Sección: Arte y Cultura
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La fluidez del signo
Corina BriceñoMartes, 3 de febrero de 2004
“ El signo sería, pues, la presencia diferida.
La significación como différence de temporización, es la estructura clásicamente determinada del signo: presupone que el signo, difiriendo la presencia, sólo es pensable a partir de la presencia que difiere y a la vista de la presencia diferida que pretende reapropiarse.
…se pone así en tela de juicio la autoridad de la presencia o de su simple contrario simétrico, la ausencia o la falta. Se interroga así el límite que siempre nos ha constreñido que todavía nos constriñe a nosotros, los hablantes de una lengua y de un sistema de pensamiento – a formar el sentido del ser en general como presencia o ausencia, en las categorías del ser [l’ étant] y de la entidad [l’étantité] {ousía}.” Derrida {MF, 45}
Al poner en juicio la autoridad de la presencia, del ser como origen, presencia diferida de la cosa, nos hacemos la pregunta ¿qué hay antes del signo?. ¿Qué ha querido asomar Derrida con este texto?. Ese límite que nos constriñe, de la manera como pensamos ¿logocentrica?
Entendemos clásicamente por signo la representación abstracta de una de una significación.
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Si buscamos los orígenes del signo en sociedades primitivas, aquellas que continúan con un desarrollo prelógico, agrafas, como la Yanoama-Sanemá, que viven integradas a su entorno y a la magia que de él emana,… “Al fin y al cabo, el hombre primitivo sólo muestra en su actividad instintiva de plasmar signos un comportamiento innato”. La etología, ciencia que estudia el comportamiento y costumbres del hombre y de los animales, llegó a la conclusión de que este tipo de señales sólo llegan a tener significado cuando son captadas, comprendidas por el otro, y de resultar en beneficio de la selección, se fija y se hereda.
Yanoama, signos corporales Dibujo Yanoama, colección Víctor Hugo Irazábal Foto: Bárbara Brändli Representa el tigre
(No se encuentra la imagen 4341007) ¿Esto querrá decir que lo llevan -el comportamiento, la presencia-, en el inconsciente?. Si el punto es lo más primitivo – origen, núcleo. ¿Cómo llega un Yanoama a calificar como tigre, el punto?. Para estas sociedades el signo es magia, es responder a incógnitas, es expresión transmitida por actitudes, y de viva voz. ¿Cuál es su fuente?. En el Watuna los héroes míticos no estaban disociados al mundo natural y animal, “esa raza mágico-mítica del principio estaba integrada por seres más sabios y más poderosos que los seres humanos y los animales de la actualidad. “ ¿La presencia, la no presencia, se convierte de este modo en metáfora?. Señala Derrida :“ La cara del significado es el concepto, el sentido ideal; y el significante es lo que Saussure llama la “imagen”, “huella psíquica” de un fenómeno material, físico, por ejemplo acústico”.
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Esto, la “huella psíquica”, podríamos tomarlo como lo inconsciente que se va expresar en signos, un inconsciente que no será reprimido, que se difiere, que a la vez esta ‘latente’, como dice Freud, que viene hacer el resultado de una presencia que ya no es tangible, ni la podemos tocar, que no es definida, que es metáfora, un tropo que gira sobre si mismo, que aparece y desaparece. Esa huella que es imagen, imagen de una presencia que ya no es presencia. El significado, la idea, estará alterada por las diferencias conceptuales, “por lo que hay alrededor en los otros signos” , cita que señala Derrida, cuando se refiere a que la totalidad del signo ya no es la misma, estará alterada por esas diferencias.
El núcleo del signo ya no es absoluto.
El concepto del significado no es originario.
La relación entre las diferencias conceptuales hacen la diferance.
La diferance no es un concepto, no es un absoluto.
La diferance es un constante movimiento que difiere el sentido.
La presencia del elemento al relacionarse con el otro, deja ya de ser presencia- pasado, y se abre a una de futuro, no absoluta, se mantiene en el presente, como un carrusel, que cada vez se montan nuevos pasajeros, para volver a dar la vuelta.
Esa significación como diferance de temporarización, es ese espacio de movimiento, de relaciones, que no es tangible, que es un devenir que cambia las situaciones, una archiescritura, una tachadura, que se introduce por una esquina, moviéndose para volver a comenzar.
Signos Yanoama - Sanemá en un pizarrón Foto: Bárbara Brändli
Los signos de estas sociedades primitivas por siglos continúan expresándose como si el pasado, se hiciera presente, esas diferencias, esas relaciones, son la que las hacen que su significado a través del tiempo mantengan la magia, sin que pensemos cual es el origen, porque el origen, la presencia, está en el devenir, en ese pasado que se hace presente y futuro, que no tiene tiempo, en esa asociación animal-hombre que fluye como el río, que se relaciona por el camino y se desborda, para de nuevo absorberse y volver a fluir.
Corina Briceño 2003
Referencias
Derrida Jacques, Márgenes de la filosofía. Ediciones Cátedra,1989 Fragmentos para una teoría romántica del arte. Antología y edición de Javier Arnaldo. Editorial Tecnos.1987 Textos entregados en la maestría por el profesor Rafael Castillo Zapata, sobre: claves para entender a Derrida, del inconsciente romántico. 2003
Vareschi Volkmar, Signos. Semántica del dibujo primitivo. Gráficas Armitano, 1974
Freud Sigmund, El yo y el ello. Alianza Editorial, Madrid, 4° edición 1980
Imágenes:
fotografías de Bárbara Brändli de Los hijos de la luna . Editorial Arte. 1983
Fotografía de Corina Briceño en el taller de Víctor Hugo Irazábal, 2003
1.Derrida Jacques. Márgenes de la Filosofía. Pág.45 Ediciones Cátedra 1989
2. Grupo indígena, primitivo, de la zona del alto Orinoco y frontera con Brasil, significa “yo soy gente, persona humana y pueblo” Linguisticamente se vincula con el macro-Chibcha.
3. Vareshi Volkmar,1974. Signos. Semántica del dibujo primitivo. Gráficas Armitano, 1974
4. Marc de Civrieux Marc, Watunna, Pág. 27 1970. Monte Avila editores1991
5.Derrida Jacques. Márgenes de la Filosofía. Pág. 46 Ediciones Cátedra 1989
6.Ibíd.






