Sección: Noti-Tips
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Comer compulsivamente conduce a la obesidad
Comstat Rowland, c.a.Jueves, 16 de octubre de 2008
Estudios médicos han demostrado que la obesidad se encuentra estrechamente relacionada a factores biológicos, mentales, e incluso, sociales; convirtiéndose hoy en día en una de las principales causas de muertes en el mundo, debido a la cantidad de condiciones de riesgo que acarrea
La obesidad es definida como una enfermedad o trastorno caracterizado por la presencia excesiva de tejido adiposo. En los últimos 15 años su incidencia en la población mundial se ha incrementado significativamente, por lo que la Organización Mundial de la Salud –OMS- calificó esta condición como la “epidemia del siglo XXI”. Aún cuando se ha descrito que un cambio en los hábitos nutricionales y la práctica de actividades físicas pueden evitar hasta 90% de los casos de sobrepeso, en regiones como Norteamérica y Europa, es considerado un problema de salud pública.
Muchas han sido las hipótesis que han intentado determinar las causas propias de la obesidad, entre las más destacadas se mencionan las genéticas, metabólicas, psicológicas y socioculturales. En las últimas décadas, las estadísticas sobre obesidad son cada vez más alarmantes, trayendo consigo un elevado índice de mortandad.
El nutrólogo Ramfis Nieto explicó que: “existen trastornos asociados a la ansiedad, como comer compulsivamente, que pueden aumentar la ingesta calórica de manera significativa y causar obesidad”. En este punto entra en acción el sistema endocanabinoide, el cual está compuesto por receptores y mensajeros químicos ubicados en el cerebro, que desempeñan un papel importante en la regulación de la ingesta alimentaria y el estímulo de la formación de lípidos en los adipocitos, dando lugar a la acumulación de grasa.
El denominado “comedor compulsivo” reconoce su conducta como carente de sentido, e intenta resistirse a ella, lo que puede agravar su condición de ansiedad. Este individuo, recurrentemente, sucumbe ante episodios de voracidad extrema de alimentos, acompañados de una excesiva ingesta de calorías, en promedio de 2 veces por semanas.
Por su parte, el psiquiatra Gabriel Rendón, sostiene que quienes comen compulsivamente tratan de “manejar sus frustraciones y ansiedades a través de la comida, como mecanismo liberador”. Adicional a esto, diversos estudios han demostrado que existe un vínculo entre los trastornos de alimentación y factores neurobiológicos que desequilibran los niveles de saciedad, en los que están implicados neurotransmisores tales como la serotonina y la noradrenalina.
Asimismo, el entorno sociocultural del individuo ejerce presión al exaltar el patrón estético de la “belleza ideal”, donde el peso juega un papel fundamental, incluso hasta alcanzar una distorsión total de la silueta humana, pudiendo llegar a desatar elevadas cargas de insatisfacción y baja autoestima. La preocupación excesiva por lo que se ingiere y los hábitos alimenticios también son factores de riesgo que pueden desarrollar trastornos compulsivos al momento de comer.
Tómelo con calma Desde el punto de vista médico-científico, la obesidad puede ocasionar aumentos en la frecuencia de aparición de otros trastornos como hipertensión, diabetes y problemas cardiovasculares, reduciendo la expectativa de vida de quienes la padecen. Sin embargo, grandes avances médicos han determinado que existe una relación entre el sistema endocanabinoide y la obesidad, arrojando nuevas esperanzas para evitar esta enfermedad.
La persona que no cuida su peso y aumenta anormalmente su nivel de grasa corporal, “eleva el riesgo cardiometabólico, desencadenando condiciones asociadas a la obesidad, como la hipertensión arterial, el aumento de los triglicéridos, la disminución del colesterol de alta densidad, la elevación del colesterol de baja densidad -dislipidemia- y diabetes” comentó Nieto.
El control de la obesidad y de los factores de riesgo asociados a ésta es el punto clave para alcanzar estándares saludables, tanto a nivel físico como psicológicos, por lo que es recomendable la evaluación y asistencia médica periódica, establecer cambios concretos en el estilo de vida, mantener una sana alimentación e incrementar el ejercicio corporal o actividad física.








