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Korda y el lema de su vida: lo esencial es invisible para los ojos Esso Álvarez Martes, 29 de septiembre de 2009 A Margarita Sánchez Prieto, por solidaria
Conocí a Korda, Alberto Díaz Gutiérrez (1928-2001), en el año 97, durante la VI Bienal de La Habana. El año pasado (2001, ndr) nos vimos en marzo en el "Encuentro Internacional Iconográfica de un Siglo", organizado por Casa de Las Américas.
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Hablamos de dos asuntos esenciales para ambos: las mujeres y el proceso creativo en la fotografía. Quedamos en continuar la conversación en su casa, al otro lado de la bahía habanera, el día 10 del mismo mes a las cinco en punto de la tarde, ni un minuto antes. Debía ser puntual, porque la puerta de su morada siempre estaba de par en par, quizá por su pasión a la luz natural o al constante peregrinar de gentes de diversas nacionalidades y sonoridades que irrumpían a cada instante en su residencia. Después de recorrer las calles de La Habana, llegué a la hora indicada. En el umbral de su hogar se despedían unos periodistas europeos y Norka, su ex esposa, ex modelo, y aún hermosa rubia, que a finales de los 50 era codiciada por las casas de modas del viejo continente. Con su humor autóctono Korda dijo, de entrada, en nuestro cuarto y último encuentro, que la entrevista costaría quinientas fulas (500 dólares americanos). Mientras, él, uno de los fotógrafos emblemáticos del proceso revolucionario cubano, degustaba de su infaltable elixir etílico y nos invitó a compartir con sus recuerdos medianamente ordenados en una atmósfera con olor y sabor a tabaco: botellas vacías de Vat 69, las memorias amarillentas atesoradas en los recortes de prensa y las imágenes de las transformaciones fisonomías de Cuba en los últimos 50 anos. Percibí un hombre locuaz, atento a rememorar con dulzura y sin rencor, a veces con nostalgia, su pasado épico a través de sus monólogos interminables.
II Korda colaboró en el capitalismo con Guillermo Cabrera Infante, su actual detractor, en la revista semanal Carteles y con Lisandro Otero en Gente. Durante los primeros años del socialismo el autor de "Tres Tristes Tigres" dirigió "Lunes", suplemento literario encartado los sábados en el periódico "Revolución", en el cual Korda compartió sus inquietudes fotográficas e intelectuales con Jesse Fernández y Mario Gracia Joya (Mayito). Ninguno de ellos era fotógrafo de planta del diario. El 5 de marzo de 1960 se le asignó a Korda inmortalizar las sombras de Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir, durante el entierro de las víctimas del sabotaje del vapor La Coubre, ocurrido el día antes en el puerto de La Habana. La tribuna principal estaba ubicada en la calle 12 y 23 del Vedado, a pocos metros del Cementerio Colon, y es ahí donde el hizo "por casualidad", como lo había afirmado en reiteradas ocasiones, la imagen emblemática que hoy conocemos de Ernesto Guevara (1928-1967). Las fotografias publicadas del acto, fueron las de los intelectuales galos. La difusión y posterior crucifixión iconica en el siglo XX de la fotografía del Guerrillero Heroico, sucede posterior al asesinato del Che en Bolivia, en el 67. El rostro del guerrillero con boina negra, estrella, escasa barba y de mirada retadora al horizonte se convirtió, desde entonces, en el símbolo de rebeldía por antonomasia, de contracultura, de idealización y de consumo pacifista del marketing en todo el mundo, debido al olfato comercial y visual de los impresores italianos Giangia como Feltrinelli y Valerio Riva. Aunque Korda haya sido quien inmortalizó a el Che, su crédito de autor no fue reconocido sino años después. Hay obras que superan a sus autores, y la imagen del Guerrillero Heroico es un ejemplo de ello. Tuvimos la ocasión de escucharle decir a Korda, casi como un susurro huidizo, que estaba cansado de tantos viajes, de tantas exposiciones fotográficas, de tantos encuentros con la prensa, de tanto repetir lo mismo, de tanta invasión a su privacidad, de tanto solicitar el respeto de autor. Sin embargo, él asumía y disfrutaba el reconocimiento con humildad, porque le había llegado tarde.
III
— En el libro "El Principito", del escritor francés Antoine de Saint-Exupery, hay una frase que ha sido el lema de mi vida: "Solo se ve con el corazón, lo esencial es invisible para los ojos". Creo que cualquier ser humano con sensibilidad, con cualquier cámara, puede hacer una imagen que conmueva a la persona que la ve, que le transmita la sensación que el percibió. Para mi, eso es la letra A de la fotografía. — ¿Qué fotografía hacía antes de la Revolución y a cuales fotógrafos admiraba? — Viví durante algunos años de la publicidad. Tenía con Luis Pierce el Estudios Korda. Trabajaba con los pocos modistos de nombre que había en Cuba. Me pagaban por hacerles fotografías a sus creaciones. Yo quería ser, cuando comencé en la moda, como el joven Richard Avendon. Admiraba al francés Henri Cartier-Bresson y, hoy, al brasileño Sebastiao Salgado. Soy considerado el creador de la fotografía de modas en Cuba. IV
— Para mí fue una fecha gloriosa. Vi que el asesino (Fulgencio Batista, ndr) había huido, que los rebeldes estaban tomando las ciudades más importantes del país, que iban a entrar en La Habana. Yo no sabia nada de socialismo ni de comunismo, ni me interesan esas palabras. Lo que quería era un cambio en nuestra sociedad, y Fidel nos lo prometió. — !El Fidel humano! V
— !No!, de muchas. Tengo fotografías consideradas clásicas: La niña de la muñeca de palo, la entrada triunfal de Camilo Cienfuegos y Fidel Castro a La Habana, Camilo desfilando con la Caballería, El Quijote de la farola, Milicianas, Fidel en la Sierra Maestra, Fidel y Hemingway, el Che jugando golf, Fidel y el Che pescando. Pero la más conocida es la del Guerrillero Heroico. — ¿Extraña el reporterismo gráfico que se hacía en los 60? — Si hubiera continuado en el periodismo que hacíamos, yo hubiera seguido fotografiando, porque me gustaba crear las ideas. En el periódico "Revolución" la fotografía fue un boom. Tenia el suplemento "Lunes", en rotograbado, donde todos los fotógrafos competían amistosamente haciendo trabajos tipo "Life". — Las fotografías y su calidad cambian en el periódico, desaparece "Lunes". Para el nuevo director lo importante era el dirigente, el machetero, el cortador de caña, la cosecha de papas, los obreros en la construcción. Los iconos repetitivos del socialismo. El clásico cliché. La creatividad fotográfica se acabo. — ¿Por que no advirtió sobre lo que estaba pasando? — Porque en ese momento nadie me hacía caso. — ¿Está la fotografía cubana actual anquilosada? — Me he referido a la reporteril. Ahora lo que aparecen en los medios impresos son las fotografías oficiales: Fidel entregando un título, inaugurando algo, recibiendo a personalidades, diciendo un discurso. Esa es la fotografía que se publica. Hoy la fotografía está en manos de los jóvenes y han abandonado la Revolución. No porque estén en contra de ella, sino porque como jóvenes al fin, tienen otros temas en la cabeza. Hay algunos a los cuales admiro.
VI
— El Che era un hombre muy difícil para fotografiarlo. La primera vez que me tocó tenerlo frente a mí él jugaba golf, yo estaba emocionado, aunque me cayó pesado y antipático. Él no me conocía. Yo tenia tres cámaras colgadas al cuello y un maletín lleno de películas y cada vez que el se movía le hacia fotografías. Hasta que se volteó y me dijo: "Para, no me hagas más fotografías, pareces un fotógrafo yanqui. No sabes que la película le cuesta dinero a la Revolución". — Si, era un cazador de niños en las calles de Ciudad de México. Como estaba pasando trabajo y no había podido revalidar el titulo de médico, les hacía fotografías a los niños en la plazas y parques y, después, se Las vendía a sus familiares. También cubrió los Juegos Panamericanos del 55 en la capital azteca como fotógrafo, para una agencia Argentina. VII
— Fidel Castro. A él le habían obsequiado una cámara submarina y para probarla me invitó. Me encantó lo que encontré en el fondo del mar. Tuve 12 años como fotógrafo submarino en la Academia de Ciencias dándole la vuelta a la isla por el mar. Soy el fundador del Departamento de Fotografía Submarina del Instituto de Oceanografía. — ¿Ha realizado algún proyecto en los últimos años? — En realidad he hecho muy poco, porque me la paso viajando. En los dos últimos años he realizado dos proyectos: la visita del Papa a Cuba, en la cual fue nombrado fotógrafo oficial, se editó un libro en italiano y español, y el año pasado hice un trabajo sobre el tabaco en la isla.
VIII
— Sí, porque quedó desligada la imagen del Che del licor. Él no fue bebedor, pero sí murió defendiendo sus ideales. Llegamos a un acuerdo financiero por los derechos de autor. No recuerdo si fueron dólares o libras esterlinas. El dinero fue donado íntegramente al hospital de niños con cáncer de Cuba. IX
La miseria, la injusticia social, la moda y la fotografía submarina fueron las antítesis estéticas, técnicas y conceptuales que estuvieron siempre revoloteando en las búsquedas fotográficas de Korda. Él, un soldado de la Revolución Cubana que nunca aceptó vestirse de verde olivo, murió el 25 de mayo de 2001 de un infarto silencioso al corazón en París; se encontraba en uno de sus tantos compromisos fotográficos en compañía de su joven esposa Zaeli Miranda. 2604481 blog comments powered by Disqus |
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