Esta es ya la tercera vez que Greenpeace denuncia a España por facilitar la introducción de semillas o productos transgénicos ilegales
La organización ecologista Greenpeace ha denunciado hoy que el Gobierno español está presionando a las autoridades griegas para que permitan la entrada en su mercado de semillas de algodón posiblemente contaminadas con transgénicos. Greenpeace ha pedido que se paralicen las importaciones de semillas de Estados Unidos hasta que se haya calibrado el alcance de la contaminación genética.
La pasada semana, los ecologistas descubrieron que las semillas de algodón que estaban importando Grecia y España desde EE.UU. venían mezcladas y contaminadas con semillas transgénicas no autorizadas en el mercado europeo.
Cuando el Gobierno griego pidió explicaciones a EE.UU., recibieron una carta de la Asociación Estadounidense de las Agencias de Certificación Oficial de Semillas enviada al Ministro de Agricultura de Grecia indicándole que los certificadores de este país no tienen ninguna intención de garantizar semillas libres de transgénicos al mercado europeo. A raíz de esta situación, el ministro de Agricultura decidió exigir un certificado que asegurara que la importación de semillas de algodón en su país no fueran modificadas genéticamente.
España, sin embargo, no ha pedido ninguna garantía. Al contrario, poco después, el ministro griego recibía una carta del Gobierno español pidiendo que retirara esta petición por considerar que suponía una barrera al comercio.
España es, tras Grecia, el único importador de la UE de semillas de algodón de EE.UU.. En los últimos tres años España ha importado semillas de algodón estadounidense por valor de más de 4,5 millones de euros. "España sigue siendo una puerta abierta de par en par para los transgénicos, a pesar de que éstos sean ilegales, y con ello está intentando obligar a otros países de la UE a aceptar cultivos transgénicos no autorizados" declara Ricardo Aguilar, Director de Campañas de Greenpeace España.
"En la carta que envía el ministro español al griego se indica que la legislación europea no exige etiquetado para las semillas, pero ignora convenientemente cualquier referencia a la Directiva 90/220 sobre liberación de organismos modificados genéticamente, que recoge expresamente que cualquier semilla transgénica debe ser autorizada antes de poder ser comercializada, y la UE no ha autorizado todavía ningún tipo de algodón transgénico", añade Aguilar
Esta es la tercera vez que Greenpeace denuncia a España por facilitar la introducción de semillas o productos transgénicos no autorizados en Europa. En los dos casos anteriores se trataba de maíz transgénico.
Europa importó de Estados Unidos el año pasado semillas con posibilidad de estar contaminadas genéticamente -principalmente soja, maíz y algodón- por valor de unos 73 millones de Euros, de ellas más de un 10% acabaron en España (semillas por valor de unos 9 millones de Euros).
"España y Europa deberían paralizar las importaciones de semillas de EE.UU. hasta que se resuelva el problema de la contaminación genética. Mientras, la Comisión Europea tendría que adoptar las medidas necesarias para forzar a España a que cumpla las leyes europeas y no continúe con la proliferación de semillas contaminadas y no autorizadas", añade Aguilar.