El presidente del Celarg, Rigoberto Lanz, subrayó que este plan se propone hacer de esa institución un instrumento para enfrentar los cambios que se están produciendo tanto en Venezuela como en el mundo. “El Celarg estará a la altura de los tiempos”, dijo Lanz en sus palabras de presentación.
El viceministro de Cultura y presidente del Conac, Manuel Espinoza, dijo en su intervención que “Ya no es en los cafés, bares, y restaurantes del Este de Caracas o en algunos lugares universitarios donde se esta pensando o transformando el mundo”.
Es en los barrios de Caracas en el Delta en Santa Cruz de Mora, en Palmarejo, Amazonas, en la Vega, Carapita, Mamera, en Falcón, Apure, Yaracuy, Carúpano, Tabay, Tovar, Guaribe, Sabaneta, Urumaco, es en todos los espacios del Territorio Nacional donde palpita la vida, donde también acecha y estremece la muerte, donde ha comenzado a sacudirse la indiferencia, la resignación, la duda, el temor, el escepticismo, la cobardía, donde ha comenzado a renacer la esperanza, la utopía, la confianza en sí mismo y en la fuerza creadora, la conciencia de ser en dignidad, del poder transformador, la madurez social, la necesidad urgente de la organización y la participación de las comunidades y de los individuos para comenzar, de verdad, la construcción de la sociedad posible como expresión de nuestras más altas aspiraciones colectivas.
Espinoza lamentó que una
minoría valiosa pero desorientada, confundida, desconcertada, modelada por valores negadores de fraternidad de comprensión solidaria, en peligro de ser conducida por caminos torvos hacia actitudes suicidas, y hacia las peores aventuras políticas fratricidas, desviadas totalmente del curso del progreso social y de la historia.
El Celarg entregó un documento de cien páginas en que se describen los lineamientos de su reestructuración. En su folleto de presentación se puede leer que el Celarg
se ha dotado de una orientación estratégica destinada a producir saberes alternativos sobre los complejos procesos culturales de Venezuela, América Latina y el Caribe. Las investigaciones culturales que definen su perfil, así como su función formadora y promotora de la vida intelectual y artística que nos circunda, están concebidas bajo un punto de mira transdisciplinario y multicultural. Ello redecine un paradigma de gestión cultural que se expresa prácticamente en una plataforma organizacional de nuevo tipo.
Cambiar de rumbo es, en esta coyuntura construir los dispositivos culturales que den cuenta de la emergencia de nuevas prácticas sociales, de diferentes relaciones entre la sociedad y su universo simbólico, de la configuración de otro tipo de subjetividad social.
El nuevo Celarg es parte del esfuerzo de todos los entes culturales del país por encarnar genuinamente la profundidad de los cambios que están en marcha en la sociedad toda.
El mismo folleto señala que el Celarg
se transforma en una organización de nuevo tipo, abierta, flexible, matricial, basada en el conocimiento, la participación y el desarrollo de iniciativas innovadoras, con un estilo de gestión animado por una cultura democrática, de responsabilidad y movido por el desempeño de su liderazgo, para dar respuesta a su nuevo perfil como Centro de Investigación, Formación, Creación, Animación y Debate Público, sobre asuntos culturales venezolanos, latinoamericanos y caribeños.
El reto es consolidar espacios para el aprendizaje permanente, el diálogo, los consensos y disensos, la colaboración, la participación, el respeto mutuo, y el manejo de la incertidumbre, que propicien el desarrollo consistente y sostenible de su quehacer.
Ivonne Rivas, directora de Formación, Rigoberto Lanz, presidente, y Edda Armas, vicepresidenta.