comparte una visión transversal de derechos humanos y de género.
Mantener la comunicación, consolidar la red y organizar encuentros periódicos ha sido la tarea de estos años, compartida con líderes de otros países. Ello ha significado un aprendizaje importante en el cual resalta el respeto a las diferencias de percepción de la realidad iberoamericana desde la experiencia de cada país y de cada organización.
¿Qué hace que a pesar de los inconvenientes sigas allí? ¿Qué te impulsa?
Los inconvenientes son de tipo logístico, de falta de recursos y a veces de diferencias en los niveles de compromiso de las personas o de las organizaciones que representan.
Sigo allí porque creo en el trabajo en red, en la trayectoria comprobada y el potencial de los involucrados y en la contribución que podemos hacer juntos. Me impulsa la necesidad de participar, de trascender, de dejar un legado, de trabajar juntos por la justicia y la equidad en nuestros países.
Si tuvieras que definirlo, ¿Cuál es el sentido de tu lucha, cuál es el objetivo final?
El sentido final tiene que ver con retribuir y ser co-responsable.
Retribuir a mi familia, mis maestros y profesores, a mi país…, los cuales ofrecieron muchas oportunidades de crecimiento y de desarrollo personal y profesional. Ser co-responsable en el devenir de los espacios sociales en los cuales participo.
La participación ha sido levantada como la gran opción frente a los temas de exclusión político-social y pobreza, ¿Crees que con participación y empoderamiento se logra mejorar la democracia y superar la pobreza?
Efectivamente. Yo soy un producto de ello. Vengo de una familia cuya práctica cotidiana estaba basada en principios democráticos y no autocráticos. Como diríamos en criollo, “con derecho a pataleo”, a la protesta, pero también con el deber de argumentar mis protestas. Estudié en un colegio de religiosas, donde fortalecieron mi formación moral y ética, junto con la exposición a la realidad social de mi comunidad, de mi país. Cuando estaba en sexto grado, no había cumplido 12 años, escribí para la cartelera mural un artículo sobre “cambio de estructuras” para enfrentar los problemas sociales del país….
La participación y el empoderamiento comienzan a temprana edad. Padres y maestros deben ser modelos de participación y facilitar un proceso de aprendizaje basado en el intercambio, en el respeto y aceptación de las diferencias, en la investigación, en incentivar la creatividad, el pensamiento divergente junto con el análisis y la toma de decisiones, para hacernos responsables y correr con las consecuencias de dichas decisiones, en cuanto a nosotros mismos y los que nos rodean. Tener muy claro que tenemos deberes y no sólo derechos.
Todo ello puede contribuir a la superación de la pobreza y de la exclusión político-social, pero sería demasiado simplista pensar que la sola participación nos puede hacer menos pobres y más protagonistas del destino de nuestro país.
Aprender a participar es el primer paso para la defensa de nuestros derechos, la denuncia de lo que no está bien y el complejo proceso de incidencia real en políticas públicas.
¿Cómo definirías participación?
Participar en función del desarrollo de un país implica “hacerse cargo”, ser responsable y co-responsable. Significa madurar, tener confianza en uno mismo, ser proactivo y no estar esperando que los demás le resuelvan a uno todo. Implica formar parte de las discusiones y de los procesos de toma de decisiones en el condominio, en el vecindario, en la comunidad educativa, en el municipio…
¿Crees que la perspectiva de la participación es distinta, vista desde la óptica femenina? ¿Por qué?
Los espacios de participación pueden ser los mismos y la perspectiva diferente en función de la experiencia de cada quién, hombre o mujer. Más que el género, lo que incide es el patrón educativo y familiar recibido.
¿Cómo ves a la participación, como opción frente a los partidos políticos pero en contra posición a ellos, o como parte del tramado social que junto con los partidos sustentan la democracia?
Tal como entiendo lo que es participar, creo que se trata de la vida social activa y responsable de cualquier ciudadan@ en diferentes espacios políticos que refuerzan el tramado social, del cual los partidos son una parte importante, con un rol muy definido.
Para fortalecer la democracia, se puede participar en, con y fuera de los partidos políticos, respetando la diversidad y aceptando las diferencias para asegurar la convivencia sana y pacífica.
¿Las organizaciones de la Sociedad Civil reciben apoyo financiero y logístico de entes del gobierno, o de entes privados o de entes multilaterales?
Las organizaciones de la Sociedad Civil pueden recibir apoyo de cualquiera de los entes nombrados. Lo importante es que no pierdan el norte, no se desvíen de su misión por atender intereses particulares de dichos entes.
Para finalizar cual sería tu mensaje.
p align="justify">En nuestra sociedad, las mujeres tenemos peso específico en cuanto a la educación de los niños y niñas y por tanto, en la transmisión de valores. Reconocer esta responsabilidad y defender el derecho a una educación para la democracia, la paz y la libertad es fundamental.
Todo lo que podamos invertir en la formación de las niñas y adolescentes, para que se hagan cargo de sus vidas y sean co-responsables en la construcción de nuestra sociedad, tendrá efectos directos en la disminución de la pobreza y de la exclusión social.