Sección: Arte y Cultura
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Festival Internacional de Poesía de Medellín
Pablo MoraDomingo, 2 de agosto de 2009
Los poetas, artistas e intelectuales del mundo, no podemos permanecer en silencio ante la nueva farsa que el aparato represivo del actual gobierno colombiano ha montado, al querer enjuiciar al poeta y director del Festival Internacional de Poesía de Medellín, Fernando Rendón, quien con su excepcional capacidad humana y organizativa ha sido decisivo, al frente del equipo de trabajo de la revista Prometeo, para que el Festival mereciera el Premio Nobel Alternativo en el año 2006 y que fuese declarado Patrimonio Cultural de la Nación por el Congreso de Colombia.
Se trata de ataques al Festival Internacional de Poesía de Medellín, uno de los más multitudinarios del mundo actual, que celebró su XIX edición, y a la Poesía misma, que gozan de cabal salud. La concesión del Premio Nobel Alternativo a este Festival es el reconocimiento de que la cultura en general y la poesía en particular tienen un papel decisivo en la búsqueda de la justicia y en la defensa de la libertad, y que haya sido declarado Patrimonio Cultural de Colombia nos exige proteger algo que pertenece a todos, pues es también patrimonio de la Poesía misma.
El nombre del poeta y líder cultural Fernando Rendón, se agrega a la lista de algunos de los más destacados dirigentes de la oposición democrática, a quienes se trata de intimidar y desacreditar con falsedades y astucias. La pretensión cínica, que trata de imponerse, es la de llamar cómplices del “terrorismo” a quienes se esfuerzan en lograr una paz racional y justa y están contra la barbarie de la guerra.
Son inauditas las patrañas a que se apela para coartar la libertad de expresión y de crítica de personalidades en quienes, precisamente, se cifra la esperanza de una orientación que ayude a superar el atraso y la barbarie que lo agobian. El vasto público del Festival, los poetas de Colombia y del Mundo, así como los directores de otros Festivales Internacionales de Poesía, y los escritores, intelectuales y artistas del planeta, que aún creen que sin la poesía este mundo sería francamente intolerable e insostenible, están alertas y actúan continuamente en defensa del Festival Internacional de Poesía de Medellín, lo que significa actuar en defensa de la libertad, de la dignidad y de la belleza. Porque habrá de haber lugar para la Poesía, si no quieren pueblos y hombres sucumbir.
“Que la poesía siga, que los encuentros fraternales sigan, en fin, en la limpidez mayúscula, haciendo ondear las banderas del entendimiento, de la virtud y de la vida.” (Eduardo Dalter). “Celebrar el Festival Internacional de Poesía de Medellín es festejar una vez más el triunfo de la poesía sobre la zozobra que gobierna el mundo, es la fiesta de la imaginación y la diversidad.” (Federico Díaz Granados). “Cuatro aspectos resultan fundamentales y componen la esencia determinante del festival de Medellín: la organización, la pluralidad ideológica, la diversidad estética, y el sentido de solidaridad que prevalece entre los concurrentes, lectores y poetas, sentido privilegiado por la bonhomía sin impostura de los organizadores (Gabriel Jaime Franco, Gloria Chavatal Londoño, y Luis Eduardo Rendón), comandados por Fernando Rendón, poeta, orador, y Papa laico en el menos petulante sentido de la expresión. (Renée Ferrer).






