Homo sum, humani nihil a me alienum puto (Soy humano, nada de lo humano lo creo ajeno), dijo Terencio. La Energía Universal es una de esas cosas que, por humana, me llama la atención. Se ha dicho que es como una religión, o que es la mejor forma de medicina, pero ni es religión ni es medicina. Es ciencia, y podría interpretarse como un complemento a la medicina basado en hechos que aún no se han comprendido del todo. Ese es el tema del libro “Energía Universal”, de Carlota Figueredo. En él, en un lenguaje sobrio y accesible, se explica lo que es en realidad la Energía Universal, que no es nada relacionado con magia ni pretende sustituir a la medicina. Es, y allí se demuestra, algo que deriva de la ciencia, de la verdadera ciencia como se entiende en el siglo XXI. Está relacionada directamente con la Mecánica Cuántica y se apoya en muchos de los postulados de la Física contemporánea. En el libro se habla de Max Planck, de las Supercuerdas, de John Bell, de Alain Aspect, de Werner Heisenberg, Schrödinger y de muchos de los más recientes descubrimientos científicos, y se demuestra la relación existente entre esos descubrimientos y la Energía Universal. Adicionalmente, en el libro se aclaran muchas cosas relacionadas con las grandes religiones de la humanidad. Superstición y religión apartes, hoy es un hecho demostrado que la mente humana tiene un papel decisivo en la salud, y en buena parte es ése el tema del libro. Se trata, pues, de una obra de divulgación que debería ser leída por todo el que tenga deseos de ayudarse a sí mismo. Está a la venta en Locatel y en muchas librerías. Vale la pena buscarlo.