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Sección: Arte y Cultura

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Don Manuel de la Fuente:La partida de un escultor

José Antonio Rivas Leone

Sábado, 13 de marzo de 2010

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El jueves 4 de marzo de 2010 con la puesta del sol fallecía en nuestra urbe andina el escultor más emblemático de Venezuela como fue Don Manuel de la Fuente. Realmente es una partida física que conmovió a hogares, a la Universidad de Los Andes, a la Academia de Mérida y a la cultura nacional. Quien podría decir que Manuel de la Fuente no era merideño, nacido en la isla española de Cádiz perteneciente a la comunidad de Andalucía, nuestro laureado escultor y amigo vivió cincuenta largos años en Mérida donde continúo su formación, impartió clases en la Facultad de Arquitectura de la ULA, formó hogar y echo raíces.

Manolo fue sin lugar a dudas un personaje e icono de Mérida, de la cultura en sus más diversas expresiones. Si algunos elementos abundaron en su personalidad fue su sensibilidad, humildad, densa formación y técnicas que hicieron de Manuel de la Fuente un escultor con alma, sobrada condición y vocación, además con una vasta obra en mármol, madera, gres, bronce, entre ellas el Cristo de Multitudes, la Loca Luz Caraballo, las Heroínas, la India Tibisay, el Monumento de la Virgen de la Paz, el Alma Cosmográfica ubicada en la Liria, y algunas figuras que yacen en el Panteón Nacional entre otros. Sus esculturas recorrieron y están en las principales capitales y museos del mundo. Ejercicio la docencia por décadas en la Facultad de Arquitectura y Arte, la misma Universidad de Los Andes le concedió el máximo galardón como fue el ser Doctor Honoris Causa en Arte.
Pero además de una dilatada e impecable carrera como artista y escultor fue un ser humano cabal, extraordinario amigo y conversador, taurino por excelencia, padre, esposo, compadre y amigo del amigo. Individuo de número de la Academia de Mérida en la que ocupó el sillón 1 y participo activamente cada miércoles a las cinco de la tarde en sus sesiones ordinarias. Manolo brindó sus dotes, sus sensibilidad, su cariño y su profesionalismo a sus amigos, a Mérida y al mundo. Hace algunos año escribió con certeza Jesús Rondón Nucete que “una ciudad no tiene sentido sin sus gentes… sin sus personajes”. El martes 22 de abril de 2003 le celebramos a Don Manuel de la Fuente en su taller de El Valle, en medio de unos vinos y con la compañía de algunos amigos entre ellos el ex gobernador y amigo Jesús Rondón Nucete sus 72 años.
La última conversación que tuve con el maestro Manuel de la Fuente fue en la Panadería Nevadas en la Av. Universidad, en medio de un café y bajo un sol inclemente la tarde del miércoles 27 de enero de 2010, donde el maestro mostró su preocupación y críticas a la delicada situación venezolana, de esa conversación fue testigo de excepción Ricardo Corredor Muller. En fin, Mérida despidió con honores y afecto al más emblemático escultor de Venezuela con una larga y emotiva misa, celebrada el pasado sábado en la Catedral de Mérida presidida por el Arzobispo Metropolitano de Mérida, Monseñor Baltasar Porras Cardozo. La catedral estuvo colmada de gente y de lo más representativo de Mérida, de la Universidad lo Andes, de la Academia de Mérida, además de alcaldes, ex rectores, ex ministros, ex gobernadores y público en general unidos en duelo. Paz a sus restos.

José Antonio Rivas Leone

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