Editorial
Política
Economía y Petroleo
Internacionales
Global y Social
Arte y Cultura
Venezuela en la prensa internacional
Síntesis de Noticias
Bitblioteca
Analítica Premium
Mujer Analítica
Zona Empresarial
Zona Light
Links recomendados

 

Portafolio

La promoción del Diseño Industrial en Venezuela (Parte I): Cultura, objetos y diseño
Elina Pérez Urbaneja

 
Lunes, 6 de agosto de 2001

Ver también:



Tomado de la exposición "Detrás de las Cosas", Centro de Arte La Estancia
New Page 1

I.- Cultura, objetos y diseño

El diseño industrial se forjó debido a la intervención de una verdadera rareza de artistas que "perdían el tiempo" inventando nuevas formas para botellas, tenedores o sofás, lo que da a entender que poco a poco el arte se fue implicando en la fabricación de los objetos de uso cotidiano para dar origen a la creación de una nueva profesión.

Las nociones sobre diseño industrial, cultura material y cultura del diseño son la llave que brindan el acceso a este tema en el que se funden el arte –en cuanto a estética-, y la técnica –en cuanto a producción-. Son el piso conceptual sobre el que se asienta la síntesis histórica del diseño industrial en los países desarrollados, en primera instancia, como el contexto donde surge y ha florecido esta disciplina; para revisar su desenvolvimiento en América Latina y aterrizar en el específico caso de Venezuela.

 

Qué es diseño industrial. Conceptos

Diseño es una palabra extraordinariamente descriptiva. Ella abarca diversas actividades unidas por un objetivo común, enmarcando una cantidad de habilidades dirigidas a mejorar el entorno del trabajo y la vida.

La definición global de diseño industrial propuesta por Tomás Maldonado, la cual fue adoptada por el Consejo Internacional de las Sociedades de Diseño Industrial (ICSID), indica:

"Es una actividad creadora que consiste en determinar las propiedades formales de los objetos que se desean producir industrialmente. Por propiedades formales no sólo deben entenderse las características exteriores, sino en especial las relaciones estructurales que hacen de un objeto (o sistema de objetos) una unidad coherente, tanto desde el punto de vista del productor como desde el consumidor".

El concepto anteriormente enunciado se complementa al indicar que es:

"Una actividad global que tiene en cuenta los datos tecnológicos, la ordenación de los componentes de un producto, los datos pragmáticos, la relación producto-usuario, las posibles prestaciones, la ergonomía y la dimensión semántica del producto, es decir, su significación, su carga simbólica, la manera en que será aceptado, percibido y comprendido".

Una tercera definición, tomada del Ministerio de Industria y Energía de España señala:

"Se trata de la sistematización y utilización de una serie de conocimientos de disciplinas diversas para de forma compleja y no convencional, realizar un proyecto o definir un producto intentando conseguir una unidad de concepto en tres vertientes distintas: el producto en sí mismo, las funciones que debe cumplir y el entorno que le rodea.

Como consecuencia de esta triple perspectiva, el diseño industrial no sólo coadyuva a un mejoramiento notable de la producción, sino que incide positivamente en la calidad de vida".

En síntesis, el diseño nació para resolver los problemas planteados por la producción industrial, en cuanto a determinar la forma y las funciones de los objetos fabricados por las máquinas.

Es interdisciplinario (hijo de las artes y el saber técnico) y proyectual, llegando a cubrir áreas precisas como urbanismo, transporte, artes gráficas, señalética y productos para la sociedad de consumo. Debido al amplio espectro que abarca en nuestra cotidianidad, también es posible decir que posee una gran carga simbólica, lo cual determina su carácter cultural.

También se puede añadir que:

"El diseño industrial no tiene como propósito la invención o la innovación tecnológica, sino que las incluye tras la búsqueda de mejoramiento de su calidad, sea visual, técnica, funcional, económica o productiva".

Es resaltante la noción de proyecto, es decir, de lo que puede programarse o prepararse por anticipado en la forma concreta de un dibujo, un modelo, una maqueta o un plano que luego será llevado a la fabricación industrial, lo cual se diferencia de lo artesanal que mantiene lo imprevisto en la elaboración de los objetos, debido a la estrecha relación que se mantiene con el material y las herramientas durante el proceso creativo. El diseñador tridimensional en cambio, imagina primero un objeto y después encuentra la manera de producirlo.

También es pertinente subrayar la diferencia existente entre diseño industrial y gráfico, el cual estriba en que el primero posee fines directamente económicos, ya que planifica la producción de objetos para el mercado, mientras que el segundo se dedica a la comunicación, debido a su carácter fundamentalmente visual.

Finalmente, la comparación entre arte y diseño indica que el primero no tiene que ser necesariamente codificable y puede hacer uso de la metáfora, de la ambigüedad, además de que se dedica al alimento espiritual, en cuanto regodeo estético. En cambio la estructuración del diseño no permite equívocos ni ambivalencias, ya que es de carácter utilitario y práctico. Sin embargo, el diseñador y el artista se unen en las herramientas básicas de trabajo: articulan sus imágenes con los mismos medios –color, forma y materia-, y deben hacerlo con el máximo de imaginación y creatividad. Allí surge el vínculo entre ambos.

En esta era llamada postmoderna, metamoderna o sobremoderna, que supera la modernidad y se identifica, entre otras cosas, por ir más allá del mecanicismo para dirigirse a la inmaterialidad de los espacios virtuales, el diseño industrial continúa desempeñando un rol de importancia, pero con una visión diferente a la de sus inicios y con nuevas exigencias formativas para los profesionales de este campo, sobre lo que comenta Tomás Maldonado:

"Es de sobras conocido que los problemas que el diseñador industrial debe actualmente abordar (y resolver) aparecen fuertemente condicionados por la radical transformación del contexto tecnológico que está en la base de la actual producción industrial. En particular, nos referimos a la influencia de la microelectrónica, que ha revolucionado el parque de los objetos de nuestra civilización".

El diseñador industrial se ocupa de la cultura material porque la producción industrial es un asunto cultural, y en este sentido no es casual que los primeros que se preocuparan por la estética de los objetos fabricados en serie hayan sido los artistas. Se trata de una profesión nacida en data reciente que aún construye su base histórica y su cuerpo disciplinario.

Texto basado en la tesis de grado: "La Promoción del Diseño Industrial en Venezuela a través de una institución cultural: Centro de Arte La Estancia", mención honorífica y mención publicación.


Elina Pérez Urbaneja: Lic. en Comunicación Social, UCAB. Lic. en Artes, mención Promoción Cultural, UCV. Fue Jefe de Redacción de la revista Laser-faire. Trabajó entre 1997 y el año 2000 en el Departamento de Prensa del Centro de Arte La Estancia, acción cultural PDVSA. Actualmente desarrolla para la Fundación Educación Industria (FUNDEI), organismo adscrito a Conindustria, el proyecto "Diseño Industrial: Una Herramienta para la Competitividad". Coordina la sección de Diseño Industrial en la revista Logotipos.

Contacto: promocultural00@yahoo.com

 

 

 
Home Contáctenos Regístrese ¿Quiénes Somos? Foros Chat Bitácora
 


Copyright © 1999 - 2006 por Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos.
Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.