Premium  
 

analitica.com

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
Quiénes Somos
Mapa del Sitio
Contáctanos
Viernes, 10 de febrero de 2012
ház de análitica tu página de inicio análitica como página de inicio
favoritos  agregar a favoritos
Ayuda ayuda Suscríbete al RSS WAP


Sección: Arte y Cultura

ENVIAR A UN AMIGO  |  ENVIAR AL DIRECTOR  |  ENVIAR AL EDITOR

La vocación de nombrar

Carmen Cristina Wolf

Domingo, 1 de junio de 2008

Nombrar significa en un primer momento, intentar la representación de las cosas con exactitud. Las palabras tienen el poder de recrear los objetos con verdadera eficacia.

La vida de los pueblos y su evolución se refleja y revela en el lenguaje. Aquello que no puede ser nombrado es como si no existiera. Por ello los hombres que han alcanzado cierto grado de sabiduría le dan tanta importancia al lenguaje. Octavio Paz en su libro El arco y la lira reseña que en el Libro XIII de los Anales, le preguntaron a Confucio: “Si el Duque de Wei te llamase para administrar su país, ¿cuál sería tu primera medida? El Maestro dijo: La reforma del lenguaje. No sabemos donde empieza el mal, si en las palabras o en las cosas, pero cuando las palabras se corrompen y los significados se vuelven inciertos, el sentido de nuestros actos yde nuestras obras también es inseguro.” Imaginemos que los vocablos “libertad”, verdad, justicia, paz”, valores sobre los cuales se asienta nuestra existencia, cambiasen sustancialmente de significado, bien sea por un desgaste en su significación, por el mal uso que se haga de ellos, bien sea porque un régimen autoritario pretenda alterar se esencia para sus propios fines. Los fundamentos de la sociedad se ven afectados en lo más profundo.

Verbigracia, la palabra amor en algunas épocas se agota. Un gobernante que constantemente dice “amar” a su pueblo, y su conducta avergüenza a los gobernados, por estar reñida con la ética y el bien común, producirá en la gente desconfianza e indiferencia. La palabra amor irá siendo cada vez menos utilizada.

El término igualdad ha sido invocado como bandera por los sistemas comunistas y socialistas. Es una aberración pretender que todos los seres humanos seamos iguales. Seríamos copias al carbón unos de otros y perderíamos lo más valioso y sagrado, aquello que es esencial a la naturaleza humana: la libertad. Otra cosa muy importante es la igualdad de derechos y deberes, la igualdad de todos los hombres en el respeto a la dignidad. Esto es fundamental. Los regímenes comunistas pretenden sacrificar la libertad para lograr la igualdad. Esto es monstruoso, pues quebranta la esencia del ser humano: el hombre es en esencia libertad.

El lenguaje nos acompaña dentro y fuera de nosotros como el aire. Sin él la vida humana deja de serlo. Cuando a Confucio le preguntaron qué sería lo primero que haría él si fuera gobernante de un pueblo, contestó: “Emprendería la reforma del lenguaje”. Porque el significado sesgado o distorsionado que se da a un vocablo, cuando es usado por el poder para torcer la voluntad de los ciudadanos, es el mayor de los peligros y la peor violencia que se puede ejercer: abolir el libre albedrío. Si se analiza un régimen desde el punto de vista de la semántica, allí veremos retratadas sus intenciones.

blog comments powered by Disqus

COLUMNISTA:

Carmen Cristina Wolf


LO MÁS RECIENTE

La belleza y la intrascendencia en Adiós a la reina: La Berlinale 2012 despega futilmente

En torno a Tàpies

Suite francesa

El ciclo Con Dudamel por la Paz comenzó con una invocación a la esperanza



JUEGOS GRATIS


Sudoku 3D

Ajedrez

Damas 3 en 1

Cubo de Rubik