Cuando el 5 de abril se encontraronlos cuerpos de los hermanos Faddoul y su
chofer Miguel Rivas, elpaís hirvió de indignación. El trágico final de ese
secuestro –sumado alasesinato de tres estudiantes en elbarrio Kennedy, en
Caricuao, porefectivos policiales el 27 de junio de2005–, reveló una crítica
situaciónen materia de seguridad. La respuesta del Estado fue convocar a
lasorganizaciones de derechos humanos para elaborar un nuevo modelo de las
fuerzas del orden y se creó,el 10 de abril, la Comisión Nacionalpara la
Reforma Policial.
"Estoy aquí en nombre de muchas familias que han perdidosus hijos a manos de
policías, paraque nunca más vuelva a repetirse",dice Soraya El Achkar,
miembro dela directiva de la Red de Apoyo parala Justicia y la Paz, y
secretaria técnica de la Conarepol.
Esta activista y docente de la Universidad Central de Venezuela tiene20 años
trabajando con familiaresde víctimas de abuso policial, eimpartiendo
talleres de formación auniformados. "Mi participación esuna respuesta
ética".
El 30 de noviembre, la Conarepol –integrada por 16 comisionados–,presentará
el informe final. Auncuando las recomendaciones noson vinculantes para la
ley queredactará la Asamblea Nacional,está satisfecha con el trabajo.
–¿Cuál es el diagnóstico de la policía actual?
–Se hizo una evaluación sobre labase de ocho ejes temáticos:corrupción, uso
de la fuerza, carrera policial, cultura organizacional,gestión, rendición de
cuentas, atención a la víctima, estructura y competencia. La ciudadanía
reconoceque la policía está legitimada parausar la fuerza, pero no de
maneradesmedida e indiscriminada. Sedetectó la interferencia política delos
mandatarios locales y regionales. Las policías no pueden seguirsiendo el
brazo armado del partidoo gobierno de turno; hay que ponerle coto a eso. El
poder –nacional,regional o municipal–, no puedeemplearlas como si fuese el
ejércitodel señor feudal. Destaca el tratodiscriminatorio que dan los
policíasa la ciudadanía según el sectorsocial al cual pertenezcan. La
genteno pide mano dura, sino que segarantice la seguridad apegada alEstado
de Derecho y respetando losderechos humanos.
–¿Cómo se ve el policía a sí mismo?
–No se entienden como una autoridad profesional, están conscientes de que no
están suficientemente capacitados y que necesitanentrenamiento.
–¿Qué características se le atribuyen a los policías con relacióna la
corrupción?
–Tráfico de influencias, extorsión, cobro de vacuna, recibir dinero por
brindar protección a entesprivados, utilizar la investidurapolicial para
agilizar diligencia, venta o alquiler de armamento adelincuentes, redes
delictivas y usonegligente de equipos y material delEstado. Se logró
caracterizar elfenómeno y así pueden aplicarsecorrectivos.
–¿Qué se detectó con relación a la carrera policial?
–Se puede entrar como un agente, pero eso tiene un tope, o entrarcomo
oficial y llegar a ser comisariogeneral. Hay muchos niveles jerárquicos; la
policía de Lara tiene 19 yel promedio nacional es de 12. Lapropuesta es
disminuirlas. Mientras más niveles, más difícil es latoma de decisiones. Los
ascensosson discrecionales y a dedo; hayinjerencias partidistas de los
gobernantes, los amiguitos a los que lesdeben favores. No hay criterios
paraque los oficiales asciendan segúnsus méritos.
–¿Cómo evitar la discrecionalidad en los ascensos?
–Hacer una carrera única, elaborando estándares y procedimientos.
Los ascensos también están vinculados a la formación, y la educaciónes
deficiente.
–¿Cuál es el panorama en materia de educación?
–Hay cinco sistemas distintos: el Instituto Universitario de la
PolicíaMetropolitana y la escuela de agentes; las seis escuelas regionales
quetiene el MIJ; las academias y programas creadas por gobernadores;los
programas de formación de losalcaldes y hay instituciones privadas que están
formando policías,hay un caso en Cojedes y otro enAragua. Todos los modelos
estándesconectados entre sí. Hay quemirar cuál es la formación que debetener
el policía, unificar los procesos de admisión y los currículos. Setienen que
establecer mecanismos mínimos de acreditación o desacreditación de centros
de formación,algo que nadie hace.
–¿Ustedes van a decir qué policías cumplen con esos requisitos?
–No. Debe haber una instancia interministerial que acredite a laspolicías.
–¿Cómo harán para cambiar la percepción de que cree que lospolicías son
corruptos?
–El cambio de representación social está vinculado a cómo seestructure la
policía.
–¿Cuántas policías hay en total?
–Hasta el momento 123 y puede que encontremos más. El MIJ nosentregó una
lista con 116 policías.
Ponerle el cascabel al gato
–Una vez que presenten el informe final, ¿van a asesorar a laComisión de
Política Interior delParlamento?
–Nos hemos reunido con los diputados, pero no tocamos esepunto. La comisión
tiene una prórroga hasta el 10 de enero para presentar los informes
integrados. Letocará a la AN y al MIJ tomar lasdecisiones.
–¿Cómo fue la participación de la oposición en la consulta?
–Muy buena, intervinieron los alcaldes de Chacao, LeopoldoLópez, y Saddy
Bijani, de San Francisco, así como miembros deVenancham. No ha habido
polarización en la comisión. Las discusiones han sido abiertas y
plurales,pese a las diferencias que hemostenido.
–¿Cuáles son sus expectativas?
–Presentaremos un plan de recomendación y ejecución. Vamos aentregar a cada
alcalde y gobernador una caracterización de su policía. Esperamos que se
hagan loscambios. La reforma debe ser unasunto de Estado.
–¿En cuánto tiempo se verá la transformación de la policía?
–Algunas cosas pueden cambiar en corto plazo; como la reducciónde los
índices de violencia de laspolicías, mediante el empleo de unapolítica clara
sobre el uso de la fuerza y el entrenamiento masivo a losfuncionarios. Otras
serán a mediano plazo, como la mejora en la rendición de cuentas. Cambiar la
cultura policial requerirá tiempo, esnecesario también un cambio deactitud
del ciudadano frente a lapolicía.
–¿Hay voluntad política para cambiar los cuerpos policiales?
–Lo que percibo es que, al menos, el ministro Jesse Chacón tiene laintención
de ponerle el cascabel algato, articular esfuerzos y dejarseacompañar por
los especialistas.
Pero no todo depende del MIJ, cuenta mucho la voluntad políticade los
gobernadores y alcaldes.
–Aunque la Constitución prevé que las policías deben estar regidas por
civiles, muchos guardiasnacionales las dirigen, ¿cuál es larecomendación que
hacen?
–Las policías deben ser dirigidas por civiles y por sus mandos naturales.
Hay que definir quién puedeser director y los requisitos. La ciudadanía
piensa que deben ser dirigidas por civiles y la GN está deacuerdo, pero no
hay acuerdo en lacomisión. Entiendo que hay resistencia por parte del GN a
dejar dedirigir las policías. Hasta ahora noes una manifestación abierta.
Elproblema es que es una tradición.
En 1980, el presidente Rafael Caldera emitió un decreto ordenando quelas
policías debían ser dirigidas porGN. Mi posición, desde la Red deApoyo, es
que los militares debensalir de las policías. Hay que pasarde una cultura
del garrote a unaconcepción policial preventiva.
–¿Hay resistencia en los cuerpos policiales a los cambios?
–Para nada. Ha habido máxima colaboración en la entrega de losdatos, excepto
con el número deaveriguaciones administrativasabiertas.
–Según cifras del MIJ hay más de 10.000 expedientes contra policías, ¿qué
pasará con ellos?
–Esa es una pregunta para la Fiscalía. Hay un principio constitucional: la
presunción de inocenciahasta que se demuestre lo contrario,no podemos pasar
por encima delEstado de Derecho. Hay que crearmecanismos para que un
funcionario involucrado en alguna irregularidad sea procesado, al menos,
porsu propia policía.
–En los casos de Guárico y Aragua, donde hay policías señalados por
ejecuciones de ciudadanos, ¿qué proponen? El MIJ no puede destituir a nadie.
La recomendación es crear mecanismos de control expeditos.
–¿Cómo se puede regular el uso de la fuerza?
–Vía decreto o resolución ministerial, mediante mecanismos de formación y
sanciones queimpidan obviar las leyes. El MIJdebe empezar a diseñar
políticaspúblicas para los cuerpos de seguridad y asumir que su
responsabilidad es ser el gran rector y planificador de las políticas para
laspolicías; que nunca las hemostenido. Se debe tener un superministerio que
diseñe, supervise ysancione si las normas que establece no son cumplidas.
–¿Lo tenemos?
–No, no tenemos un ministerio que diseñe políticas para los cuerpos de
seguridad. Mucho menosque supervise las políticas, porqueno existen. Y no
pueden sancionar anadie si no existen esas políticas.
–¿Cómo resolver eso?
–No lo sé, es complicado. ¿Cómo diseñarlas si ni siquiera sabencuántas
policías tienen? Al menos laConarepol va a dejar un examenexhaustivo de los
cuerpos de seguridad y un pliego de recomendaciones. Va a quedar una base de
datosnacional por voluntad del ministroChacón.
–¿Estudiaron el impacto de la intervención de policías?
–Si se crea una instancia que acredite o desacredite a las policíasno se
necesita intervenirlas.
–¿Por qué no se evaluó el Cuerpo de Investigaciones CientíficaPenales y
Criminalísticas?
–Evaluamos sólo policías preventivas. La gran discusión es quiénes
intervienen y en qué niveles.
Por ejemplo, si hay un disturbio oun suceso con una red de narcotráfico,
¿quién actúa? ¿la municipal ola nacional?
–¿Es posible que los policías puedan sindicalizase?
–No hay acuerdo aún.
–¿Cuál es su posición?
–No creo que estemos listos para un sindicato policial, haría muchodaño.
Tenemos muy mala experiencia con los sindicatos en el país;han estado
vinculados a un ejercicio del poder por vía de partidospolíticos. Creo que
podría haberuna figura para la defensa de susderechos laborales. En Perú,
porejemplo, tienen un Ombudsman.
–¿Se definió si se va a crear un sola policía?
–Eso no está en discusión: debe haber policías municipales, estadales y una
nacional. Es inviable eliminar las policías municipales porque se violaría
la Constitución.
–En el informe preliminar escriben: el policía debe ser `palabrero’, como
dicen los guajiros,¿qué quiere decir eso?
–Una persona que puede ayudar a resolver los conflictos de lacomunidad, sin
violencia. Eso eslo que debería ser un policía: unmediador.
"Todos los ascensos de la policías son discrecionales y están ajustados a
injerencias partidistas del gobernante de turno; los amiguitos a los que les
deben favores
"No ha habido polarización en la comisión. Las discusiones han sido abiertas
y plurales, pese a las diferencias que hemos tenido